Fanfic de lyra. Parte III
Capítulo 29
Ocuparon de nuevo sus asientos en silencio tratando de ignorar la mirada de David, quien no podía ocultar su enfado por hacerles esperar, y nada más verlos entrar juntos ya se hacía más o menos una idea de lo que habían estado haciendo y negaba con la cabeza.
—Sigamos—murmuró David carraspeando—Propongo que repasemos uno a uno todos los puntos del acuerdo y si algunas de las partes tiene algún cambio que añadir lo introduzcamos antes de firmar.
—Totalmente de acuerdo—apuntó el padre de Andreas.
—Lo siento, pero hemos terminado—anunció de repente Gordon poniéndose en pie—Hagan lo que quieran pero yo no voy a enseñar a mi hijo que hay personas que pueden eludir la justicia.
—Es cierto que es muy importante enseñar a nuestros hijos que no se puede eludir la justicia—dijo el padre de Andreas sonriendo—Pero eso también se aplica tanto a su hijo como a Thomas.
Bill y Tom intercambiaron una mirada llena de miedo, sabían a lo que se estaba refiriendo el padre de Andreas y parecía estar disfrutándolo, como si hubiera estado esperando que llegara ese momento.
—Si cerramos hoy este acuerdo—empezó a decir con calma el padre de Andreas—Andreas está dispuesto a no denunciar a Bill por introducir pastillas estupefacientes en Hillerska para ser vendidas entre sus compañeros.
Bill cerró los ojos al escucharlo, sintiendo como su padre se sentaba de nuevo a su lado.
—O a Thomas por amenazarle de muerte empuñando una botella rota contra su cuello—siguió diciendo el padre de Andreas.
Tom sintió como su madre se volvía para mirarle con la decepción pintada en su cara. Le había dado otro disgusto, por no saber controlar su ira pero en esos momentos era verdad que habría matado a Andreas con sus propias manos. Pero no lo pensaba reconocer.
Y tampoco podía delatar a Alex para librar a Bill de toda culpa, no sin consultarlo con él primero. Sabía que su familia también lo estaba pasando muy mal, y por mucho daño que les había hecho a los dos tenían que seguir fingiendo que fue Bill quien introdujo las pastillas en Hillerska, porque en el fondo eso era verdad. Fue él quien se las había entregado a Andreas pensando que el paquete era inofensivo y solo contenía tabaco.
—Esto es absurdo—dijo Tom dirigiéndose a su primo por primera vez—Tú eres el que empezó todo esto. Le debías dinero a Bill y fuiste tú quien se tomó las pastillas.
—Igual que tú—replicó Andreas para su sorpresa.
Tom maldijo por lo bajo, él sólo se había tomado una puta pastilla porque se sentía fatal en esos momentos mientras que su primo claramente estaba enganchado a ellas.
—Pero a cambio del silencio de Andreas, por no mencionar la generosa compensación económica a las partes presentes—siguió diciendo el padre de Andreas—Necesitamos garantías por parte de la familia Kaulitz de que Andreas será el siguiente en la lista si Thomas decidiera no quedarse al cargo de la empresa familiar. Incluso si así fuera, Andreas tendría desde ya un puesto asegurado en ella y toda la educación necesaria para poder formarse correría a cargo de la familia Kaulitz.
—Da igual que seamos primos o no, jamás serás parte de mi familia—dejó Tom bien claro mirando fijamente a su primo, quien parecía sonreír sin atreverse a dirigirle la mirada— ¡Andreas, mírame! No pienso dejar que me arrebates la empresa, ¡olvídalo!
—No hará falta que te la quite, con tu trayectoria te las arreglas para joderlo todo tú solito—soltó Andreas con firmeza.
— ¿Soy yo quién lo jode todo, eh?—quiso saber Tom.
—Tus problemas empezaron antes de que yo me metiera por medio—contestó Andreas—No era yo quien iba peleándome con todo el mundo hasta terminar en un internado.
— ¡Eres un ser repugnante!—estalló Tom sin poderse contener.
— ¡Basta ya!—gritó Jörg al ver como su mujer lo estaba pasado mal con la discusión—Callaos los dos, firmamos el acuerdo de una vez y damos por terminada la reunión. ¿Le parece bien?
Gordon alzó la mirada, le estaba hablando pero con el disgusto que se acababa de llevar tras saber a qué se había estado dedicando su hijo en Hillerska no estaba prestando atención.
Asintió con la cabeza y dejó que su abogado se encargara de repasar los puntos del acuerdo con David, no llegando nadie a poner ninguna objeción y dejando firmado al fin el acuerdo con todas sus cláusulas aceptadas.
&
Una vez terminada la reunión Tom observó como Bill se marchaba caminando con la cabeza inclinada. Ni siquiera habían podido despedirse, el ambiente estaba muy caldeado.
Tras él iban su padre y su abogado, les vio entrar desde la ventana en la limusina que les llevaría de vuelta a casa y ya se imaginaba la que le podía esperar a Bill una vez a solas. Su padre estaba realmente decepcionado tras haber descubierto lo de las pastillas, esperaba que el castigo no fuera dejar de verle porque no lo iba a poder soportar.
—Tus padres te esperan en el despacho—dijo Dunja a su espalda.
Tom asintió con la cabeza y se dirigió al despacho de su padre donde estaba también Andreas. La reunión todavía no había terminado con su primo.
Entró tras llamar a la puerta y sentó ante la mesa al lado de un callado Andreas. Al lado de su padre, su madre estaba también sentada con los ojos llenos de lágrimas lo que hizo que se le cayera el alma.
—Ya está todo firmado y ahora toca dejar atrás todo este desagradable asunto—empezó a decir Jörg.
—Si, pero…—empezó a decir Tom.
—Thomas, no espero que perdones a Andreas—interrumpió Jörg a su hijo—Ni siquiera tenéis que llevaros bien, pero no podemos permitirnos más escándalos sobre todo entre vosotros. La familia real así me lo ha comunicado, debéis llegar a un acuerdo entre vosotros y nada de peleas o escándalos.
— ¿Qué pensaría Eric si os llega a ver discutir de esa manera?—intervino de repente Simone—De pequeños os llevabais tan bien los 3, ¿qué ha podido pasar para que se haya abierto un abismo entre los dos? ¿No podéis hacer las paces de una vez?
—Eric jamás le habría perdonado—murmuró Tom sin poder contenerse.
—Pronto cumplirás 17 años y dentro de un año deberías ser capaz de poder sustituir a tu padre en la empresa si fuera necesario—dijo Simone.
—Ya me he hecho cargo de ella antes y sin problema—comentó Tom—Me siento preparado, puedo hacerlo sin ayuda de nadie. Ni de David y mucho menos de Andreas.
—Te ocupaste de una mínima parte, Thomas—apuntó Jörg—David hizo la mayoría del trabajo y lo sigue haciendo. Una persona sola no puede con todo.
—Tú has podido, no necesito ni quiero la ayuda de Andreas—dejó Tom bien claro.
No cesaba en su empeño, no veía que su madre empezaba a sentirse muy mal y respiraba con dificultad porque su hijo no entraba en razón y en esos momentos ella necesitaba mucha paz a su alrededor.
Andreas si lo había notado y sabiendo que tenía que hacer algo decidió dar el primer paso.
—Tía Simone, te prometo que tanto yo como Thomas sabremos comportarnos—dijo con firmeza, mirando a su primo para que él también se lo prometiera.
—No te acerques a mi en Hillerska y yo haré lo mismo—murmuró Tom, odiando que su primo hiciera de esa manera la pelota a su madre.
—Lo haremos…por Eric—apuntó Andreas.
Nombrar al hijo de sus amigos hizo que Simone se derrumbara del todo rompiendo a llorar apoyada en su marido. Tom se levantó al momento para estar al lado de su madre mientras que Andreas salía en busca de ayuda.
—Mamá, no llores por favor—pidió Tom entre lágrimas—Te prometo que haré todo lo posible para llevarme mejor con Andreas.
Era una promesa difícil de cumplir, pero tras lo ocurrido Tom podría todo su empeño.
&
Días después regresaba a Hillerska, en ese tiempo no se había separado de su madre en ningún momento. Le había dado otro ataque de ansiedad y estaba más medicada, su padre también quería estar a su lado y dejó que David se hiciera cargo de la empresa por unas semanas mientras que a su madre le hacían unas pruebas.
No le gustaba la idea de regresar a Hillerska dejando a su madre en ese estado, pero una tarde que se la encontró más animada fue ella misma quien le pidió que volviera a sus estudios y se concentrara en ellos.
Estaba cambiada, ya no parecía tan derrumbada y quizás era porque la medicación ya les estaba haciendo efecto. Incluso le había pedido que le diera a Bill saludos de su parte, y le había dicho que se alegraba mucho de que hubiera vuelto con él, que le veía más feliz que nunca.
Y con ese estado de euforia regresó Tom a Hillerska. Dunja le acompañaba en el trayecto y no solo ella, tras saber de las amenazas que había sufrido Bill y después de haberlo investigado más a fondo su padre había decidido ponerle un par de guardaespaldas por si acaso.
Nolan ya estaba avisado, siempre habría uno de ellos dentro del internado siguiendo a Tom como una sombra y otro se quedaría fuera vigilando. Además, tras haber hecho pública su relación con Bill ante las cámaras la prensa estaba al acecho de cualquier noticia sobre ellos y tras las vacaciones de Pascua muchos acampaban en las puertas de Hillerska.
Sumido en sus pensamientos Tom miraba por la ventana mientras se iba a acercando a Hillerska, ignorando sin poder evitarlo a una silenciosa Dunja.
—Thomas—llamó Dunja tras unos minutos— ¿Puedo hablar contigo con total sinceridad?
Tom se volvió y asintió con la cabeza, cualquier consejo de Dunja siempre sería bienvenido.
—Es sobre tu relación—apuntó Dunja.
—No pienso dejar de ver a Bill—dejó Tom bien claro antes de dejarla continuar.
—Ni nadie dice eso—apuntó de nuevo Dunja—A mí me parece que si aprovechamos bien la situación podría ayudarnos a modernizar la imagen las familias influyentes, incluyendo la familia real. Está claro que tú vas a crear una nueva generación de jóvenes influyentes, por eso tenemos que centrarnos en el que va a ser tu trabajo a partir de ahora.
Antes de seguir hablando Dunja abrió su carpeta y sacó varios documentos de ella.
—Vamos a crear una fundación sin ánimo de lucro a tu nombre cuando cumplas los 17 años que será tu primera tarea oficial como heredero de una de las grandes empresas de Alemania—explicó Dunja—Y también hemos pensando en una agenda para el verano, una especie de escuela de jóvenes influyentes donde podrás aprender y practicar todo lo que no puedes aprender en Hillerska. Protocolos, educación,…
Tom no pudo evitar sonreír al escucharla, le gustaba mucho al idea de la fundación a su nombre, siempre había querido hacer algo así. Pero eso de la escuela para jóvenes influyentes…le sonaba de lo más raro y no entraba en sus planes pasar todo el verano estudiando. Quería disfrutar del sol y la playa. Y sobre todo de Bill.
—Solo vemos un riesgo potencial en esto—dijo Dunja mirándole fijamente—Que Bill no entienda que todo lo que él haga a partir de ahora te afecta también a ti, a toda tu familia y a la familia real. Que él no puede hablar con la prensa bajo ningún concepto.
—Bill no va a hablar jamás con la prensa, no te preocupes por eso—dejó Tom bien claro.
—También debe tener cuidado con sus redes sociales, ahora tiene que ser muy discreto—siguió diciendo Dunja— ¿Sabes a lo que me refiero?
—Si, sé a lo que te refieres pero tranquila que lo tengo controlado—murmuró Tom—No tienes que preocuparte.
Dunja asintió con la cabeza y dio la conversación por finalizada. Tom se volvió de nuevo a seguir mirando por la ventanilla del coche, sabía que todo lo que le había dicho Dunja era por su bien y no podría jamás enfadarse con ella pero no le había gustado algunas cosas que había escuchado.
Y no le quedaba más remedio que aceptarlas sin protestas, se lo debía a su madre que tan mal lo estaba pasando en esos momentos.
&
Sentado ante su desayuno Bill trataba de comer algo antes de coger el autobús que le llevaría de nuevo a Hillerska. Las clases se retomaban ese día y por suerte no había una ceremonia ni nada parecido, no estaba con ánimos para cantar nada.
Ni de comer por lo visto, sentía su estómago cerrado y no hacía más que jugar con los cereales con la cuchara, hasta que sintió que entraba su padre y dejaba sobre la mesa ante él un botecito de plástico.
—Orina aquí—pidió Gordon con firmeza.
— ¿Qué?—dijo Bill sin entender.
—Es que quiero estar seguro—murmuró Gordon.
— ¿Acaso crees que me drogo?—inquirió Bill dolido con su padre—Yo no toqué jamás esas pastillas.
—Y por ahora estás castigado—le anunció Gordon—Todo el semestre, vendrás directo de Hillerska aquí a casa, no te quiero fuera de ella ni un minuto más.
—Eso no es justo—dijo Bill cruzándose de brazos—Sé que metí la pata, yo solo…solo quería ayudar a Alex y luego todo salió mal.
No le había quedado más remedio que traicionar a su ex amigo, por culpa suya estaba pasando un infierno con su padre. Ya no confiaba en él cuando antes lo hacía ciegamente y jamás le había exigido nada o castigado de la manera que lo estaba haciendo en esos momentos.
— ¿Y cómo voy a saber yo eso si no me cuentas nada?—estalló Gordon—Es como si ya no te conociera, deberías estar agradecido de que no te obligue a abandonar Hillerska. Ahora haz lo que te he pedido y vete a clase, no quiero recibir ninguna llamada de Nolan porque has llegado tarde o has incumplido otra de sus normas.
Tragándose las lágrimas Bill recogió el bote de plástico y fue al baño a hacer lo que le había pedido su padre. Le entregó el bote una vez hubo terminado y se fue directo a la parada del autobús.
Allí se encontró con Alex. Hacía 2 semanas que no sabía nada de él, había estado ignorando sus llamadas y mensajes, y Clarisse había estado muy ocupada trabajando. Echaba mucho de menos hablar con ella.
Subió al autobús en silencio y ocupó uno de los asientos del final, resoplando cuando Alex se sentó a su lado.
—Sólo quiero saber cómo estas—dijo Alex casi suplicándole— ¿Qué tal fue en casa de Tom?
—Alex…todo esto es culpa tuya—estalló Bill sin poderse contener.
—Yo sólo denuncié a Andreas para demostrarte que estaba de tu lado—murmuró Alex.
—Tenías que haber hablado primero conmigo, sólo lo has empeorado todo—dijo Bill con rabia.
—Lo intenté el día del centenario—se defendió Alex—Pero te recuerdo que te negaste.
—No debiste actuar por tu cuenta—insistió Bill—No sabías nada del chantaje al que nos estaba sometiendo Andreas, por tu culpa se ha ido de la lengua y ha contado a mi padre lo de las pastillas. Que estoy traficando con ellas en Hillerska y ahora mi padre no confía en mi y cree que yo también me las tomo. Esta mañana ya me ha pedido una muestra de orina, ¿te haces una idea de lo humillado que me siento en mi propia casa?
Alex no sabía cómo disculparse, había tratado de solucionar las cosas pero como bien había dicho Bill solo había logrado empeorarlo todo.
—Hablaré con él, le diré que fui yo quien las metió en Hillerska—prometió Alex.
—Ya se lo he dicho yo esta mañana pero da igual—murmuró Bill resoplando—Mi padre no va a volver a confiar en mi y yo en ti tampoco. No quiero volver a hablarte en la vida, lo que me has hecho no tiene perdón Alex.
Alex sintió que le venía el mundo abajo, había perdido a su mejor amigo para siempre.
&
El autobús llegó a Hillerska y Bill bajó de el sin saber si le seguía o no Alex. Lo que si vio fue a un grupo de periodistas esperando su llegada al internado. Caminó entre ellos ignorando sus preguntas, sabía que no debía hablar con la prensa. Era algo que le había pedido Tom, que por mucho que le atosigaran a incómodas preguntas se mantuviera en absoluto silencio.
Por suerte tenían prohibido acceder a Hillerska y una vez dentro pudo respirar más aliviado. Fue directo a su taquilla ignorando las miradas y cuchicheos de sus compañeros. Una vez más estaba en boca de todos, que se morían por saber cómo iba a ser a partir de entonces su relación con Tom. Más de uno incluso se preguntaba si serían testigos de algún beso o caricia íntima.
Bill los ignoraba mientras abría la taquilla y guardaba en ella su mochila con los libros que no iba a necesitar a primera hora. Cerró la taquilla y como si lo hubiera presentido se volvió lentamente, encontrándose con Tom que caminaba por el pasillo en su dirección.
Aún no habían tenido tiempo de hablar de cómo se iban a comportar en Hillerska, ni Nolan les había pedido discreción ni nada. Sentía que ya eran libres para amarse sin secretos ni tener que esconderse, pero tampoco iba a hacer nada solo para el deleite de muchos de sus compañeros que al ver que Tom se le acercaba estaban esperando en silencio.
Fue a su encuentro y antes de que pudiera decir nada Tom dio el primer paso y se apoderó de sus labios allí mismo, en mitad del pasillo delante de todos esos compañeros que por fin tuvieron lo que deseaban. El primer beso público de la pareja de moda de Hillerska.
Fue un beso suave y no tan breve como Bill hubiera deseado, pero dejando a un lado que estaban siendo observados se concentró en devolverle el beso con todas sus ganas hasta que sus labios se separaron.
—Hola—saludó Tom con una amplia sonrisa.
—Hola—respondió Bill suspirando.
Tom le cogió de la mano y como aún faltaban unos minutos para entrar en clase fueron a la biblioteca para poder hablar un poco mientras que sus compañeros se dedicaban a comentar la jugada.
— ¿Qué tal estas?—quiso saber Bill.
—Ahora mucho mejor—contestó Tom sin querer soltar su mano— ¿Y tú?
—Estoy bien…bueno, un poco incómodo—murmuró Bill echando un vistazo a su alrededor—Nos está mirando todo el mundo.
—No les hagas ni caso—dijo Tom encogiéndose de hombros—Es esto lo que queríamos, ¿no? No tener que escondernos.
—Si….pero, ¿de verdad que lo ha aceptado tu familia?—quiso saber Bill.
Lo habían estado hablando la noche anterior, tras preguntarle cómo se encontraba su madre Tom le había dicho que mucho mejor e incluso le mandaba saludos aceptando al fin su relación. Y su padre también parecía haberlo hecho, ya no estaba tan frío y distante como en Navidades cuando Tom se empeñaba en querer llevarle la contraria saliendo con alguien de su mismo sexo.
—Solo quieren que seamos discretos un tiempo—empezó a decir Tom.
Bill se le quedó mirando alzando una ceja. ¿Discretos? ¿Y se lo decía minutos después de haberle besado con toda su alma ante sus compañeros?
—Les he dicho a mis padres que voy a ser un digno heredero de la empresa familiar y tu novio al mismo tiempo—dijo Tom sonriendo—Y también he pensando que podías quedarte aquí conmigo este fin de semana.
—Es que…estoy castigado—murmuró Bill para su decepción—Todo el semestre.
— ¡Todo el semestre!—repitió Tom sin podérselo creer.
—Mi padre está muy enfadado—explicó Bill por encima suspirando—Pero…podrías venirte a mi casa. O yo me podría escapar si me lo pides.
—Suena muy tentador pero no quisiera que tu padre se enfadase conmigo y te pidiera que dejaras de verme—dijo Tom lamentándose—Buscaremos una solución, no te preocupes.
Bill asintió con la cabeza y escuchando el timbre salieron a todo correr de la biblioteca, cruzando por unos segundos sus miradas con la de Andreas que en ese momento pasaba por el pasillo.
Pasaron su primer día de clase juntos, hasta que llegó la hora de separarse. Tom quería acompañarle hasta la parada del autobús pero estaba de nueva llena de periodistas y se despidieron en intimidad antes de poner un pie fuera del internado.
No iban solos, tras Tom caminaba una mujer rubia de pelo largo peinado en una trenza con gesto serio. Era Malin, uno de sus guardaespaldas que se encargaba de velar por su seguridad. Estando con Tom en Hillerska Bill estaba también protegido pero una vez que se separaron sus caminos Tom se quedó observándole en la distancia, viendo como caminaba en silencio entre los periodistas hasta la parada del autobús que por suerte fue puntual.
Solo entonces regresó al internado para estudiar y hacer los deberes antes de la cena.
&
Tras despedirse de Tom Bill echó a andar entre el grupo de periodistas que se arremolinó a su alrededor. Trataba de ignorarlos caminando con la cabeza bien alta, hasta que uno de ellos le realizó una pregunta que jamás pensó que pudiera llegar a escuchar.
—Hemos hablado con tu ex, ¿Markus, verdad?
Bill sintió que le faltaba el aire y no pudo evitar desviar la mirada clavándola en la periodista que había lanzado esa dolorosa pregunta.
—Dice que el joven heredero Kaulitz y tú tenéis una relación bastante problemática. ¿Tienes algo que comentar sobre esa declaración?
Bill siguió caminando como si no hubiera escuchado nada y subió al autobús que llegaba en esos momentos. Regresó a casa sumido en sus pensamientos, ¿cómo había podido Markus hacerle eso? Había hablado con la prensa y jamás llegó a imaginar que lo hiciera de esa manera. No le había creído capaz de hacerle tanto daño, aunque él mismo se lo había hecho al sentirse utilizado en sus propósitos para volver con Tom.
Una vez en casa donde su padre no estaba ya que había vuelto al trabajo cogió el teléfono y le mandó un mensaje a Clarisse. Necesitaba hablar con ella y por suerte quedó en ir a verle minutos después.
.
—Ya he visto lo de Markus—dijo Clarisse suspirando—Lo leí en Internet.
Sacó su móvil y le leyó a Bill al artículo.
«Ya en febrero el novio del joven heredero fue visto también con otro joven en el baile de San Valentín de Hillerska. Te hace preguntarte hasta qué punto es en serio dice una fuente cercana a la familia. Cuando al fin hablamos con el ex novio nos dijo que la relación entre el joven heredero y Bill Trümper parece bastante problemática»
Bill negaba en silencio con la cabeza, ese artículo le estaba dejando en un mal lugar y era justo todo lo contrario a lo que la familia de Tom le había pedido.
Discreción.
Pero él no tenía la culpa, él no había hablado con la prensa y no se le había ocurrido pensar que Markus lo fuera a hacer y mucho menos en esos términos.
— ¿Problemática?—repitió Clarisse sin podérselo tampoco creer—Si no estabais juntos.
—No—susurró Bill.
—Deberíamos hablar con él—murmuró Clarisse.
—Lo peor no es lo que dice Markus sino lo que publican las demás personas—comentó Bill— ¿Lo has visto? Comentarios de gente que no me conoce en absoluto. Se creen que soy el típico muerto de hambre que busca un joven heredero del que enamorarse, un caza fortunas capaz de engañar a quien sea.
—Eso es totalmente falso—dijo con firmeza Clarisse.
—Me hubiera gustado…que Tom me hubiera avisado antes de hacer nuestra relación pública—murmuró Bill suspirando—Podría haberme preparado para soportar las consecuencias.
— ¿Se lo has dicho?—quiso saber Clarisse.
—No, era yo quien no quería llevarlo en secreto y ahora mismo no puedo echárselo en cara—contestó Bill suspirando— ¿Qué puedo decirle? ¿Gracias por haberme defendido y reconocer que eras tú el del video, pero me están poniendo a parir en todas partes?
—Te entiendo pero es que Tom tiene la costumbre de hacer las cosas sin pensar antes en las consecuencias—apuntó Clarisse—Es muy impulsivo a veces.
—Creo que lo mejor es que esté al tanto de los comentarios que corren por Internet y responda a los que se pasen demasiado para mantenerlos un poco a raya—dijo Bill con cansancio—Para que la gente sepa realmente quien soy y lo que pienso.
Se le veía muy derrotado, y Clarisse no sabía cómo animarlo.
—Sé que hoy Alex ha intentado hablar contigo—soltó de repente sin poderse contener—Siento mucho si te ha molestado, le pedí que no te atosigara.
—No sabe cómo hacer las paces pero ya le he dicho que no puedo perdonarle—murmuró Bill—Siento mucho que te veas en medio de todo esto, es tu hermano y entiendo que trates de comprenderle y que quieras lo mejor para él. Pero en estos momentos, no puedo volver a estar a su lado como si nada hubiera pasado.
—Te entiendo, solo espero que un día volváis a ser amigos aunque ya no sea como antes—dijo Clarisse suspirando.
Bill asintió con la cabeza, dudaba que eso llegara a pasar alguna vez aunque la esperanza era lo último que se perdía. Y en eso confiaba Alex poniendo todas sus fuerzas en el empeño.
—Por cierto, ¿sabes que me han invitado a la acampada de primavera?—dijo de repente Clarisse cambiando de tema.
Esa acampada era una actividad programada por Hillerska que tendría lugar en unas semanas y a la que Bill estaba deseando acudir ya que podría compartir tienda con Tom y quizás incluso saco de dormir.
— ¿Te apetece venirte de acampada con medio Hillerska?—quiso saber Bill alzando una ceja.
—Sólo vais los de primero y la invitación ha venido de parte del internado femenino de al lado—apuntó Clarisse—Ya sabes que tengo amigas estudiando allí y Helen me ha dicho que había hueco y podría asistir si me apetecía.
—¿Van a permitir que ambos internados acampen juntos?—preguntó Bill sin podérselo creer.
—Es una actividad conjunta pero vamos, que de todos modos pensamos colarnos en vuestro campamento—contestó Clarisse entre risas.
Bill se echó a reír, le apetecía mucho irse de acampada con Tom y su amiga. Sería una pequeña distracción tras tantos problemas y discusiones.
Continúa…
Gracias por la visita, también te invitamos a comentar.