Dark side of the sun 3

Fic Toll de lyra

Capítulo 3

Le habían llevado al granero que había en la casa principal. Tenía una ventana a una altura considerada, pero Tom no se lo pensó dos veces y tras apilar unos cuantos sacos de heno logró alcanzarla. Le extrañaba que no hubiera nadie de guardia, pero tras lo asustados que estaban por lo ocurrido a nadie se le ocurriría salvar a Bill condenándose ellos mismos. Como ya había comprobado con Andreas…

Pero él era distinto, no iba a quedarse de brazos cruzados viendo como le arrebataban a alguien ya no solo de su misma sangre, sino su otra mitad…su alma gemela…

Abrió la ventana sin hacer ruido alguno y se coló en el granero. Enseguida le vio, encogido en un rincón emitiendo unos sollozos por lo bajo. Estaba muy asustado, aún recordaba como había tratado de salvarlo y se lo habían llevado a la fuerza, y como su madre le decía que era por el bien de todos y Bill tenía que aceptar ser sacrificado.

Pero él iba a impedirlo…

Se acercó sin hacer ruido, no quería asustarle más de lo que ya estaba. Pudo observarle con más atención, habían sustituido la ropa que llevaba por una túnica blanca medio transparente. Se le veía la piel a través de ella, y que no llevaba nada más.

Le vio moverse y cambiar de posición, y se le cortó la respiración. Le daba la espalda y podía ver sus firmes nalgas. Sabiendo que no había otra salida, se desnudó con rapidez sin hacer ruido alguno. Tenía que darse prisa, podían ir a buscarle de un momento a otro y mucho se temía que iba a tener que lastimarlo.

Pero tenía que ir ya preparado y por mucho que le costara, se llevó una mano y se estuvo masajeando tratando de pensar que no era su propio hermano…que solo iba a salvarlo y luego le pediría perdón de rodillas…

Una vez listo, suspiró y vio su miembro, como había respondido a sus caricias. Maldijo por lo bajo y moviéndose con rapidez se le echó encima inmovilizándolo con su propio cuerpo al tiempo que le cubría los labios con una mano.

Bill, soy yo—susurró a su oído.

Sintió que se relajaba bajo su peso y solo entonces liberó sus labios.

Tom, vete por favor—suplicó Bill en un susurro.

No pienso dejar que mueras—dijo Tom con firmeza.

Debo hacerlo, si no todos moriréis por mi culpa—murmuró Bill aceptando su destino.

No me creo todas esas mentiras que ha soltado David, debe haber otra salida—gritó Tom sin poder evitarlo.

No la hay, solo mi sacrificio hará que se retire la luna y el sol vuelva a brillar—explicó Bill entre lágrimas—Se un buen hermano y despídete de mi…

Me temo que no lo haré, querido hermano…y perdóname…

No entendió el significado de sus palabras hasta que sintió una mano colarse bajo la túnica que llevaba. Se puso tenso de inmediato, intentó resistirse al sentir como le acariciaba los muslos y subía hasta sus nalgas.

Tom….por favor Tom, no lo hagas…—suplicaba Bill entre lágrimas.

Si es la manera de que puedas vivir, entonces yo me sacrificaré por ti—dijo Tom con firmeza.

Bill negó con la cabeza al sentir sus manos separarle las nalgas, y una dureza pujar contra sus caderas. No debían hacerlo, eran hermanos y estaba prohibido. Así solo conseguiría condenar al pueblo y ellos serían castigados.

Pero nada podía hacer por impedirlo, no era tan fuerte como Tom y después de unos minutos forcejeando tratando de salir de debajo solo consiguió cansarse y soltando un gemido se dejó caer al suelo.

Tom sintió que ya no ofrecía resistencia alguna y se levantó lo justo para subir la túnica hasta sus caderas. Se le echó encima de nuevo y poniendo la cara muy cerca de su oído le pidió en voz baja que por favor dejara de llorar y cerrara los ojos, que todo iba a terminar muy pronto.

Llevó una mano abajo y le alzó las caderas al tiempo que con la otra separaba las nalgas y le preparaba. Rozó con un dedo su entrada, no pasando por alto el bote que dio. No pudo evitar sonreír a pesar de la situación, no iba a mentir diciendo que ese gesto suyo no le había excitado, sentir como sus nalgas se alzaban y le rozaban poniéndolo más duro de lo que ya lo estaba.

Cogió aire profundamente y coló dentro un dedo con miedo, sintiendo que se ponía tenso y forcejeaba de nuevo. Pero no iba a desistir en su empeño. Apretó los dientes y coló un dedo más, preparándole para que el dolor que le iba a infligir fuera el mínimo posible.

Poco a poco su cuerpo se fue adaptando e incluso juraría que le había escuchado algún que otro gemido incontrolado…

Decidió no esperar más, de un momento a otro se abrirían las puertas y le arrebatarían a su hermano. Sacó los dedos de su cuerpo y alzando más sus caderas los sustituyó por su erección. Apoyó la punta y la dejó resbalar en su interior. Trataba de controlarse, ya no era porque el tiempo se le acababa sino porque estaba muy excitado y no podía evitarlo.

Tom…me haces daño…—sollozó Bill.

Perdóname pequeño, pero no hay otra salida—susurró en su oído.

Siguió avanzando en su frágil cuerpo, que se tensaba y estremecía al compás de los sollozos que agitaban su pecho. Podía ver sus manos aferrar la paja que había bajo su cuerpo, formar un puñado con ellas y apretar fuertemente hasta clavarse las uñas en su palma.

No sabía como distraerle de su tortura, hacer que no pensara en ella…y no se le ocurrió otra cosa que separar los labios y pasar la lengua por su cuello. Escuchó un gemido incontrolado y no paró de lamer su piel al tiempo que entraba del todo en su cuerpo. Se quedó quieto lo suficiente para recuperar el aliento perdido y luego se movió en dirección contraria si despegar de su piel la lengua.

Empezó a moverse a un ritmo suave, bajando los labios hasta dar con una vena que en su cuello palpitaba con fuerza. Se la besó y no dejó de hacerlo al tiempo que aceleraba el ritmo de las embestidas, haciéndolas más profundas cada vez…sintiendo como las caderas de Bill se elevaban cuando creía que iba a salirse de él…

Abrió los ojos, que no sabía en que momento los había cerrado y lo que vio le dejó helado. Su hermano pequeño se estaba tocando…él mismo masajeaba su miembro de arriba abajo al compás de sus embestidas. No se lo pensó dos veces y llevó una mano para ayudarlo, y no paró hasta que le sintió ponerse tenso y una calidez resbalar entre sus dedos.

Eso sirvió para que él también terminara en su interior al tiempo que escuchaba sus lánguidos gemidos.

Oh…Tom…

Se dejó caer exhausto sobre él, con la cara en la curva de su cuello que una y otra vez besó.

Perdóname, por favor—susurró saliendo de su cuerpo.

Bill no dijo nada. Se puso en pie y le vio muy quieto con la cara enterrada entre la paja. Se la imaginaba bañada en lágrimas, sin entender lo que acababa de suceder… Sintió mucha lástima y se inclinó a cubrir su desnudez, maldiciéndose a si mismo al ver gotas de sangre que surcaban su piel. Pero ya no había nada que hacer, solo rezar para que con el tiempo le pudiera perdonar.

Le dejó bien cubierto y se volvió a por sus ropas que se puso en silencio. Salió por donde había entrado sin volver la vista atrás y fue a la plaza del pueblo donde iba a tener lugar la ejecución, poniéndose al lado de su triste madre como si nada hubiera pasado.

Tom, llegas tarde—le riñó Simone—Va a empezar la ejecución.

Mamá…es tu hijo pequeño—trató de hacerla razonar en vano.

Lo sé, y estoy muy orgullosa de él—susurró Simone soltando una lágrima.

No podía hacer nada y suspiró cabizbajo. La plaza estaba llena de gente alrededor de un altar blanco que esperaba ser ocupado. Estaba allí todo el pueblo, incluido un lloroso Andreas, que negaba con la cabeza al saber que iba a perder a su amado.

Tom le maldijo por lo bajo, recordando como le llamó cobarde por no luchar por su amor. Fue entonces cuando ideó su descabellado plan, pensó que él era el único en el mundo entero que amaba a su hermano como se merecía y tenía que salvarlo costara lo que costara…llevándose su virginidad de paso…

Se puso tenso al escuchar unos sollozos muy familiares. Llevaban a Bill entre dos que el cogían fuertemente por los brazos. Su túnica blanca ondeaba al viento al igual que su largo pelo. Le dejaron en medio de la plaza y David ocupó su lugar mirándole con lástima. Hizo una señal y soltaron a su presa, sabiendo que no haría nada por escapar.

David se le acercó y poniendo la cara cerca de su cuello aspiró profundamente.

Es una lástima…hueles muy bien y si hubieras aceptado mi oferta tú y yo habríamos pasado un buen rato—susurró suspirando.

Jamás probarás mi cuerpo—musitó Bill con tono desafiante.

Ni yo ni nadie—suspiró David de nuevo.

Dio un paso atrás y cogiendo su túnica por los hombros dio un fuerte tirón y le dejó desnudo delante de todos. Hizo otra señal a sus ayudantes y mientras que uno le cogía por los hombros el otro lo hacía por las piernas. Le subieron al altar y le ataron con firmeza por tobillos y muñecas.

Toda la plaza estaba en silencio, solo se escuchaba la respiración de Bill, que no podía evitar llorar con fuerza sabiendo que su final estaba cerca. Ladeó la cabeza y fijó la mirada en Tom, que le devolvió la mirada con las mejillas bañadas en lágrimas.

Te perdono…—susurró sin aliento.

Te…te amo—susurró Tom a su vez.

Bill sonrió y cerró los ojos. Esperó….y esperó, pero el cuchillo que David sostenía en sus manos no llegó a rozar su agitado corazón. Abrió los ojos al escuchar una maldición por lo bajo, la mirada de David estaba clavada en sus desnudos muslos, lo que le hizo sonrojarse de inmediato.

Tras la visita de Tom había tratado de limpiarse con la paja y detener esa pequeña hemorragia, pero cuando le dejaron sobre el altar había comenzado de nuevo a sangrar…

¡Alguien ha profanado su cuerpo!—gritó David histérico.

Y no fue el único, el pánico se extendió y la gente lloraba pensando que el fin del mundo había llegado.

Dime quien ha sido—exigió David cogiéndole con firmeza por el cuello.

Bill separó los labios en un inútil intento de tratar de respirar, llevó sus atadas manos a las de David, que le apretaban el cuello sin importarle que le arañara desesperado.

Suéltale, bastardo—saltó Tom corriendo hacia ellos.

Pegó un puñetazo a David y cogiendo su cuchillo liberó a Bill y le cogió en sus brazos, escuchándole toser y llorar aferrado a su cuello.

Has sido tú…a tu propio hermano—señaló David con el dedo.

Tom asintió sin importarle los cuchicheos que se desataron a su alrededor, insultos la mayoría de ellos.

Has condenado al pueblo entero, tu hermano incluido—acusó David—El sol no volverá a salir y viviremos en tinieblas en espera de una muerte lenta…

Eso es mentira, nadie va a morir y el sol volverá a brillar—gritó Tom desesperado.

Como si hubiera escuchado sus palabras, la luna se retiró a un lado y un rayo de sol cayó sobre los dos hermanos. Todo el pueblo se puso de rodillas mirando al cielo y sonriendo, pero eso no hacía que se olvidaran de sus normas…

Seréis desterrados del pueblo, los dos estáis condenados a vagar por el bosque y no volver jamás—sentenció David.

En el bosque seremos felices—dijo Tom a modo de despedida.

Se volvió con Bill en brazos y atravesó la plaza echando una última mirada a su madre, que nada podía hacer por impedir que sus hijos se amaran con toda su alma.

&

Nunca más se volvió a saber de ellos, nadie los nombraba en el pueblo. Solo se acordaban cada vez que el cielo se oscurecía siendo de día, recordando esa vez en la que el amor de dos hermanos desafió a lo más alto e hizo que se rindiera a sus pies…

Nadie sabía que había sido de ellos, nadie se imaginaban que vivían su amor refugiados en lo más profundo del bosque y que cada vez que veían que se oscurecía el día, se prometían amor eterno hasta que la luna dejaba pasar un tímido rayo de sol que acariciaba sus desnudos cuerpos…

F I N

No tengo video para este fic, pero me he acordado de uno que hice en su tiempo y que creo que le viene como anillo al dedo.

[embedyt] https://www.youtube.com/watch?v=YPTspwEjhdM[/embedyt]

por lyra

Escritora del fandom

2 comentario en “Dark side of the sun 3”
  1. Tenía años que no leía este fic. El amor de Tom por Bill hizo que se abriera paso sobre la ignorancia, las creencias. .
    Me gusta ese pensamiento que después de la oscuridad se abre paso el sol.
    Gracias.

  2. Al final tenemos que agradecerle a Andreas que sea un cobarde… si hubiera ido el Toll no habría triunfado.
    Lastimosamente fueron desterrados, pero teniendo en cuenta que uno de los influyentes es David (y con la madre que tienen…) es casi mejor.

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