
Mini-Fic de LinnahxChaan
Capítulo 6: ¿Es… gay?
Caminó hasta su pequeño estuche de maquillaje, y cogió su pequeña botella de su fiel desmaquillador.
Habían pasado unas cuantas semanas. Todo entre entrevistas, conciertos, el término de la gira y, claro. Su amado Facebook.
— En dos días más, nos largamos hasta los Ángeles. — Recordó en voz alta.
Había echo muchos amigos ya, entre ellos y los mas importantes, Marcus y… Jürgen.
¿Quién iba a imaginar que podrías encariñarte de alguien sin saber como es detrás de la pantalla?
¿Y quien diría que le habían enseñado a confiar sin conocerlos? Bueno, algo.
Llevaban ya Tiempo hablando. Generalmente cuando comenzaban a hablar podían pasar Horas antes de que terminaran, sobre todo cuando de Jürgen se trataba.
Marcus era un Hombre muy agradable y dulce. Él también se había echo muy amigo de Jürgen, así que también podían hablarse los tres.
Jürgen era un Hombre muy gracioso y bromista, pero encantador. Bill, aunque no lo conociera a la perfección, sentía que era especial, No se si me explico.
No es lo mismo hablar con Marcus, que hablar con Jürgen. ¿Ahora si entienden? Bien. Ahora, entre nosotros, a Bill le agradaba mas hablar con Jürgen que con su otro amigo, aunque suene cruel o crean que hace preferencia.
Jürgen le piropeaba, le hacía sentir especial. Incluso Bill llego a pensar que Jürgen era Gay, y que gustaba de Bill… bueno, es decir, que gustaba de Sebastian.
Y eso era bueno, ya que Bill también era Gay.
Ya se habían puesto hasta apodos.
Luego, camino hasta la pequeña mesita de noche, rebuscando entre los cajones.
— No puede ser, recuerdo haberlo puesto por aquí… — Gruñó.
.
Deseaba tanto poder verlos en persona, no por el hecho de saber como son, si no para… ¡Que se yo!… ¿Socializar?
Marcus, por las fotos que tenía de perfil, Era alto, bastante diría yo. Tenía ojos color verdes grisáceos, algo así como los de Georg. Su cabello era negro azabache y era de tez blanca, de esas a las que vez y te dan ganas de gritar ¡He, Toma un poco de Sol!
— Hmm… — Se inclino y busco por debajo de la cama de allí. — Recuerdo que las deje sobre la mesa de… — Movió su cabeza hasta allí, pero nada.
Su pequeña bolsa de algodones no estaba.
¿Qué como era Jürgen? Como desearía decírtelo. Exacto. Bill no lo sabía. Todas las fotos que tenía de perfil eran de Hombres famosos, tal y como lo hace Bill.
Por la descripción que le dio su amigo cuando se lo pregunto, Era alto, de contextura delgada y tenía el cabello negro, igualmente que Él y Marcus. Pero Jürgen no le quiso dar más datos.
¿Qué porque no le había pedido que se juntaran en algún lugar? ¡Que buenísima idea! Así Bill por fin le vería.
Solo hay un problemilla con tu plan, pequeña lectora. ¿Ya olvidaste quien era él? ¡Exacto! Bill.
Bill Kaulitz, vocalista y compositor del gran e internacional grupo Tokio Hotel.
Bien, eso sonó demasiado egocéntrico. Demasiado… Tom
Sonrió para si mismo
¿Qué había pasado con Tom desde la última vez que…? Ya saben… casi se… ¡Eso!
Pues, habían quedado en un acuerdo: No hablar de eso y hacer como si nada ha pasado.
Si es que a eso se le podía llamar así, ya que jamás se lo comentaron ni entre ellos mismos, simplemente así fue la cosa.
El Casi incestuoso beso fue olvidado y, gemelos unidos de vuelta.
En resumen: Todo volvió a la normalidad.
Se observo concentradamente en el espejo. Derramó un poco de desmaquillador sobre un pañuelo, y cerró uno de sus ojos, desmaquillándose luego.
.
Hace poco, Bill había tenido un sueño un tanto extraño.
Había soñado con el momento en el que Tom y el, ya saben… casi se rozan los labios, para decirlo mas suave. Pero, lo había soñado diferente, había soñado que Gustav jamás llegaba, y eso hacía que… Ya saben… que se besaran de verdad, en los labios… como… novios.
[Inserte aquí rostro ruborizado c: ]
¿Es eso normal? ¿Soñar con un beso en los labios de tu gemelo? Y lo peor es que en el sueño, ellos habían seguido, a Bill le había gustado.
Tom le besaba desesperada y anhelada mente.
Se sentía tan confundido. Se sentía morir.
No sabía si estaba bien, o todo lo contrario. Quizás solo sea temporal.
Pero, además de todo eso, Bill tenía que confesar que estaba sintiendo cosas por su nuevo amigo Jürgen, cosas… buenas. Supuso.
Estaba tan terriblemente confundido. Él era Gay, aunque por motivos de vergüenza solo Tom lo sabía. Numerosas veces recordó dejar claro frente a los medios que a el le gustaban la mujeres. Pero poco después él se había dado cuenta de que no era así.
Su vida era tan complicada
¿Qué clase de persona siente ganas de besar a su gemelo, y le gusta un hombre de computadora cuando tiene a miles de jovencitas detrás de él? Solo conocía a uno: Bill
Pero Bill estaba aun mas confundido con otro tema.
¿Y si Bill solo sentía ganas de Besar a Tom porque no había besado a alguien hace más de cuatro años? Quizás solo sea necesidad, y como Tom es el mas cercano a su corazón, mas bien, era el primero que estaba en él, entonces, sus sentidos solo habrían confundido todo.
¿Y si también había comenzado a sentir cosas por Jürgen solo para olvidar a Tom?
Suspiro.
Su vida era una teleserie. ¡No! Mejor. Su vida estaba echa como para escribir una Fan ficción sobre esto.
Rodó los ojos y continuó acariciando sus párpados con el áspero pañuelo.
&
— Demonios, demonios… — El bajista mordía sus uñas nerviosamente.
Le quedaban dos días para descubrir la verdad. Dos malditos días para desenmascarar la Verdadera Fraternidad de los gemelos.
¿Por qué en dos días? En dos días los gemelos partían hasta los Ángeles, y Gustav y él, se irían su hogar, Alemania.
Eso quería decir que los dejarían solos, que Georg no podrá interactuar mucho con los gemelos.
O sea, en pocas palabras: ¡Misión fallida!… de nuevo -.-
Se sentia algo cumpable por dudar de sus identicos amigos, pero es que la curiosidad le comía vivo.
El dabía averiguar si o si la verdad. Pero tambien sabía que el no era tan ingenioso como para andar inventandose un monton de planes que al fin y al cabo el sabía que saldrían fallidos.
De algo si estaba seguro: No podía hacer esto solo. Y el conocía a la persona que era un ingenioso y buen pensador.
Quien mejor para eso que…
&
— ¿Qué quieres decirme, Georg?
— Que… esto, bueno, yo… — Las palabras no le salían de su boca, por mucho que lo intentara.
— Anda, simplemente suéltalo. — Dijo Gustav con poco interés. Sentía los nervios del bajista desde el aire. ¿Qué le dirá?
— Bueno… Y-Yo… — Su lengua era un nudo de palabras. No podía simplemente soltarlo como Gustav le había dicho. Entonces recordó.
Solo dos días, Georg. ¿Te vaz a ir con las dudas comiéndote la cabeza? ¡Gustav sabe de esto! Él te ayudara.
Suspiró. — Gustav, escucha con atención. Desde que conocí a Bill y Tom ellos han tenido una relación bastante única y unida, y la verdad no dudo de eso. El caso es que estos últimos días han estado más unidos que siempre, se han comportado extraño y eso hace que tenga numerosas incógnitas en la cabeza. A veces pienso que ellos dos se quieren más que a unos simples hermanos y necesito tu ayuda para averiguarlo. — Resoplo exageradamente, cogiendo una buena bocanada de aire y, soltándola luego. Ni el sabía que tenía tanto aguante.
Gustav no dijo nada.
— ¿Gus? ¿Qué dices? — Pero Gustav observo al piso fijamente, concentradísimo en un punto invisible. — ¿Gustav? — Intento nuevamente. Comenzaba a sentirse arrepentido de haber dicho semejantes cosas.
— Yo… — El rubio observo seriamente a su amigo. — No lo habría explicado mejor. Cuenta conmigo — Sonrieron. — Tengo un excelente plan, escucha…
&
— Con que si, eh — Bill rio en voz alta. Cuanto le hacía reír su amigo Marcus
— Si, Jajajaja.
— Bueno. ¿Haz hablado con Jürgen? — Enseguida su risa se detuvo.
— Si, hace poco. ¿Por qué?
— En realidad no lo sé Jajaja, solo pregunto. ¿No te ha dicho nada? — Bill rio nuevamente.
— Hmm, no. Lo último que recuerdo que me dijo es que… — <<Eres muy dulce y tierno Sebastian. Que no daría yo con conocer a una chica con tu personalidad. >> Recordó automáticamente. Se ruborizo.
— ¿Que? — Presiono Marcus.
— Emm… este, nada. — No consiguió ocultar su nerviosismo. Marcus sospecho. — No sabes si Jürgen es… digo, mira hacía el otro lado, ¿Sabes a lo que me refiero? — Escribió Bill, usando esa situacion a su favor para preguntar.
— Sebastian, perdóname por ser tan directo pero, ¿Eres Gay? — Bill se ruborizo inmediatamente.
— Bueno, algo… si.
— Oh. ¿Y gustas de Jürgen?
— Un poco.
— Oh…
— Repito: ¿Jürgen no es… Gay?
— Ah, no. Digo, no lo sé. ¿Por qué no le preguntas?
—Es que, si le pregunto, sabrá que yo lo soy. Sería vergonzoso. ¿Y si me rechaza?
— No te preocupes Sebastián. Solo dile lo que sientes. Confía en mi.
.
¿Qué se lo diga? ¿Y si él no era gay? Sería tan vergonzoso.
Entonces, justo en ese momento, recibió otro mensaje.
— Hola, Angelito J — Trago saliva. Era Jürgen. Solían llamarse así de cariño, Bill a veces solía llamarle Estrellita.
Tenían mucha confianza como para averse conocido hace tan poco, demasiado pensaba él. Pero a veces dudaba. <<Angelito.>> sonaba bastante Gay, sobre todo si se lo dices a otro hombre.
¿Sera igualmente Gay?
Trago algo de saliva.
A averiguarlo se ha dicho.
&
Se acomodo entre las sabanas, y, extendiéndose un poco, consiguió cerrar un poco las cortinas, evitando la entrada de los rayos del sol de la mañana.
— ¿Cómo estas hoy? — Pregunto el trenzudo reincorporándose ante su computadora, tecleando con una velocidad que ni el sabía que poseía. Supuso que uno de las ventajas de utilizar más seguido la laptop era memorizarse la posición de las teclas de esta.
Eso es bueno, supuso.
— Oh, bien gracias, dormí como un bebe. ¿Y tu? — Le respondió su dulce amigo Sebastian.
<<Amigo>> Pensó.
— Bien también. Soñé con los mismos ángeles.
— Ah, ¿Si?
—Si. No me lo creerás pero, soñé contigo… — Se ruborizo él mismo por escribir semejante cosa. Tom no era de piropear a la gente, y mucho menos a alguien que con suerte conocía su nombre.
Díganle loco si gustan, pero el sentía que le conocía mucho más, a pesar de haberle conocido hace tan poco, Sentía que Sebastián era alguien especial.
Además, conversaban demasiado.
Tom se sentía un poco… Gay.
— ¡Que vergüenza! Y dime, ¿Qué soñaste? — Medio sonreí, y desplace mis dedos entre en teclado.
— He soñado que nos encontrábamos, Te imagine tal y como te describiste. Alto, de cabello negro y ojos avellana. Soñé que… que, que nos saludábamos en… ya sabes, los labios. — Mi corazón bombeo rápidamente de solo imaginarlo.
— Que… ¿Nos besábamos?
— Sí. Eso. Nos besábamos. Escucha. Sé que es extraño, yo jamás me considere… ya sabes… Gay. Y de hecho aun no me lo considero. Pero lo que me pasa contigo es tan extraño… siento que…
— Es como si nos conociéramos de toda la vida, ¿Verdad? — Me interrumpió el. Y yo solo sonreí tontamente.
— ¡¿Te sucede lo mismo que a mí?!
— Si, Jürgen… sabes… Yo, digo… tu, me gustas virtualmente. — Sus ojos se abrieron exageradamente, y en el rostro se dibujo una sonrisa imposible de borrar.
Su cara era un Poema.
— ¿D-de verdad? — Se animo a colocar el trenzudo. No vaya a ser que le diga: Tú también me gustas. Y él le diga: ¡Já! No, estaba bromeando.
— S-si. ¿Y tu? ¿Qué dices?… — ¿Qué dico? ¡Que te ama! Es decir, no de verdad, sería demasiado pronto.
Su cabeza estaba echa un verdadero lío. ¿Desde cuando a el le gustan los Hombres? ¡Esto es imposible! Razona Tom. Ni aunque puedan verse funcionaría. ¡Los medios lo tragarían! Sería un verdadero desastre. “Tom Kaulitz, guitarrista del famoso grupo Tokio Hotel se ha transformado de un Player mujeriego, a un Gay Maricon”
Tenía que detener esto pero ya.
— Que me gustas mucho, Sebastian. — ¿Qué mierda acababa de escribir? ¡Era un caso perdido!
Mierda. Es un caos.
Continúa…
Bueno, queridas y hermosas lectoras n.n
Tengo que informar, que la minific esta llegando ya a su fin, Solo quedan dos capítulos por subir.