Matrimonio Arreglado

Capítulo 3: Viviendo juntos

El fin de semana había llegado y con el mudarse con su ahora prometido.

Valla que estaba nervioso no sabia que hacer, esperaba solamente llevarse bien con Tom, no habían convivido mucho, la verdad no habían convivido nada muy apenas cruzaron palabras, solamente conocían sus gusto pero aquello no quería decir que sabían como comportarse estando solos.

Todo estaba listo y solo esperaba a guardar la última maleta en la camioneta, dio una ultima mirada a su casa, no había tristeza ni mucho menos nostalgia. Simplemente cambiaría de locación, si tenía recuerdos en aquella casa pero siempre podría volver.

—Listo, debemos irnos estamos retrasados— dijo Jörg mirando su reloj.

Bill subió al asiento del copiloto y emprendieron viaje en dirección a los Trümper.

Muy silencioso fue el viaje los dos estaban muy concentrados en sus pensamientos.

Bill siempre quiso salir, viajar, terminar su carrera aquellos planes seguían en pie y muchos mas, incluso pensaba que tener a alguien acompañándolo en sus aventuras seria interesante e incluso divertido solo habría que ver si tendría tiempo o si su pareja estaba dispuesto a seguirlo. Todo aquello le hacia ilusion Bill nunca se sintió decaído por lo repentino de su matrimonio, tampoco es que estuviera entusiasmado pero al ver quien seria su pareja se relajo un poco solo esperaba no tener problemas en el proceso de adaptación.

Media hora después ya se encontraban en la entrada de los Trümper y bajaron para saludar a la familia que ya los esperaba.

— Hola Bienvenidos!— saludo una alegre Simone— llegaron justo a tiempo para el desayuno, pasen pasen.

Se hizo a un lado para que entraran al recinto.

—hola Simone me alegro de verte— saludo Jörg.

—hola señora!— le siguió Bill con un abrazo y un beso en la mejilla.

— ya esta todo servido —dijo caminando hacia el comedor

— esperamos no haberlos hechos esperar mucho.

— o no! Claro que no.

Bill los seguía en silencio observando una vez mas cada detalle de la casa y los arreglos que esta tenia, las artesanías, retratos, floreros y de mas cosas que tenían. El pelinegro estaba seguro que cada uno de ellos venia de alguna parte del país o incluso podrían ser regalos de amigos y familiares.

Tan distraído iba que ignoro ala persona parada frente a el con la cual choco, callo al piso, valla golpe se había llevado maldita su distracción y falta de fuerza por así decirlo de no ser tan ligero no se habría llevado tal golpe O tal vez aquello no tenia nada que ver si tuviera otro peso aquel resultado seria el mismo dado que la persona en movimiento era el y no aquella que estaba frente  a el pero que tanto era el peso del individuo contrario como para no inmutarse al choque.

Se estaba haciendo el solo un lío y todo por sacar conclusiones físicas sobre peso y movimiento pero bah que importaba eso ahora, no salio de sus pensamientos hasta percatarse de la mano extendida hacia el.

Miro a la persona frente a el aquella que ofrecía su ayuda y observo aquella hermosa sonrisa que le regalaba un tanto coqueta y simpática.

—valla con ese golpe estoy seguro que mi piso quedo estrellado— soltó una pequeña risita que el lo puso nervioso y algo apenado.

— oh lo siento Tom ja que no te vi ahí parado.— contesto Bill rascando un poco su nuca.

— no te preocupes— dijo acercándose a donde se encontraban los adultos— y vienes o quieres seguir viendo los adornos.

— ya voy!— le sonrió al posarse a su lado.

Se reunieron en el comedor tomaron el desayuno juntos como la familia que pronto serian, realmente esperaba que así fuera siempre reunirse conocerse, convivir y no solo por el arreglo aunque era casi seguro que las reuniones serian solo por eso y después de que todo estuviera listo las cosas serian diferentes, pero aun quedaba una pizca de esperanza en el joven Bill.

Después de terminar todos se dirigieron a su nuevo hogar, los padres de los chicos iban en la camioneta de Jörg y los chicos en el cadillac color negro de Tom.

Silencio es lo que había entre ellos Bill no sabia como iniciar una conversación mucho menos seguirla tendría que aprender mas a relacionarse con la gente su único amigo era Andreas pero ese chico era igual de raro que el, pero aun así tenían muchas diferencias por ejemplo en el momento del ligue si mencionar que Bill seguía siendo virgen tanto de labios, como de aquellito que triste, si ni la masturbación la había practicado y una de las muchas razones que el tenia como excusa es que era una perdida de tiempo, lo único de el que no era virgen eran su cabello, lengua y ceja y una que otra parte de su cuerpo que tenia tatuajes ni se emocionen que la lengua esta adorna con piercing. Ya habría momento de presumir aquello pero otra vez se estaba desviando del tema, como les decía estaba totalmente callado era aburrido y frustrante para Bill y no es que fuera fan del ruido pero tampoco lo era del silencio valla realmente extraño.

Miraba por la ventana ya que por lo visto no habría nada de que hablar estaban adentrándose a un barrio rico, donde las casas estaban realmente alejadas las unas de las otras, contando con un gran jardín y cantidad de arboles por aquí y por allá el lugar perfecto para un amante de la naturaleza y de la libertad.

Era realmente hermoso y lujoso un pequeño detalle de lo cual Bill no estaba acostumbrado y que creía era realmente innecesario para solo dos personas.

Que mas daba no estaba en posición (por ahora) de quejarse.

— y listo — dijo Tom quitándose el cinturón — llegamos

Bajo de la camioneta seguido por Bill que observaba el territorio sorprendido.

Era una casa hermosamente grande con unos ventanales igual de grandes daba un aspecto totalmente cálido desde afuera, también parecía una casa vacacional era un calor blanco con un poco difícil de describir

Tenían un jardín realmente hermoso con pasto bien cuidado. Sin comentarios.

Era fantástica simplemente lo mejor, aquel lugar realmente innecesario era una maravilla, no quería esperar para contarle a su mejor amigo Andy incluso invitarlo.

Estaba en shock y sin contar que se le caía la baba, miro a Tom y estaba en la misma situación, ninguno dijo nada.

— espero les haya gustado!— dijo Gordon acercándose al par de chicos.

— te mentiría si te dijera que no respondió Tom muy feliz.

— y bien , ¿ Bill?— pregunto dirigiéndose al pelinegro.

— la verdad es que no me lo esperaba, es realmente hermosa.

— me alegra que te agrade.

— vamos Bill hay que bajar el equipaje.

—No, ustedes vayan a dar un tour por la casa les diremos a los empleados que lo hagan.

Y así lo hicieron entraron a ver el lugar la verdad es que por fuera se veía realmente espaciosa pero por dentro no lo era tanto y a Bill eso le agradaba demasiado era acogedora las paredes de la sala eran marrón y los sillones eran blancos con cojines café claro constituía de tres uno grande, uno medio y chico. Una mesilla con lampara, una pantalla de plasma. Detrás de la pantalla de plasma se encontraba una pared que dividían las escaleras de la sala, frente la entrada la sala se encontraba un pequeño pasillo que conectaba con el comedor que era color café obscuro y blanco a combinación con la sala, las paredes eran blancas y un ventanal grande frente al comedor un arco dividía la cocina que por cierto era muy grande, espaciosa y equipada. Bill se preguntaba por que habrían ellos de ocupar una cocina espaciosa pero bueno eso ya lo averiguaría después el pasillo que conectaba el comedor con la sala conducía al jardín de atrás atravesando dos habitaciones una era de lavado y otra era el baño de urgencia bueno así lo llamaba Bill por so tenia pereza de subir hasta el de su habitación.

El segundo piso no eran más que 6 habitaciones 2 de invitados, un baño, y un cuarto de juegos y sus respectivas recamaras había otra pequeña sala de descanso digamos lo así y gente a ella estaba el segundo ventanal de la casa los muebles eran de color grisáceo y las paredes eran marrón y blanco como la sala de la planta baja.

El pelinegro fue directo a su habitación se enamoro, una cama matrimonial pegada a la pared junto a una pequen ventana en la otra orilla de la habitación s encontraba un espacio de dos pequeñas plantas en la parte inferior había un sillón y una mesita de centro. En la parte superior había una pequeña mesa y una silla y un espacio mas para sus diseños y dibujos y de mas este contactaba con otra ventana. La habitación era color gris entre pastel y obscuro raro si como el se adaptaba bien y bueno los muebles eran negros y grises su cama tenia colchas blancas muy bonita habitación. Justo a su estilo.

En una de las paredes se encontraba dos puertas una sabia seria su baño personal pero la otra dudaba así que investido dando con un guarda ropa espacioso un buen lugar para la gran cantidad de ropa que poseía.

Bueno esa era su habitación no exploro ninguna otra ya que el espacio de Tom tal vez seria privado no la vería hasta que el chico no diera pase a que se adentrara en la exploración.

Los chicos salieron satisfechos de sus habitaciones y bajaron para encontrarse con sus padres.

Los adultos se retiraron tenían trabajo de cual encargarse y les dieron espacio para que se acomodaran y se presentaran con el personal que estarían trabajando ahí.

Después de descargar las maletas de sus pertenencias, cada quien tomó una ducha de agua caliente y relajante dejando atrás sus preocupaciones y pensamientos. Fueron directo al comedor ya que la cena estaba lista para ser servida.

El equipo de trabajo consistía en una ama de llaves cuyo nombre era Madeleine en diminutivo Made, dos encargadas de la cocina Susana y Lucia hermanas, un jardinero Jayden, un chofer Javier y las encargadas de limpieza Ana y Ría.

Todos se veían buena gente y confiable a excepción de Ría ella se veía digamos un tanto mm zorra seria la palabra la verdad es que Bill no sabía como describirla pero desde que se presentó mandaba miradas provocativas y depravadas a su ahora prometido. Así a lo único que atino a hacer era abrazar a Tom de manera posesiva, bueno realmente fue estrujarle fuertemente como abrazo de oso, eso realmente parecía un poco infantil pero solo quería hacerle ver que el ahora era suyo pero lo que fue realmente sorprendente es que Tom le devolvió el abrazo.

Realmente lindo lo que tampoco se esperaba era haber sido besado tiernamente un pequeño rose que hizo que Bill se sorprendiera. Su primer beso no es que fuera la gran cosa pero para Bill lo era.

— ¿ y bien quieres cenar amor?— dijo Tom a su prometido.

Continuará…

por Ian monserrat

Escritora del Fandom

Un comentario en «3: Viviendo juntos»

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