2 Temp. Jóvenes Rebeldes 7

Fanfic TWC / TOLL de lyra

«Jóvenes Rebeldes: 2 Temporada»

Capítulo 7

Llegó a Hillerska justo para la hora de comer. Dejó bien aparcado el coche y su maleta en el, ya iría a por ella cuando tuviera tiempo. Entró corriendo en el internado y fue directo al comedor, ocupando un asiento al lado de Charles.

—Menudo coche—comentó Charles con cierta envidia.

—Cuando quieras te doy una vuelta—le prometió Tom.

— ¿En serio?—dijo Charles sin podérselo creer.

Tom asintió con la cabeza, era el único compañero de internado con el que podía hablar sin sentirse observado o un bicho raro. Desde que le confesara que también era gay, normal que entre ellos la conexión hubiera sido buena desde el primer día. Debían apoyarse mutuamente, no dejar que las risitas de los de tercero les humillaran.

Dirigió la mirada a su mesa, Andreas comía escuchando a Georg ponerle al día de todo lo ocurrido en Hillerska en su ausencia.

Volvió a centrarse en su plato, para él su primo ya no existía.

&

Terminada la comida fue llamado al despacho de Nolan. Llamó a la puerta y entró cuando le dieron paso tomando asiento ante su mesa.

—He repasado todos su trabajos de estos días—empezó a decir Nolan yendo directo al grano—No ha faltado ni uno, estoy satisfecho de que haya empleado su tiempo en no perder el ritmo de sus estudios.

—Gracias señor—murmuró carraspeando Tom.

Nolan sonrió y le pasó una hoja manuscrita que Tom cogió con mucha curiosidad.

—Examen sorpresa—anunció Nolan—Veremos si en esta semana ha estudiado de verdad. Tiene media hora para contestar todas las preguntas, con un solo fallo está suspendido y añadiremos otra semana más de establo.

Tom se dio prisa en hacer el examen ante la atenta mirada de Nolan. Era tipo test, pero las preguntas eran bien rebuscadas. Por suerte, como bien había dicho Nolan había sabido bien aprovechar la semana de expulsión y terminada la media hora Nolan corrigió el examen en su presencia, otorgándole un sobresaliente al no haber fallado ni una pregunta.

—Le felicito de nuevo, su primo debería aprender de usted—dijo para su sorpresa Nolan—Ha entregado la mitad de sus trabajos, y no en buenas condiciones. Y el examen qué decir, dejé de contar preguntas erróneas… Le hará compañía en los establos esta semana, espero que se sepan comportar.

Tom asintió con la cabeza, por su parte no pensaba ni mirarle. No quería que le cayeran más castigos ahora que lo suyo con Bill estaba a punto de comenzar.

—Puede regresar a su habitación—le despidió Nolan—A no ser que haya quedado para enseñar su nueva adquisición a sus compañeros.

Ahí estaba la pullita que Tom se esperaba, pero decidió ignorarla. Se levantó y estaba a punto de salir cuando se volvió, había una cosa que quería dejar bien claro a Nolan.

— ¿Quería algo más?—preguntó Nolan acomodándose en su asiento.

—Mi padre ha aceptado mi relación con Bill—contestó Tom con firmeza—Sé que no es asunto suyo pero creo que debería saber de nuestra nueva condición como pareja.

Nolan respiró hondo al escucharle, no podía castigarle por eso. No estaba haciendo nada ilegal, en las normas de Hillerska no había nada escrito sobre prohibir las relaciones sentimentales entre los internos, porque nunca se pudo pensar que podían tener lugar.

—Como ya le dije, espero que su comportamiento sea ejemplar y más ahora—dijo Nolan—Bill sigue teniendo prohibido acercarse a su habitación, quiero que en todo momento estén visibles y sepan comportarse.

—Así lo haremos—prometió Tom por los dos.

Salió del despacho y fue a recoger su equipaje al coche. Esa noche le mandó un mensaje de buenas noches a Bill como en los viejos tiempos, explicándole lo que había pasado en el despacho de Nolan.

» ¿Era necesario que supiera lo nuestro?»—preguntó Bill suspirando.

«Mejor que se entere por nosotros que algún rumor malinterpretado que le llegue»—contestó Tom.

«Lo sé, pero nos tendrá vigilados constantemente»—se lamentó Bill.

Tom se quedó mirando el móvil, era la única manera de poder estar juntos en Hillerska sin tener que mirar por encima de su hombro con miedo de ser pillados por Nolan o cualquier profesor.

«Tengo que dejarte, mañana nos vemos»—se despidió Bill ahogando un bostezo.

» ¿Estás en la cama?»—preguntó de repente Tom, esbozando una pícara sonrisa— «¿Qué llevas puesto?»

Contuvo el aliento los segundos que Bill tardó en contestarle, imaginándoselo en su cama sonrojado hasta las orejas.

«¿En serio quieres que lo hagamos por WhatsApp?»—preguntó Bill alzando una ceja.

«Es tarde, pero lo dejamos pendiente»—contestó Tom sin dejar de sonreír—»Aunque ahora que lo has mencionado…no puedo evitar imaginarte desnudo en la cama tocándote pensando en mi….»

«Pienso borrar esta conversación, no quiero pensar qué pudiera pasar si cayera en manos equivocadas»—dijo con firmeza Bill.

Tom sabía a lo que se refería, tras lo del video fijo que si alguien se hacía de alguna manera con sus mensajes picantes no dudaría en sacarlos a la luz. Y le había prometido a su padre ningún escándalo mas en Hillerska.

«Tienes toda la razón, yo también lo borraré»—prometió Tom—»Pero piensa en lo que te he dicho, porque yo no puedo sacarme esa imagen de mi cabeza»

«Nos vemos mañana Tom»—respondió Bill sonriendo—»Que tengas dulces sueños….si tu mente calenturienta te deja»

Tom se echó a reír mientras le deseaba dulces sueños también y dejó el móvil sobre la mesilla no si antes eliminar la conversación que habían mantenido. Tenían que ser precavidos, no dejar huella de sus mensajes románticos. Gracias al maldito video habían aprendido por la fuerza que en un pestañeo sus vidas podían quedar destrozadas.

&

Al día siguiente Bill subió al autobús con una amplia sonrisa en los labios. Se sentó al lado de Alex, quien no la había pasado por alto.

— ¿Qué tal con Tom?—quiso saber Alex.

—Bien, le veré en clase—murmuró Bill carraspeando.

—Esa sonrisa quiere decir que habéis hablado—insistió Alex—Y lo que os habéis dicho ha tenido que ser…

Una fulminante mirada de Bill le hizo callarse y echarse a reír. Alex disfrutaba picando a su amigo, era el único que podía hacerlo porque sabía que eran bromas inocentes y que no se iba a enfadar con él.

—Me alegro mucho por los dos, en serio—dijo Alex.

—Gracias, espero que en Hillerska se alegren tanto como tú—no pudo evitar decir Bill suspirando.

—Aún no lo saben, ¿no?—quiso saber Alex.

—Nolan si, Tom se lo quiso contar ayer—explicó Bill—Para que lo supiera por uno de nosotros y no por los rumores de estudiantes cuya imaginación puede ser horrible a veces.

Alex le entendía, fijo que si alguien los veía dándose un simple beso ya se montaría la historia que iría contando a cada uno que se encontrara en su camino, y al final el beso sería transformado en un revolcón en los establos. Nolan pondría el grito en el cielo.

.

Llegaron a Hillerska y fueron directos a su clase. Tom ya estaba sentado en su sitio y nada más verle entrar por la puerta le recibió con una amplia sonrisa.

Bill se la devolvió de inmediato y ocupó su sitio al lado de Alex.

Tenían matemáticas a primera hora, y al parecer el profesor Steiner solo tenía en mente que Tom pasara un mal rato. Le sacó a la pizarra y estuvo casi toda la hora realizando ecuaciones sin ningún fallo, lo que no le gustó a Steiner pues quería pillarle en un error y echarle en cara que su semana de expulsión se la había tomado como unas vacaciones.

Pero tuvo que admitir que su alumno se había aplicado y estaba al mismo nivel que el resto de sus compañeros que no se habían perdido ni un solo día de clase.

No pudieron disfrutar de un momento de intimidad hasta la hora de la comida. Se sentaron juntos mientras hacían planes para esa tarde, aunque no serían muchos. Tom tenía limpieza de establos en compañía de Andreas y Bill ensayo con el coro.

—Podemos vernos luego en la biblioteca y estudiar juntos—dijo Tom resoplando—Hasta final de mes que no se me termina el castigo me temo que solo podremos vernos el fin de semana, eso si puedo escaparme de esta cárcel.

—Esperaremos, y ten cuidado con Andreas—le pidió Bill—Querrá discutir contigo solo para añadir otra semana más de establos, no se lo permitas.

—Para mí está muerto—murmuró Tom con firmeza.

A Bill le daba pena oírlo, que hablara así de alguien de su familia pero es que lo que les había hecho no tenía perdón. Aún no sabía porqué subió el video, que lo grabara tendría su morbo pero subirlo a internet, ¿para qué? ¿Tan mal se llevaba con Tom que se quiso vengar así?

Se despidieron hasta dentro de 2 horas. Tom se fue a los establos y Bill a sus ensayos con el coro. Terminó mucho antes que Tom y se fue a estudiar a la biblioteca donde le esperaría. Alex se quedó haciéndole compañía, prometiéndole irse en cuanto Tom apareciera por la puerta.

Una hora después Alex cumplió su palabra y dejó sola a la pareja que sentados en una mesa hacían los deberes de matemáticas que Steiner les había mandado con rabia por no haber podido poner a Tom en evidencia.

Y así se lo encontró Steiner cuando entró a devolver un libro. Ya estaba al tanto de su situación, Nolan se lo había comunicado al resto de los profesores para que estuvieran atentos a su comportamiento.

Enseguida Steiner los estudió de arriba abajo en busca de alguna infracción, acercándose a ellos para ver si de verdad estaban estudiando. Repasó sus ejercicios, comprobando que todo era correcto.

—Muy bien, pero deje que Bill haga sus propios ejercicios Thomas—murmuró Steiner devolviéndole el cuaderno—Así nunca aprenderá.

Tom le fulminó con la mirada, Bill había resuelto el ejercicio sin que él le hubiera echado una mano. Pero Steiner solo veía como un alumno becado destacaba sobre los hijos de las familias adineradas, y solo podía ser si hacía trampas o alguien le ayudaba.

Les dejó que siguieran estudiando, acercándose al encargado de la biblioteca para ordenarle que no les quitara los ojos de encima y a la menos infracción fuera a buscar a Nolan de inmediato.

—No puede tratarte así—saltó Tom furioso.

—Déjalo Tom, no le des importancia—pidió Bill en voz baja—Ya estoy acostumbrado.

—Pero él es un profesor—siguió Tom con su enfado—Debería tratar a todos sus alumnos por igual.

—Te recuerdo que siempre habrá algo que diferencie a los becados de los demás—murmuró Bill.

Ahí estaba de nuevo, el maldito dinero era capaz de crear una brecha entre los dos. No lo iba a permitir, y pobre del que se burlara de Bill en su presencia.

—Sigamos estudiando—dijo Bill queriendo cambiar de tema.

Tom asintió con la cabeza y siguieron estudiando hasta que llegó la hora de que Bill regresara a casa. Tom no pudo llevarle en su coche como habían pensando, esas semanas con su castigo de por medio apenas tenían tiempo para hacer los deberes juntos y deberían continuar tras la cena si no querían que al día siguiente les penalizasen por no haberlos llevado hechos.

Le acompañó hasta la parada del autobús donde Clarisse le recogería a la salida del trabajo.

— ¿Tienes frio?—preguntó Tom al sentirle estremecerse a su lado.

Bill asintió con la cabeza, estaban aún en Enero y las temperaturas a esas horas eran bajas. Tom no se lo pensó dos veces y quitándose la bufanda que llevaba se la colocó al cuello.

—Huele a ti—murmuró Bill sonriendo.

Tom se quedó mirando su sonrisa, y no pudo contenerse. Se inclinó sobre él rozando sus labios con suavidad.

—Tom, nos pueden ver—susurró Bill negando con la cabeza—Nolan nos ha exigido que nuestro comportamiento sea ejemplar.

—En Hillerska—apuntó Tom sonriendo pícaramente—Y estamos fuera del internado.

—Te recuerdo que mientras comíamos me has cogido de la mano—susurró Bill sonriendo—Delante de todos, nadie ha dicho nada pero si nos llega a pillar Nolan en esos momentos…

Tom resopló, no se había dado cuenta. Lo último que quería era tener al director o cualquier profesor encima todo el día atento a cada uno de sus movimientos. Así iba a ser imposible poder disfrutar de su relación con Bill.

.

Las semanas pasaron y cuando al fin Tom se libró de su castigo se despidió de cada uno de los caballos del establo. Los había cogido cariño, siempre les llevaba algun dulce o fruta y le iban a echar de menos.

Esa tarde era la primera vez que podía acompañar a Bill a casa tras las clases, no habían podido verse ni el fin de semana como habían planeado. Tom no tenía tiempo suficiente para estudiar y cumplir con sus tareas y Bill le obligó a quedarse en Hillerska para poder estudiar y descansar un poco.

Tom accedió a regañadientes, se moría por estar a solas con él pero también sabía que no podía desatender sus estudios.

Esa tarde tras la comida decidieron que se merecían un tiempo para ellos lejos de Hillerska aunque fuera estudiando. Aún así Tom tuvo que pedir permiso para salir del internado, Nolan se lo concedió al saber que iría a estudiar con Bill. Ya se encargaría al día siguiente de comprobar que de verdad había estado estudiando y no por ahí retozando.

Bill le esperaba en la puerta del internado, Alex se había ido en autobús sabiendo que solo iba a molestar más siendo la primera vez que podían pasar algo más de tiempo a solas. Bill le prometió que le llevarían en coche más adelante.

Al rato escuchó el motor del Mercedes de Tom, y no solo él. En las ventanas de Hillerska varios estudiantes se asomaron a ver qué pasaba.

Tom paró el motor y se bajó para abrirle la puerta a Bill.

—Su carruaje le espera—le dijo sonriendo.

—Qué tonto eres—murmuró Bill devolviéndole la sonrisa.

Entró en el coche y Tom cerró la puerta, notando que eran observados desde las ventanas de Hillerska. Bill también se dio cuenta, pero los ignoró. Ya estaba cansado de no poder hacer lo que le diera la gana solo por el que dirán.

Tom ocupó su asiento resoplando mientras se ponía el cinturón. Entonces Bill se movió, se inclinó sobre él y le besó ardientemente en los labios.

— ¡Bill!—susurró Tom sin aliento.

—Así daremos de qué hablar—dijo Bill sonriendo—Estamos en tu coche, aquí no manda Nolan.

Tom le dio la razón con otro beso robado, mirando por el rabillo del ojo como sus compañeros de internado cuchicheaban entre ellos entre risas y miradas indiscretas.

—Hala, pues ya lo sabe todo el mundo—dijo Tom tras el beso.

—Bueno, en realidad lo sabían desde Navidades—puntualizó Bill—Ahora solo se lo hemos confirmado. Para que dejaran de especular y se concentraran en sus estudios.

Tom se echó a reír y arrancando el coche salió derrapando de Hillerska dejando una nube de polvo tras ellos.

&

Fueron a casa de Bill, su padre no estaba pero sabía que podía confiar en ellos. Por si acaso estudiaron en la cocina y cuando Gordon regresó del trabajo allí se los encontró entre libros y apuntes.

Venía de hacer la compra y le echaron una mano con las bolsas tomándose un descanso.

— ¿Os han puesto muchos deberes?—quiso saber Gordon.

—Dentro de nada será Pascua y tenemos exámenes antes de las vacaciones—explicó Bill resoplando.

— ¿Vas a ir a casa Thomas?—preguntó Gordon— ¿O de viaje con tus padres?

—Pues ahora que se saca el tema, me gustaría pedirle permiso para que Bill pasara esos días en mi casa—dijo Tom armándose de valor—Mi madre quiere conocerle mejor, y pedirle perdón en persona por lo pasado.

—No es necesario—apuntó Bill con rapidez—Está ya olvidado.

—Lo sé, pero mi madre quiere hacerlo—insistió Tom—Y mi padre también.

Bill no sabía que decir, conocer en persona a sus padres…Tom le estaba pidiendo demasiado. Además, no sabía todavía si su padre le dejaría ir. Iban a ser 4 días con sus 4 noches, noches que pasarían juntos…

— ¿Tus padres lo saben?—quiso saber Gordon.

—Si, mi madre me lo recordó hace unos días cuando hablé por teléfono con ella—explicó Tom.

— ¿Y estarán en casa?—siguió interrogando Gordon.

—No todos los días—contestó Tom con la verdad—Mi padre tiene un viaje de trabajo, solo estarían los dos primeros días. Luego Bill y yo nos quedaríamos solos…buenos, no del todo. Estará parte del servicio, la casa no puede quedarse desatendida.

—Tengo que pensármelo—dijo Gordon con sinceridad.

—Lo entiendo, si quiere le paso el teléfono de mi madre y puede hablar con ella—ofreció Tom.

—Gracias por el ofrecimiento pero no es necesario—negó Gordon—Quiero decir que no dudo de tu palabra. Pero quisiera hablarlo más tarde con Bill.

Tom asintió con la cabeza, entendía sus motivos no para desconfiar de que lo que le había dicho fuera verdad. Sino porque sabía que esos días a solas, iban a ser muy especiales para los dos.

Los necesitaban y se los merecían. Esperaba que lo supiera comprender.

Continuará…

por lyra

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!