“Ojitos que hechizan” Fic de Michelle483
Capítulo 15: Un Nuevo mundo
El Pequeño pelinegro se había despertado con una terrible sensación en el pecho de que ese sacerdote lo observo raro, eso podía complicar las cosas y con la presencia de su madre el ambiente se tornaba cada vez más pesado para él, al caminar por el palacio entro al aposento del príncipe que ya poseía sus trenzas, le dedico una mirada confundida al ver su presencia dentro de su estancia.
— ¿Puedo preguntar porque estás aquí?, no te he llamado—El pelinegro abrió su boca como gesto de una pequeña indignación.
Sin ninguna espera, el pelinegro camino hacia el príncipe dejándole un beso en los labios, suspiro, Tomhotep Sonrió tímidamente empezando a apoderarse de los labios del contrario luego con cuidado lo sujeto por las caderas y lo envolvió con sus brazos en la placida cama.
—Es muy de mañana…—trato de decir, quitando cuidadosamente la falda del heredero
—Anoche te dije que cuando los ojos de Ra tocaran Egipto te iba a ver—Continuo besando sus labios yendo más abajo buscando el borde delicado de su falda con un poco de distracción se deshizo de ella sin problema, lo levanto con cuidado de las caderas, sentándolo para tener una mejor posición en sus piernas.
Bill sonrió de lado y atrajo la cabeza del Príncipe hacia su frente, el mayor no se esperó por nada y quito ambas delicadas tela para que ambos quedaran expuestos, solo sujeto sus piernas con firmeza y se tiro a darle un profundo beso para darle confianza, ambos iban por una buena mañana.
&
—Como les dije, necesito ver los ojos de ese chico detenidamente, todos deberíamos hacerlo—dijo el pasado sacerdote junto con los demás ancianos y magos, algunos muy cercanos al faraón.
—Ya hemos visto…los ojos de ese muchacho…no es nada…interesante—Rezongo un “hechicero” con algo de impotencia y malicia juntas.
—Ra sabe de lo que hablo, Hathor no le da un Don de belleza a cualquiera—insistió
—Thot lo decidirá, traigan al chico, lo averiguaremos—dijo un sacerdote un poco más joven.
— ¡Bah!, debe estar con el príncipe…. —dijo el mismo hechicero
—Oh, con el Faraón—supuso otro
—Sea como sea debemos….traer al chico para ver sus ojos, mensajes en los ojos son peligrosos—exclamo otro sacerdote, los hechiceros no entendía la referencia ya que no eran sus ramas de ciencias.
— ¿Peligrosos?
—Los mensajes en los ojos son predicciones eso puede ser que sea verdad o solo una treta.
.
Imperio Romano
— ¡Marco, no corras! —Grito el rubio para calmar un poco a su amigo que subía al barco con la sonrisa más amplia que pudo haber dado—Sé qué….estas emocionado por ir a Egipto, pero necesitas relajarte un poco…es un nuevo mundo.
—Oye Dion, relájate además tú hablas Egipcio así que tendré a mi traductor personal—le guiño el ojo, el rubio le sonrió con la mirada en el suelo de madera. En el fondo se escuchaba a las gaviotas y a los jefes del puerto dándoles las órdenes a los esclavos, ellos navegarían en un Hexarreme.
(Nota: Estos eran buques insignias y navíos de representación en misiones diplomáticas, por su enorme porte, estos desplazaban unas 120 toneladas).
—Es un impresiónate Navío—Exclamo Marco rascado su barba, no puedo esperar a llegar.
—Sera un largo viaje—dijo acercándose a su amigo
—Lo se…—volteo a verlo con algunos mechones que volaban en el viento, puso su mano en el hombro del rubio y lo agito con suavidad—Gratitud—Le dedico una sonrisa amable.
El Barco empezaba su rumbo hacia un mundo nuevo donde ni los dos romanos y varias compañías sabían lo que verían.
&
—Mi Faraón…—Se arrodillo el sacerdote a una buena distancia de los pies del faraón.
—Levántate y di lo que necesitas—Dijo en su posición en el trono sosteniendo el flageló y el cayado.
—Necesito la presencia de Bill Su Namun, Todos los sacerdotes y hechiceros…suponemos que él tiene una predicción en sus ojos—El faraón se sorprendió al escuchar la última oración, pensó que sería interesante saber que escondía su joya más preciada.
—Si es por el bien de Egipto, que así sea—fue lo último que dijo después de agitar el Flagelo a la izquierda.
Continúa…