Matrimonio Arreglado

Capítulo 9: Fecha de boda

Narrado por Bill.

Después de lo ocurrido y dicho, regresamos a casa de mi padre, Tom había pedido el resto del día en la empresa y su padre se lo concedió.

&

Toque a la puerta.

Después de unos segundos esta se abrió y mi padre me sonrió, saludo a Tom con un abrasó, se hizo a un lado permitiéndonos entrar.

—Hola hijo — le Sonreí entrando a la casa — Que gusto verte Tom.

—lo mismo digo señor — contesto.

Ambos ya dentro de la casa fuimos hasta la sala, fue un momento incómodo en el que nadie dijo nada.

De pronto mi nariz detectó un olor delicioso, inhale todo lo que pude y Sonreí.

—Pero que delicioso olor —dije suspirando — ¿Quien cocina?

Mi padre miro a la cocina pero sin responder.

—¿Es mi tío? — pregunte feliz.

Tenia casi meses de no verlo, trabajaba mucho, el también era propietario de una empresa, era muy bueno en la rama automotriz, le encantaba fabricar coches y esas cosas de mecánica.

Mi tío también es un buen cocinero, pero lo que mas me gustan son sus postres.

—No, no es tu tío — respondió en una sonrisa nerviosa.

—Entonces ¿quien es? — no entendía nada, Tom me miro también en duda.

—Es Rouse —. Mi padre me sonrió y yo solo me puse a pensar de quien se trataba.

Me quede un rato en silencio y Tom me miraba expectante esperando respuesta, entonces recorde y Sonreí.

Rouse era mi nana ella se encargo de criarme después de que mi madre partiera, le ayudaba a mi padre, parte de mi infancia fue con ella.

Salí de la sala y fui directo a la cocina, corrí como niño pequeño que le acaban de avisar que santa había llegado ya.

Al entrar a la cocina la vi ahí, como siempre tarareando una cancion mientras cocinaba, me acerque a ella sigiloso.

—Hola Nana —. Grite feliz.

—¡oh¡ —pego un brinco y me miro — hola mi niño, cuanto tiempo sin verte.

Fui a abrasar la y Sonreí.

— A pasado mucho tiempo — conteste feliz.

—Si mirate has cambiado — me acariciaba la cara, como cuando niño — te e extrañado tanto.

—y yo a ti — estaba feliz —Nana deberías conocer a lo prometido.

—¿Quien es el? —me preguntó mientras terminaba de hace uno de sus postres.

—Es uno de loa Trümper —me acerque a ayudarle.

—Tu padre me platicó de tu matrimonio — me comentaba mientras colocaba la azúcar a la mezcla — Por eso e decidido visitarte y preparar los postres que tanto te gustaban de pequeño.

Di palmaditas feliz.

—Si fue extraño —. le comente— lo conocí un día antes quien diría que terminaría siendo su prometido, hemos congeniado bien, también hemos tenido peleas pero lo solucionamos.

—Supongo tu padre ya te habrá comentado que eso pasa, nunca las cosas salen como queremos siempre habrá altos y bajos, tienen que aprender a unirse en todo momento.

Yo solo asentía y escuchaba su platica, después de contarle lo que había pasado en los ultimos años y meses todo estuvo listo y me acompaño hasta la sala donde Tom y lo padre charlaban.

—¡Hola! —. Dije para captar la atencion de ambos.

Los dos voltearon y Tom me mito con una sonrisa.

—Mira Tom te presentó a mi Nana —la señale y ella asintió sonriendo — Su nombre es Rouse; Rouse el es Tom mi prometido.

Ambos se estrecharon la mano.

—Gusto en conocerte Tom — contestó mi Nana

—El gusto es mio.

Nos sentamos a conversar y Rouse le dio el visto bueno a Tom, nos felicitó y después fue a por los aperitivos.

—Bien me alegra tenerlos a los dos aquí —. habló de pronto mi padre y Tom y yo lo miramos atentos a lo que diría — quiero que hablemos sobre las fechas para la boda.

Abrí de sobre manera los ojos y es que no me lo esperaba.

—¿Están seguros? —. pregunte — es decir lo a pasado ni un mes.

—bueno debemos arreglarlo cuanto antes, de vienen las temporadas altas y habrá mucho trabajo y no tendremos tiempo de papeleo.

Me lo pensé y mire a Tom, el le daba la razón el estaba al tanto de todo el trabajo.

—Bueno, ¿mínimo podríamos es peral al final del mes? —pregunte esperanzado. — no e asistido a la escuela se que tengo justificante pero es temporada de exámenes y voy rezagado.

—Eso lo sabemos pero Andreas te puede ayudar—. Respondió Tom y yo lo more dudoso.

—Lo se pero el también tiene sus prioridades.

—Bueno esta bien podemos esperar a Finales del mes —. Por fin dijo mi padre resignado y yo respire tranquilo.

—Bien iremos preparando todo—. Conteste — Piensan hacer algo?

—Claro estarán invitadas ambas familias — esta vez me contestó Tom — es para que se haga oficial y toda la familia lo sepa.

— aja, también todo Alemania — Exhale todo el aire — Muy pronto estaré bueno bien dicho estaremos en boca de todos y adiós pasividad.

—Ya no te preocupes por eso anda mejor hay que preocuparnos por nuestra boda y los preparativos—. ánimo Tom.

—Esta bien! Uff —Suspiro Bill — bueno, deberíamos comer algo.

&

Narrado normal

El mes se estaba pasando muy rápido, Bill se encontraba muy estresado, los preparativos y los exámenes lo estaban matando poco a poco, obtenía ayuda de gente que el no conocía pero sabia que era gente que trabajaba con el padre de Tom y también de su padre.

Tom se la pasaba ocupado en la empresa como ya era costumbre, dejándole a Bill todo el caso de los preparativos.

Era su último fin de semana, en el siguiente seria su boda, estaba muy nervioso.

Ese mismo viernes iría a ver los trajes y se suponía que Tom estaría ahí, irían juntos.

Siendo ya la una de la tarde, y no llegaba, no era la primera vez que el chico llegaba tarde, pero esta vez el pelinegro no se había enterado de que había salido.

—Alguien sabe a donde fue Tom?—. Preguntó a los trabajadores, por supuesto la primera en hablar fue Ria.

—Lo mire salir con esa chica de antes, mira que se veían muy felices y acaramelados—. Dijo escupiendo sus palabras cual víbora ataca a su presa.

—Guarda silencio Ría—. Dijo una de las trabajadoras cuyo nombre Bill no recordaba —Si lo vimos salir con ella, pero no como Ría dice.

—Bien en cuanto llegue podrían avisarme por favor —. Suspiro el joven— estaré en mi habitación.

Todos asintieron y Bill salio de ahí para ir a su habitación.

Después de tres horas aproximadamente, Tom tocaba a la puerta del pelinegro.

—Adelante —. Contesto un molesto Bill el odiaba que lo hicieran esperar.

—¿Puedo pasar? —pregunto el mayor asomando la cabeza.

Bill asintió sin mirarlo, estaba atento a su libreta de dibujo.

—Siento llegar tarde, es solo que Clarissa quería que le ayudara a algo —. Tom se rasco la nuca en señal de nerviosismo.

—Huju—mm —. Seguía atento a su libreta.

Tom se sentó a su lado y miro lo que el pelinegro dibujaba, después miro a Bill este seguía atento.

—Podemos irnos? —. Preguntó el mayor y Bill lo miro.

—No lo siento — Suspiro — la cita ya se cancelo, la chica me acaba de marcar para decirme que el lunes puedo reprogramar otra,eso significa mas tiempo para entregar y arreglar los trajes.

Tom lo miraba sin entender.

—Eso significa que no tendremos listos los trajes para ese día —. Lo miro enojado y apretando la mandíbula —Ya ahora te puedes ir, tienes toda la tarde libre, solo te digo que yo no haré otra cita.

Aparto su libreta, la dejo de lado y se recostó en la cama dándole la espalda a Tom.

El mayor se le quedo mirando unos momentos, y después de recostó a su lado abrazándolo.

—Perdoname — le dijo al oído.

— No hay nada que perdonar, no es como si fueras a regresar el tiempo, ahora quiero dormir que me e levantado muy temprano para arreglar lo que faltaba.

—Vamos, hay que salir —insistió Tom.

—No, no quiero salir contigo, estoy molesto entiende eso ¿si? —Suspiro y fue directo al baño, seguido por Tom.

Bill lo miró y levantando una ceja, lo detuvo.

—Tom necesitó bañarme —. El mayor lo miro u se mordió el labio —¿Que es lo que quieres?

—Solo hacer esto… — tomó al peligro por la nuca y lo atrajo hasta el, apoderándose de sus labios.

Bill al principio resistió al beso, en cambio Tom lo tomo de la cintura acercándolo mas a el a pesar de los empujones que el pelinegro le propinaba.

El mayor comenzó a caminar pegando al menor en la pared.

—mmm… No —. Volteo su rostro y Tom aprovecho para besar su cuello —No Tom… Aah! No alejate.

Tom era persistente, no quería parar, comenzó a acariciar la cintura del pelinegro por debajo de la orilla de su camisa.

Narrado por Bill.

Sentía mi cuerpo temblar bajo su tacto, me mordía el labio para no jadear, no quería que el pensara que podía venir y hacer lo que quisiera conmigo, estaba realmente molesto, Pero sus caricias Me hacían decir lo contrario.

El podía hacerme enloquecer al besarme, eran muy pocas las veces que había besado y Tom era un experto en hacerlo.

Cerré mis ojos dejándole libre acceso a mi cuello.

—Huju—mm alejate Tom —. Seguía empujándolo con las fuerzas que ya no poseía.

—Podemos bañarnos juntos—. Me dijo al oído, con su aliento cálido que me hacia estremecer, mordiendo mi cuello a su antojo dejando marca de pertenencia.

Solté un gemido agudo y lleve mis manos a la boca, el me miro y sonreía con picardía, yo solamente me mordí el labio.

—No podemos hacerlo —. Dije aun sin conectar con sus ojos.

—¿Por que no? —. Me miraba interrogante y yo estaba seguro de ya ser un tomate.

—Quiero esperar —. la duda se instalo en el y levanto una ceja como preguntando el ¿por que? —Cosas mías, ahora si me disculpas.

Lo empuje hasta que quedo fuera del cuarto de baño, suspire aliviado y comencé a sacarme la ropa, tenia que hacerlo rápido o el podía entrar.

Me quede pensando en que fue la cosa tan importante a la cual Clarisse le pidió ayuda.

Continuará… 

por Ian monserrat

Escritora del Fandom

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