11: La decisión de David

Saludos, gente bella, mil gracias a las personas que se incorporaron a la lectura de este fic grupal y han dejado varios comentarios. Besos a todos ustedes.

“Wir Schliessen uns Ein”

Capítulo 11: La decisión de David

David miraba fijamente un punto de la pared, no le importaba la oscuridad, porque no estaba viendo nada en particular, sólo mantenía los ojos fijos allí, como si algo en esa superficie le fuera a dar la respuesta que estaba esperando. Pasaba ya de la medianoche, aunque eso fue dos horas atrás, cuando vio el celular por última vez, no le importaba que al día siguiente tuviera que levantarse de madrugada, no le importaban los regaños que recibiría de la discográfica por retrasar, una vez más, la agenda de Tokio Hotel, no le importaba el peligro que corría su puesto de trabajo, sólo había algo que estaba en su mente…

—¿Qué está pasando con ellos? —dijo en un susurro.

Cerró los ojos, mientras un suspiro salía de sus labios.

Debía hacer algo, el grupo se estaba desmoronando y él no tenía idea de la razón. Los G’s actuaban con frialdad cada vez que había intentado contactar con ellos, eso sin mencionar a Tom, quien prácticamente gruñía al teléfono, exigiéndole que dejara descansar a su gemelo.

—¿Qué demonios le está pasando a Bill?

Se había repetido cientos, sino miles de veces esa pregunta, pero no podía hallar ninguna explicación razonable. Los abogados de la discográfica tenían puesta una demanda por daños y perjuicios contra el mago que hipnotizó a Bill, pero hasta el momento no había ninguna razón médica que confirmara que el mago había dañado físicamente al cantante.

—Tengo que hacer algo —dijo con resolución y suspiró una vez más.

Dejó su lugar en el sofá y caminó hasta la cocina, puso la cafetera, necesitaría mucha cafeína para dejar todo listo esa noche, porque el día siguiente haría dos visitas importantes.

&

Con osadía, David Jost llamó a la puerta del hotel. Al no obtener respuesta, continuó aporreando, cada vez más fuerte, hasta que un hombre con grandes ojeras abrió.

—¿Qué rayos?

—¿Tony Camu? —Preguntó David y el hombre asintió—. Necesito hablar con usted. Mi nombre es David Jost.

—Usted trabaja con los músicos, ¿verdad?

—Exacto, con Tokio Hotel.

—Puede irse, mi abogado está lidiando con todo esto. Yo… no tengo nada más que decir.

—No vengo a reclamar nada —dijo David, bajando la pose imponente que traía—. Yo sólo… —vaciló y desvió la mirada hacia la ventana—, quiero saber qué le pasó a Bill. ¿Por qué está sufriendo tanto? ¿Qué vio cuando lo hipnotizó?

El mago observó al hombre frente a él, más que manager u abogado del grupo, parecía un padre preocupado por el bienestar de los chicos. Asintió y señaló una silla para iniciar una conversación.

—¿Cree usted en las vidas pasadas, señor Jost?

—No. La vida me ha enseñado que no crea en nada que no pueda ver. Creo en el esfuerzo, eso es lo que lleva a la gente a lograr metas. Eso es real —respondió David, pero no con tono arrogante, sino con sinceridad.

—Yo era igual a usted, hasta que mi padre murió, cerca de veinte años atrás —comenzó Tony—. Mi madre quedó devastada, al igual que yo y mis hermanos. Comencé a leer libros sobre la vida y la muerte y decidí recurrir a sesiones de espiritismo para hacer contacto con él, para despedirme apropiadamente.

—¿A qué viene todo esto?

—En una de esas sesiones, recibí un consejo —aclaró el mago—, la hipnosis. Mediante la hipnosis mis dudas se aclararon y descubrí que así como me había ayudado a mí, podría ayudar a otras personas. Aprendí las técnicas de la hipnosis, pero resultó que tenía una especie de don, que nunca tenía fallos, que cada uno de mis pacientes podía ser hipnotizado y recordaba sus vidas pasadas. Mis logros comenzaron a hacerse más populares y luego me vi en el mundo de la farándula. No es algo que me guste mucho, pero no puedo negar que los incentivos económicos son mucho más grandes que atendiendo a gente normal.

—Insisto, ¿a qué viene esto?

—La hipnosis es real, las vidas pasadas son reales, señor Jost. El joven cantante vio una de ellas y eso…

—¿Qué? ¿Qué le hizo eso a Bill?

—Lo llevó a descubrir cosas que no esperaba, supongo.

—¿Supone?

—Hay personas que se reencuentran con personas que compartieron sus vidas pasadas, pero en la actualidad tienen diferentes vínculos —intentó explicar el mago.

—Usted le hizo pensar en Tom —afirmó David y, al ver la cara de interrogante del mago, agregó—. He revisado muchas veces el video de esa presentación, buscando qué cosa pudo salir mal.

—¿Y quién es Tom? —Preguntó Tony Camu, con el ceño apretado—. Yo, sólo intento borrar ese momento de mi mente, no tiene idea todos los problemas que he tenido por culpa de ese programa, ni siquiera puedo salir del país, hasta que termine el juicio.

—Lo siento, la discográfica se preocupa mucho por el bienestar de la banda —respondió David, omitiendo el hecho de que la firma, en realidad, sólo buscaba ganar dinero con el éxito de los chicos—. Bill es el cantante, a quien hipnotizó. Tom es su hermano mayor, su gemelo.

—Probablemente Bill quedó descompuesto al ver a Tom en una vida pasada, como su amante, o como un enemigo, no sé, las probabilidades son infinitas —dijo el hombre, intentando pensar.

—¿Hay alguna forma de volver a hipnotizarlo para saber qué vio realmente? —Preguntó Jost, usando la carta que venía a jugar.

Tony Camu lo miró de frente y dijo—. Señor Jost, el cantante lo recuerda todo. No necesita otra sesión. Sin embargo… —sus ojos brillaron y David tuvo un mal presentimiento.

—¿Sin embargo?

—Hay algo en ustedes.

—¿En quiénes?

—Todos ustedes, el cantante, su hermano, en los otros chicos de la banda, incluso en usted, cosas que… —se interrumpió.

—¿Qué pasa? ¡Dígame!

—Hay pequeñas cosas que me indican que todos ustedes están ligados desde antes de esta vida.

—¿Lo dice porque quiero a esos chicos como si fueran mis hijos? —respondió David, un poco irónico esta vez—. Déjeme decir que cualquiera que trabaja con ellos, termina queriéndolos como si fueran de su familia. No hay nada paranormal en eso. Es sólo el cariño que se forma entre gente que trabaja junta por muchos años.

—No es eso, señor Jost. No me malinterprete.

—Me parece que he perdido el tiempo con esta visita —dijo David, poniéndose de pie.

—¿Le han hipnotizado alguna vez, señor Jost?

—No, justamente porque no creo en esas cosas.

—Si usted no cree, entonces nunca podrán hacerlo. La hipnosis requiere completa convicción en quien realiza el proceso de hipnosis —comentó el mago—. ¿No le gustaría tener una sesión conmigo, para averiguar qué sucede con su cantante?

David se detuvo sobre sus pasos. Giró y miró seriamente a Tony Camu—. ¿Por qué está haciendo esto?

—Porque usted está tan desesperado como yo estaba cuando mi padre murió. Necesita respuestas y yo puedo ayudarlo a obtenerlas.

David arrugó el ceño y apretó las manos en puños—. Está bien.

&

La secretaria tocó suavemente la puerta del despacho de David, sacándolo de sus sombríos pensamientos.

—Adelante —dijo fuerte.

La mujer entró del todo, cargando algunas carpetas y las dejó sobre su escritorio—. Aquí está lo que pidió, señor Jost.

—Perfecto, gracias Tina.

La mujer se acercó a la cafetera y preparó una taza de café, dejándola en el escritorio del hombre, que miraba las carpetas sin verlas realmente—. ¿Está usted bien, señor Jost?

—No realmente. Terminaré con esto y me voy a retirar. Debo hacer una visita importante.

—Está bien. Tomaré todos los recados y se los enviaré por mail.

—Gracias —la mujer se retiró, sintiendo una extraña punzada en el pecho. Le dolía lo que estaba pasando con su jefe, porque sabía que no era su culpa, y mucho menos de los chicos, pero la discográfica tenía altas expectativas puestas en ellos y no darían tregua hasta seguir alimentándose de esta “gallina de los huevos de oro”.

David revisó pacientemente las carpetas que tenía sobre la mesa, hasta que una de ellas llamó su atención. Se trataba de una agencia de fotografía, que solicitaba una sesión de fotos para una revista de adolescentes. La petición traía consigo algunas fotos que ya habían hecho a los chicos, donde sonreían y posaban como si todo estuviera bien en el mundo.

David suspiró y sintió sus ojos arder…

La hipnosis con Tony Camu no salió como él esperaba. De hecho, él no esperaba nada en absoluto y resultó que él también había compartido una vida pasada con los gemelos, claro que en esos tiempos, en los inicios del 1800, los chicos no eran lo que son ahora.

Bill era un joven campesino, al que llamaban Victor y Tom, era una hermosa mujer de rizos rubios, llamada Mary Ann.

—Mamá… —susurró David, sintiendo el nudo en la garganta.

Sus padres lo amaban, pero en esos tiempos había que trabajar muy duro. Papá siempre estaba en el campo y mamá cuidaba de él, porque tenía el corazón débil.

La hipnosis lo llevó al momento exacto en que el médico del pueblo informaba a Mary Ann que ya no había nada que hacer, que su amado hijo perdería la conciencia día con día, al igual que la poca vida que le quedaba.

—Mamá… —volvió a susurrar, sintiendo la calidez de las lágrimas bajando por sus mejillas.

Mary Ann comenzó a morir con él y Victor moría de pena al ver como sus dos amores morían en vida. Un día papá llegó con una botella pequeña y la vació en tres vasos, abrazó a su familia y todos bebieron de aquel elixir que extinguió sus vidas en apenas unos instantes. Si no estaban juntos como familia, entonces ninguno de ellos se quedaría para sufrir la partida del otro.

—Papá… —Esta vez, David sollozó sin contenerse.

Ahora lo entendía todo. Bill y Tom llevaban vida tras vida encontrándose a través de los tiempos. No era un castigo, sino más bien, una oportunidad para que lograran aquello que debían hacer… amarse y ser felices.

—Debo hablar con ellos…

 

& Continuará & 

Chan, chan, chan, David fue hijo de Bill y Tom en esa vida pasada, pero ¿qué les dirá cuando se encuentre con ellos? Y lo más importante, ¿le harán caso los chicos? Los invito a averiguarlo en el siguiente capítulo.

por administrador

Publico con autorización del autor

Un comentario en «11: La decisión de David»
  1. Esto JAMÁS lo vi venir. Qué nivel de plot twist hahahaha. Y Tom gritándole feo por teléfono hace unos capítulos atrás… No trates así a tu hijo hahahahah.

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