Matrimonio Arreglado

Capítulo 10: Sorpresa

Narrado por Bill.

La mañana había llegado, con el calor abrazador de los días de junio.

El sol golpeaba justamente en mi rostro, el golpeteo en la puerta me hizo suspirar con tranquilidad.

—¿Si? —. Pregunto.

—Soy yo…— La voz grave del Jardinero Jayden se escucha a través de la puerta, por un momento de se queda callado pero vuelve a hablar — El desayuno esta listo y Tom lo espera en la mesa.

—En un momento bajo, gracias—. Suspire con cansancio a pesar de que acabo de despertar, los hechos de ayer me tienen así, quedaba ya solo un día para la ceremonia y yo estaba que mi estomago se apretaba de nervios.

Había conseguido tener todo listo para la fecha indicada y el peso sobre mis hombros se había convertido en nada, como el peso de una pluma a la gravedad.

Fui directo al baño para enjuagar mi rostro y boca, escupo el agua sintiendo la frescura como una mañana en invierno, llevándose el amargo.

Salí de la habitación aun en mi pijama, todos se han acostumbrado, ya, a verme por ahí con ropa de dormir, incluso Tom, al principio se había burlado de mi por la pijama tan infantil que usaba, pero nunca llego a importarme aquello.

Me acerque al comedor y miro a Tom leyendo un periódico se ve bastante señor haciendo eso por las mañanas, pero siempre esta enterado de todo sobre las empresas y cosas variadas. Bajo el periódico y me observa sonríe y se levante, acercándose a besarme y yo al instante cierro los ojos.

Últimamente hace eso a diario por las mañanas, cuando se va al trabajo, cuando regresa a comer, etc…

Yo sonrió y suspiro entre el beso, me encanta que haga eso pero siento como si con cada beso estuviera pidiendo perdón por algo que a hecho.

Hoy hemos quedado a salir por la noche, quiere llevarme a cenar y dice que quiere hablar de algo serio conmigo, me preocupa un poco la idea de que suspenda todo y me deje, pero desecho la idea no quiero darme preocupaciones por eso.

—¡Buenos días! Cariño —. Vuelve a su silla y aparta el periódico al otro extremo de la mesa.

—¡Buenos días! Tom —. Aun ni estoy acostumbrado a llamarlo de otra forma, aunque a veces le diga cariño pero son contadas.

En ese momento entra Ría y Ana con el desayuno.

Hoy serán huevos revueltos, un plato con cereales una jarra de leche y otra de jugó, la taza de café de Tom y fruta picada, una taza de miel y otra de yogur.

Dejan todo a la mesa en silencio, mientras Ría me mira con recelo y coraje, yo la miro pero sin expresión alguna, no me doy el lujo de rebajarme, ambos sabemos a que altura esta cada uno en cuestiones de madurez y educación.

—¿Has visto ya que la ceremonia esta anunciada por todos lados? —. Él Pregunta tomando un sorbo a su taza de café, su mirada esta fija en mí, suspire negando con la cabeza.

—Menos mal que es una ceremonia en privado, pero creo que eso no será impedimento para que los reporteros merodeen la zona, tratando de encontrar una forma para colarse—. Comienzo con el plato mas grande que son huevos revueltos —Esto se hará un caos.

Por un momento el silencio reina y solo es escuchado el tintineo de los utensilios, de los cubierto contra los platos de porcelana.

—¿Sabes algo sobre donde será la luna miel? —. Estoy interesado por saberlo, mi padre a dicho que el y los padres de Tom se encargarán de eso, yo no se nada y muero de curiosidad, se que Tom sabe pero se niega a decirme, fingiendo no saber.

Como ya era de esperase sobre su respuesta es un no, sonríe y bebe de su taza.
Me muerdo el labio para no gritar, me resignó a seguir comiendo un poco mas rápido. Quiero dormir un poco mas antes de tener que arreglarme para el resto del día.

Acompaño siempre a Tom por las mañanas al desayuno y regreso a mi habitación, algunas veces a leer, dormir o simplemente dibujar.

Después de ambos terminar, ayudo a levantar la mesa, hago tiempo a que Tom se prepare para salir, cuando esta listo yo salgo hasta la entrada acompañándolo al auto.

El sube sus cosas y se gira para después rodearme con sus fuertes manos, me encanta acariciarlas, sus venas a la vista, su piel morena y suave. Me mira a los ojos, estoy seguro que ahora estoy colorado de vergüenza, acaricia mi cinturilla y se acerca lentamente a mi, voy entre cerrando mis ojos sintiendo sus labios contra los míos, sintiendo su cálido aliento, envuelvo mis manos en su cuello, un beso lento y tierno, que sube de nivel cuando introduce su lengua en el interior de mi boca, acaricio su labio y recibo gustoso la intromisión, un suspiro mas y el me aprieta mas a su cuerpo, el calor sube y el beso termina.

Abro los ojos lentamente y lo miro, sonríe y besa mi coronilla por ultimo. No quiero separarme de su abrazo cálido, pero es momento de que se valla, ya habrá momento para abrazarlo por todo un día

—Te veo en la tarde —. Aquello sonó a una pregunta.

—Si, te espero aquí a las siete, no tardes.

Hoy no vendrá a comer, para Así dejar todo preparado para el fin de semana, se a tomado el viernes de descanso, su excusa es querer pasar el día conmigo.

Se sube al auto y arranca dejando un poco de humo.

Vuelvo a la casa después de perderlo de vista, camino hasta la entrada y voy directo a la habitación, pienso en dormir un poco mas, pero de nuevo los nervios vienen a mi y comienzo a reír sin querer, prefiriendo recordar su beso.

No quiero pensar en tener que separarme de él. Me siento feliz de tenerlo conmigo, miro a mi alrededor notando en que después de Casarnos esta ya no sera mas mi habitación, mis cosas tomaran un lugar junto a las suya, dormire a su lado y despertaré a su lado.

Lo imagino todo y sonrió bobo a la nada, deseoso de estar mas junto a él.

Después de tanto imaginar y pensar de nuevo me siento somnoliento, bostezo y me acomodo para dormir.

&

La alarma suena poniendo mis sentidos en alerta, el ruido a sido muy intenso teniendo en cuenta la distancia del artefacto y su sonido en mi oído.

Bostezo, estirándome un poco, la una de la tarde creo que e dormido mas de lo debido, el despertador debió sonar cada cinco minutos y Yo no lo había escuchado.

me e decidido por una ducha larga y relajante.

Mi ropa acomoda justo sobre el retrete y mi toalla colgada a un lado, el agua comienza a salir fría, después va calentándose quedando templada.

Me adentro, quedando bajo la llovizna de la regadera, cierro los ojos y inclino mi cabeza hacia arriba dejando que el agua descienda por mi rostro, comienzo a tallarme el cuerpo así repetidas veces hasta quedar limpio.

Después de un buen baño, salgo para vestirme y arreglarme.

Me siento mas tranquilo y con energía, salgo para comer algo a la cocina o prepararme algo, les e dado la tarde a todos en la casa, no hacia falta tenerlos ahí sin hacer nada, la casa esta limpia, puedo hacerme de comer con mis propias manos.

Me dirijo al salón para ver la televisión y perder ahí el tiempo.

&

El sonido de la puerta de la entrada me saca de mis sueños, me había quedado dormido y Ahora desconcertado no sabia que hora era y si la entrada estaba cerrada.

Se esta haciendo de noche, por lo tanto la casa tiene pequeñas tonalidades del naranja y rojizo del cielo. Pero aun así ya comienza a obscurecer.

Escuchó las pisadas en el corredor y tomo un cojín para taparme la sala esta en penumbras fácil podía ser confundido por parte del mueble.
Cada vez se están haciendo mas fuertes y yo tiemblo y mi respiración se corta, el sujeto se a quedado parado justamente en la entrada de la sala.

Trato de ver quien es pero no puedo, mis manos comienzan a sudar de miedo y mi respiración ya no es lenta.

De repente las luces se enciende y frente a mi esta Tom, dejo escapar el aire y me levanto para abrazarlo.

—¡Oh! Me has dado un susto de muerte — Me toco el corazón que late fuerte contra las paredes de mi pecho con una velocidad increíble —. Por un momento creí que entrarían a robar la casa.

El suelta una risita y yo lo miro bobo, me encanta la curva de sus labios al Sonreí y las pequeñas arrugas que se forman bajo sus ojos cuando lo hace sus ojos se rasgan un poco.

Él se acerca tomandome de las mejillas y se acerca a besar mis labios.
Como siempre suspire entre el beso y acaricié sus hombros hasta enrollar mis manos alrededor de su cuello.

—¿Que hora es? —. Preguntó al separarme

El mira el reloj y respondí —Justo son las siete y media, el trafico es un caos justo a esta hora de regreso a casa —. Suspiro y me tomo de la cintura —Si ya estas listo, podemos irnos?.

—Dejame ir a verme al espejo —. Me separe de el para ir a ver mi reflejo —Me e quedado dormido y no se si tenga lagañas o baba en la comisura de los labios.

Comprobé que estaba bien de aspecto me puse mis botas.

—Bien estoy listo podríamos irnos ya.

Tom me tomo de la mano y salinos de casa.

Continuará…

por Ian monserrat

Escritora del Fandom

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