16 As The Lights Go Down

«As the lights go down» Temporada I

Capítulo 16

– Bill – suspiró Tom con una enorme sonrisa

El pelinegro bajó las escaleras con una sonrisa nerviosa adornando su rostro.  Iba todo de negro, con una blusa manga tres cuartos que tenía un doble forro que iba de hombro a hombro cruzando su pecho decorado con aros metálicos de diferentes tamaños, llevaba un pantalón ceñido y un par de botas bajas que le llegaban a mitad de la pantorrilla.

Su cabello lucía impresionante, lo llevaba liso pero le había dado un poco de volumen con un poco de laca y su rostro, el cual había dejado a Tom anonadado, estaba maquillado a la perfección.  Sus ojos eran resaltados por sombra negra aplicada perfectamente, sus mejillas tenían un poco de rubor el cual le hacía ver jodidamente adorable y sus labios llevaban un poco de gloss haciéndoles ver más jugosos.

Bajaba las escaleras lentamente bajo la atenta mirada de su hermano, este le ofreció la mano cuando estuvo en los últimos escalones y sonrió al verle las uñas impecablemente pintadas de negro.  Cuando estuvo a la altura del mayor se quedó en silencio esperando a que dijera algo sobre su aspecto, pero no lo hacía, solo le miraba de arriba abajo, poniéndolo muy nervioso.

– ¿Estoy bien, Tom? – preguntó con un hilo de voz, pero nada, el mayor no contestaba – Lo sabía, he exagerado ¿cierto? – dijo desesperándose

– ¿Qué? No, no, no – negó Tom saliendo de su trance – Es que… te ves… maravilloso

– ¿Eso crees? – preguntó Bill ruborizándose

– Claro, más bien, parece que tú eres el famoso y yo… tu simple jardinero – rio el guitarrista

– No digas tonterías, Tom – sonrió el pelinegro ruborizándose aún más

– Es en serio, Bill… te ves impresionante – le alagó

El moreno sonrió y bajó la cabeza para ocultar el tremendo sonrojo que se mostraba en su rostro.

– ¿Nos vamos? – preguntó Tom ofreciéndole el brazo con una enorme sonrisa

Bill levantó una ceja y luego soltó una carcajada por la ocurrencia de su hermano.  Le tomó el brazo y salieron juntos de la casa, una vez fuera, Tom le abrió la puerta del lado del copiloto de su auto para que entrara, luego él subió y puso el motor en marcha.

– Me pregunto por qué David habrá invitado a tanta gente – comenzó a decir Tom para romper el silencio sin quitar la vista de la carretera – Bueno, supongo que quiere que todos conozcan su nueva conquista

– ¿Cómo? – preguntó Bill sin comprender

– Verás… había otro chico entre los candidatos, su nombre era Wyatt, nos había encantado a todos con su voz, pero al final David eligió a otro – explicaba el mayor mirando de vez en cuando al menor – Corren rumores de que el chico nuevo se ha acostado con él para que le metiera en el grupo

– ¿Qué? – dijo Bill incrédulo

– Por más que te extrañe, esto es algo muy normal en nuestro mundo, Bill – agregó el guitarrista – Lastimosamente, así es…

– ¡Vaya! Creí que solo buscaban talento – dijo el moreno

– Lo mismo pensaba yo – suspiró Tom – Solo espero que ese chico sea lo suficientemente profesional para liderar la banda

Se quedaron en silencio un rato, luego Tom encendió la radio para que el camino no fuera tan incómodo, tarareaba todas las canciones que sonaban hasta que de pronto una de su banda comenzó a sonar, dejando escuchar la voz de su ex amigo.  Respiró pesadamente y apretó el volante tan fuerte que sus nudillos se pusieron blancos, iba a cambiar la estación hasta que escuchó como su hermano cantaba en voz baja.

– There’s nothing and no one we’ll miss, and one day we’ll look back with no regrets, 1000 oceans wide… – cantaba el pelinegro ajeno a la atención de su gemelo

– No sabía que te gustaba Tokio Hotel – se burló Tom

Bill le miró y rápidamente se sonrojó – Bueno… me gustan algunas canciones – admitió

– Apuesto que tenías posters nuestros en tu habitación – rio el mayor

– ¡Por supuesto que no! – se defendió el pelinegro – Aunque debo admitir que tuve un pequeño crush con John

– ¿John? – repitió el guitarrista riendo

– ¡No te burles! Él es jodidamente atractivo, es la viva imagen de su padre – suspiró el menor

– Pues… lamento decirte que a John no le gustan los hombres – comentó Tom

– Eso es porque no me conoce – sonrió Bill con porte sensual

Tom rio, si tan solo supiera que John sí le conocía y también le había llamado la atención, claro que él no sabía que el chico de cabello negro que vieron esa noche en el Rum Runner era el hermano de su amigo.

– Hemos llegado – anunció Tom entrando al sótano de una torre de apartamentos – David vive en el piso 23

Aparcó el auto al lado del de Georg, tomó la chaqueta que había en el asiento trasero y bajó junto a su hermano, caminaron hasta el elevador y una vez dentro, presionó el botón número 23.

– No estés nervioso – dijo al ver como Bill se retocaba en el espejo – Así estás bien

A los pocos segundos las puertas se abrieron, los gemelos salieron y caminaron por el pasillo, pronto estuvieron frente a la puerta del piso del productor.

– Ten cuidado con David, le gusta manosear – le advirtió Tom al menor

Pronto, la puerta se abrió y dejó ver un hombre castaño, de unos 35 años.

– ¡Hey, Tom! – saludó el hombre abrazando a Tom

– ¿Qué hay, viejo? – sonrió el guitarrista

– Tú debes ser Bill – dijo el tipo mirando de arriba abajo al pelinegro – Soy David Jost, productor de la banda – sonrió tendiéndole la mano

– Bill Kaulitz – dijo el moreno estrechándole la mano

– ¡Mira que lo tenías bien escondido, Tom! – rio el productor mirando con descaro a Bill

– Lo lamento, pero ya él no está disponible – le cortó Tom tomando a su hermano por la cintura, pasando al lado de David

Los gemelos entraron al piso del hombre, este aprovechó para darle un vistazo al respingando trasero del moreno, sin importar que su “noviecito” le estaba mirando.

– Todos están en el balcón – indicó David

– ¡Hola, hola! – sonrió el guitarrista saliendo al balcón junto con su hermano

Todos voltearon a verlo y lo saludaron con enormes sonrisas, también le dieron un vistazo a su despampanante acompañante.  Liz, Georg y Gustav se acercaron y los saludaron de abrazo, luego Tom se fue a saludar a los demás una vez que dejó a Bill hablando cómodamente con ellos.  Después de un rato le llamó para presentarle a uno de los importantes.

– ¡Bill, ven! – le llamó, él menor caminó hacia él – Quiero presentarte a David Joseph, presidente de Universal Music UK

– Hello! I’m David Joseph – se presentó el hombre inglés – You must be Bill, Tom’s boyfriend, right?

– Yes, I’m Bill, but I’m not Tom’s boyfriend, I’m his brother – respondió el pelinegro con un perfecto inglés que dejó a Tom boquiabierto

– Oh, I’m so sorry! – se disculpó Joseph – I saw on T.V. that you were Tom’s partner, so…

– That was a mistake – intervino Tom

– Anyway! Are you an artist, Bill? You really look like a Rock Star – sonrió el hombre

– Oh, thank you! But I’m not, I’m just… Bill – sonrió el pelinegro

Siguieron hablando con el hombre, el cual estaba encantado con Bill.  Luego de unos minutos, Joseph era llamado por Jost, dejando a los gemelos solos.

– ¿Desde cuándo hablas inglés? – preguntó Tom

– Desde hace bastante tiempo, cursos de verano, hermanito – sonrió el moreno triunfante – Por cierto, necesitas mejorar tu pronunciación – se burló

Tom lo fulminó con la mirada y el menor solo sacó la lengua, David les pidió que pasaran al comedor para dar inicio a tan esperada cena, cuando la mesa estuvo servida, dio un brindis por Brandon, el nuevo cantante, quien no dejaba de mirar con ira a Bill por haberle “robado la atención” de los presentes y sobre todo por estar tan pegado a Tom.

Durante la comida, los dos David, Liz y otros altos mandos de la discográfica conversaban entre ellos, mientras Tom, los G’s y Bill charlaban animadamente como si fueran mejores amigos, dejando al nuevo cantante de lado.

Después de la cena, pasaron a tomar el postre en el frío balcón, seguían conversando con la única diferencia de que Brandon se había metido en la conversación que mantenían los más jóvenes y se había sentado muy pegado al guitarrista, haciendo que este le mirara extraño y se pegara más a su hermano menor.

– Bill, el postre está delicioso ¿por qué no comes? – preguntó Georg engullendo el suyo

– No tengo hambre, Georg – dijo el pelinegro – ¡Gracias!

– ¿Te sientes bien? – preguntó Tom inmediatamente

– Sí, es solo… creo que comí demasiado durante la cena – respondió el menor

– Pero apenas probaste bocado – comentó Gustav

La verdad era que no se había sentido muy bien, durante la cena comenzó a sentirse un poco débil y mareado, ese día había sido muy movido, así que seguramente solo estaba cansado y por eso se sentía así.

– Te ves un poco cadavérico, chico – soltó Brandon con saña

Los chicos le voltearon a ver con cara de querer asesinarlo, él los ignoró y comió un gran trozo de su postre.

– No estás cadavérico, Bill – dijo Gustav – Pero sí te ves más delgado ¿has estado enfermo?

– Ha pasado por un mal momento – respondió Tom para que dejaran de criticar a su gemelo – Ha estado un poco enfermo, pero ya se va recuperando

– Tienes que cuidar a tu hermanito, él ha cuidado muy bien de ti – sonrió Georg

– Tom se ha portado de maravilla conmigo – sonrió el moreno colocando una de sus manos sobre el muslo del mayor, recibiendo una mirada fulminante de Brandon

Moría de envidia de ver como el pelinegro tocaba a su hermano con tanta naturalidad y este solo le sonreía y correspondía.  En cambio, él intentaba acercarse al guitarrista y este le miraba como si fuera un bicho, pero pronto le haría caer y lo tendría en su cama, esa había sido una de las razones por las cuales quería entrar a la banda.

Miró a su alrededor buscando un motivo para llamar la atención de Tom, pero no se le ocurría nada, luego lo miró a él y vio la chaqueta que se había puesto antes de salir al balcón por segunda vez, así que decidió aprovechar el frío que hacía y habló.

– Hace frío ¿no? – comentó el chico, con toda la intención de que Tom le ofreciera su abrigo

– Sí, la noche está muy fría – dijo Bill estremeciéndose

– ¿Tienes frío? Toma mi abrigo – dijo el mayor quitándoselo para ponerlo sobre los hombros de su hermano – ¿Mejor? – sonrió

– Mucho mejor – sonrió el moreno acurrucándose en él

El chico miró la acción perplejo, él lo había dicho primero ¿qué tenía ese Bill que ponía a todos a sus pies?  Gruñó y se levantó bruscamente del sofá y se fue con David.  Los chicos le miraron extrañados, pero lo dejaron, al menos ya se habían deshecho de él.  Siguieron charlando animadamente hasta que el pelinegro se disculpó para ir al baño, Tom le siguió con la mirada y pudo ver como Brandon también le miraba y luego rodaba los ojos.

– Lo que te espera cuando estemos en tour, Tom – rio Georg

– Ese chico está colgadito por ti – agregó Gustav

– Ni me lo digas – resopló el guitarrista

Por otro lado, Bill se encontraba en el baño apoyando contra el lavabo, comenzaba a sentirse peor, sentía mucho frío y su cuerpo temblaba.  Se echó agua en las mejillas para intentar calmarse y decidió volver al balcón para tomar un poco de aire.  Se fue al otro extremo del lugar para no preocupar a su hermano, pero no duró mucho para que el mayor lo notara y fuera a su lado.

– ¿Estás bien? – preguntó Tom, él asintió – No me mientas, Bill, sé que tienes algo, te ves muy pálido – dijo tomándole por los hombros

– Estoy bien – susurró Bill desviando la mirada

– No puedes engañarme – sonrió el mayor abrazándolo, haciendo que apoyara la cabeza contra su pecho, el menor le correspondió abrazándolo por la cintura – Somos gemelos ¿recuerdas?

El moreno rio débilmente – Tu amigo nos está mirando, parece que le saldrá humo por las orejas en cualquier momento

– Es un idiota – suspiró Tom

– Pobrecillo, solo le gustas – dijo el moreno fingiendo lástima

– Lo siento por él, pero no me interesa en lo más mínimo – decía mientras le acariciaba la espalda

– ¿Tom Kaulitz, estás rechazando un polvo? – preguntó el pelinegro mirándolo mientras enarcaba una ceja

– Tan solo pensar que David ha estado dentro de él… – dijo haciendo cara de asco

Bill soltó una carcajada y volvió apoyar su cabeza contra el pecho del mayor.  Estar así le hacía sentir mejor, Tom siempre había logrado hacerle sentir mejor cuando enfermaba, además esa noche olía muy bien por el perfume que llevaba puesto.

– Estás temblando – dijo el mayor preocupado

– Quiero volver a casa, Tom – susurró Bill

Tom lo separó de él y le miró, se veía muy cansado y lo mejor sería llevarlo a casa para que pudiera descansar, ese día había tenido mucho que hacer.

Despidiéndose de todos con un simple “buenas noches”, salieron del piso de David.  A los pocos minutos ya se encontraban camino a casa.

– Estoy muy feliz ¿sabes? – dijo un somnoliento Bill

– ¿Por qué? – preguntó Tom curioso

– Lo hiciste muy bien esta noche, no bebiste ni una sola gota de alcohol – sonrió el menor

– Fue difícil – suspiró el guitarrista – Pero lo logré porque estabas allí

– ¿Cómo? – preguntó el moreno sin entender

– Si hubiera querido beber, me hubieras reñido como mamá – rio

– Cierto – rio él también

El camino se volvió silencioso, pero porque el pelinegro se quedó profundamente dormido en el asiento el copiloto, Tom condujo tranquilamente, evitando hacer cualquier movimiento brusco que pudiera despertar al menor, en cuestión de 15 minutos, ya aparcaba el auto en el jardín de su casa.

– Bill, hemos llegado – susurró acariciándole la mejilla con el dorso de sus dedos

– Mmm – musitó el menor removiéndose en el asiento

– Despierta – susurró de nuevo

El moreno abrió los ojos con pesadez, pronto Tom le ayudaba a bajar del auto y entraron a la casa, subió a su habitación y se comenzó a desnudar por inercia, solo desea estar en su cama.

– Bill, he olvidado el móvil… – dijo Tom entrando a la habitación viendo al menor solo en ropa interior – Oh, disculpa

– Tranquilo – dijo el pelinegro buscando un pijama en su armario – ¿Qué decías?

– Bill – le llamó acercándose a él – De verdad te ves mal ¿quieres que te lleve al médico?

– No te preocupes, solo estoy cansado – sonrió débilmente el moreno restándole importancia – Mañana estaré como nuevo

– Si mañana sigues así, te llevo de una vez – riñó el mayor – Ahora, ve a darte una ducha y acuéstate, yo debo ir donde David de nuevo, he dejado el móvil, volveré en unos 30 minutos

Bill asintió y comenzó a caminar hacia el baño – Conduce con cuidado – le pidió entre bostezos

Tom salió de la casa con prisa, tendría que ir lo más rápido posible a la casa del productor, no le gustaba la idea de dejar a su hermano solo en ese estado. Conducía rápidamente por las calles sin dejar de ser precavido por las palabras que le había dicho su gemelo.

Por otro lado, Bill se encontraba en la ducha, sudando frío y respirando agitadamente. Luego de unos minutos de estarse dando una relajante ducha para que quitara la laca de su cabello y el maquillaje, comenzó a sentir dolor en la espalda baja, pronto ese dolor dio paso a agudas punzadas en su vientre haciendo que el sueño que le vencía se esfumara.  Apoyando sus brazos contra la pared, intentaba recuperar el aire que cada punzada le robaba.

– No puede ser… – susurró sintiendo como lágrimas corrían por sus mejillas – ¿Cómo…?

Conocía ese dolor, ya lo había pasado antes ¿pero… cómo era posible? Pronto pudo ver como el agua del piso de la ducha se tornaba roja, sollozó y vio como por sus piernas corría sangre.  Lo primero que pensó fue en llamar a su hermano, quizás ya tenía su móvil nuevamente, con ese pensamiento en mente salió de la ducha, pero fue poner un pie fuera de ella y marearse, pronto todo se volvió negro…

Continúa…

Gracias por leer, te invitamos a continuar con la lectura.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

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