2 Temp. Jóvenes Rebeldes 4

Fanfic TWC / TOLL de lyra

«Jóvenes Rebeldes: 2 Temporada»

Capítulo 4

Sentado en el coche al lado de un silencioso Patrick, Bill sabía que había hecho lo correcto al invitar a Alex. No había más que ver la cara que había puesto Patrick al verle, y en esos momentos sentado en el asiento de atrás Alex estudiaba cada uno de sus movimientos, no iba a permitir que se sobrepasara con Bill.

Llegaron a Hillerska y aparcaron lejos del internado para no ser vistos. Ese día no se habían quedado estudiando en la biblioteca tras las clases, habían ido a casa a hacer los deberes con rapidez y luego prepararse en condiciones para la fiesta.

No sabía porqué pero Bill se había esmerado como nunca en arreglarse. Se había alisado el pelo con las planchas dejándolo brillante y su maquillaje era espectacular. Una sombra azul recorría sus castaños ojos, se había dado rímel en las pestañas y sus labios brillaban con el cacao aplicado.

Vestía unos vaqueros estrechos y una camisa de manga larga negra. Y calzaba unas botas oscuras con algo de tacón. Con lo alto que era sabía que no lo necesitaba, pero a él le gustaba vestir así. Completaba el modelo con un abrigo también negro, estaban aún en enero y hacía frío.

Y Patrick tuvo que admitir que cuando se arreglaba era más atractivo de lo que se lo esperaba.

Salieron del coche y entraron en el bosque. Bill y Alex se sabían el camino y le guiaron.

— ¿Habéis asistido a más fiestas con los de tercero?—quiso saber Patrick.

—Solo a una, hace tiempo—murmuró Alex—La verdad, no fue para tanto.

—Tenemos suerte de haber sido invitados—dijo Patrick—Siendo no residente parece que no podemos gozar de sus mismos privilegios a pesar de asistir a la misma clase.

Alex le dio la razón, por lo menos pensaba igual que él.

Se estaban acercando, ya podían escuchar la música y risas. Entraron en el edificio abandonado y Patrick quedó fascinado con la pequeña discoteca que se tenían allí montada.

Fueron a la barra y cogieron una bebida cada una.

—He pedido que casi no me echen alcohol, que luego tengo que coger el coche—le explicó Patrick a Bill.

Pero con la música tan alta Bill apenas pudo entenderle y Patrick se le acercó todo lo que pudo, susurrando en su oído.

—Te decía que mi bebida no lleva alcohol—le repitió—Y que estás muy guapo.

Bill se ruborizó al escucharle, estremeciéndose al sentir su aliento rozar su cuello.

Buscó con la mirada a Alex, pero se había encontrado con unos compañeros de clase y parecía haberse olvidado que estaba allí para ayudarle con Patrick.

Se relajó pensando que no había hecho nada, solo hacerle un cumplido.

— ¡Vamos a bailar!

Patrick le cogió de la mano y se abrieron paso hasta la pista de baile. La canción que estaba sonando era una de las favoritas de Bill y se dejó llevar moviendo las caderas al compás de la música, con Patrick a su espalda imitándole.

&

—Veis, os dije que sería entretenido.

Desde un rincón Andreas observaba a la parejita con una amplia sonrisa. Quería que Bill fuera a la fiesta para que así la diversión fuera mayor, pero sabía que no podía invitarle directamente porque su respuesta iba a ser una rotunda negación.

Pero corría rumores por Hillerska de su nueva amistad con un alumno de segundo curso, y sabía que invitando a Patrick lograría que Bill asistiera y así había sido.

—Desde luego, cuando Bill se arregla parece otro—comentó Jack, otro compañero de clase de Andreas.

—No sabía de tus nuevos gustos—murmuró Andreas mirando a su amigo.

—Es solo una observación—aclaró Jack.

—Mira, ya estamos todos—les interrumpió Georg.

En ese momento hacía acto de presencia Tom. Andreas sonrió al verlo, sabía que al final asistiría sabiendo que iba a estar Bill. Le vio dirigirse a la barra a pedirse una bebida y fue a darle la bienvenida.

—Sabía que al final vendrías—dijo Andreas con una amplia sonrisa.

—Estaré solo un rato—murmuró Tom cogiendo su cerveza.

—Has llegado en el mejor momento, mira quienes son los reyes del baile—apuntó con malicia Andreas.

Tom no pudo evitar mirar a la pista de baile donde Patrick y Bill lo daban todo bailando.

—Llevan así desde que han llegado—explicó Andreas—No sabía que Bill se moviera tan bien…

Tom le fulminó con la mirada, no sabía qué demonios hacía allí hablando con su primo que solo lo decía para reírse de él.

—Mira, ya se han cansado de bailar—dijo sonriendo Andreas—Salen a tomar un poco de aire, o quien sabe.

— ¿Te divierte mucho la situación, verdad?—estalló Tom sin poderse contener.

Andreas miró a su primo muy serio, la verdad era que se lo estaba pasando mejor de lo que había esperado.

— ¿A qué has venido entonces Thomas?—preguntó Andreas—Sabías que Bill iba a venir, ¿es que te pone ver a tu ex amante con otro?

—No te pases Andreas—advirtió Tom.

—Ni tú tampoco—advirtió a su vez Andreas—Te puede caer otra semana de establos si yo quiero.

—Y a ti te pueden expulsar de Hillerska si yo hablo—le amenazó Tom—Rectificarme de mi acusación, Gustav era inocente y puedo dar el nombre de quien le pasó las pastillas.

—No puedes hacerlo sin delatar a Bill—le recordó Andreas—Caerá conmigo.

—Mi palabra vale más que la tuya—siseó Tom—Ya conoces a Nolan, se fía más de la familia a la que pertenecemos que de sus hijos. Mis padres son más influentes que los tuyos, sabrá que digo la verdad sin dudarlo.

—Eres patético Thomas, arrastrándote tras un chico que no merece la pena—murmuró Andreas—Y que le da igual ponerte los cuernos delante de todos, menuda putita te llevas.

Tom no pudo contenerse y le pegó un puñetazo en la cara haciéndole caer. Ni se molestó en comprobar que estaba bien, se marchó de la fiesta a la que no debió haber asistido nunca.

&

Una vez al aire libre, Bill sintió que se despejaba. Había empezado a sentirse algo mareado por el calor que hacía en la fiesta, pero una vez fuera el frío le hizo estremecerse. Se había dejado el abrigo dentro, pero al momento Patrick fue a su encuentro abrazándole por la espalda.

— ¿Mejor?—preguntó junto a su oído.

Bill asintió con los ojos cerrados, esa posición le recordaba cuando Tom estuvo en casa y le abrazó de la misma manera antes de besarle dulcemente en el cuello.

Se estremeció al recordarlo, era la primera vez que alguien le abrazaba o besaba de esa manera.

—Me gustas mucho Bill—susurró de repente Patrick—Sé que te han hecho mucho daño y ahora no andas buscando una nueva relación. Bueno, tampoco sé si lo tuyo con Thomas ya ha terminado, si no es así te pido disculpas por meterme en medio de los dos.

Bill suspiró al escucharlo, entonces Alex tenía razón. Patrick se le había acercado por otro motivo que no era echarle una mano con los estudios. Pero había sido muy correcto al tratarle con respeto, no había tratado de robarle un beso ni nada. Simplemente le abrazaba para que no pasara frío.

Entonces le sintió moverse, sus labios junto a su cuello besándole con cierta torpeza. Trató de soltarse de su abrazo pero Patrick insistía en besarle en el cuello una y otra vez.

—Para, por favor—pidió Bill tratando de que le soltara—No me gusta que me besen sin permiso.

—Te has quedado quieto en mis brazos, eso es un si rotundo—susurró contra su piel Patrick.

—No….no quiero—dijo Bill con firmeza—Suéltame por favor.

—No puedes bailar restregándote contra mi para calentarme y luego decirme que no—saltó Patrick haciéndole girar en sus brazos—Si no sabes jugar con fuego Bill, luego no te quejes si te quemas.

Se apoderó con brusquedad de sus labios, ahogando sus gemidos o cualquier grito de ayuda. Entró a la fuerza en su boca, se la recorrió con la lengua mientras que sus manos le sujetaban con firmeza aferrando sus nalgas.

Entonces Tom los vio, besándose a la luz de la luna. Sintió una arcada que no era producto del alcohol, como dentro su pecho su corazón dejó de latir por unos segundos. Había perdido a Bill, debía al fin admitirlo.

Pero entonces sus ojos vieron algo más, Bill estaba tenso, con sus manos apoyadas en el pecho de Patrick trataban de empujarlo en vano. Y entonces lo supo, ese beso no era deseado.

Echó a correr pero antes de llegar a separarlos Bill lo logró y abofeteó a Patrick con sus escasas fuerzas. Patrick se le quedó mirando con rabia y no se lo pensó dos veces, le devolvió el bofetón haciéndole caer al suelo.

— ¡No le toques!—gritó Tom entrando en escena.

Le pegó un puñetazo con toda su rabia. Patrick lo encajó perdiendo el equilibrio, pero lo recuperó y se enfrentó a su agresor. Le devolvió el puñetazo cayendo ambos al suelo. Rodaron por él sin dejar de golpearse mientras que desde el suelo Bill pedía ayuda a gritos.

Al momento aparecieron varios alumnos de tercero que los separaron. Alex se acercó y ayudó a Bill a levantarse, quien temblando de frío no podía creer que eso estuviera pasando.

Alex se fijó en su cara, en su labio inferior cubierto de sangre. Sacó un pañuelo y se lo aplicó con suavidad.

— ¿Estás bien?—preguntó asustado de verle en ese estado— ¿Patrick te ha pegado?

Bill no podía hablar, aún estaba conmocionado por lo que acababa de pasar. No podía dejar de temblar de frío y por los nervios, Alex lo notó y quitándose su propio abrigo se lo puso por encima notando que se ponía tenso bajo su contacto.

Andreas también apareció minutos después, con un ojo morado por el puñetazo de Tom quien bien sujeto entre varios compañeros jadeaba tratando de recuperar el aliento, escupiendo al suelo la sangre que sentía acumularse en su partido labio.

— ¿Estáis locos o que?—estalló Andreas al verlos—Como nos pillen por vuestra estupidez se terminaron las fiestas.

— ¿Es lo único que te preocupa?—estalló Tom a su vez.

Andreas fulminó con la mirada a su primo, sacó el móvil dispuesto a llamar a Georg y que diera la fiesta por finalizada antes de que viniera algún profesor y les pillara.

Pero Tom solo vio que sacaba el móvil y no pudo evitar estallar de nuevo.

— ¿Vas a grabar otro puto video?

Bill se encogió al escucharlo, descubriendo así al autor del maldito video que había destrozado su vida de una cruel manera. Y descubriendo también que Tom lo sabía y nunca le había dicho nada.

Una vez más, le había mentido a la cara. No se merecía su confianza.

&

Al día siguiente era imposible evitar encubrir lo que había pasado. La fiesta ilegal había llegado hasta los oídos de Nolan y también la pelea que había tenido lugar. No hacía falta buscar a los culpables, no había más que fijarse en sus cuatro alumnos que habían acudido a clase con labios partidos, ojos morados y demás heridas.

Los llamó de inmediato a su despacho. Fueron entrando uno por uno, siendo Bill el último. Tragó con esfuerzo, sabía que ese era su último día en Hillerska.

—Tome asiento—pidió Nolan.

Bill así lo hizo. Con la mirada clavada en el suelo aguantaría todo lo que le quisiera decir Nolan.

—Lo que ha pasado no tiene justificación alguna—empezó a decir muy serio Nolan—Cuatro alumnos de Hillerska metidos en una pelea, no hace falta que le diga cuáles son las consecuencias. Una semana de expulsión para todos, y aún he sido benévolo. Patrick ya está de vuelta a su casa. Thomas y Andreas en sus habitaciones haciendo las maletas, sus padres ya han sido avisados y les esperan en casa. En cuánto a usted…

Bill respiraba con dificultad, sabía que lo que iba a decir a continuación. El ya estaba avisado de que sería mirado con lupa tras el anterior escándalo y sabía cuales iban a ser las consecuencias.

—Su caso es distinto—murmuró Nolan—El único alumno que me ha dado una explicación completa de la pelea ha sido Thomas.

Bill levantó la mirada al escucharle, una vez más Tom trataba de interceder por él aunque él le había pedido que dejara de hacerlo una y otra vez.

—Me ha explicado que fue él quien empezó la pelea—explicó Nolan—Pero el motivo estaba justificado, usted estaba siendo agredido. Me ha asegurado que lo hizo solo por defenderle, me ha suplicado que no le incluya en las expulsiones porque no se lo merece. Y yo estoy de acuerdo con él.

Bill sentía que se iba a echar llorar al escuchar sus palabras, tanta tensión acumulada le estaba pasando factura.

—He de reconocer que mi trato con usted ha sido algo duro cuando no se lo merecía—reconoció Nolan—No podía echarle toda la culpa de lo acontecido en el video solo porque el otro participante es de buena familia. Usted es uno de nuestros mejores estudiantes y no se lo merece. Y por eso le pido disculpas.

Bill asintió con la cabeza al tiempo que se limpiaba las mejillas de lágrimas. Nolan se levantó de su asiento y cogiendo una caja de pañuelos le ofreció uno para que se limpiase.

—No hay más que verle para saber que lo que Thomas me ha contado es cierto—siguió diciendo Nolan— ¿Está en condiciones de asistir a clase?

Bill sabía que no debía faltar, pero era imposible poder concentrarse tras lo pasado la noche anterior. Suspiró y negó con la cabeza, que sentía que le iba a explotar de un momento a otro.

—Le invito a que se vaya a descansar a su casa, el lunes si tiene fuerzas puede volver pero si necesita más tiempo que su padre hable conmigo—dijo Nolan entendiendo la situación—También si necesita ayuda especializada Hillerska se la puede proporcionar con total discreción.

—Gracias—susurró Bill, sin poderse aún creer el cambio que había dado Nolan con él.

—Y puede estar tranquilo, Patrick tiene estrictamente prohibido acercarse a usted—dijo con firmeza Nolan—Ya se lo he advertido, estaré muy pendiente de él y si le molesta como sea será expulsado definitivamente.

Bill le dio las gracias de nuevo y salió del despacho seguido de Nolan, le acompaño hasta la puerta del internado donde le había puesto a su disposición un coche que le llevaría de vuelta a casa.

Una vez a solas, Bill cogió el móvil. Sabía que Tom estaría ocupado haciendo sus maletas pero no podía esperar más tiempo sin darle las gracias por todo lo que había hecho por él aunque fuera en un escueto mensaje.

«Gracias por todo»

Sabía que le sería imposible contestar, sumido como estaba en la preparación de su maleta para pasar en casa su semana de expulsión. Seguramente sus padres le quitarían el móvil durante ese tiempo, incluso le volverían a ordenar que no le viera o dirigiera la palabra nunca más.

Solo le daba problemas, aunque en ambos casos ninguno de ellos tuviera la culpa.

Pero eso no era lo que verían sus padres, solo que de nuevo un escándalo salpicaba sus vidas. Para ellos era más importante no manchar su buen nombre, sin importarles destrozar la vida de su hijo por el camino.

Continuará…

por lyra

Escritora del fandom

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