2 Temp. Jóvenes Rebeldes 16

Fanfic TWC / TOLL de lyra

«Jóvenes Rebeldes: 2 Temporada»

Capítulo 16

Al día siguiente gruñó al escuchar la alarma de su móvil, eran las 6:30 de la mañana. Tenía el tiempo justo de darse una ducha rápida, vestirse y desayunar antes de reunirse con Alex en la parada del autobús.

Se levantó de la cama con pereza, cogió el móvil y no pudo evitar mandarle un mensaje de buenos días a Tom antes de entrar en la ducha y comenzar a arreglarse.

Cuando se sentó a desayunar observó que Tom le había respondido, sonriendo al ver el emoticono de un gran corazón rojo latiendo con lentitud.

Suspiró y se dio prisa, no podía perder el autobús. Su padre ya se había ido a trabajar y era el único medio de transporte que había a esas horas para llevarle a Hillerska.

Una vez en la parada se reunió con Alex, quien parecía ansioso por saber qué tal le había ido en esos días pasados junto a Tom.

— ¿Habéis tenido tiempo para hacer algo más que los deberes?—preguntó Alex, yendo directo al grano.

Bill no pudo evitar sonrojarse al escuchar a su amigo, sabiendo por donde iba la pregunta que le había soltado.

—Vamos, no quiero detalles pero soy tu mejor amigo y siempre nos lo hemos contado todo—suplicó Alex—Y yo te puedo contar que me he estado viendo con Jennifer.

Bill se le quedó mirando realmente sorprendido, conocían a Jennifer de toda la vida. Era hija de los dueños del supermercado del pueblo y hasta ese momento no sabía que entre su amigo y ella podría haber algo más que amistad.

—Aún no he tenido ninguna oportunidad con Jennifer, pero no creo que tardemos mucho—explicó Alex—El sábado por ejemplo sus padres cenan fuera y me ha invitado a su casa, y eso solo quiere decir una cosa.

—No te precipites, quizás solo quiere pasar una agradable tarde en tu compañía—le aconsejó Bill—No fuerces las cosas, la primera vez debe ser especial.

— ¿Tan especial como lo ha sido la tuya con Tom?—inquirió Alex de nuevo.

Bill solo sonrió como respuesta al tiempo que asentía con la cabeza. Jamás iba a olvidar esa primera vez, ni las siguientes que le sucedieron.

— ¿Y cómo ha sido?—siguió interrogando Alex— ¿Tuviste que colarte en su habitación a escondidas para que no se enteraran sus padres?

—Sus padres se fueron de viaje al día siguiente de llegar yo—explicó Bill por encima—Y compartimos su habitación desde la primera noche, todo con su consentimiento.

—Vaya, que cambio—comentó Alex—Tenía entendido que su padre se negaba tajantemente a que os vierais.

—Cambió de opinión, incluso se disculpó conmigo por todo lo del video y sus consecuencias—le explicó Bill mirando por la ventana del autobús—Y más cosas que ahora no te puedo contar porque hemos llegado, y porque aún no lo sabe mi padre.

Se pusieron en pie cuando el autobús llegó a Hillerska, bajaron de el y Bill echó casi a correr. Sentía la imperiosa necesidad de volver a ver a Tom.

&

Sonrió al verle en el pasillo, era como si le hubiera estado esperando antes de entrar a clase. Corrió a su lado y a pesar de que no estaban a solas en el pasillo se fundió con él en un apasionado beso.

Pero le notó tenso, y que no respondía al beso con tanta efusividad como solía hacer.

— ¿Ha pasado algo?—preguntó realmente preocupado.

—Algunas familias ya se han enterado del robo en la empresa de mi padre—contestó Tom resoplando—Me lo ha comentado Charles esta mañana en el desayuno, sus padres son de los únicos que creen en mi inocencia. Los demás se piensan que lo he hecho como venganza, para rebelarme contra mi padre.

—Eso es muy cruel—estalló Bill sin poderse contener—Y mentira.

—Ahora tengo que aguantar las miraditas de muchos compañeros, que no se atreven a decirme nada a la cara y cuchichean a mi espalda—murmuró Tom.

—Cuando la verdad salga a la luz, se tragaran sus palabras—dijo Bill con firmeza.

No pudieron seguir hablando, empezaba su primera clase y entraron. Ocuparon sus asientos, al lado de Alex Bill le contó lo que estaba pasando más que nada para supiera por ellos la verdad.

—Tom es inocente, jamás se le ocurriría hacer algo así a sus padres—explicó Bill en voz baja.

—Por supuesto, dile a Tom que cuenta con todo mi apoyo—susurró con firmeza Alex.

Bill se lo agradeció, en esos momentos Tom necesitaba sentirse querido y apoyado por sus compañeros. Encerrado como estaba en Hillerska, no quería que se sintiera solo y le diera más vueltas al problema.

&

Terminadas las clases se reunieron en el comedor, comprobando que la mesa de primero estaba más vacía que de costumbre.

—Muchos no quieren ni compartir la mesa con nosotros—comentó Charles, siendo uno de los pocos que creían y apoyaban a Tom.

Aparte de él, estaba Alex y varios compañeros ya fueran no residentes o internos que no se creían las noticias que iban recorriendo Hillerska como la pólvora.

Cansado de jugar con su plato, Tom alzó la cabeza y fijó su mirada en la mesa de tercero. No veía a Andreas, lo que le extrañó. Conociéndole, fijo que se estaría regodeando de su desgracia.

Terminada la comida tuvieron que separarse, Bill tenía ensayo del coro y Alex limpieza de establos. Tom se despidió de ellos y quedaron en verse más tarde en la biblioteca, donde se dirigió en compañía de Charles.

Trató de concentrarse en sus estudios, pero era imposible hacerlo escuchando cuchicheos a su alrededor. Hasta que fueron a buscarle, Nolan le esperaba en su despacho.

Cerró el libro que estaba leyendo y se dirigió a verle, mucho había tardado en llamarle para conocer exactamente qué era lo que estaba pasando en su internado.

Sentado ante su mesa, Tom esperó a que empezara a hablar.

—Thomas, no sé cómo expresarle cuanto lamento la situación en la que se encuentra—empezó a decir Nolan.

—No he hecho nada…señor—siseó Tom muy serio—No puedo decir nada, todo están en manos de los abogados de mi padre. Pero quiero que sepa que me han utilizado y que soy inocente.

—Yo no estoy aquí para juzgarle, sino para darle todo el apoyo que necesite—dijo Nolan—Comprendo que lo estará pasando muy mal, si hay algo que pueda hacer Hillerska por usted no dude en pedirlo.

—Gracias, señor—murmuró Tom.

—Ahora regrese a sus estudios—dijo Nolan a modo de despedida.

Pero Tom no se movió del sitio, quería aprovechar que le había llamado para poder hacerle una pregunta.

— ¿Quería algo más?—preguntó Nolan.

—Saber si le ha pasado algo a mi primo—soltó Tom de carrerilla—No le he visto en el comedor y camino de la biblioteca me ha parecido escuchar que hoy no había asistido a ninguna clase. ¿Le ha pasado algo?

Nolan carraspeó antes de hablar. No era quién para ir contando lo que le pasaba a sus alumnos, pero siendo familia haría una excepción solo esa vez.

—Lo único que le puedo contar es que su primo no regresará de momento a Hillerska—explicó por encima.

—Pero… ¿está enfermo? ¿Le ha pasado algo?—preguntó Tom empezando a preocuparse.

—Esa pregunta debería hacérsela a sus tíos—contestó Nolan—O a sus padres, yo no puedo darle más información personal sobre un alumno de Hillerska.

Tom lo comprendía, aunque lo poco que le había dicho ya le había dado una pista. Quizás tras su ruptura con Felice Andreas necesitaba tiempo para superarlo.

Salió del despacho y regresó a la biblioteca, pero no podía concentrarse en sus estudios. Le estaba dando vueltas en la cabeza al motivo de la ausencia de Andreas, era muy extraño que con lo que le estaba costando terminar el último curso en Hillerska y tras su intachable expediente faltara a clase solo por problema sentimental.

Aunque recordaba que tras su semana de expulsión Nolan ya le comentó algo como que no había entregado la mitad de los deberes extras que le habían caído por la pelea. Era muy raro el comportamiento de Andreas….

&

Días después, obtuvo al fin una respuesta. Era jueves y paseaba tras las clases por los jardines de Hillerska cogido de la mano de Bill. Ya le había puesto al día de lo que había descubierto de Andreas y aunque lo más fácil sería llamar a sus padres y salir de dudas, no quería molestarles cuando se hallaban sumergidos en otro problema mucho más importante que la ausencia a clase de su primo.

Se hallaban cerca de los establos cuando Charles se les acercó corriendo.

— ¡Thomas!—llamó al llegar a ellos—Nolan te está buscando.

No hizo falta que dijera nada más, Tom echó a correr dejando a Bill plantado. Fue directo al despacho de Nolan, llamando antes de entrar.

— ¿Me buscaba, señor?—preguntó Tom desde la puerta.

—Ha venido a verle su padre—contestó muy serio Nolan—Le espera en su habitación.

— ¿Ha venido mi padre de visita?—repitió Tom, como si no lo hubiera escuchado bien— ¿Así, sin avisar?

—Dese prisa, no le haga esperar—fue la única explicación que obtuvo.

Así lo hizo Tom, cerró con cuidado la puerta del despacho y echó a correr hasta su habitación, donde su padre le esperaba sentado ante el tosco escritorio que tenía.

— ¿Ha pasado algo?—preguntó Tom nada más entrar por la puerta— ¿Mamá está bien?

Pero Jörg no le contestó, solo se le quedó mirando con gesto serio al tiempo que sacaba de su bolsillo un objeto que puso a su vista. Tom se lo quedó mirando sin entender, era un botecito de plástico de los que se usaban para los análisis de orina.

— ¿Hay algo que no me hayas contado, Thomas?—preguntó Jörg visiblemente enojado.

Tom negó con la cabeza, no tenía ni idea del motivo del malestar de su padre. Pensaba que la visita se debía a que los abogados habían logrado dar con alguna prueba que condenara al fin a David.

—Bien, entonces hablaré yo—dijo Jörg mirando fijamente a su hijo—Tu primo está en el hospital, ha tratado de suicidarse.

Tom se quedó sin habla al escucharlo, por fin sabía el motivo de la ausencia de Andreas.

—Hemos hablado con tus tíos—siguió diciendo Jörg—No saben cómo ha tenido acceso a una medicación que desde luego Andreas no toma y que sólo se administra con receta. Son ansiolíticos, y por lo visto circulan mucho por Hillerska.

— ¿Y crees que yo también los tomo?—preguntó Tom, entendiendo al fin el motivo de ese botecito de plástico— ¿Te lo ha dicho Andreas?

—No, no he podido hablar con él—contestó Jörg—Todo lo que sabemos es por tus tíos, Andreas los ha estado tomando al verse superado por los estudios. Así es como ha conseguido poder llevar estos años en Hillerska y aplicarse en sus estudios.

—Y has pensado que mis buenas notas son también debido a eso—terminó Tom sus conclusiones—Puedes hacerme todos los análisis que quieras, estoy totalmente limpio. Ya le dije a Andreas cuando me los ofreció el primer día que yo pasaba de eso. No van conmigo.

— ¿Nunca te has tomado ninguno?—insistió Jörg mirando fijamente a su hijo.

Tom se cruzó de brazos resoplando, no podía mentirle a su padre cuando había hecho todo lo posible para que su relación con Bill fuera hacia adelante.

—Ocurrió una vez, nada más—respondió Tom—Fue tras vuestro accidente de coche, lo estaba pasando mal y entre los estudios y llevar la empresa me vi superado. Andreas solo quiso animarme y le dije que si sólo esa vez. Pero no ha vuelto a pasar, fui un idiota al aceptarlo y al día siguiente estaba hecho una mierda.

—Si te llegan a descubrir en ese estado habrías sido expulsado de inmediato de Hillerska—apuntó Jörg, como si Tom no lo supiera—Y por lo que tengo entendido un compañero vuestro fue expulsado por el mismo motivo.

—Gustav fue expulsado por llevar encima los ansiolíticos de Andreas—apuntó Tom a su vez—No le quiso delatar y Nolan le expulsó de inmediato.

Jörg miró a su hijo pensando en sus palabras, conocía a los padres de Gustav y sabía del disgusto que se habían llevado primero por la expulsión de su hijo y segundo por el motivo. Habían logrado que ingresara en otro instituto público donde no eran tan estrictos como en Hillerska pero el nivel de estudios era pésimo.

— ¿Debo preocuparme también por Bill?—preguntó Jörg de repente.

—En absoluto—contestó Tom con rapidez y sinceridad—El está del todo limpio.

Quería evitar tener que contar que los ansiolíticos entraron en Hillerska gracias a él, aunque le hubieran engañado para ello su padre solo vería en él a una persona que no querría tener cerca de su hijo.

—De hecho…—siguió diciendo Tom—Si no fui expulsado fue gracias a él. Me encontraba fatal y le llamé, me ayudó a regresar al internado sin ser visto y se quedó toda la noche cuidándome.

—Y fue entonces cuando pasó lo del video—murmuró Jörg, atando cabos.

Tom asintió con la cabeza, quería alejar todas las culpas de Bill.

—Thomas, esto es muy serio—dijo Jörg mirando fijamente a su hijo—Lo que ha hecho tu primo es muy grave, ha estado a punto de morir. No sé que se le ha podido pasar por la cabeza para pensar que su vida ya no tiene sentido.

—Lo único que sé es que había roto con Felice, y por mi culpa—explicó Tom—Se enteró que fue él el autor del video y discutieron. Aparte de eso, en Hillerska ya no es tan popular como antes. Antes todos le tenían miedo y respeto y desde que llegué yo han cambiado muchas cosas. Quizás se ha visto superado por todo, y yo no le he vuelto a hablar después de lo que nos hizo. No me he vuelto a interesar si está bien o mal, me ha dado igual lo que le pasara. Y ahora me arrepiento…

Jörg vio la sinceridad en sus palabras, al igual que su hijo él también se sentía parte culpable pues también se desentendió de su sobrino al saber que le había dado igual hacer mucho daño tanto a su hijo como a toda la familia por una tonta rabieta.

—Prométeme que jamás recurrirás a las drogas de nuevo—pidió Jörg con firmeza—Si te sientes superado con los estudios, háblalo conmigo y buscaremos ayuda especializada si es necesario. Sé que te exijo mucho y que Hillerska es muy estricto, no quiero que termines como Andreas…

—No te preocupes papá, pediré ayuda si lo necesitara—prometió con firmeza Tom.

Jörg asintió con la cabeza y se levantó dispuesto a marcharse. No había podido evitar venir en persona a hablar con su hijo en cuanto supo lo que le había pasado a su sobrino, estaba tan enfadado de que él también pudiera estar metido en las drogas que no se paró a pensar que su hijo era muy diferente a su sobrino.

Y así se lo había demostrado, confiaba en todo lo que le había dicho porque nunca jamás le había mentido. No le había educado así.

—Siento mucho haberme presentado así—se disculpó Jörg.

—No importa papá—dijo Tom, para nada ofendido— ¿Tienes alguna nueva noticia de los abogados?

Jörg negó con la cabeza, aún era pronto pero sabía que no pasaría mucho tiempo hasta que dieran con algo que les exculpara. Se despidió de su hijo y le dejó que siguiera con sus estudios.

&

Una vez se hubo marchado su padre, Tom se reunió con Bill en la biblioteca.

— ¿Ha pasado algo?—quiso saber Bill nada más verle— ¿Tu madre está bien?

Tom asintió con la cabeza sentándose a su lado. Le cogió de la mano y le explicó todo lo que su padre le había contado. Al terminar su relato, sentía a Bill encogido a su lado.

—Me siento fatal por Andreas—susurró Bill realmente afectado—Después de lo que nos hizo era como si no existiera, y ahora me siento fatal por ver lo mal que lo ha estado pasando. Tanto como para recurrir a eso…

—Le he tratado fatal—dijo Tom suspirando—Me ha pedido perdón varias veces y yo siempre he desconfiado de sus palabras. Tenía que haber aceptado sus disculpas, haberle dado otra oportunidad. Al fin y al cabo, somos familia.

— ¿No va a volver a Hillerska?—preguntó Bill alzando la cara.

—De momento no creo—contestó Tom—No sé si podrá graduarse con normalidad al final del curso, no me gustaría que tuviera que repetir curso por lo sucedido. Pero de ser así, mis padres le ayudarán de nuevo con la matrícula.

Bill lo sabía, los padres de Tom eran muy generosos y a pesar de lo que les había hecho Andreas, no podía culparles por tratar de ayudarle ya que al fin y al cabo eran familia.

—Creo que iré a visitarle este fin de semana—anunció de repente Tom—Necesito ver que está bien, y si necesita hablar estaré ahí para escucharle.

—Por supuesto, le será de gran ayuda tenerte a su lado—dijo Bill asintiendo con la cabeza.

—Siento mucho estropear nuestros planes—se disculpó Tom suspirando.

Habían quedado en verse el fin de semana, Bill le había hablado de la comida a la que Kate le había invitado y tras ella habían planeado ir al cine. Pero tras lo ocurrido, tenían que posponerlos.

—Prometo recompensarte—dijo Tom con firmeza.

—No te preocupes por eso ahora—susurró Bill acariciando su mejilla.

Tom sonrió ante su caricia, inclinándose sobre él para apoderarse de sus labios. Fue un beso breve, no dejaban de estar en la biblioteca y aunque al principio Nolan había sido muy estricto con sus muestras de amor en público, con el tiempo parecía que podían respirar más aliviados y demostrarse todo lo que se amaban.

Continuará….

Gracias por leer.

por lyra

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!