Jóvenes Rebeldes 18

Fanfic TWC / TOLL de lyra

Capítulo 18

Echó a correr hacia Hillerska lo más rápido que pudo, se estaba saltando su tarea de limpiar los establos pero no le importaba en esos momentos. Sólo quería hacer todo lo que estuviera en sus manos para que Tom no se marchara.

A pesar de que verle todos los días en clase era muy doloroso para él, Bill no podía permitir que se fuera y menos siendo obligado por unos padres incapaces de comprender que su hijo sólo se había enamorado, aunque fuera de la persona menos indicada.

Y con la firme idea en su cabeza de hacer todo lo posible por impedirlo entró en Hillerska y fue directo al despacho de Nolan. Se paró lo justo para tomar aliento y llamar a la puerta, abriéndola antes de recibir respuesta alguna del otro lado.

— ¡Bill! ¿Se puede saber qué pasa?—preguntó Nolan enfadado al verle entrar sin ser invitado.

—Lo siento mucho señor, es Tom….Thomas—soltó Bill sin aliento.

Nolan arrugó la frente y se acomodó en su silla, mirando con el ceño fruncido al alumno que tenía delante. Con el mono que utilizaban para limpiar los establos, las botas llenas de barro y su largo pelo recogido en una coleta medio deshecha. Para nada era la imagen del alumno ideal de Hillerska.

—No puede dejar que se vaya de Hillerska—siguió diciendo Bill desesperado—Sus padres están equivocados pensando que es lo mejor que le conviene, deberíamos hacer algo…

— ¿Cree saber mejor que sus padres lo que le conviene a Thomas?—cortó Nolan con tono serio—Después de lo que ha pasado es la última persona a la que se le pediría consejo. Sus padres ya han tomado su decisión y yo la apoyo totalmente, siento mucho que Hillerska pierda uno de sus mejores alumnos pero después de lo ocurrido y si fuera mi hijo yo también querría verle lo más lejos de aquí.

Bill escuchaba en silencio, sabía lo que Nolan quería decir aunque no le nombrara directamente. Si fuera su hijo, no querría volver a verle cerca de la persona que había destruido su reputación.

Porque era así como lo veían, tanto Nolan como los padres de Tom. Era él el único culpable de todo lo que había pasado. Del video, que hubiera sido grabado y expuesto al mundo entero. Y sobre todo de haberse metido en su cama, ¿dónde iba él con alguien como Tom, si no tenía nada más que ofrecerle a cambio?

—Que sea la última vez que entra mi despacho sin ser llamado—dejó Nola bien claro—Que me habla en ese tono, que habla de lo que más le conviene a otro alumno cuando no tiene ni idea de lo que realmente está pasando.

—Lo siento mucho—se disculpó Bill en voz baja.

—Y más que lo vas a sentir—siseó Nolan—Debe dar gracias a que tiene una voz privilegiada y es imprescindible en nuestro coro, porque de lo contrario sería inmediatamente expulsado. Está a prueba y lo sabe, pero lo que acaba de hacer no es una justificación importante para su expulsión pero no va a quedar impune. Se quedará todas las tardes a limpiar los establos en lo que queda del semestre, y su padre será informado de lo que acaba de pasar. Espero que él pueda hacerle ver que lo que más le conviene es no volver a entrometerse en la vida de Thomas ni de ningún otro alumno de Hillerska.

Bill asintió con la cabeza tragando con esfuerzo, sabía que aparte del castigo que le acababa de caer le esperaba otro nada más poner un pie en casa.

Salió del despacho en cuanto Nolan le hizo una señal con la cabeza, no pensaba quedarse a replicar por si el castigo fuera a más.

Por el camino se cruzó con una elegante limusina que sabía que pertenecía a la familia de Tom. Se paró al ver que la persona que iba a entrar en ella había reparado en su presencia y tras intercambiar unas palabras con el chófer fue en su búsqueda.

—Así que tú eres Bill Trümper—dijo nada más llegar a su altura—Al fin te conozco…en persona, digo.

Bill le fulminó con la mirada, con eso solo le confirmaba que al igual que el resto del mundo era conocedor del maldito video. Y también que lo había visto, no había más que fijarse en la fea sonrisa que le dirigía.

—Te lo has montado muy bien—siguió diciendo David—Aunque no te haya importado joderle la vida a Thomas.

—Yo no fui quien grabó y subió el video a Internet—dejó Bill bien claro—Si alguien le ha jodido la vida, deberían buscar al culpable.

—Ya, si lo quieres ver así…—murmuró David—Yo que tú me andaría con más cuidado, hoy Thomas ha tenido que tomar una importante decisión y todo por no querer separarse de ti, no ve que lo único que haces es interponerte entre él y su familia, es capaz de abandonarlo todo por ti cuando ya ni siquiera estáis juntos… ¿verdad?

—Eso no es asunto suyo—replicó dolido Bill.

—Lo es, parte de mi trabajo consiste en saber todo lo que pasa en Hillerska para intervenir si es necesario tapar algo—dejó David bien claro—Como tu no relación con Thomas, ¿no ves lo que has conseguido? Has cogido un buen chico y no has parado hasta terminar en su cama haciéndole creer que está enamorado. Thomas nunca había pensando antes en follar con otro chico hasta que te conoció a ti, le has metido en un mundo que no le corresponde haciéndole distanciarse de su familia y que crea que es algo que no es.

Bill sentía que los ojos se le llenaban de lágrimas, era muy cruel lo que le estaba diciendo David y no le importaba ser vulgar y grosero a la hora de hablar con él. Estaba seguro de que a Tom no le decía lo mismo, o si lo hacía su lenguaje sería más apropiado por ser hijo de quien era.

—Como ya te habrán dicho en más de una ocasión, lo que más te conviene es alejarte todo lo posible de Thomas—dijo David a modo de despedida—Deja de meterle en problemas si no quieres verte salpicado por las consecuencias.

Bill no supo que responder, le estaban amenazando y él tenía que quedarse de brazos cruzados porque sabía que llevaba las de perder. Vio como David le dirigía una fea sonrisa y entraba en la limusina que le llevaría de vuelta a casa, dejándole a él sumido en sus pensamientos.

Regresó a los establos de donde no iba a poder salir en los próximos meses y siguió con su tarea tratando de no pensar que una vez más se había metido en un buen lío por culpa de Tom.

¿Por qué había tenido que ir a defenderle ante Nolan? Si sus padres estaban decididos a sacarle de Hillerska nada de lo que él dijera o hiciera les convencería de lo contrario. Ya lo había dicho Nolan, era la persona menos adecuada para dar su opinión.

&

Una vez en el establo fue al encuentro de Clarisse, quien esbozó una tímida sonrisa al verle.

— ¿Has venido a despedirte?—quiso saber Clarisse.

—No, no me voy a ningún lado—contestó Tom suspirando—Llamé a mi padre y logré convencerle de que me dejara quedarme.

—Me alegro mucho Tom—dijo Clarisse ya más tranquila.

—Aunque me ha pedido algo a cambio y….bueno, me va a costar—murmuró Tom resoplando.

— ¿Qué no vuelvas a ver a Bill?—apuntó Clarisse.

—No…bueno, eso ya me lo han pedido en más de una ocasión y no le he hecho mucho caso—explicó Tom—No, quiere que dé el discurso en el aniversario de Hillerska, delante de todo el mundo y las cámaras de televisión. Yo…me da pánico hablar en público, no sé si podré hacerlo.

—Si te sientes así explícaselo a tu padre—aconsejó Clarisse—No puede obligarte.

—Es complicado, quiere que sea yo porque vendrán antiguos alumnos de Hillerska, incluso de la familia real y tengo que ser quien hable por ser parientes lejanos—murmuró Tom— ¡Si no les conozco en persona! Les dará igual quien dé el discurso, seré un alumno más tratando de impresionarles.

Clarisse podía sentir la rabia de Tom en sus palabras, tener que hacer algo que le era imposible por obligación y que a nadie le importara que para él supusiera un gran sacrificio.

Dio un paso en su dirección y le dio un fuerte abrazo que Tom agradeció.

—Es justo lo que necesitaba en estos momentos—murmuró Tom en sus brazos.

—Para eso están los amigos, podemos hablar siempre que lo necesites—dijo Clairsse sonriendo—Y si necesitas otro abrazo, ven a buscarme.

Tom asintió con la cabeza y una vez repuesto salió del establo dejando que Clarisse siguiera con su tarea. Decidió regresar a Hillerska, se sentía cansado tras lo que había ocurrido y solo le apetecía tumbarse en la cama y cerrar los ojos.

&

Al día siguiente se reencontró con Bill en clase. Parecía que el destino se burlaba de ellos y una vez compartieron pupitre en silencio. Le sentía tenso a su lado, más de lo habitual pero no pudo hablar con él hasta la última hora.

Tenían deporte y finalizada la clase estaban en los vestuarios terminando de ducharse y vestirse. Solo quedaban ellos dos y un par de alumnos más que una vez preparados salieron dejándolos al fin solos.

— ¿Es que no nos vamos a volver a hablar?—preguntó Tom sin poderse contener.

Pero no obtuvo ninguna respuesta, Bill terminó de ponerse la americana sin siquiera dirigirle la mirada.

—Después de lo que me pasó ayer, me hubiera gustado un poco de tu comprensión y apoyo—estalló Tom—Es como si no te importara.

— ¿Qué no me importa?—estalló Bill a su vez—No estuve a tu lado porque estaba hablando con Nolan en su despacho. Fui a pedirle en vano que hiciera algo para que no te marcharas, y me ha amonestado por molestarle, y mi padre también me ha castigado.

—Yo…lo siento no sabía nada—se disculpó Tom—Gracias por intentarlo.

—Bueno, ahora ya lo sabes—murmuró Bill encogiéndose de hombros.

Se sentó en el banco del vestuario y terminó de vestirse. Solo le faltaba atarse los zapatos, pero se entretuvo más de lo necesario. Era la primera vez en mucho tiempo que él y Tom mantenían una conversación en donde se abrían en cuerpo y alma y la verdad era que no quería que terminara.

— ¿Y qué es lo que pasó con tu padre? ¿Por qué quería sacarte de Hillerska?—quiso saber Bill.

—Porque discutí con él hace 2 días—empezó a explicar Tom sentándose a su lado—Le dije que no quería hacerme cargo de su empresa, que sé que es muy importante para él y es toda su vida. Pero no es mi vida, y creo que me está empezando a comprender y me apoya.

— ¿Pero…?—murmuró Bill.

—No hay ningún pero—contestó Tom—Bueno…es algo complicado. Me dijo que cuando cumpla los 18 podemos hablar seriamente sobre lo que quiero hacer con mi vida. Sólo debe ser secreto dos años nada más, mientras tú y yo podemos…podemos estar juntos pero tenemos que ser discretos.

Bill resopló al escucharle, a Tom le parecía haber encontrado una solución a sus problemas pero él veía que seguían estando como al principio. No veía que nada se hubiera solucionado.

— ¿Quieres que te esté esperando durante 2 años?—saltó Bill sin poderse contener—Es mucho tiempo y yo no podré soportarlo. Ni siquiera pudiste ser honesto al negar que eras tú quien salía en el video, ¿cómo sé que puedo confiar en ti?

Se dio prisa en terminar de calzarse y se puso en pie cogiendo su mochila.

—Me parece genial que sientas que tus padres te apoyan y te comprenden pero…Tom yo no puedo volver a ser tu secreto—dejó Bill bien claro—Podemos hablarnos en clase, somos compañeros y es necesario.

— ¿Pero cómo amigos, no?—murmuró Tom, viendo como Bill asentía con la cabeza—De acuerdo…como tú quieras…

Bill asintió de nuevo y salió del vestuario dejándole a solas. Tom se sentía abatido, pensaba que había encontrado la manera de arreglar lo suyo con Bill enfrentándose una vez más a sus padres pero había sido en vano. Bill no quería llevar su relación en secreto, y él no le podía obligar.

.

Esa tarde y tras terminar sus tareas en los establos Bill se dio prisa en regresar a casa. por suerte Clarisse podría llevarle en coche ya que se iba a pasar el resto del semestre saliendo tarde por culpa del castigo que le había caído.

Sentado al lado de su hermana Alex trataba de distraer a su amigo para que no pensara en que a partir de ese día su relación con Tom tendría que ser más cordial para que no afectara más a sus estudios de lo que ya lo hacía.

— ¿Has vuelto a saber algo de Markus?—preguntó de repente Alex—Tras el karaoke fijo que querrá volver a verte, y no digo solo en los establos.

—Quiere que veamos una película juntos—explicó por encima Bill—En su casa, me ha invitado una tarde de esta semana.

—Ya sabes lo que eso quiere decir, ¿no?—dijo Alex volviéndose en su asiento— ¡Sexo!

Bill desvió la mirada, no era eso precisamente lo que necesitaba en esos momentos.

—Pues yo creo que es muy pronto aún—intervino Clarisse—Y no creo que Markus le haya invitado sólo para acostarse con Bill.

—Vamos Clarisse, es un tío—murmuró resoplando Alex—Tenemos el sexo en la mente las 24 horas del día. ¿Para qué le ha invitado a su casa si no?

—Markus es totalmente distinto—insistió Clarisse—Se ve que se preocupa por los sentimientos de Bill y en estos momentos está muy vulnerable. No se querrá aprovechar de eso.

—Es un poco soso la verdad—dijo Alex sonriendo—Pero bueno, mejor él que Tom que solo sabe mentir y escudarse en que su familia le obliga y tal.

Bill se cruzó de brazos, quería que dejaran de hablar de él y Markus y de su supuesta vida sexual. Y que no volvieran a mencionar a Tom, estaba hecho un lío y sus amigos no le ayudaban mucho la verdad. Gracias a ellos estaba cada vez más confuso.

.

Ya en casa se entretuvo haciendo los deberes. Por suerte iba al día en sus estudios y no le llevó mucho tiempo terminar las tareas que les habían mandado para el día siguiente.

Una vez más su padre no estaba en casa, pasaba más tiempo trabajando en el restaurante que con su propio hijo, pero Bill ya estaba acostumbrado. Aunque se sentía muchas veces muy solo.

Tras su brusca visita al despacho de Nolan, su padre había sido informado y aunque nunca solía castigarle porque no hacía nada para merecerlo en esa ocasión no tuvo más remedio.

—Bill, debes de dejar de meterte en problemas y más si es por culpa de Tom—le había dicho la noche anterior—Cuando no es una cosa es otra, espero que te alejes de él todo lo que puedas. Entiendo que entre los dos haya habido algo y te esté costando olvidarte de él pero tienes que ver que es imposible, que pertenecéis a dos mundos diferentes y no habrá un final feliz. Eso sólo ocurre en las películas.

—Ya lo sé—murmuró Bill tragándose las lágrimas.

—Sé que nunca te he obligado a nada pero no quiero volver a recibir una llamada del director relacionada con Tom—dejó bien claro Gordon—También sé que no puedo castigarte más de lo que ya te estás castigando tú mismo, te has pasado todas las vacaciones metido en casa estudiando y espero que sigas así hasta que acabes el curso. No te descuides en tus estudios, pero tampoco te aísles del mundo. Eres joven y necesitas divertirte, queda más con Alex pero no entre semana. O con Markus…

Bill resopló al escucharlo, era normal que estuviera enterado ya que vivían en un pueblo y las noticias volaban. Además, se conocían todos y los padres de Markus frecuentaban mucho el restaurante donde trabajaba su padre, fijo que habían hablado entre ellos de la amistad que había surgido entre sus hijos y al parecer estaban todos de acuerdo.

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Cerró el libro de ciencias y lo dejó a un lado. Estaba cansado de estudiar y sentándose en la cama cogió el teclado que su padre le había regalado en Navidad y se puso a tocar para relajarse un poco.

No se dio cuenta de que estaba tocando el himno de Hillerska y recordando lo que Müller le había dicho empezó a cantar por lo bajo cambiando la letra por otra más personal.

«Los días pasaron, los años también
Dicen que el tiempo todo lo cura
Me lastimaron, me perdí
Me perdí por completo
Hasta que el camino encontré

Lo que vivimos y lo que fuimos
No lo olvidaré, todo lo bueno que compartimos….»

Dejó de tocar al darse cuenta de que era inevitable que pensara en Tom mientras trataba de escribir una simple canción. Dejó el teclado a un lado y sin pensarlo dos veces cogió el móvil y le mandó un mensaje a Markus.

«¿Te apetece que veamos una película?»

No tuvo que esperar mucho para una respuesta, Markus le invitaba a su casa. Bill aceptó de inmediato y le envió otro mensaje a su padre donde le explicaba que había terminado de estudiar y le dolía la cabeza, que iba a ver una película a casa de Markus para despejarse y volvería pronto. Su padre no le puso ninguna pega, parecía encantado de que hubiera seguido su consejo y tratara de olvidarse de Tom.

.

Markus no vivía lejos, a solo dos calles. Bill se dio prisa en arreglarse, no es que fuera a irse de fiesta pero quería que su aspecto no fuera el de alguien abatido. Se acicaló el pelo y se dio un poco de brillo en los labios.

Minutos después llamaba a la puerta de Markus y él en persona le abrió con una amplia sonrisa.

—Mis padres no están, entra—invitó Markus.

Bill así lo hizo y le siguió hasta la cocina, saliendo por la puerta que daba al jardín.

—Vivo encima del garaje—explicó Markus al ver su expresión de curiosidad—Me gusta tener mi propio espacio, ya lo verás.

Recorrieron el jardín y subieron al pequeño apartamento que había sobre el garaje. Markus le abrió la puerta y dejó pasar primero. Bill recorrió la amplia estancia con la mirada, era un cómodo apartamento que contaba con un salón—cocina, habitación y baño. Y todo muy bien decorado, la verdad.

—Mi madre me ayudó a escoger los muebles—explicó Markus abriendo la nevera— ¿Qué te apetece beber? Tengo refrescos, zumos,…agua

—Una coca cola está bien—dijo Bill acercándose a la cocina.

—En el armario de abajo hay patatas, coge una bolsa—pidió Markus.

Bill así lo hizo y viendo un cuenco sobre la encimera abrió la bolsa y echó su contenido en el. Markus le indicó el sofá para que sentara y fue tras él llevando las bebidas.

— ¿Y cual quieres ver?—preguntó Markus sentándose a su lado y cogiendo el mando.

La televisión ya estaba encendida y Markus empezó a pasar una a una las películas que tenía a su disposición.

—Me da igual, ¿a ti cual te gustaría ver?—preguntó Bill a su vez.

—Cualquiera de acción—contestó Markus acomodándose en el sofá.

A su lado, Bill no podía evitar sentirse algo cortado. Tenía las manos en su regazo tratando de que su respiración se tranquilizara.

— ¿Te gustan las de acción?—quiso saber Markus al ver que no contestaba.

—No mucho, la verdad—murmuró Bill—Prefiero una de amor.

— ¡Ni hablar!—se negó en rotundo Markus sonriendo—Jamás.

—Que si, déjame ver si hay alguna buena—pidió Bill devolviéndole la sonrisa.

Estiró la mano tratando de coger el mando que Markus aferraba, negándose a dárselo. Prefería ver una de miedo antes que una película romántica. Eso si que era ciencia ficción.

—Vamos, que no son tan malas como piensas—dijo Bill tirando del mando.

Pero Markus parecía no querer dejarle salirse con la suya, sonreía al tiempo que luchaba contra Bill que había logrado relajarse a su lado y cogiendo aire decidió tomar la iniciativa.

Se volvió soltando el mando y llevó su mano al cuello de Markus al que se aferró mientras sus labios se posaron sobre los suyos y empezó a besarle.

Markus le devolvió cada uno de sus besos, soltó el mando y puso su mano también en el cuello de Bill para llevar el ritmo de los besos.

Bill bajó su mano y antes de que Markus pudiera detenerle lo puso sobre su miembro que empezó a acariciar sobre la tela de los pantalones.

Fue entonces cuando Markus dio los besos por finalizados y separó sus labios de los de Bill.

—Oye…esto no es necesario—susurró carraspeando Markus—Me gustas mucho Bill.

—Y tú a mi—apuntó Bill con rapidez.

—No te he invitado a mi casa sólo para acostarnos juntos—quiso dejar claro Markus—Me gustas mucho, pero no tenemos que ir tan rápido. Veamos la película y vayamos con calma.

Bill asintió con la cabeza sintiendo que se sonrojaba, lo cierto es que su primer pensamiento fue que las intenciones de Markus eran otras y aunque sabía que era muy precipitado él solo quería olvidar a Tom de una vez por todas y pensó en entregarse esa noche a Markus para así poder pasar página.

—Entonces, ¿qué tal si vemos Avatar?—preguntó Markus recuperando el mando—Es de acción y también de amor.

Bill asintió con la cabeza y se acomodó en el sofá, sintiendo a Markus pasar el brazo sobre sus hombros. La película empezó y Bill trató de centrarse en ella, pensando que había actuado como un idiota y que se sentía muy mal por utilizar a Markus para su único propósito.

Sacarse de una vez a Tom de la cabeza.

Continúa… 

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por lyra

Escritora del fandom

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