Mini-Fic de LinnahxChaan
Capítulo 5: Misión imposible; y Jürgen aparece
— ¿Qué crees que sucedió ahora? — Pregunto Georg, mirando a los gemelos a lo lejos mientras conducía su servicio metálico hasta su boca.
En el transcurso del día, los G’s Habían notado un poco extraño a los gemelos. Pues no era normal que los chicos de la mágica conexión no se hablaran ni miraran en todo el día, ¿Verdad?
Gustav se alzo de hombros, sintiéndose incapaz de contarle a su castaño amigo lo que había visto en la habitación de Bill.
— ¿…Se habrgan pegeado? — Hizo un intento fallido de hablar, y aunque, Gustav se hacía el desentendido, le había entendido igualmente.
Georg trago áspera y dificultosamente al ver que no hubo respuesta de Gustav.
Miraba como si lo que hubiera en su plato fuera lo más interesante del universo completo, moviendo de vez en cuando suavemente la comida.
Bill estaba de un lado de la sala, sirviéndose un montón de cosas vegetarianas, pasando puesto por puesto, añadiendo a su plato lo que más se le apetecía.
Y Tom, permanecía del lado contrario del lugar, caminando hacía el puesto en que Bill ya se había ido, sirviendo en su plato exactamente lo mismo que su gemelo.
— Jamás terminare de entenderlos completamente. — Suspiro Georg sin despegar los ojos de sus separados amigos.
Se llevo otro trozo de carne a su boca.
.
Los hermanos caminaron en dirección a los G’s, sin percatarse de que el otro estaba solo a unos metros.
— ¿Qué tal la comida? — Interrogaron ambos exactamente al mismo tiempo, dejando su bandeja de comida sobre la mesa suavemente. Esto hizo que se ladearan y miraran fijamente.
Los dos bajaron la mirada.
Y Georg no entendía nada, sentía como si se hubiese perdido de algo, algo grande. Pero tenía el presentimiento de que Gustav no.
Observo detalladamente como los hermanos se sentaban cada uno en el lado contrario de la mesa.
&
— ¿Cómo que no lo sabes? — Se Tumbo sobre el sillón y le miro incrédulo. — Yo se que sabes algo que yo no, Gustav, te conozco demasiado bien como para tragarme eso.
El rubio observo por inercia la puerta abierta, temiendo que alguien se acercara y los oyera.
— Georg, no se de que me estas hablando. — Y lo cierto era que no quería que su amigo supiera que había pillado a sus amigos hermanos y gemelos en una escena casi besucona. ¿Qué iba a pensar? Georg no tenía los mismos pensamientos que Gustav. ¿Y si reaccionaba mal y le iba con el cuento a David? ¿Qué creen que sucedería? ¿Y si los medios se enteraran? ¡¿Sabes lo que eso significaría?! ¡¿Sabes que el incesto en penado por la ley?! ¿Y si se los llevan presos? ¿Y…?
— ¿Gustav? ¡Reacciona! ¿Qué vez? — Su compañero le saco de su paranoico trance, moviendo la cabeza en la dirección en la que Gustav observaba.
Un punto imaginario en la pared.
Gustav pego un pequeño salto. — ¿Ah? — Y Georg rodo los ojos notoriamente.
— ¿Qué sabes de su pelea? La de los gemelos.
Gustav Suspiro.
.
El día había pasado demasiado rápido para Todos. Habían estado todo el día haciendo nada, y el aburrimiento reinaba en el lugar.
Sobre todo para los gemelos, se sentían extrañamente estresados.
Estaban todos exhaustos y, el pequeño accidente del castaño consiguió que todos se acostaran con un Horrible dolor de cabeza.
— Lo siento, de verdad ¡Fue un accidente! No sabía estaba allí — Se disculpo una y otra vez, una y ootra vez. Pero no conseguía que el rostro del guitarrista borrara esa expresión de enojado.
— ¡Se que fue un accidente! Pero un lo siento no repara mi teléfono celular. ¡Idiota! — Tom se encontraba en el baño de la habitación, intentando secar el teléfono con el secador de cabellos de su hermano.
¿Cómo podías ser tan idiota como para no darte cuenta de que tenías el celular en el bolsillo al tirarte en la piscina del Hotel? ¡Imbécil!
— Jamás debí prestártelo… — Se quejaba el trenzudo en voz baja, recordando cuando Georg le pidió prestado su celular.
Georg suspiro. — Tom, de verdad, no recuerdo haberlo puesto allí, estaba seguro de que lo deje sobre…
— Callate — corto Tom.
— Tom ,ya, tranquilízate. Ya te ha pedido perdón — Bill intento detener todo el pleito.
— Silencio, Bill — Exigió Tom, sintiendo incapaz de controlarse.
.
Al final, Georg prometió comprarle uno nuevo, quedando así en paz con el guitarrista.
&
— Taarara… I don’t care… Hmm, hmm… — Cogió un poco de de spray para el cabello y comenzó a rociarlo alrededor de su corta cabellera negra. Luego camino hasta el tocador.
— Tarara…— Tarareó suavemente mientras se retocaba el maquillaje.
Sus oídos se agudizaron al escuchar un conocido sonido.
Detuvo lo que hacía, para oír mejor.
Entonces camino hasta su laptop, y bajo la ventana del reproductor de música, sin parar su preciada canción favorita.
.
Jürgen Bahr Menter: — Hola…
— ¿Hay alguien allí…?
Bill frunció el seño, aun a medio maquillar. ¿Quién era Jürgen…?
¡Oh! Ahora lo recordaba.
El amigo de Marcus, el fan de Tokio Hotel.
Lo había agregado por si las moscas. Así tendría a alguien con quien conversar del mismo tema.
Pero, ¿Y si también era histérico? No. No lo creía, Solo las mujeres tenían esa cualidad, ¿O no?, además, él no le diría quien era en realidad.
— Bueno, contéstame cuando puedas… — Continuo, lo que consiguió sacar a Bill de sus pensamientos.
— No, no. Aquí estoy. Hola
— ¿Cómo estas…? Sebastian, ¿Verdad? — Tardo en contestar un poco.
Bill asintió. Se rio de si mismo luego de recordar que no le estaba viendo.
— Si. Estoy bien, ¿Y tu? ¿Jürgen?
— Si. Bien gracias.
Bill volvió a lo suyo al no recibir mas mensajes de Jürgen, dejando la página aun abierta.
— Tanananana… chanana — Y volvió a su tarareo, esta vez, agregando algunos pasos.
Entonces, escucho el clásico sonido nuevamente.
Se acerco con el delineador en manos.
—¿Eres un buen amigo de Marcus? — Dejando el instrumento de maquillaje de lado, Bill se puso a teclear nuevamente.
— No. Es decir, si, pero no le conozco en persona. Le conocí hace poco.
— Oh, ya veo. ¿De donde eres? ¿Vives muy lejos?
— Soy de Alemania. — Pero estoy en México a un día de hacer un concierto. Estuvo tentado a colocar, sin embargo, recordando el papel que fingía en Facebook, no lo hizo.
—Oh, yo también soy de allí. Eso es bueno, supongo. — Ninguno quiso dar mas datos.
— Me han contado que eres Fan de Tokio Hotel.
— ¿Quién te lo ha dicho? Bueno, si. Me gusta mucho el grupo. ¿Y a ti? ¿Te gustan?
— Si, son muy buenos ¿Verdad? Me lo ha contado Marcus, pero bueno, ¿Qué integrante y canción te gusta más?
— Hmm, difícil. Creo que son Leb die sekunde, y Pain of love. Mi integrante favorito… pues, es Tom, el guitarrista. ¿Y los tuyos?
— Me gustan Noise y también pain of love, pero de los integrantes, me quedo con el vocalista. Aunque Tom es bastante bueno. — No podía dejar de lado a su hermano ¿Verdad?
— Si. Toca bastante bien. ¿No?
—Si. Está bien bueno.
— ….¿Como?
Y Bill Palideció al percatarse de sus palabras. ¿Qué acababa de escribir? ¿Qué Tom Estaba bueno?
Trago saliva.
— Que toca Muy bien, eso quise decir. Perdón.
— Jajajaja, no te preocupes, Bill también esta bastante Bueno.
Y ambos rieron, Bill un tanto ruborizado.
.
Y así pasó el resto del Día, conversando con la persona que acababa de conocer.
Estando tan entretenido, se olvido del mundo completo, olvidando igualmente de la razón de porque se estaba maquillando hace unos minutos.
En media Hora tendrían una entrevista, y en tan solo unos minutos se irían.
&
— ¡Aquí estoy! — Grito, deteniendo su trote y acercándose al grupo.
La mayoría rodo los ojos. — Bueno. Son gemelos ¿No? — Hablo gracioso Georg.
Bill frunció el entrecejo. — ¿Por qué lo dices? — Alzo un poco la voz, para escucharse entre las risas. — Tom también ha llegado de los últimos. — Contesto Gustav, en un tono apenas audible.
Bill observo al mencionado, quien se estaba alzando de hombros.
— ¿Nos vamos? — Dijo cuando por fin todos se había callado.
.
Al pasar nuevamente entre cientos de fans que los esperaban fuera del Hotel, se dirigieron a la Van, que los transportaría al lugar de la entrevista.
Esta vez entraron en orden de: Bill, Tom, Georg y Gustav.
De nuevo a los gemelos les había tocado uno junto al otro. No es algo de lo que se quejarían, pero en esa situación y circunstancias, lo que menos querían era estar tan cerca del otro.
Se observaron como por dos segundos completos, para luego sentirse torpemente avergonzados, y bajar la mirada como por milésima vez en el día.
La van Partió.
&
Al entrar al estudio, prepararse y luego salir al aire, comenzaron a presentarse como lo hacían en todas las entrevistas.
Había un montón de fans, camarógrafos, y mucha gente agradable. Entre ellos, la traductora, una señora completamente dulce.
Comenzaron a responder las clásicas preguntas relacionadas de siempre, tales como: El estilo de Bill, la gira, el concierto de mañana, El álbum, Sobre el nombre de Tokio Hotel, sus canciones y… por supuesto, no podía faltar… Su Conexión.
— Entonces, Eso de la conexión entre Gemelos, ¿En verdad existe? ¿Cómo lo describirían?— Pregunto el entrevistador, y tradujo finalmente la traductora.
— Oh, por supuesto que es cierto. A veces Sé lo que esta pensando Tom con solo mirarlo, el sabe lo que siento con solo colocar los ojos en mi. — Y entonces, los gemelos se miraron fijamente.
— Yo… Quiero decir, somos tan unidos, que… bueno… — Se había quedado mirando los ojos de Tom, sabiendo exactamente lo que estaba pensando, tal y como lo habían dicho.
— No imaginamos la vida sin el otro. — El trenzudo completo la frase, aun sin dejar de mirar los ojos de su gemelo.
— Y Ya lo hemos dicho en varías ocasiones — Desvió la mirada, y la coloco en el entrevistador. — Somos el uno para el otro.
Enseguida, en cuanto la traductora termino de hablar, el público lanzo el clásico “Ahh” Que demostraba ternura.
Bill y Tom se Observaron sonrientes.
— ¿Crees que signifique que todo volvió a la normalidad? — Susurro Georg cerca del oído de Gustav.
Quien por Milésima vez ese día, solo se alzo de hombros.
&
— Entonces… ¿Tienes un cinco? — Pregunto Tom sin quitar los ojos de encima de las cartas.
El rubio recorrió todo su mazo, en busca de la carta nombrada. — No… — Negó con la cabeza.
— ¡¿No?! Y am…espera, dame otra oportunidad. ¿Un siete? ¿No? ¡Tres! ¿Tampoco…? Eh…
— ¡Tom! — Rio Bill. — Así no se juega. — Ambos rieron nuevamente.
— ¿Y Georg? — Pregunto tranquilamente Gustav.
Todos comenzaron a Buscarlo con la mirada. ¿Cuándo demonios se había ido? ¡Estaba aquí hace un segundo!
Ni que fuera Perri de Phineas y Ferb
.
— Esta bien, pero me pagas luego, eh. — Dijo seriamente una rubia bastante producida.
— Por supuesto, pero haz que se vea creíble, por favor. — Pidió Georg, con un dolor en el pecho al recordar la cantidad de dinero que le tendría que pagar a la mujer.
Su plan era perfecto.
Consistía en que la chica se haga pasar por la novia de Bill. ¿Qué ganaba con esto?
Pues si los gemelos sentían mas que fraternidad por el otro, entonces Tom haría algo que delatara sus celos ¿No?
Lo había visto en una película. Pero debía funcionar.
Estaba demasiado desesperado por saber la verdad como para dejarlo de lado.
A veces se ponía a pensar en que quizás todo era parte de su imaginación, y solo era su idea.
Pero bueno, no había nada que perder, ya se había metido en esto.
Enseguida, el castaño se adentro al hotel, subiendo a su piso a través del ascensor.
.
— Bien, es tu turno Bill. — El mencionado rebusco entre sus cartas y suspiro.
Si seguía en esas condiciones estaba seguro de que perdería. Desplazo sus ojos de sus cartas hasta el centro de la mesa.
Allí estaba uno de sus preciados y costosos delineadores, junto a un par de audífonos, una camiseta extra grande y dinero. Juntos solo se hacían llamar de una forma: Apuestas.
¡Perdería su delineador favorito!
— Bill, que es tu turno. — Repitió Tom.
— Yo… — Se sentía presionado. Bill estaba a segundos de rendirse. Ya no tenía esperanzas, él siempre fue malo para los juegos de cartas.
— ¡BILL! — El estruendoso grito del bajista se hizo presente, interrumpiendo las palabras finales del vocalista.
— ¡¿QUE?! — Devolvió este, exactamente con el mismo tono alto, solo para molestarlo.
Georg Cogía aire exageradamente, intentando volver a su pulso normal después de haber corrido como un loco.
— Hay… Hay una chica fuera del Hotel… — Cogió mas aire. — Dice ser tu novia, te quiere ver ahora mismo.
Todos abrieron los ojos como platos. Todos menos Tom, claro, quien sabía que tenía que ser una broma, ya que Bill era Gay.
¿Bill tenía una novia? Gustav frunció el seño.
Bill se levanto de golpe, dirigiéndose hasta la ventana, y sacando su cabeza luego.
Allí estaba la chica.
Era Rubia, de baja estatura pero tierna. De algo estaba seguro. El no había visto a esa chica en toda su vida.
La mujer miro hacia arriba, descubriéndolo.
— Bill, Mi amor… ¡Estoy aquí hace horas! ¿Por qué no bajas, mi vida? ¡Solo quiero besarte como lo hemos hecho este último tiempo!
Es imposible, Tom no se la tragaba. El mismísimo Bill le había dicho que gustaba de los hombres hace un tiempo.
No, definitivamente Tom no lo creería.
— ¡Tu no eres mi novia! Escucha, ya deja esto y vete. Si alguna cámara te capta seré hombre muerto. — Bill supuso que se trataba de alguna fan, así que trato de ser lo mas gentil posible, sin dejar su sonrisa de lado en ningún momento.
Nadie entendía nada.
Pero quien mas estaba frustrado, era Georg, al no ver ninguna reacción de Tom, quien solo ordenaba las cartas tranquilamente.
Su plan había fallado, y peor…
Ahora le debía demasiado dinero a la chica.
.
Una hora después, cuando todo había pasado, los integrantes se reunieron nuevamente en una habitación para jugar con los naipes.
— ¿Qué fue eso? — Pregunto Tom, repartiendo las cartas a cada jugador.
Todos se alzaron de Hombros.
— Seguramente una fan mas que quería hacerse pasar por la novia de Bill.
Bill observo a Tom como por inercia, haciéndole recordar la vez en la que le había confesado que era gay. Y Tom asintió, dándole seguridad.
Todos se encontraban atentos a las cartas, excepto Georg, quien recargaba su mentón sobre la palma de su mano.
No podía creer que no funcionó. Quizás todo estaba en su cabeza y ellos simplemente eran hermanos
Todos los hermanos se sonrojan al mirarse, se acercan demasiado, se miran como enamorados y se quedan pegados viéndose, ¿No?
Pero que mierda acababa de pensar. ¡Claro que no! Georg no se rendiría tan fácilmente.
— Y Georg… ¿Tienes un tres? — Pregunto Tom.
De pronto toda la atención se centro en él.
— ¿Y tu tienes dinero…? — Georg suspiro.
Continúa…
*:* He aquí el famoso Jürgen que todos esperaban <3 & el plan fallido de Georg (L)
Un besito para todas <3
Te entiendo Georg jajajajja y muy errado no estas.