“Matrimonio Arreglado”

Capítulo 26: Preguntas

—¿¡Te gustaría cenar esta noche conmigo!?

Pregunto Tom frente a mi, nos encontrábamos en la mesa del comedor de nuestra casa desayunando, era una de esas pocas veces que nos tomábamos el tiempo de tomar algo antes del trabajo, era sábado por la mañana cuando su pregunta me tomo por sorpresa, alce mi mirada y me concentre en la suya sin dar alguna respuesta.

Desde aquella noche durante los días siguientes no cruzamos palabra tampoco me busco por las oficinas de la empresa, agradecía eso por que no estaba listo para enfrentarlo de nuevo después de aquella noche donde no estuve en mis cinco sentidos en su totalidad mi mente estaba borrosa pero aquellas caricias y toques en mi dejaron huella y estaba confundido odiaba cuando pasaba eso.

Tom era demasiado confuso para mi, su forma de actuar, sus cambios tan inesperados pero había algo de él que aun seguía presente en mi y no podía dejar que lo notara no con todo lo que a pasado, no seria débil de nuevo, ese Bill había quedado atrás.

—¿Entonces?

Salí de mis pensamientos cuando dijo aquello y fruncí el entrecejo, soltando un suspiro.

—¿¡Es necesario!?, la verdad no me apetece ni siquiera ir a tomar un café contigo.

—Bill, ¿te gustan las flores?.

Aquello me sorprendió por que evadió mi respuesta, su rostro no reflejaba alguna decepción o dolor por mi comentario aunque era obvio que el ambiente era pesado.

A eso me refería con sus cambios tan drásticos, me hacían pensar un millón de cosas y no llegar a ninguna conclusión.

¿Que quería de mi?

—Realmente aprecio las flores las veo como algo hermoso pero no son de mi agrado lo digo en el sentido que no me gustaría como obsequio.

Aunque mucho tiempo atrás aquello me hubiera llenado de felicidad recibir algunas.

—¿El café lo prefieres dulce o amargo?

Suspire dejando atrás mi frustración, intentando analizar y adivinar de que se trataba todo esto.

—Un poco de ambos.

—¿día o noche?

—Noche.

Después de eso ya no dijo nada y se limito a comer, sus preguntas fueron tan simples que no entendí nada de la situación, termine de comer y me levante de la mesa y busque mis cosas para el trabajo.

—Espera vamos juntos.

Me dijo Tom e hizo lo mismo que yo, salimos de casa y el tomo las llaves de su auto iba a hacer lo mismo pero me detuvo y negó, fue hasta la puerta del copiloto y la abrió para mi.

Solté un suspiro y subí al vehículo ignorando su atención, me coloque él cinturón él subió a mi lado y dio marcha al auto, le mire alzando una ceja.

—No se que intentas hacer pero termina con tu jueguito, no estoy de humor para tus tonterías — solté un bufido y me cruce de manos mirando por la ventana —sabes que hago esto por nuestras familias y no por ti, sabes que lo nuestros hace muchos se termino ¿¡Cuantas veces tengo que dejártelo claro!?.

Él detuvo él auto de manera brusca haciendo que mi cuerpo se balanceara hacia adelante, cuando volví a mi lugar le mire molesto.

—¿Que quieres que haga Bill? — mire sus manos, se apretaron contra él volante dejando sus nudillos blancos — lo estoy intentando todo y de verdad no quiero perderte por que, dios como te hago entender que eres especial, déjame intentarlo por favor.

En todo momento mi mirada se mantuvo fija al frente escuchando lo que decía, en mi mente todo eran un lío.

—No quiero llegar tarde a mi trabajo.

Fue lo único que dije, él soltó un suspiro de cansancio, pero aun así no dijo nada y se dedicó a conducir.

Al llegar baje sin esperar que dijera algo entre al ascensor y fui al ultimo piso donde se encontraba la oficina hoy principalmente necesitaba mantener ocupado.

Durante toda la tarde papeles y más papeles llegaban a mis manos y agradecía esto, era mi forma de huir a todos lo que se salía de mis manos y no sabía cómo controlar, al menos los negocios eran manipulables.

Mi mano estaba sobre mi frente acariciándola de alguien forma que desaparecer esta punzante dolor en mi cabeza.

Mi teléfono sonó y lo tome mirando la pantalla era un mensaje de Dylan, aparece siempre que necesitaba a alguien que me ayudara a escapar, en pocas palabras su mensaje decía que venia a mi oficina y traía comida china, Mire el reloj y ya eran las cuatro de la tarde yo ni siquiera me había dado cuenta de que las horas habían volado.

(…)

—De verdad que te vez fatal.

Fue lo primero que mi amigo mención al entrar por la puerta, yo solté una risita y le hice sentarse a mi lado en el sofá, deja la comida sobre la mesa de cetro y me miró.

—No estoy… Tan mal o ¿¡si!?

—Ni con ese maquillaje puedes ocultar las enormes ojeras bajo tus ojos amigo de verdad que no.

Negó varias veces y saco la comida, tome mi porción y un tenedor por que odiaba los palillos era malo utilizándolos y el lo sabia, agradecía que fuera atento.

Un largo silencio se formo pero no era tan malo por fin sentí paz y podía gozar de mi comida, al menos sin pensar en nada mas que en lo deliciosa que estaba.

—¿Hay alguna razón para que tu rostro luzca de esa manera y tu estés en otro mundo?— yo le mire unos segundo pensando en que decir, de nuevo regrese la vista hasta el —Puedes confiar en mi.

—Lo hago… De verdad que si pero en estos momentos solo pienso en acabar con todo mudarme lejos, borrarme del mapa, cambiar mi nombre y fingir que nunca existí

—O nos ahorramos papeleos innecesarios, una dramática muerte falsa y vamos por lo fácil, tu me has demostrado que no es lo tuyo evadir el problema tu luchas contra el.

Abrí mi boca para decir algo pero después la cerré para elegir las palabras, le mire unos según después sola un suspiro.

—No se a que esta jugando Tom, las algo que simplemente quiero ignorar además ahora tiene tantas ganas de conocerme pero yo le e dicho que no le puedo perdonar.

El parecía sorprendido sus labios estaban entreabiertos pero no decía nada tal vez estaba pensando lo que le dije.

—¿Y que es lo que no le puedes perdonar?

—¿¡Hablas enserio!? Sabes lo que paso yo te lo conté todo.

Yo estaba un poco molesto por que sentía que lo estaba tomando a juego o simplemente no le interesaba.

—Lo se Bill lo recuerdo a la perfección todo lo que paso y lo que me contaste pero solo te oi decir que lo odiaba por que no le importaba la situación que tu para el eres un juego etc…

—¿¡Cual es tu punto!?

—Bueno mi punto es que tu estas siendo muy duro sin conocer la situación.

—Escúchate estas de su lado y no del mío el me engaño eso no se puede perdonar.

Me encontraba ya un tanto molesto por que era increíble todo esto enserio mi amigo estaba de su lado que se creía, me falta poco para pararme y sacarlo de una manera nada agradable.

—¿¡Tu dice que te engaño!? — me miro y yo asentí —Bueno ¿¡tienes pruebas!? ¿¡Es decir si tu lo encantas con otra mujer!?

—No pero muchas veces llego tarde, además dijeron que andaba con una mujer, llegaba muy cansado nunca quería pasar tiempo conmigo, además en nuestra «luna de miel» el ni siquiera… Eso no importa me rechazo mucha veces y todos decir que había alguien mas yo no podía con eso, cuando paso aquello el no hizo nada por buscarme nunca.

Ya era imposible contener las lagrimas de frustración y coraje, aprender mis manos en puños, ese me sobrepasaba tal vez estaba exagerando, pero recién había recuperado mi estabilidad psicológica y ahora mismo era lo que me faltaba.

—Bill, Bill mírame — tomo mis manos y las acaricio de forma lento y delicada, al principio no quería verla me dolió pero el tomo mi barbilla y me hizo verle —Debes calmarte, hay muchas razón por las cuales debes seguir, tengo poco de conocerte pero se como actúas amigo, eres un libro abierto.

—No es verdad

—Si lo es, mira en primer lugar sobre el engaño son ideas que crean tu mente, nunca lo viste con otra te basaste en rumores y si comer un error por que su forma de actuar tal vez confirmaba tus sospechas, pero debía hablarlo, sobre lo que paso nunca supuse tampoco por que dios usa la lógica nunca miraste su rostro cansado, no estaba a su lado para saberlo.

—Pero…

—Nada de peros deja de darle vueltas al asunto por que solo te dañas tu, no te estoy diciendo que lo perdones ya pero si que le des una oportunidad y quizás conozcas la verdad.

Después me quede en silencio pensando lo que Dylan haber dicho tenia razón debería seguir adelante por que si le daba tanto importancia no habría tenido sentido la terapia y me volvería estancar pero es que no era fácil.

—Me invito a cenar.

—pues acepta.

Dijo como si nada pero a mi en nada me estaba ayudando.

Creo que ya era hora de avanzar.

Continuará… 

por Ian monserrat

Escritora del Fandom

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