Donde sea 4

Fic TWC de lyra

Capítulo 4

Al día siguiente llegaron al hotel en el que se iban a hospedar. Se habían levantado media hora antes para preparar sus cosas y vestirse. Bill fue el primero en hacerlo, necesitaba el baño para él solo al menos durante un cuarto de hora.

Le costó abandonar los brazos de Tom, que dormía abrazado a él con una amplia sonrisa en los labios. Suspiró y tras dejar un beso en ellos salió de su cama y se vistió antes de que alguno de sus compañeros le viera llevando solo unos boxers mientras salía de la cama de Tom.

Una cosa era que durmieran juntos, otra que lo hicieran llevando tan escasa ropa…

Se puso la misma que el día anterior, un cómodo chándal con el que siempre viajaba y una vieja camiseta. Se puso la cazadora mientras bajaba por las escaleras y entró en el baño con una sonrisa en los labios, aún recordaba lo que había soñado…él y Tom haciendo el amor en tan reducido habitáculo…

Se aplicó un ligero maquillaje y salió cuando Georg se despertó y aporreaba la puerta con ganas. Salió antes de le atropellara y fue a prepararse el desayuno, saludando a David que se estaba tomando su segundo café de la mañana con su portátil al lado.

¿Qué tal has dormido?—preguntó el productor cerrando de golpe el portátil.

De fábula—contestó Bill suspirando.

Ya, no hay más que verte la cara—comentó David riendo.

Se sonrojó de inmediato y dio la espalda al productor con a excusa de coger un bol para sus cereales. Se había mirado al espejo del baño, no había señal alguna que delatara que se había acostado con Tom. Ya tuvo cuidado de abrocharse hasta arriba el cuello de la cazadora del chándal que llevaba, ya que en su cuello estaba la señal de unos húmedos besos dados en medio de una pasión desembocada…

Se sentó en frente David y ya estaba terminando de desayunar cuando se les unió Gustav y Tom. Georg aún continuaba en el baño, a saber por que tardaba tanto…

Buenos días, Bill—saludó Tom guiñándole un ojo.

Le sonrió como respuesta mientras miraba a su alrededor. David estaba fregando la taza que había usado y Gustav andaba a la nevera. Nadie había sido testigo del gesto de Tom. Debía cortarse un poco si no querían ser pillados…

El autobús aparcó delante del hotel en el que se hospedarían y dejando sus maletas en manos del equipo que les acompañaba siguieron al productor. En la entrada había un reducido grupo de fans esperando, a las que atendieron a pesar de ser una hora muy temprana de la mañana. Habrían pasado toda la noche esperándoles y se lo merecían.

Cuando entraron en el hall del hotel, David enseguida se hizo con las llaves de sus habitaciones y las repartió. Se dirigieron a los ascensores y subieron a su planta. Tenían 4 horas libres antes de empezar a trabajar, tiempo suficiente para que descansaran y se prepararan.

Tras despedirse de sus compañeros, Bill se dirigió a su habitación. Estaba al lado de la de Tom, como siempre pedían. Se paró ante la suya y antes de que abriera la puerta, Tom le sujetó con firmeza de la muñeca.

¿A qué vino lo de anoche?—preguntó en voz baja.

Bill le miró sin entender. ¿Es que le iba a echar la bronca?

Colarte en mi cama con los demás al lado…estás loco, Bill…y por eso te amo tanto…—susurró Tom acercándose a su hermano.

Se apoderó de sus labios y le besó profundamente mientras que con un ojo vigilaba el pasillo del hotel. Por suerte, a esa hora estaban dormidos todos los clientes…

Entonces… ¿te ha gustado mi idea?—preguntó Bill entre jadeos cuando sus labios se separaron.

Mucho—contestó Tom sonriendo—No sé como no se me ha ocurrido a mí…

Me la dio Gustav—explicó Bill.

¿Gustav?—repitió Tom poniéndose tenso—¿Le has dicho que nos estamos acostando juntos?

¡Claro que no!—contestó Bill con rapidez—Le dije que me estaba viendo con un chico y que parecía que lo nuestro estaba parado. Él me sugirió que probara algo distinto, hacerlo en sitios jamás imaginados…

Tom se le quedó mirando asintiendo. Sí, había disfrutado mucho haciéndole el amor mientras que sus compañeros dormían ajenos a escasos metros. Podrían haber sido descubiertos, pero eso era lo que más morbo les daba…

¿Y qué se está pasando por tu cabecita en estos momentos?—preguntó llevando una mano a su pelo.

Le retiró un mechón que le estorbaba y le besó con suavidad en la mejilla.

Hacerlo en el baño del autobús—contestó Bill gimiendo.

¿En el baño? ¿Con Georg aporreando a cada momento?—preguntó Tom entre risas.

Bill asintió también riendo. Eso sería demasiado para dejarlo escapar, fijo que no aguantarían mucho tiempo sin tener un orgasmo recorriendo sus tembloroso cuerpos…

Esta noche regresamos a Alemania—comentó Tom en voz baja—Pondremos tu plan en práctica, a saber cuando volveremos a estar de viaje en nuestro autobús del amor.

Se despidió con otro beso en los labios y entró en su habitación. Bill entró en la suya suspirando, sentía el corazón latir en su pecho muy agitado, a punto de salirse de el de un momento a otro.

Su relación con Tom prosperaba. Había temido que el fin hubiera llegado pero solo se habían tomado un descanso, para retomarla con más ganas…

&

El concierto de esa tarde fue el mejor que habían dado. Las fans estaban muy emocionadas con el resultado, y David los felicitó efusivamente una vez se bajaron del escenario.

Pensé que estabais algo cansados de tanto viaje, pero hoy…Dios Bill, has cantado como nunca—dijo David muy emocionado.

Lo que no haga una noche de descanso…—murmuró Bill guiñándole un ojo a Tom con disimulo.

Os merecéis una recompensa—siguió diciendo David—Además de unos días de descanso.

Eso lo quiero por escrito—apuntó Georg riendo.

Ahora mismo hablo con la discográfica, las entrevistas de mañana se pueden posponer 4 días y esta misma noche regresamos a Alemania—explicó David.

¿Y la recompensa?—intervino Tom.

Una fiesta—dijo David viendo las amplias sonrisas que iluminaron sus caras—En mi casa…

Uno a uno dejaron de sonreír. No era que David les cayera mal, pero…ir de fiesta a casa de un adulto que casi les doblaba la edad…preferían perderse en uno de los locales de moda donde podían beber sin que les pidieran el carné.

Si, sé que lo último que queréis es pasaros una noche aburrida en compañía de adultos, pero es una idea que llevamos hablando hace varios días—explicó David resoplando—Una cena para unos cuantos, estarían Dunja, Silke, Natalie…vuestro amigo Andreas y si queréis invitar a alguien más podéis hacerlo.

¿No habrán más chicas que Dunja, Silke y Natalie?—preguntó Georg arrugando la frente.

Hey, que Natalie tiene su polv…punto—se corrigió Tom carraspeando.

¿Ah, si?—inquirió Bill alzando una ceja.

Ya os he dicho que invitéis a quien queráis—repitió David—Como si estuvierais en vuestra propia casa.

Los chicos asintieron y tras recoger sus cosas salieron del local donde habían dado el concierto. Se entretuvieron unos minutos atendiendo a sus fans y luego subieron al autobús que les esperaba con el motor en marcha.

Partieron rumbo a Alemania. Cada uno se entretuvo a su manera en lo que duraba ese largo viaje. Georg arrasó de nuevo la nevera y se subió a acostar una vez con el estómago lleno. David estaba al teléfono mientras cambiaba su agenda, y Gustav decidió dar por finalizada la película que veía en el portátil.

Se preparó para irse a la cama, yendo antes a la nevera a servirse un poco de zumo. Junto a ella estaba Bill bebiendo un vaso de agua mientras que Tom miraba por una de las ventanas.

¿Qué es eso?—preguntó Gustav de pronto.

Jo… ¿el qué?—preguntó Bill poniéndose a la defensiva, casi tirando el agua que bebía.

Enseguida vio como los ojos del batería se dirigían a su cuello y se llevó una mano a el tratando de ocultar lo que ya sabía que le había llamado tanto la atención.

Es… ¡es un chupetón!—exclamó riendo Gustav—¡Déjamelo ver!

No le dio tiempo a reaccionar, cogió su mano y la retiró a un lado, clavando los ojos en la señal sonrosada que en su pálida piel destacaba.

Desde luego Bill…quien lo hubiera pensado—comentó Gustav sonriendo.

Bill sonrió sin saber que decir. Era verdad que daba un aire de chico tímido y reservado, pero…en la intimidad necesaria, no había quien le ganara…

Vaya…—suspiró Gustav sin dejar de sonreír.

Bueno, ya vale—dijo Bill ya molesto.

Sentía los ojos de Tom fijos en su cuello, en la señal quesos labios habían dejado en ellos la noche anterior. De solo pensar qué hacían mientras besaba y lamía su dulce cuello…sentía que se ruborizaba hasta las orejas.

Pasó al lado de Gustav y se dirigió al baño dejando al batería a solas con Tom, quien no había quitado los ojos del lugar donde se había encerrado.

Tom—llamó de repente Gustav.

¿Qué?—murmuró Tom mirándole.

¡Vete a la cama de una vez!”—quería gritarle.

¿Tú lo sabías?—preguntó Gustav yendo directo al grano.

¿El qué?—dijo Tom sin entender.

Joder…lo de Bill y su…su novio—susurró Gustav tras echar una mirada por encima de su hombro.

David se encontraba muy cerca, sentado al lado del chófer y no quería que se enterara de algo que era tan personal, no sin el permiso del cantante. Ya sacaría él mismo a la luz su secreto cuando estuviera preparado…si es que lo estaba algún día…

¿Novio?—repitió Tom siguiéndole el juego—Bill no tiene ningún novio.

Pero…se está viendo con alguien—insistió Gustav—Ayer me lo confesó, y esa señal del cuello…vamos, solo hay que sumar dos más dos y…

Y nada—dijo con firmeza Tom—Bill no tiene novio ni se ve con nadie. Son solo…polvos.

¿Cómo?—casi gritó Gustav.

Ya sabes…al igual que yo, escojo una chica con la que pasar la noche y hasta nunca, sayonara baby—dijo Tom haciendo un gesto con la mano.

Jamás pensé que Bill hiciera lo mismo—comentó Gustav—No me da esa impresión.

No conoces a mi hermano tan bien como yo—murmuró Tom.

Gustav asintió dándole la razón. Terminó de servirse el zumo y se lo llevó al piso superior, donde se lo tomaría mientras leía un poco en la cama. Se despidió de su compañero y subió a acostarse.

Una vez a solas, Tom se movió con rapidez. Fue hacia el baño y llamó dos veces con la respiración agitada. Sentía un bulto crecer en sus pantalones, no podía dejar de pensar lo que iba a pasar nada más cruzara esa puerta…que su hermano abrió al instante dejándole paso.

Entró y nada más asegurarse de que dejaban bien candada la puerta, se apoderó de sus labios arrinconándole contra el lavabo.

Has….has tardado—susurró Bill contra sus labios.

Lo siento—susurró también Tom.

Dejaron de hablar, querían ir directos al grano y lo hicieron sin separar sus labios. Sin dejar de besarse, sus manos volaron por su contrario subiendo camisetas y desabrochando pantalones.

¡Maldito cinturón!—resopló Tom contra los labios de Bill.

Llevaba 5 minutos tratando de desabrocharlo y mientras que él ya tenía los pantalones por los tobillos, Bill aún estaba vestido. Había logrado desabrocharle la camisa de manga larga que llevaba y en esos momentos yacía a los pies de ambos.

Espera…deja…—susurró Bill entre risas.

Suspiró y separándose llevó sus manos al cinturón que tanta guerra estaba dando y con un simple giro de muñeca desabrochó.

Claro…te lo había dejado ya preparado—resopló Tom.

Calla y termina el trabajo—susurró Bill pasándose la lengua por los labios.

Dicho y hecho, las manos de Tom terminaron de desabrochar y bajar los pantalones. Se descalzaron los dos a la vez usando los pies y tras quitarse él las dos camisetas que llevaba y dejar que Bill se encargara de los boxers, le cogió de la cintura y dándole un suave impulso le sentó sobre el lavabo.

¡Joder! Que frío—masculló Bill acomodándose mejor.

¡Calla!—le riñó Tom entre risas llevando las manos a la entrepierna de Bill.

¿Tenemos tiempo…?—preguntó Bill dejando escapar un gemido.

Lo hallaremos—contestó Tom con firmeza.

Sus manos ya estaban sobre el miembro de Bill, masajeándolo sobre la tela. Pero no era eso lo que quería, las subió hasta el elástico de su boxers y bajó hasta dejarlo al aire. Bajó la cara y separando lo labios empezó a lamer entre risas.

Fue sentir la punta de la lengua sobre su miembro y Bill dio tal bote que casi se cayó al suelo. Se afianzó sobre el lavabo y subiendo las piernas y enroscándolas en la cintura de Tom, se relajó y cerró los ojos suspirando.

Se dejó hacer, sintiendo con deleite como se iba poniendo duro en esa boca tan cálida, como sus manos cogieron las rastas de Tom y tiraba con suavidad de ellas. No se podía controlar, sentía su cálida lengua hacer círculos en su piel y una mano acariciando sus nalgas hasta que logró separarlas y dos dedos invadieron su cuerpo.

Hum…—gimió sin poderse contener.

¿Te dolió?—preguntó Tom interrumpiendo su trabajo.

Un poco…pero no pares—le urgió Bill.

Prometiendo ser más cuidadoso, Tom reanudó su trabajo. Con una mano le masajeaba la entrepierna y con la otra le iba poco a poco preparando. Él ya lo estaba, sentía su erección golpear el lavabo clamando a gritos estar dentro de Bill.

Y Bill le quería en ese momento. Separó los labios y susurrando un «ya, por favor ¡ya!» bajó las piernas y se incorporó en el lavabo. Tom le ayudó a bajar y mirando a su alrededor se sentó sobre el inodoro una vez tapado y tiró del brazo de Bill, que sin dejar de sonreír separó las piernas y se puso a horcajadas sobre él.

Esperó con paciencia mientras que Tom se masajeaba para ganar más erección, mientras él se llevó la palma de la mano a la boca y lamió con avidez, pasándose luego la mano por sus nalgas para lubricarse. Esperó hasta que estuvo listo Tom y entonces se acomodó sobre su regazo. Bajó hasta quedar sentado apoyando las manos en los hombros de Tom, quien cogiendo su erección guió hasta su entrada y penetró.

Despacio—pidió Bill en un susurro.

Tom asintió y dejó que fuera Bill quien empezara, sentándose con suavidad sobre él mientras que su cuerpo se adaptaba a su miembro. Vio como cerraba los ojos y arrugaba la frente, hasta que se sentó sobre él del todo y suspiró. Pero no se movió, sabía que al principio costaba y por mucho que se muriera por hacerle el amor, sabía que quien marcaría primero el ritmo sería Bill hasta que una vez pasada la resistencia inicial le dejara el mando a él.

Y así fue, una vez que pasó el dolor Bill abrió los ojos y simplemente sonrió. Entonces Tom puso las manos sobre sus caderas y empezó a moverlas, entrando y saliendo con facilidad de su cuerpo.

¿Te gusta…lo que me he hecho?—preguntó Bill entre jadeos.

Tom le miró alzando una ceja y luego asintió. No se había dado cuenta, nada más entrar en el baño se centró solo en hacerle el amor sin fijarse en como iba peinado o maquillado. Una sombra azul oscura enmarcaba sus castaños ojos y en sus labios quedaba algún resto del carmín rojo que se había aplicado. En esos momentos lo tenía corrido de sus labios y se imaginaba que en los suyos estaría el resto.

¿Te gusta mi coleta?—preguntó Bill sacudiendo la cabeza.

Tom asintió de nuevo. Se había recogido el pelo para que no molestara en una graciosa cola alta que en esos momentos se agitaba al compás de sus movimientos.

No te habías dado cuenta—comentó Bill haciendo un puchero—Me pongo guapo para ti en vano…

No pudo seguir hablando, Tom soltó una risa y se apoderó de sus labios. Suspiró resignado y abrazándole con fuerza respondió al beso mientras movía con avidez sus caderas, sintiéndole penetrarle hasta lo más hondo de su ser, hasta rozarle en un punto exacto que le hizo ver las estrellas…no pudo evitarlo y se derramó contra el pecho de Tom entre profundos jadeos.

Tom le dejó terminar primero y luego le siguió. Aferró con firmeza sus caderas y le embistió hasta lograr derramarse jadeando él también.

Permanecieron quietos hasta que se normalizaron sus respiraciones. Entonces Tom salió de su cuerpo y Bill se incorporó con esfuerzo.

Me tiemblan las piernas—dijo sonriendo.

Al final tendré que llevarte en brazos escaleras arriba—susurró Tom riendo.

Le ayudó a levantarse y él mismo recogió sus prendas que estaban por el suelo tiradas. Se vistieron en silencio y agudizando el oído salieron del baño con mucho sigilo. Nadie se había enterado de lo que había pasado, David seguía sentado donde le habían dejado y sus compañeros dormidos en el piso superior.

Hacia el se dirigieron y tras ponerse ropa más cómoda se acostaron juntos en la misma cama. Corrieron la cortina para tener más intimidad y tras abrazarse con fuerza y desearse dulces sueño con un profundo beso, cayeron rendidos en un plácido sueño….

Continuará…

por lyra

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!