I fell in love with him 7

Fic TOLL de Kaulitz Angel

Capítulo 7: Just you and me

Han pasado 2 meses, Bill se mudaba hoy de vuelta al apartamento que compartía con Andreas antes, lo había hablado con sus padres, en 1 mes empezarían las clases de la universidad, estudiaría de noche y seguiría trabajando en Dutchess de día, en el salón había una semi guardería para los niños de los clientes y de los mismos trabajadores, Bill podría llevar a Evans allí, por eso trabajaría de día, para poder estar más tiempo con su hijo, en las noches, dejaría a Evans en la casa de sus padres para que le cuiden mientras el va a estudiar, luego, a la salida, le recogería y se lo llevaría a casa.

– Mi amor, los vamos a extrañar – le dijo Simone

– Yo también los extrañaré a ustedes, pero hasta luego, estoy muy emocionado por irme – sonreía Bill con Evans en sus brazos

Cuando se despidió de sus padres subió a Evans al coche e le sentó en su sillita, luego el subió al coche y condujo hasta la torre de apartamentos donde solía vivir con Andreas, llegaron a recepción y Nally recibió a Bill y a Evans como si hubiera visto ángeles.

– Bill, hola – sonrió la chica – este… este es tu bebé? – preguntó

Nally no lo conocía, Bill no había vuelto a ese lugar desde la muerte de Andreas, pagó para que le llevaran las cosas de Evans al piso.

– Sí, es mi Evans – sonrió el orgulloso padre – es hermoso no?

– Bill es hermoso, es idéntico a ti – decía Nally acariciando la cabecita del niño

– Lo sé, por eso es hermoso – rió Bill

Subió a su piso con Evans. Cuando abrió la puerta no pudo evitar suspirar al recordar a Andreas, pero sonrió al sentir que Evans tiraba de una cadena que llevaba puesta.

– Vamos a ver tu habitación – sonrió llevando al niño a su habitación

Era celeste, tenía suelo de madera, su cuna era blanca con el móvil de animalitos, le mecedora de madera también, el cambiador, el armarito de Evans y todos sus peluches y juguetes.

– Te gusta? – le preguntaba a su niño como si le pudiera contestar

Evans no le quitaba los ojos de encima a un enorme oso que estaba sentado en el suelo.

– Quieres tu oso, cierto? – reía Bill – te encanta, no?

Bill llevó a su pequeño al lado del oso, se sentó en el suelo con su hijo en brazos, el bebé empezó a apretujar el enorme oso con sus manitas, cosa que a Bill le hizo sonreír.

– Es muy lindo, verdad?, el chico que te lo regaló fue muy lindo con nosotros también, sabías? – sonreía Bill – su nombre es Tom, te parece si llamamos así a tu osito?

Bill parecía loco hablándole a su hijo sin obtener respuesta, pero con una simple sonrisa de su hijo, Bill entendía que era un sí. Le encantaba la sonrisa de su hijo, mostraba sólo sus encías.

– Entonces le llamaremos Tom – rió Bill después de verle sonreír

Bill se fue a su habitación, aún tenía cosas que acomodar, acostó a Evans sobre su cama, era doble, así que Evans no se caería con facilidad, le dio un conejito para que jugara, pero en vez de eso, terminó metiendo las orejas del conejo en su boquita.

– Sabía qué harías eso – rió Bill al verlo – siempre tienes que probar el sabor de las cosas

Siguió acomodando varia ropa que traía, luego sacó unas fotos de una caja, eran fotos de Evans, había una donde salían Bill y sus amigos, la tomó el día de la bienvenida de Evans. La puso en la mesa que estaba al lado de su cama, luego sacó otra donde Evans dormía sobre Bill y le babeó todo el pecho.

– Me recuerdo de esa mañana, ese mismo día vomitaste sobre mí – sonreía Bill viendo a Evans que le ponía atención como si entendiera lo que decía

Terminó de acomodar todo a las 5:00pm, entraba a trabajar a las 7:00pm, bajó en instaló a Evans en su moisés, preparaba su cena y el biberón de su bebé, cuando lo tuvo listo, tomó a Evans en brazos y le dio su biberón.

– Mmmm que rico está – sonreía Bill para que su niño lo tomara

Cuando terminó de darle su biberón, le sacó los cólicos, luego le baño y le puso el pijama de ositos. Se fueron a la casa de los padres de Bill, ahí Bill dejó a un lloroso Evans que no quería que su padre lo dejara allí, luego se fue a trabajar deseando que fueran las 10:00pm para regresar por su hijo.

Admitía que le era muy difícil, le encantaría pasar las 24 horas del día con Evans, pero tenía que mantener a Evans y a él mismo, tenía que trabajar y pronto estudiar, pero todo ese esfuerzo iba a durar poco tiempo, un par de años hasta que Bill pudiera ejercer su carrera.

Se había inscrito en diseño publicitario, cuando la ejerciera, podría hacerlo desde su casa para no separarse de Evans.

Aunque muchos con la vida de Bill se habrían dado por vencidos, él nunca lo haría porque tenía a Evans, el dependía de él, si Bill no le cuidaba nadie más lo haría, pero para él no era un estorbo, para Bill, Evans era su mayor motivación, le apoyaba y le ayudaba a seguir luchando y a dar todo de él. Sabía que cuando saliera de clases Evans le estaría esperando y se pondría feliz al verle llegar.

Un mes después

Bill trabajaba de día en Dutchess, Kary, que era la dueña del salón, amaba los niños, así que ella era la encargada de la guardería y con gusto cuidaba a Evans, ya que era el más pequeñito, En la hora de almuerzo, Bill comía con Evans, intentaba aprovechar esa hora y media para estar con su hijo. Luego salía a las 4:00pm, iba a su apartamento, se duchaba, bañaba a Evans y cenaban, luego le dejaba en la casa de sus padres para irse a la universidad, entraba a las 6:00pm y salía a las 9:30pm.

Conforme los días avanzaban, Bill tenía que estudiar para las pruebas, como si Evans estuviera al tanto, no molestaba a su padre en las noches, ya sabía que podría molestarle más adelante.

Habían pasado ya tres meses, a Bill se le iba el tiempo volando con Evans, a él, ya le empezaba a salir su primer dientito, por lo que lloraba como si su padre no le pusiera atención alguna.

– Vamos corazón, ya pasará el dolor – le calmaba Bill en brazos – no llores, me partes el corazón

Ese día Evans se había levantado malito, tenía fiebre y lloraba porque le picaba la encía, lo único que Bill podía hacer era calmarle y darle el mordedor. Kary le había dado el día libre para que cuidara de su bebé, pero la universidad no, esa noche tenía que dar una exposición muy importante no podía faltar a clases. Simone y Gordon irían al apartamento de Bill para no sacar a Evans de casa.

Esa noche Bill no podía concentrarse ni estar tranquilo pensando en como estaría Evans, hasta que volvió a su casa y le vio dormido en su cunita.

Aunque nadie lo creyera, Bill era uno de los mejores en su clase, siempre obtenía buenas calificaciones y sus compañeros le admiraban por ello, Bill sólo pedía que las cosas no se complicaran y de lo contrario, mejoraran.

Continúa…

Gracias por leer.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

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