Fic TWC de lyra
Capítulo 3
Tom no lo podía creer. Había subido para dar su regalo a Bill, aunque tuviera que ser a la fuerza. En sus manos llevaba una cajita plateada y cuando vio que se abría la puerta y salía un extraño por ella….sintió que le hervía la sangre. Le fulminó con la mirada y dejó que se fuera. No podía culparle…
Entró en la habitación de Bill, viéndole en el suelo acostado. Las llamas de la chimenea arrancaban destellos rojizos a su largo pelo, que extendido por el suelo parecía una gran sombra negra.
Suspiró al ver la ropa tirada por el suelo, alcanzando a ver unos boxers negros en un rincón. Tampoco le podía culpar a él…
Hizo un cálculo mental, solo habían pasado escasos minutos desde que le diera la espalda delante del ascensor hasta que fue a por su regalo y entró en su habitación. En ese tiempo no les habría dado tiempo a hacer nada. Conocía muy bien Bill, esa sería su primera vez y no estaría preparado.
Sonrió para adentro. Tenía su oportunidad de nuevo…
Dejó sobre la cama la cajita que llevaba y se desnudó en silencio. Escuchaba la suave respiración de Bill, esperaba que no se hubiera quedado dormido, más bien que estuviera hipnotizado viendo esas llamas que creían cada vez más en la chimenea.
Caminó ya desnudo por la habitación. Levantó con rapidez la esquina de la manta y se metió bajo ella, abrazando la desnuda espalda de Bill, que se estremeció a su contacto. Puso la cabeza en su hombro y le besó suspirando…
— ¿Por qué has tardado tanto?—preguntó Bill en un susurro.
Se volvió en sus brazos, mirándole con los ojos llenos aún de lágrimas.
—Me has tenido todo un año abandonado, ya te daba por perdido—le confesó en voz baja.
—Tenía que pensármelo con calma—dijo Tom suspirando— Somos hermanos y nos hemos besado en los labios. Esa noche la pasé en vela, pensando si estaba bien lo que habíamos hecho. Una parte de mi gritaba diciendo que sí, otra….me susurraba que no podía hacerte sufrir. Si empezábamos algo habría que llevarlo en secreto y tú no sería feliz.
— ¿No iba a ser feliz a tu lado?—repitió Bill alzando una ceja.
—No, serías muy desdichado. No pudiendo tocarme en público por miedo a que nos vieran, ni mirarme…ni besarme…
—Entonces buscaríamos un rincón apartado y en el nos amaríamos sin peligro alguno—terminó Bill por él la frase—Tom te amo con toda mi alma, y si tengo que pagar un alto precio por tu amor, lo pagaré con una amplia sonrisa en los labios…
Se movió con rapidez, en un abrir y cerrar de ojos estaba acostado sobre él apoderándose de sus labios. Separó las piernas haciendo que sus miembros coincidieran y empezó a frotarse sobre él.
Tom estaba algo cortado, aún aturdido por sus palabras. Le amaba, y él…tampoco podía evitarlo…
Llevó sus manos más abajo y le acarició las nalgas. Se las separó y coló dentro de su cuerpo un dedo con cuidado. Le estuvo preparando sin separar en ningún momento sus labios. Coló varios dedos hasta que Bill gimió contra sus labios.
Sus erecciones palpitaban sobre sus estómagos, el gran momento había llegado. Separaron los labios, puso de nuevo sus manos sobre sus nalgas y le empujó con suavidad hacia arriba. Luego tomó su miembro y lo llevó a su entrada.
Se la acarició con la punta, sonriendo al verle morderse los labios sin apartar los ojos de los suyos. Sonrió y empezó a entrar con suavidad en él, parándose cuando le veía arrugar la frente y continuando cuando le sonreía ampliamente.
Entró del todo en su cuerpo y llevando las manos a su cintura empezó a moverse en dirección contraria. Entraba y salía de su cuerpo a un ritmo lento, hasta que el cuerpo de Bill se adaptó a sus movimientos y él mismo movía las caderas marcando el ritmo, acelerándolo cuando sintió que le llegaba el orgasmo….
Le atrajo con las manos puestas en su espalda, le hizo girar en el suelo hasta quedar él debajo y se acomodó mejor entre sus piernas sin salirse de su cuerpo. Aceleró las embestidas y con un profundo gemido se derramó en su interior, sintiendo una calidez que le recorría el estómago.
Se dejó caer sobre su cuerpo con suavidad, respirando agitadamente y sonriendo al sentir a Bill igual. Levantó una mano y la llevó a su cara, retirándole un mechón de pelo tras la oreja, acariciando su mejilla otra vez húmeda.
—Feliz Navidad, Tom—logró Bill susurrar.
Eso le hizo recordar el regalo que olvidó sobre la cama. Salió de su cuerpo y se levantó corriendo. Antes de que Bill pudiera preguntarse qué pasaba, regresó a su lado y se cubrió de nuevo con la manta. Se tumbó de lado y Bill le imitó alzando una ceja y sonriendo. Le pasó la cajita plateada sin decir nada y le vio abrirla con los ojos brillando de emoción.
Sacó otra cajita, esa vez de terciopelo negra y la abrió. Dentro había un colgante en forma de corazón. Lo sacó cogiéndolo por la cadena y sonrió ampliamente.
—Tras un largo año pensando en las consecuencias de ese beso—empezó a explicar Tom en voz baja—He llegado a la conclusión que tú eres el único dueño de mi corazón, y por eso te lo regalo en estos días tan especiales. Quiero empezar el año nuevo contigo a mi lado…
No pudo seguir hablando, Bill se había abalanzado sobre su cuello y apoderado de sus labios.
—Pónmelo, por favor—pidió tras el beso.
Se giró dándole la espalda. Fijo la mirada en las llamas mientras sentía a Tom retirarle el pelo a un lado. Luego su cuello fue rodeado por esa fina cadena de la que colgaba algo tan grande como era el corazón de su hermano, y todo el amor que guardaba dentro de él.
Sonrió cuando le abrazó por la espalda y apoyó la cabeza en la curva de su cuello, besándole esa vena que palpitaba llena de amor por él.
Cerró los ojos y se quedó dormido en sus brazos con una sonrisa en los labios. Jamás olvidaría esas navidades, el comienzo de una nueva vida en la que solo lloraría de felicidad por tener a su lado a alguien tan especial.
F I N
Gracias por leer y comentar.
Me encantan estos fics navideños con final feliz!
¿Por qué fui la única que quería golpear la cabezota de Tom? Había mucho que pensar, vale pero también que decirle a Bill.
Ojalá que esa nueva vida sea duradera.
Hermosa historia!!! 😀😀😀