Muñeco de cristal 4

«Muñeco de Cristal» Fic de Scarlet Engel

Capítulo 4

Haberle comprado el helado había sido la peor idea, no sólo me pidió un helado, no. Hizo el berrinche de su vida al querer dos botes de helado de fresa y vainilla, no conforme con eso, tres paquetes de barquillos, un bote pequeño de chocolate líquido y bombones argumentando que necesitaba postre al terminar las comidas.

Llegamos a casa, coloque el helado en el congelador, el chocolate, los barquillos y los bombones en la alacena. Bill se sentó en el sillón encendió la tv y busco el canal de Disney. Estaba la película de Tarzán. No estaba bien de ánimos, así que me senté a su lado dispuesto a ver la película con él. Lo observé por el rabillo del ojo, estaba incómodo, lo notaba. Necesitaba hablar… Quizás.

—¿Cuándo volverá mamá?—. Lo miré, alce los hombros, ni yo sabía. —¿Ya depositó?—. Asentí solo con un movimiento de cabeza. —¿Por qué solo se aparece cuando me pasa algo? ¿Por qué siempre al inicio de clases esta y después se va? ¿Por qué…?—. Su voz empezó a entrecortarse.

No quería mirarlo, no quería responder. Yo no sabía el por qué de todas sus preguntas, yo no podía responderle siempre, no podía. Me miraba esperando la respuesta. Pero que le podría decir.

—Bill… Yo, no sé.

—¿Me quieres, Tom?—. Lo observaba, incrédulo. —¿Piensas que soy una carga para ti? ¿Piensas que…?

—¿Por qué sueles preguntar siempre los mismo, Bill? Eres lo más preciado que tengo en esta vida. ¡Sin ti no se que haría! Si mamá no está, no significa que no le importes, es por su trabajo—. Estaba mintiendo, nuestra madre podría trabajar desde casa pero prefería estar fuera y no lidiar con Billy. —¿De dónde crees que sacamos pasta para comprar?

—¿De… Mamá?

—Exacto, mamá se parte el alma en su trabajo por nosotros. ¿Qué te parece si dejamos este tema? Entiende que te quiero, niño malcriado—. Lo abracé con delicadeza, besé su frente y continuamos viendo la película.

&

Era sábado ¡por fin! Nos habíamos despertado a las 11 de la mañana. Bill se levantó y se dirigió al baño, titan estaba encima mío, levante una rodilla para que se ladeara y despertará pero lo único que conseguí fue que se hiciera a un lado dejándome campo libre para levantarme ¡maldito perro vago!

Me dirigí a la cocina, teníamos que desayunar. Hice ensalada de fruta, y jugo de naranja, coloque comida en el plato de titan y un poco de agua limpia.

De rato Bill bajó, nos sentamos a desayunar, hoy quería llevarlo al parque, hace mucho que íbamos. Y tenía que aprovechar que no estaba muy soleado hacia fresco.

&

Al llegar al parque soltamos a titan, tenía que amigarse con los demás perros, confiaba en que no se metería en problemas. Bill se fue a una banca, observaba a todo mundo, niños jugando con otros niños, adultos paseando, perros corriendo. A lo lejos reconocí una melena negra y un perro con semblante chulo. Nos saludó y se acercó a nosotros.

—¡Bill, Tom! Que gusto verlos

—¿Y el gusto por qué? Me ves de lunes a viernes ¿no te basta?—. Andy puso los ojos en blanco. Sonreímos.

Al cabo de una hora nos despedimos, tuvimos una charla entretenida, el perro de Andy no quiso jugar con el nuestro, pero eso afectaba el ego de titan. Camino a casa la temperatura descendió un poco más, el cielo se nubló, comenzaban a caer pequeñas gotas y apresuramos el paso.

No teníamos ganas de cocinar, pedimos pizza, pusimos una película mientras charlábamos. La noche cayó y junto con ella una nevada que no esperábamos.

—¿Tom puedo hacerte una pregunta?

—Ya la hiciste

—Que gracioso eres. Ya enserio.

—Pregúntame lo que quieras, menos cosas de mates que de eso no sé.

—No, tonto. Es sobre Andy.— lo miré, no más bien lo analice, era raro que se interesara en otras personas.

—¿Qué hay con él?

—¿Crees que el se fije en alguien como yo?

¿Qué? ¿Cómo? ¿Quién?

Continúa…

Gracias por leer.

por Scarlett Engel

Escritora del fandom

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