«EL AMO» Fic Toll de Chris_twc
Capítulo 33
By: Bill
Abrí mis ojos de pronto al sentir como mi respiración se cortaba en un instante. Cuando intenté inhalar mi garganta se cerró, a lo que me vi obligado a toser para recuperar un poco de aire. Mi cuerpo tembló violentamente cuando una oleada de viento helado me recorrió la espina dorsal. Casi inmediatamente, mis paladares comenzaron a chocar entre sí. Me encontraba tirado en un suelo totalmente empapado, en donde sea que posara mis manos me hundía en ese horrible charco de agua fría y tierra.
Me concentré tanto en ese horrible frío que no me dejaba respirar normalmente que ni siquiera tomé conciencia del lugar en el que me encontraba. Ni siquiera recordé cómo es que llegué allí o con quién estaba. A pesar de toda aquella extraña situación sí me percaté de que no estaba solo, había alguien más conmigo y aquello me preocupaba.
He tenido extrañas situaciones como estas en las que despertaba en un lugar extraño junto a alguien que no era mi amo y las cosas se complicaban. El estar junto a alguien que no era mi amo ya significaba un gran problema y, generalmente, nada terminaba bien. Algunas cabezas rodarían si es que esta persona decidía fastidiar a la peor persona que he conocido.
Una cubeta cayó junto a mí y levanté la mirada. Definitivamente había alguien, pero no era cualquier persona. Era Jake. El mismo Jake que, junto a su padre, me hizo pasar el peor momento de mi vida. El mismo que me dio noches de insomnio a causa de horribles pesadillas. El jodido niño malcriado que creía que podía hacer lo que quisiera con las personas. Ese mismo que creía que podía pasar sobre mi amo solo por tenerme en su asquerosa cama. Un completo desquiciado del cual no quisiera saber nada. El pobre ingenuo que no tenía ni la más mínima de lo que estaba haciendo. ¿No podía solo desaparecer y dejarme en paz? ¿No podía elegir valorar un poco su vida y alejarse de mi amo? Joder, al parecer no. Al parecer solo era un estúpido niño que no tenía ni más mínima idea de cómo satisfacer sus propias necesidades. Definitivamente rodarán cabezas y una de ellas será la de él. Maldita sea, podría haber sido cualquier persona pero… ¿él? ¿¡Justamente él!?
Cuando conocí a este miserable, inmediatamente supe que sería un dolor de cabeza para mi amo y para mí. No me equivoqué ni en la más mínima de las palabras. Ahora estaba frente a mí, mirándome desde arriba con una inmunda expresión de superioridad. No sabía en lo que se estaba metiendo y aun así se creía poderoso, como un niño jugando a la guerra con armas de juguete. Estoy seguro de que se iba a arrepentir de lo que sea que esté planeando y, a juzgar por mis ataduras y el lugar casi indescriptible en el que me encontraba, no era nada bueno. ¿Cómo se puede esperar algo bueno de esta porquería de persona? Solo podías imaginar desgracias.
Al fin y al cabo, su padre no fue más que una pesadilla y un dolor de cabeza. Una piedra en mis zapatos. Me han complicado la vida de una manera en la que yo no me la esperaba. Creí que todo sería más simple cuando conocí a mi amo por primera vez, creí que estaría a salvo de todo peligro y que solo sería cuestión de tiempo para irme y hacer de mi vida algo mejor.
Ahora solo quiero vivir mi vida y no me importa cuán mierda vaya a ser el futuro, solo quiero que sea a su lado. No me importa si tipos como este intentan joder nuestra existencia, solo quiero estar con él. Sé que el último momento de mi vida sería dedicado a él. Si puedo morir, sacrificándome por él, sé que hice las cosas bien en mi vida.
—Tardaste mucho en despertar— habló Jake—. ¿No pensabas abrir los putos ojos en todo el día? Ha sido una noche bastante larga para los dos— se acercó a mí lentamente, como el asesino a su víctima en una película de horror. Fue exactamente así como se sentía esa situación— Tienes suerte de que te tenga aquí y no en el puto frigorífico para que te mueras de frío— decidí callarme la boca. No gastaría mi saliva en responder las amenazas de un jodido niño mimado como lo era él. Estaba seguro de que recibiría su merecido en cuanto mi amo se enterara de esto—. ¿No piensas hablarme? ¿Seguro?— se inclinó ante mí, aún con esa jodida mirada de superioridad. Me hubiera encantado partirle la cara de un puñetazo y lo hubiera hecho si mis manos no estuvieran amarradas—. Perfecto, niño, entonces seré yo quien tenga que decirte por qué te tengo aquí encerrado.
—No te lo he preguntado. Me gustaría que cierres la puta boca para no tener que soportarte. Prefiero que me arranques las uñas a tener que aguantar tu jodida actitud de niño mimado— dije finalmente, con la esperanza de que se fuera y me dejara encerrado una vez más—. Si me dejas ir ahora no sufrirás ni la mitad de la que sufrirías si me mantienes preso en este lugar de mierda, amenazándome como si no fueras a pagar por ello.
—¿Disculpa?— Se inclinó y tomó fuertemente mi mandíbula, dejándome completamente paralizado. No quería admitirlo, pero sí estaba asustado. Me asustaba morir en manos de este tipo sin poder haber visto antes a mi amo. Este jodido desquiciado era capaz de cualquier cosa, sabiendo de dónde venía—. Creo que no escuché del todo lo que querías decirme, ¿puedes repetirlo?— desvié la mirada, intentando evitarlo. No me atrevía a hacerle frente. Si este tipo perdía los estribos me golpearía o me mataría y no, no estaba listo para irme— ¿Dónde están los huevos con los que te atreves a responderme?— Sacudió mi rostro y acercó sus labios a mi oído— La próxima vez si vas a intentar hacerte el macho repite las cosas cuando te lo ordeno.
De lo contrario, ahorra aire y deja de creer que eres superior a mí. Solo eres un jodido maricón, así que aprende a cerrar la puta boca. Evítate los golpes, no querrás saber de lo que soy capaz.
—Lo mejor será que me dejes en libertad ahora mismo— hablé con tranquilidad, intentando que no pierda la cabeza—. Tómalo como un consejo, si mi amo se entera de que estoy aquí no solo te va a matar, te va a torturar por cada segundo en el que me mantengas encerrado.
—¿Crees que tengo miedo a lo que el idiota de tu amo vaya a hacer? A mí nada me va a doler más que a él, viendo a su pequeño en manos de un desconocido. Vas a tener una larga y pesada estadía en este lugar y tu amo no estará aquí para defenderte. Puedes ir acostumbrándote mientras tanto. Esto recién comienza y no lo disfrutarás en lo absoluto. Toma eso como una promesa.
—No hagas esto, lo digo más por tu bien que por el mío. No lo conoces ni la mitad de lo que yo lo conozco y te aseguro que no querrás seguir con esto. Déjame ir y no le diré que fuiste tú quien me secuestró. Todos ganaremos.
—No quiero que ganemos los dos, niño, quiero ser yo quien vea a tu amo derrotado y sé que eso valdrá cada segundo de dolor que he sufrido al perder a mi familia. Tu amo va a pagar con tu dolor todo el mal que ha hecho. Tú vas a ayudarme a completar mi venganza, tú lo vas a atraer hacia mí…
—¡No!
—Claro que sí, pequeño, ese será el fin para él. Para ti, tengo otros planes. Mi plan no es asesinarte por ahora. Eso depende de lo bien que te comportes. Si me obedeces seré bueno contigo, de lo contrario…— sonrió de lado, provocándome un espantoso escalofrío en la nuca— sabes lo que sucede cuando no obtengo lo que quiero, no necesito explicártelo.
—Tus padres murieron por mi culpa, Jake. Es a mí a quien debes matar. Mátame ahora, haz lo que tengas que hacer y deja a mi amo tranquilo. Él no tiene nada que ver en esto. Yo fui quién delató a tu padre. No sé si fue lo correcto, pero el punto es que fue mi culpa.
—¿Estás intentando recibir la bala que va hacia el pecho del peor ser humano de este mundo?— Bajé la mirada ante esas palabras— ¿En serio eres tan estúpido? Pequeño niño idiota, mi padre no me educó para creer las tonterías de un niño iluso.
—No, claro que no— Suspiré— Tu padre no te educó para creer las tonterías que dice un niño, él te educó para decirlas. Tú eres el niño idiota— Su puño golpeó en mi rostro fuertemente. El agua que había en el suelo terminó empapando mi cara cuando esta chocó a causa del golpe.
—Estás corriendo sobre la cuerda floja, niño, no me hagas perder la poca paciencia que me queda o te juro que lo vas a lamentar aún más de lo que ya lo estás lamentando.
—¡Púdrete!— Escupí en sus zapatos el lodo mezclado con la sangre que comenzaba a correr por mis labios— ¡Estás loco!
—Lo suficiente, al parecer— aquello no lo inmutó en lo absoluto—. ¿Sabes una cosa? Estoy seguro de que tu amo pagaría mucho por ti, podría perder su fortuna por recuperarte.
—¿Es dinero lo que buscas?
—Busco venganza.
—¿Y verlo muerto te haría sentir bien? Eres la persona más ilusa que he conocido en mi vida, en verdad.
—No soy iluso, soy realista. Ambos sabemos lo que sucederá si tu amo se acerca para rescatarte.
Él se levantó y comenzó a caminar hasta la puerta, junto a esta había un escritorio y de uno de los cajones sacó una cámara fotográfica. Se acercó nuevamente y tomó mi mandíbula para alzar mi mirada.
—¿Qué haces?— Hablé, intentando librarme de su agarre— ¡Suéltame!— Al final soltó mi mentón y terminó jalando mi cabello— ¡Ah! ¡Joder, suéltame!— El dolor se tornaba insoportable. Varias lágrimas rodaron inconscientemente por mis mejillas— ¡No me toques!— grité— ¡Aléjate de mí, joder!
—Sonríe para tu amo. Debe saber que estás vivo para traerlo hasta aquí— La luz del flash me cegó casi inmediatamente. Se oyó el sonido de la cámara unas cuantas veces, pero cerré fuertemente los ojos. Él me dejó caer y continuó tomando fotos— Muy pronto lo volverás a ver. Tal vez vivo, tal vez muerto, ¿quién sabe?
—No vas a hacerle tocarle ni un solo pelo. Yo no podré defenderme, pero él no es como yo. En menos de lo que te imagines te atrapará y será tu fin.
—No lo creo. Tus fantasías ya están sobrepasando los límites. Pasaste de creer que un monstruo te amaba a que yo sería incapaz de matar a un hombre. No se puede ser tan idiota.
—Te matará con sus propias manos en cuanto te atrape. No sabes en lo que te estás metiendo y te juro por Dios que te vas a arrepentir. Tú no lo conoces.
—No jures en vano. Tu amo corre desventaja mientras tú estés aquí, bajo mi poder. Recuerda que haría locuras por tener a su pequeño de vuelta y no le importaría si aquella condición fuera la misma muerte. Hay muchas cosas que puedo usar en su contra para que al final seas solo mío, pequeño.
—Para que yo sea tuyo debes volver a nacer unas cien veces y siendo él. En verdad no tienes ni puta idea de lo que estás haciendo, ¿verdad? ¡Te va a matar!
—¡Ronnie, ven aquí!— Dijo luego de abrir levemente la puerta. Noté a su hermano acercarse— Dile que venga, alguien tiene que darle una lección a este mocoso.
Intenté fijar la vista en la puerta, buscando a alguien más, pero no logré ver absolutamente nada. Me eché en el suelo, sintiendo fuertes puntadas en la herida de mi labio. Realmente esto no podía estar sucediendo. Era lo último que faltaba, tener que soportar a este imbécil y sus delirios.
Ni en un millón de años me hubiese imaginado quién era aquel que se encontraba dispuesto a entrar. Aquel horrible frío en mi cuerpo desapareció cuando este tipo entró. Todos mis pensamientos fueron inmediatamente reemplazados por una furia incontenible. A cada paso que daba mis puños se endurecían y mi mente maquinaba odio, puro odio. Mis piernas recuperaban fuerzas casi inconscientemente, estaba listo para matarlo en ese mismo instante.
—Hola, hijo— hijo… ¡me había llamada hijo!— casi, casi creí que no te volvería a encontrar.
Este es un mundo muy pequeño, ¿no crees?— mi respiración se aceleró repentinamente—. ¿Sabes que si la policía te hubiera hallado antes yo estaría en prisión? ¡Qué suerte la mía! ¿No creerás que sea una casualidad el hecho de que nos hayamos encontrado?
—¡Hijo de puta!— me levanté rápidamente del suelo, pero mis pies no me permitieron avanzar. Estaban amarrados y lo único que logré fue caer al suelo. Ni siquiera pude tocarlo, él solo tuvo que retroceder unos pasos para evitar mi roce.
—¿Ahora tienes los huevos para atacarme?— se atrevió a hablar sobre mi cobardía sabiendo bien lo que él había hecho—. Luego de haberte convertido el en idiota más maricón que conozco, has perdido el poco respeto que te tenía.
—acaso… ¿acaso sabes, siquiera, lo que es el respeto? Respeto es lo que nunca vas a tener por parte de nadie. Sucia porquería inmunda. Fuiste capaz de matar a tu familia por nada, a eso se le llama un maricón.
—Fui capaz de matar a mi familia porque eran un obstáculo. No creerás que me importaba tu madre o tu hermana, ¿no? La razón por la cual seguía teniéndolos a ustedes era por el dinero. Ustedes no fueron más que una jodida carga y tu madre… tu jodida madre era la carga más pesada de todas.
—Eres un monstruo. Tenías lo mejor del mundo en tus manos y lo echaste a la basura. Como siempre, fuiste un inmundo cerdo que no supo qué hacer con su vida. No tenías que quitarme todo, no tenías que arruinar las cosas. Podrías haberte alejado de nosotros y dejarnos vivir en paz.
—¿Por qué tendría que haber hecho eso?— Se rió en mi cara luego de esas palabras— ¡Todo era una mierda mientras ustedes estaban con vida! Deberías darte cuenta de que este mundo nunca va a ser perfecto para nadie y menos para ti. Este mundo no está hecho para que todo caiga en tus manos. Yo debía conseguir todo con esfuerzo y, sabes cómo es esto, uno debe hacer sacrificios de vez en cuando.
—¿¡Qué mierda estás diciendo!? Lo que hiciste no fue un jodido sacrificio. Lo que hiciste fue una estupidez y ojalá que pagues por ello. No dudo que lo harás, te juro que me encargaré de que así sea. Estás jugando con fuego. Tú y esos dos imbéciles están en un terreno peligroso. Ustedes no tienen ni más mínima idea de con quién se están metiendo.
—¿Hablas del tipo millonario con el que estás encamando? ¡Joder, yo creí que eras un completo idiota pero supiste aprovechar bien el hecho de que eres un maldito maricón! Yo creí que eras más estúpido. Ahora veo que fue un error mío y pido disculpas. Un millonario… ¡Joder! Debes estar pasando la buena vida chupándosela a ese viejo.
—Cierra la puta boca— me estaba matando el no poder levantarme y hacer que se callara la boca. Quería matarlo, quería ser yo quien se encargara de este hijo de puta—. No sabes nada sobre mí.
—Solo sé que no eres tan imbécil como creí que eras y eso es bueno. Ahora debo aprovechar que este tipo tiene dinero y sacar cuanto me sea posible. Mis lujos no son baratos y tú me vas a ayudar. Ayudarás a tu padre por única vez en tu mugrosa vida. Eso es satisfactorio para mí, imagino que para ti también.
—Será satisfactorio para mí en cuanto él te ponga las manos encima, hijo de puta. Te va a matar. No te dejará en paz hasta pisar tu cadáver por esto. Tú eres quien va a sufrir después de todo. Te veré llorar todo lo que yo lloré y suplicarás por tu muerte. No sabes en lo que te has metido.
—Prefiero arriesgar mi vida a estar en prisión y yo no iré a ningún lado sin verte muerto. No vas a arruinar mi vida otra vez. No vas a joderme la vida como la puta de tu madre y la bastarda de tu hermana lo hicieron.
—No hables de mi madre, no tienes derecho a hacerlo. Me has dicho que te doy asco muchas veces, pero no tienes ni la más mínima idea de la repulsión que causas en todo el que te rodea. Ella se merecía algo mejor que tú.
—Estoy seguro de que si la zorra de tu madre te viera en estas situaciones, le causarías la misma repulsión que sientes por mí, o aún más. Veámoslo de esta manera: te acuestas con un tipo de casi… ¿cuarenta? ¿Cuarenta, tal vez?— se volteó a ver a Jake y este asintió—. Sí, cuarenta. Casi cuarenta años de edad. Un viejo millonario. Eso te convierte en una zorra.
—Te hubieras acostado con él por cuarenta euros, sabiendo que golpeaste a tu esposa por veinte.
—No he terminado de hablar. El tipo debe pagar muy bien porque, aunque lo parecías en exceso, casi me convencías de que no eras un maldito maricón. Casi me lo creo, ahora lo compruebo. No solo eres un aprovechado bastante inteligente, sino que también eres maricón. No hay nada más vergonzoso que eso.
—Se ha tragado la polla de ese viejo rico desde que pisó este lugar, desde el primer día y él ni siquiera tuvo que pagarle por eso. No es tan idiota como lo parece, pero si quisiera ya sería dueño de toda esa fortuna. Supo exactamente qué hacer y a dónde ir. El tipo tiene mucho dinero, el cual gana a cuestas de niñas secuestradas. Las prostituye, las vende y las humilla. Así como hizo con él. No solo es maricón, también tiene su lado masoquista.
—Recuérdame como es que tus padres se ganaban la vida, Jake— No pude creer lo que estaba diciendo. Le echaba en cara a mi amo, algo que su padre hacía más por diversión que por necesidad.
—¿Un viejo rico? Creo que no eres tan idiota, solo eres un jodido maricón. Pero sacaré algo bueno de todo esto. Si ese tipo tiene tanto dinero como debería, sabrá pagar muy bien por ti. Veamos qué tanto le importas.
—Tú tendrás tu dinero y yo mi venganza— Habló Jake, dando paso al frente—. Espero que no te importe que me lleve a Bill lejos de aquí. Tengo planes para él cuando su amo esté bajo tierra— una asquerosa sonrisa apareció en su rostro, seguramente imaginaba aquello. Yo estaba seguro de que eso no pasaría pero, ¿y si pasaba? ¿Y si perdía a mi amo para siempre? Nunca me perdonaría que algo malo le pase a mi amo. Debía encontrar alguna manera de salir de aquí y advertirle a mi amo lo que estaba pasando.
—Quédate con esta basura y haz lo que quieras con él. A mí no me importa nada más que el jodido dinero de ese viejo. A esta porquería pueden pasarle cincuenta camiones por encima— Pateó mi hombro fuertemente, dejándome boca arriba—. Mientras tenga mi dinero, poco me importa lo que pase con esta mierda.
—Si no te importa, me gustaría estar a solas con él— Noté cuando comenzó a desabrocharse el cinturón. Mi ritmo cardíaco aumentó, quería rogarle a alguien con la mirada que lo detuviera de hacer lo que estaba a punto de hacer—. Me vendría bien divertirme un rato, fue un día agotador y los hombres tenemos necesidades de vez en cuando.
—Haz lo que quieras— mi padre me dejaba en manos de un tipo cualquiera, aun sabiendo las intenciones que éste tenía conmigo—. Solo te pediré una cosa: haz que sufra por comportarse como un idiota. Así aprenderá— Mi padre salió de la habitación y yo cerré fuertemente los ojos y suspiré ante el fuerte ruido de la puerta azotando contra el marco. Rezaba para que aquello fuese solo otra pesadilla. Deseaba que todo termine al momento de volver a abrir los ojos.
—Ha pasado mucho tiempo y sigo teniendo las mismas ganas de poseerte que antes— sostuvo el cinturón en su mano para luego dejarlo sobre aquel escritorio. Seguí cada movimiento suyo con la mirada. Tragué saliva pesadamente y por momentos mi cuerpo comenzó a temblar—. Esa hermosa apariencia que tienes no ha cambiado en lo absoluto. Sigues siendo hermoso. Tu cuerpo conserva esa maravillosa belleza de siempre— cuando dio el primer paso me di la vuelta y apoyé mi espalda a la pared. Logré hacerlo antes de que se acercara lo suficiente.
—Aléjate de mí— Le dije, intentando ponerme firme—. No volverás a tocarme nunca en tu asquerosa vida— el muy hijo de puta se echó a reír en mi cara. Eso me hacía enfurecer. Solo quería que se alejara y él se burlaba de mí. Como si yo tuviera más opciones en un momento así.
—¿No vas a creer que voy a obedecerte? Niño, aquí eres tú el que debe obedecerme a mí y si no quieres obedecerme, será a la fuerza y sabes que eso no estará bueno para ti. A mí no me importa obligarte.
—Dije que no volverás a tocarme— cuando él se acercó a mí, junté mis piernas a mi pecho y coloqué mis brazos frente a mi rostro— ¡No, Aléjate de mí!— susurré—. Mi amo te va a encontrar y te va a matar si sigues con toda esta mierda.
—Rogarme para que me vaya no va a ayudarte en nada, ni mucho menos amenazarme. El imbécil de tu amo no está aquí, eso no me intimida— sentí el fuerte agarre de sus manos sobre mis muñecas y estas se alzaron sobre mi cabeza, quedando pegadas a la pared—. Siempre obtengo lo que quiero y lo tuve una vez. Si quiero follarte, lo hago, si quiero golpearte también y si quiero matar a tu amo, lo haré frente a tus ojos, para sentir tu propio dolor. Eso es placentero. Me encanta que te retuerzas y me ruegues como la perra que eres— escupí su asqueroso rostro ante lo dicho. Este se limpió el escupitajo y, acto seguido, golpeó mi rostro.
Golpeó mi rostro repetidas veces hasta que un hilo de saliva y sangre rodó por mi mentón.
Sentí en horrible dolor en mi rostro y lo peor era que ni siquiera había empezado a divertirse— ¿Hay algo más que quieras decirme?— mantuve silencio, una lágrima rodó por mi mejilla y él la limpió con su mano libre— ¿Te han comido la lengua los ratones? Que pocos huevos tienes, tu padre tiene toda la razón del mundo a llamarte maricón.
—Déjame en paz, no quiero— bajé la mirada, sin poder contener mis lágrimas—. No me hagas pasar por esto otra vez. E… escúchame, puedo hacer cualquier cosa por ti, pero no me hagas esto. Por favor, te lo pido.
—Tus lágrimas son el néctar que nutre el alma de un asesino. Ahora comprendo por qué él te desea con tal desesperación. Es imposible no desear un alma tan pura.
—no lo hagas…— susurré.
—No puedes cambiar lo que es inevitable. Naciste para esto, pequeño. Naciste para que los superiores se aprovechen de ti. Tu destino es ser el objeto de los demás y eso no se puede cambiar. Me encanta cuando me ruegas. De seguro a él también le encanta ver a un ser frágil caer, te sientes poderoso.
—No quiero hacerlo, por favor.
—No importa lo que tú quieres, ¿comprended eso? A nadie le importa. Eres una pequeña basura insignificante, no tienes autoridad ni derecho aquí. Debes obedecer y nada más. Sé útil para algo, por primera vez en tu vida. Ahora coopera conmigo— Jaló mis muñecas fuertemente, tirándome al suelo boca abajo— Dime una cosa, Bill, ¿a mi padre te le entregaste tan fácilmente esa noche?— el muy hijo de puta comenzó a rasgar mi ropa. La hizo pedazos, literalmente, con mucha facilidad—. No tuvo que lidiar con tu actitud de niño difícil, ¿o sí? Te entregaste como una putita, no lo pensaste dos veces cuando te quiso meter la polla.
—¡Déjame en paz, joder!— comencé a llorar como el imbécil que era— Solo quiero irme de aquí, quiero que todo termine— Apreté mis manos entre sí— Te lo estoy pidiendo por favor. Tan solo escúchame.
—Te escucho, pequeño.
—No lo haces— susurré— Te lo ruego, necesito salir de aquí. Les prometo que tendrán su dinero, tendrán todo lo que quieran.
—Ese es el problema, Bill, lo que yo quiero no es dinero.
—Por favor…
—Ni siquiera intentes resistirte, solo será más doloroso para ti.
—¡Por favor!— solté un grito desesperado, esperanzado en que alguien entrara y me sacara de esa horrible situación— ¡Suéltame! ¡Ayúdenme! ¡Por favor, ayúdenme!
—¿Quién pretendes que va a venir a ayudarte? ¿Tu padre? ¡Nadie está aquí para ayudarte! ¡Está solo y más solo estarás cuando asesine a tu amo!
—¡No! ¡No vas a hacerle daño!— Cuando sentí mi ropa interior destrozarse, comencé a moverme, con las esperanza de liberarme de su agarre. Tenía su mano contra mi nuca, me presionaba contra el suelo— ¡Suéltame!
—Empezaré contigo y luego iré por él. Lo mataré frente a tus ojos— Jaló mi cabello y alzó mi cabeza— y tu amo verá a su dulce putita en manos de alguien más antes de morir. Lo último que verá es a su dulce niño siendo víctima de la peor de las torturas.
Poco a poco sentía su miembro invadir mi entrada. Comencé a gritar con la desesperación a flor de piel, a pesar de saber que nadie vendría en mi ayuda. Solo era uno de esos tantos momentos en los que alguien se aprovechaba de mí.
Mierda, si es que algún día pudiese tener el poder que ellos tienen les haría pagar todas y cada una de las que me han hecho. Haría hasta lo imposible por verlos sufrir de la misma manera en la que yo he sufrido.
Continúa…
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