Ojitos que hechizan 12

Notas: Disfruten el cap que nos vamos enterando de ALGUIENNNNNNNNNNN que ya va empezar a sentir algo.

Ojitos que hechizan” Fic de Michelle483

Capítulo 12: Las Joyas del palacio

Bill despertó de su largo sueño y con tremendo dolor de cuerpo restregó sus pies por las sabanas y abrió los ojos de golpe, y supo que no había soñado con el príncipe lo había vivido en carne propia, el pelinegro sintió un terrible dolor de estómago al pensar que realidad paso y a la vez quería matar al príncipe con sus propias manos.

—Perdónenme Dioses pero es la verdad—Se levantó con furia y el ceño fruncido salió directo a la habitación del Príncipe tenía mucho que aclararle, al llegar a la puerta los guardias que protegían la habitación le negaron el paso y le dijeron que Tomhotep estaba dándose un baño, Bill sonrió pícaramente y asintió sabia donde había que ir así que movió sus pies hacia el cuarto de baño y una vez más los Guardias le negaron la entrada pero esta vez ellos y casi todos en el palacio sabían que tenían que darle acceso a varias cosas a Bill ya que era un “Protegido” del Faraón.

Al entrar Bill aparto las mantas de lino colgadas en lo alto de la puerta y dejo encontrar un lugar con una hermosa vista y un baño muy adornado todo digno de dioses, Bill centro la vista en Tom que se encontraba en la bañara con la cabeza atrás y por primera vez lo veía sin las trenzas tenía el cabello suelto totalmente negro como la cabeza de Anubis, El pelinegro se sonrojo un por y alzo una ceja y rio un poco delatando.

— ¿¡Y tú qué haces aquí!? —El príncipe se estremeció en su pequeña bañera con las mejillas rosadas, nadie podía entrar cuando él tomaba un baño, ¡Nadie! —Sal.

—Tranquilo príncipe, Solo que alguien me pueda explicar que paso anoche—Susurro para que nadie se enterase.

—Te dormiste….después de…tu sabes y mande a que te dejaran a tu “dormitorio”.

—No hablo de eso, hablo de porque lo hiciste no entiendes el término “nadie me puede tocar” —se acercó un poco más a la tina poniendo nervioso al Príncipe.

—Te Dije que te fueras—Dijo entre dientes

—Tu cabello se ve bien así—camino atrás de la cabeza de Tom así metiendo sus juguetones dedos adentro del cabello de este.

— ¿Q-que haces? —pregunto nervioso al sentir la voz coqueta de Bill y la respiración de esta tan cerca, él había prometido no sucumbir a los ojos de Bill, difícil pero no difícil— ¡Sal! —grito finalmente o si no iba a tener una erección en ese momento.

— ¡Ya! —Se levantó y se dio la vuelta y camino a donde las otras sirvientas esperaban para vestir y arreglar al príncipe ya que a él no le gustaba que lo bañasen como a sus otros familiares solo de pensar que montón de manos tocasen su cuerpo le daba repulsión—Creo que ya termino—se levantó sin saberlo, estaba aburrido de esperar, se levantó y llevo una ropa interior con él, las esclavas se levantaron frenéticas tratando de evitar que avanzara.

—¡No Bill Su Namun!—Exclamaron unánime, El pelinegro salió esquivándolas

Salió del pequeño cuarto encontrando a un Tom de pie y fue directo a cubrir la parte intima la cual asusto al mayor.

— ¡Que haces! argg—dio las vueltas por todas partes.

— ¡Listo!, ven—jalo del brazo a Tom que ni siquiera había salido de la bañera, lo metió en el cuarto donde se la paso aburrido con las mujeres—pásame ese faldín—le dijo a una chica, la chica le paso la simple tela rectangular hecha de lino, miro a Tom con una sonrisa mientras que él era capaz de matarlo con lo que fuera que tuviera a la mano.

Las Delicadas manos de Bill pasaron por debajo de la cintura colocando Bien la Falda, al terminar ordeno que le pasaran un cinturón de oro y plata, Bill se sentía que controlaba todo, ordeno también que le pasaran el collar preferido de Tom el cual tenía oro y reflejos azules, la cara de Tom no pida reflejar alegría todo al contrario está chispeando rápida por las pupilas.

—Dame Tu rostro—acaricio un poco y agarro el botecito de Kohl y empezó delinearle los ojos. —Listo—Sonrió y decidió ponerle el toque final con la diadema de serpiente al pasar el Tiempo y aun las esclavas no podían sacar de su cabeza ni dejar de hablar de lo sucedido, ya estaban hasta imaginando varias fantasías, historias con esos dos en sus calenturientas mentes.

— ¿¡Donde esta!? —llego Tomhotep a interrumpir su cuchillero

— ¿Quién Príncipe nuestro? —pregunto una de ellas.

—Bill…Su…Namun…—Dijo lentamente con rabia, pero para las mujeres fue un deleite erótico.

—E-En las orillas—trago saliva—Reales del Nilo—termino de decir, Tom asintió y salió en busca del chico, las mujeres no tardaron en mirarse entre ellas y seguirlo.

En las Orillas del Nilo Bill se encontraba con una túnica blanca en el rio y con la ayuda de una jarra transportaba el agua de cabeza abajo, a la vista de Tom la túnica se había tornado sumamente transparente y los destellos del sol le acariciaban el rostro.

— ¿Listo? —pregunto desde la punta, Bill se dio media vuelta y hundió todo su cuerpo avergonzado parece que se estaba vengando

—Así que visitar el tiempo de baño del otro es tu acción del día—dijo saliendo del agua tapando su cuerpo con otra manta.

—Venganza—Susurro al verle de reojo luego lo sujeto del brazo y le sonrió—Mi Turno de vestirte a ti

— ¡No!, recuerda que soy un esclavo…tu un príncipe…la realeza no viste a los esclavos, nosotros lo hacemos—dijo con algo de melancolía. Al llegar al medio día, Tom encontró a un Bill cerca del jardín pero a la vez se quedó sorprendido, ¿de dónde había sacado esas ropas tan finas y llenas de color?, purpura y celeste con brazaletes de oro adornando casi todos sus brazos una hermosa diadema de oro puro collares, talismanes, aretes, hasta estaba acariciando un gato y tenía sirvientes dándole aire con abanicos, ¿se suponía que era un esclavo?.

— ¿Qué no se supone que eras un esclavo?, te tratan como faraón—Bill no respondió—miro fijo al gato y siguió con los mimos. — ¿De dónde sacaste todo eso?

—El Faraón…me las regalo—Tom entro en su mundo de celo bufo y se sentó a lado de él. —Ya te había dicho que te ves bien con el cabello suelo—Dijo con l mirada perdida en el minino algo pasaba y no le gustaba a Tom para nada, ver a Bill triste era un martirio.

—Pasa algo ¿cierto? —dijo posando sus codos en sus rodillas tal vez un gesto de más confianza.

—Es…que…—jadeo un poco al sentir que una mano abrazo su cuello con fuerza y ese era el problema.

—Gusto verte—El Faraón apareció detrás de Bill, empezándole a besar el cuello, Tom apretaba su falda y aniquilaba a su padre con su mente y vista sentía tanta impotencia—Tomhotep dejaste las trenzas—dijo besando ahora la mejilla de Bill.

—Sí, padre—Sonrió falsamente así desviando la mirada porque sabía que si seguía mirando era capaz de arrancarle la cabeza a su padre.

—Es muy bueno…que….hables con tu ex compañero ¿no?…el rencor es malo—cortaba sus palabras ya chupaba lentamente el lóbulo de Bill que contenía aretes y acariciaba sus piernas cubiertas por la tela morada. Tom cerró los ojos y trato de tranquilizarse quería estallar y decapitar la cabeza del faraón. —Pero ahora estas mejor ¿verdad mi joya? —sujeto al menor del mentón para que le viera mejor.

—Si mi Faraón—Tom pudo notar que la voz de Bill estaba quebrando poco apoco y su mirada se llenaba de lágrimas, Tomhotep rogaba a que Bastet le diera fuerza.

Continúa…

por Michelle483

Escritora del Fandom

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