26 As The Lights Go Down

«As the lights go down» Temporada I

Capítulo 26

Tom se encontraba tumbado de lado en la cama admirando como su pelinegro dormía plácidamente bocabajo después de una noche de “intensa acción”.  Fue llegar a la habitación del hotel y besarse desesperadamente hasta que terminaron desnudos en la cama, amándose con fervor, gimiendo el nombre del contrario mientras llegaban al orgasmo… recuperándose para la segunda ronda, debían aprovechar su última noche en Londres.

Un mes habían pasado en esa hermosa ciudad, disfrutando de las maravillas que tenía para ofrecerles.  Tom había vivido allí alrededor de cinco años, cuando la banda tenía contrato con la discográfica de Londres; así que, él se encargó de mostrarle los mejores lugares a su gemelo, quien se fascinaba con facilidad por la belleza de la ciudad de los mil rostros.  Había sido como una luna de miel para ellos.

Todas las mañanas se levantaban alrededor de las 8:00am, se duchaban y desayunaban, quedando listos para un nuevo día lleno de aventuras.

Parques, museos, tiendas y restaurantes lujosos eran algunos de los lugares que visitaban.  El mayor hacía alarde de sus conocimientos explicándole al menor la historia del lugar y los monumentos más importantes, y además respondiendo las preguntas que este le hacía, mirándole embobado y enamorado por cómo le explicaba hasta el más mínimo detalle.  Bill amaba que Tom fuera tan “culto”, no le conocía esa faceta, pero le había encantado.

Luego de pasar todo el día paseando, en la noche cenaban en algún lindo restaurante recomendado por el mayor o iban a algún pub a pasar un buen rato, para después volver al hotel y amarse apasionadamente bajo las cobijas, en el suelo, sobre el sofá… donde fuera, cualquier sitio era bueno para dar rienda suelta a su deseo.

Habían sido las mejores vacaciones para los gemelos, habían pasado muchas aventuras juntos y habían podido conocerse mucho mejor.  Ambos necesitaban ese viaje y no podían esperar por otro nuevo, lleno de hermosos momentos como ese.

– Bill – susurró Tom acariciando la suave espalda del menor

– Mmm – musitó el moreno removiéndose

– Despierta, tenemos que volver a casa – susurró nuevamente sonriendo al ver como su amado arrugaba el ceño aun con los ojos cerrados

– Mmm, no – murmuró el pelinegro mimadamente mientras se movía hasta poder acurrucarse contra su hermano – Durmamos un ratito más – dijo acomodándose contra el pecho del otro

– Tenemos que estar en el aeropuerto en dos horas – sonrió el mayor acariciándole el cabello

– Pero tengo sueño – lloriqueó aun con los ojos cerrados

– Bueno, yo sí me iré preparando – dijo Tom besándole la frente haciendo amago a levantarse

– ¡No! – dijo Bill abrazándole por la cintura y enredando las piernas con las del contrario – Sabes que no puedo dormir si no estás a mi lado

Tom rio débilmente y dejó vencer, abrazó al pelinegro acurrucándole contra su pecho, pronto escuchó como su respiración se volvía más tranquila y comenzaba a balbucear cosas sin sentido en sueños.

.

45 minutos después

– ¡Mierda! – jadeó el pelinegro sentándose de golpe en la cama – ¡Tom, despierta! – dijo sacudiéndole bruscamente – Se nos ha hecho muy tarde

El mayor de removió en la cama y abrió los ojos pesadamente – Te lo dije – murmuró malhumorado

– ¡Bah, como quieras! – bufó el menor levantándose sin importar estar completamente desnudo

– ¡Fiu, fiu! – silbó Tom viendo cómo se agachaba para buscar ropa en su maleta, dejándole una muy buena vista de su perfecto trasero

– Eres un idiota – rio el moreno caminando hacia el baño

– Y así me amas – dijo Tom sin quitarle la vista de encima

Bill sonrió y le lanzó un beso para luego desaparecer por la puerta del baño. Pronto se encontraba debajo de una caliente ducha que se llevaba todo el sueño que tenía. Cerró los ojos para lavarse el jabón del cabello y tarareaba una de sus canciones favoritas, cuando sintió como unas fuertes manos se aferraban a su cintura.

– ¿Qué haces? – preguntó riendo

– Tenemos que ahorrar tiempo ¿no? – murmuró Tom detrás de él, besándole el cuello – Por eso he decidido bañarme contigo

– No… no creo que sea… buena idea – jadeó el moreno al sentir como el mayor comenzaba a restregarse contra su trasero

– ¡Vamos! Solo quiero ayudarte con el baño – sonrió pasándole las manos por todo su torso

– Tom… no – gimió el menor viendo como el otro bajaba una de sus manos por su cuerpo hasta llegar a su entrepierna

– ¿No? – rio Tom comenzando a masturbarlo, el menor asintió mordiéndose el labio inferior

– Pero el vuelo… – gimió cerrando los ojos

– Tranquilo, amor – jadeó Tom besándole detrás de la oreja, haciendo que su gemelo se estremeciera por las cosquillas que le hacía su barba – Será la última vez que lo hagamos en Londres, disfruta

– ¡Oh, Dios! – siseó el pelinegro apoyando sus manos y pecho contra la fría pared

Sintió como un travieso dedo de Tom comenzaba a juguetear con su entrada, mientras le repartía dulces besos por la espalda, pronto pudo sentir como ese dedo se colaba dentro de él con delicadeza.

– Tom – gimió volteando su cabeza en busca de los labios de su hermano

Mientras le besaba, el guitarrista aprovechó para colar un segundo dedo comenzando a moverlos dentro de su gemelo, haciéndole estremecer y soltar gemidos que morían en su boca.

– ¡Dios! – jadeó Bill cuando Tom logró tocar su próstata haciéndole ver estrellas – Tom… detente… tenemos que ir…

– ¿Acaso no te gusta? – preguntó el mayor tocando nuevamente ese punto, el menor asintió frenéticamente – Entonces… no te preocupes – sonrió besándole una mejilla

Dos dedos serían suficientes, ya su hermano estaba más que acostumbrado a él después de un mes y medio de sexo desenfrenado. Sacó sus dedos e hizo que Bill se inclinara un poco más poniéndole una mano en la parte baja de su espalda, en medio de esos dos hoyuelos que le volvían loco.  Tomó su miembro con una de sus manos y lo llevó hacia la estrecha entrada del menor introduciéndose lentamente dentro de él.

El pelinegro sonrió y luego se mordió los labios para no gritar. Le encantaba sentir a su hermano dentro suyo, encajaban a la perfección.  Sin perder mucho tiempo, Tom comenzó a entrar y salir de su cuerpo arrancándole gemidos desde lo más profundo de su garganta.

– Bésame, Tom – le pidió volteando su rostro nuevamente

El mayor no lo pensó dos veces y besó profundamente a su gemelo, dejando que sus lenguas exploraran a su antojo la boca del contrario.  Con una mano sujetándolo de la cadera y otra jugueteando con uno de los pezones del menor, le embestía con más rapidez disfrutando de los melodiosos alaridos de su amante.  Cuando sintió que estaba a punto de correrse, dejó el pezón y bajó la mano hasta la erección de Bill para masturbarle y así, poder terminar juntos.

– ¡Joder, Tom! – gritó el pelinegro cuando sintió el orgasmo golpearle, que si no hubiera sido porque Tom le sujetaba, habría caído de boca en el suelo

El mayor, por su parte, mordisqueaba el cuello del otro mientras disfrutaba de su preciado orgasmo.

– Te amo – jadeó en el oído del otro

– Lo sé – sonrió Bill estremeciéndose

&

Una hora después, los gemelos caminaban de prisa por los pasillos del aeropuerto.  La gente les miraba extraño ya que el moreno le reñía a Tom en voz alta, por el atraso. Por suerte, el guitarrista andaba bien disfrazado para pasar desapercibido, sino esa escena estaría en todos los noticieros en poco tiempo y su imagen de macho alfa se vendría al piso.

– ¡Te lo dije, Tom! – decía el pelinegro alterado – ¡Te dije que era mala idea!

– Tú fuiste quien me abrazó y no me dejó salir de la cama cuando quería – rio el mayor, amaba las rabietas de Bill

– Sí, pero tú fuiste quien se coló en la ducha para… – el menor miró a todos lados y bajó la voz – Para dejarme casi empotrado en la pared

Tom se detuvo provocando que Bill se tropezara con él – Y bien que lo has disfrutado – sonrió tomándole la barbilla – ¿No es así, pequeño gritón? – preguntó alzando la ceja

– Yo… yo… no soy tan ruidoso – se defendió sin saber que decir, sintiendo como sus mejillas se teñían de rojo

Tom rio – Mueve tu culito o nos dejará el avión – susurró dándole una tremenda nalgada sin importar ser vistos

Bill ahogó un gritito de sorpresa por ese gesto, pronto sintió como sus mejillas se sonrojaban aún más. Miró a su hermano quien ya le sacaba varios pasos de ventaja y sonrió mordiéndose el labio inferior, pensando en que estar con él, había sido la mejor decisión de su vida.

– ¡Tom, espera! – gritó comenzando a correr para alcanzarlo, tal vez le convencería de repetir lo de esa mañana en el baño del avión

&

– Bill – llamó Tom bajando por las escaleras

– ¿Quién es el perrito que más ama papá? – sonreía el moreno acostado en el sofá con su cachorrito sobre él – No sé cómo pude estar un mes sin ti – lloriqueó dándole besos en los cachetes

Tom sonrió por la tierna escena y caminó hacia ellos, el menor se incorporó para darle espacio para que se sentara y luego apoyó su cabeza contra el regazo de su hermano.

– Ha crecido mucho este mes ¿no crees? – preguntó Bill

– Muchísimo – sonrió Tom acariciándole detrás de las orejas al perrito – Tendremos que compensarle este mes de abandono

– Sí – dijo el moreno dándole un beso en la cabeza al peludito – ¿Qué ibas a decirme? – preguntó mirando al mayor

– David me ha llamado – dijo acariciándole el cabello – Necesita que vaya mañana a la discográfica

– Pero apenas volviste al país esta tarde – se quejó Bill con un puchero – Al menos debió darte un día

– ¿Para descansar de mis vacaciones? – rio Tom – Así es esta industria, amor, solo quieren explotarte

– Ese tipo no me agrada – dijo el menor

– Lo sé – suspiró el guitarrista – Por cierto ¿te gustaría venir mañana conmigo? – preguntó – Tengo una sorpresa para ti

– ¿Una sorpresa? – preguntó el pelinegro levantando una ceja con curiosidad

– Sip, luego en la tarde podríamos ir a comer y tal vez al cine ¿qué te parece? – propuso con alegría

– ¡Genial, amor! – chilló Bill – Además, me gustaría ir a la discográfica para poner a ese Brandon en su sitio – rio

– Eres un celoso – rio Tom besándolo castamente.

Continúa…

Gracias por leer, te invitamos a continuar con la lectura.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

Un comentario en «26 As The Lights Go Down»
  1. Aww su luna de miel :3
    Me encanta la etapa en la que están, romance en todo su esplendor.
    Tu fic va tomando otro tinte y me esta fascinando.

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