Matrimonio Arreglado

Capítulo 11: Propuesta

Bill.

Al salir el viento cálido del atardecer, pego en mi rostro y yo cerré los ojos para respirar profundo.

Al abrir los ojos pude contemplar los colores del cielo, era una mezcla de destellos rojos, anaranjados y un poco de violeta.

Era el atardecer mas hermoso que había visto hasta ahora.

Tom tomo de mi mano y caminamos hasta la puerta del copiloto, el abrió la puerta para mi y yo agradecí y me adentre, después de acomodarme el cerro la puerta y rodeo la camioneta hasta el lugar del conductor.

Ambos nos colocamos el cinturón, él encendió el motor y salimos de la cochera.

Deberíamos prender la radio — Tom asiente y yo me estiro para prender la u buscar algún cañar interesante que escuchar.

Tom y yo no tenemos gustos similares en música, ni en otras cosas, muchas de las veces que viaje con el en la camioneta, casi siempre peleábamos por dejar alguna estación, una transmitía su música favorita y otra mi música favorita.

Esas pequeñas peleas terminaban en risa y en cantos de canciones las cuales no eran canciones que nos gustaban pero nos sabíamos la letra.

¡waaa! -. Solté un grito súper agudo y Tom se reía de mí —Me se esa canción.

Comencé a cantar y justamente en los coros Tom comenzó a cantar conmigo y yo me sorprendí mucho.

En el transcurso iba mirando las calles, el sol ya se había esfumado y la luna había tomado su lugar en lo alto del cielo, iluminando con intensidad sobre las calles de Berlín.

El Plan era cenar en uno de los restaurantes mas hermosos de la ciudad.

Pero conforme fuimos avanzando me sorprendí que Tom se fuera de largo y yo seguí el establecimiento con mi cabeza hasta que se perdió lejos de mi vista y yo me quede confundido.

Te acabas de pasar el restauran —. Señale atrás y Tom sonreía.

Lo se, pero ahí no será —. Seguía sin entender —No cenaremos ahí, solo espera ya veras será mucho mejor.

Me acomode mejor en el asiento y espere con nerviosismo.

No e preguntado ¿como te fue hoy? — Pregunte mirando el recorrido que hacíamos, no reconocía nada.

Nada interesante —.contestó sin dejar de ver al frente —Realmente todo esta tranquilo por ello no hay tanto trabajo, pero yo e estado ahí para estar al corriente para cuando tome mi lugar.

Era cierto, tendría que poner atención al mas mínimo detalle en unos cuantos años el tomaría control total de la empresa, por ahora aprendía de lo que su padre hacia.

Unos minutos mas y íbamos por carretera la cual nunca había conocido, estaba totalmente en silencio, confucianos a través de campos verdes, pequeños puntos brillantes en la lejanía, eran casas.

dimos vuelta a una pequeña entrada, y esta vez estábamos entre aquellos campos verdes, una camino rocoso nos mostraba por donde seguir, las estrellas en lo alto hacia del lugar algo especial y tranquilizador, seguía sin saber donde me encontraba.

Llegamos a una pequeña casa, era una especie de cabaña, muy bien cuidada, alrededor estaba protegida por una valla común y corriente pero había un camino que daba a la entrada de esta con unas pequeñas farolas en las orillas un pasto bien podado, verde reluciente.

Me quede embobado mirando el lugar, era pequeña pero cuidada, se veía que había gente que cuidaba de el.

Tom bajo del vehículo y yo me desabroche el cinturón Mirando aun embobado, se veía muy intimo y tranquilo siempre me habían encantado los lugares así.

¿Te gusta? — Preguntó con una sonrisa brillante y yo solo asentó con la cabeza, saliendo de la camioneta tome su mano.

camine por las lucecitas en el piso, detrás de Tom, el abrió la puerta y me dejo entrar primero.

No me moví no había luz y lo mas probable seria que me golpeara con algo.

Tom encendió todas las luces del lugar y yo miré asombrado. Literalmente en aquella casa no había privacidad, la sala estaba en el centro con una chimenea frente a ella, la cocina en una esquina de la casa grande y equipada, a unos metros mas lejos unas escaleras pequeñas, el piso era de madera como todo lo demás, de base en las paredes había cemento para reforzar la casa y dar calor, Tom me llevó a mirar la parte superior, el piso rechinaba al peso de nuestros pasos, al llegar a la planta de arriba contemple la gran habitación.

Este lugar es muy poco privado, no hay paredes, bueno al menos el baño, si las tiene —. Entre para mirarlo y me parecía hablar muy pronto —Seria imposible tomar una ducha ahí sin sentirme observado ¿Este lugar es de tu familia?

El negó —No este es mío, lo compre hace poco, estaba buscando un lugar en el cual pudiera escapar del trabajo, este me pareció ideal mas que nada por que esta apartado y el silencio es muy tranquilizador —. me atrapo por la cintura, pegándome a el — Ahora es de los dos, ¿te gusta?

Enserio… —estaba sorprendido con lo que acababa de decir y Sonreí —Es realmente hermoso y tranquilizador.

y eso que no has visto en patio trasero —. Me beso y después volvimos a la parte inferior del lugar.

Había una puerta que daba al patio y estando ahí, antes de abrirla Tom me tapó los ojos y yo di un pequeño brinquito.

¿Que haces? —. Pregunte y el no respondió, escuche el rechinido de la puerta al abrirse y el me susurro al oído que caminara, me estremeció por su aliento cálido y suspire.

Hice lo que pidió y con el pie fui tentando el camino para cerciorarme de pisar bien.

De pronto se detuvo y quito sus manos de mis ojos, a pesar de ello aun los tenía cerrados.

Vamos abre los —Me dijo, lentamente los abrí y todo fue tan increíble lo que mire.

Una mesa en medio del jardín, un árbol grande y frondoso frente a la mesa, adornado con luces, también había rosales pegadas a la valla, los arbustos alcanzaba un gran nivel de altura dando privacidad, estaban podados con delicadeza.

Sobre la mesa un mantel blanco y una flor en medio.

¡Aquí cenaremos! — Su voz se escuchaba entusiasmada —¿Te gusta?

¡Es increíble! —. Me gire a mirarlo y lo abrace fuerte bese sus labios, un pequeño roce y me aleje —¿Preparaste todo esto tu?

El negó. —¿Recuerdas el día que llegue tarde a casa y te enfadaste conmigo por que habíamos perdido la cita en la prueba de trajes? —. Preguntó y yo a sentí tenia que hablar de ello ¿ahora?

¿A que viene eso? —caminamos hasta la mesa y el, recorrió una silla para que yo la tomara, me senté aun mirándolo esperando respuesta.

Pues aquí el día busque a Clarissa, para que me ayudará a prepararte esto —Señalo todo.

¿Esto a que se debe? —. El negó y me interrumpió.

Quería tener un momento así contigo es todo, mas que nada por que me la e pasado afuera todo el tiempo, dejando te a ti con los preparativos, quería compensartelo, estaremos aquí hasta mañana te parece?

Yo solo a sentí, sin preguntar nada más.

El de nuevo se adentro a la casa y sacó lo que seria la cena, dos copas y un vino.

Fue una cena tranquila, entre risas, hablábamos de recuerdos de nuestra infancia, yo le platique un poco de mi madre lo único que recordaba, se dedico a escucharme y no preguntó mas.

Loa grillos cantaban a nuestro alrededor escondidos entre las plantas, como si fuera una serenata, combinada con los sonidos del exterior y del viento, todo era perfecto.

Tom suspiro y yo preste mi atención a el.

Tomo mi mano y acarició con total delicadeza, delineo mis dedos y los entrelazo con los suyos. Su mano era grande y ancha, protectora.

Me a encantado mucho estar contigo y pasar este rato juntos—. Me puse nervioso al escucharlo decir eso, estaba pensando lo peor, pero volvió a suspirar y siguió hablando —Llevo muy poco de conocerte, de convivir contigo, pero te e visto desde hace mucho, incluso desde que mi padre tomo la decisión del matrimonio, mire muchos prospectos, pero ningunas persona en la lista me interesaba hasta que mire tu foto, me enamore de tus ojos avellana y de tu piel blanca, de tus rasgos delicados y desde ese momento soñé contigo, pude conocerte aquella vez en el club pero nunca dije nada.

Seguía acariciando mis dedos y apretaba un poco.

Aun falta mucho por conocer de ti y tu de mi, pero te has instalado muy profundo en mi, cuando te miro mi corazón palpita con locura y mis pies tiemblan, tengo que respiran hondo para que mis palabras fluyan y no verme como un idiota frente a ti — Reí por aquello pero lo mire feliz —Quiero estar contigua por mucho mas tiempo, que seas tu quien me bese, me abracé y todas esas cosas, soy malo en las palabras.

Se rasco la nuca nervioso y suspiro.

No me podía casar contigo sin pedírtelo — soltó mi mano y de entre sus bolsillo seco una caja azul aterciopelada — Bill Kaulitz, ¿Me harías el honor de casarte conmigo?

Abrió el estuche y un anillo brillante y hermoso apareció del interior y yo tape mi boca, estaba sorprendido y feliz.

¡Oh Dios Mío! —. Mi lágrimas se deslizaban por mi rostro — Si… Dio Dios mío Tom claro que si me quiero casar contigo, Te quiero.

Me levante de la silla y lo abrace con guerra el respondió a mi abrazo y después se separó para tomar mi mano y ponerme el anillo.

No quería casarme contigo si no llevabas un anillo de compromiso, quería que fuera como lo tradicional, que la gente viera que ahora estas conmigo que eres mío.

Aprecie mejor el anillo y me acerque a besarlo con cariño.

Continuará…

por Ian monserrat

Escritora del Fandom

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