28 As The Lights Go Down

«As the lights go down» Temporada I

Capítulo 28

– “Lo quiero aquí a las 11:00am” – escuchó que decía su productor del otro lado del teléfono

– Sí, sí, allí estará – dijo Tom rodando los ojos – Solo relájate, viejo

– “¡Ya, cállate! ¡Y no ruedes los ojos!” – le riñó David

– No estoy rod… ¡Bah! Nos vemos más tarde – resopló el guitarrista

– “Hasta entonces” – dijo el hombre finalizando la llamada

Tom dejó el teléfono sobre el sofá en el que estaba sentado y miró el reloj de pared, eran las 8:40am, lo mejor sería despertar a su gemelo; seguramente, tardaría una eternidad arreglándose para salir, así que se levantó del sofá mientras ahogaba un bostezo y subió a la habitación.

Al entrar a la habitación del menor, pudo verlo dormido bocabajo, con el cabello revuelto sobre su cara y la almohada, con una sábana que cubría solamente su trasero, dejando al descubierto sus largas piernas al igual que su suave espalda y ese par de hoyuelos en la parte más baja de esta, uno de los tantos puntos débiles del mayor con respecto a su amado pelinegro.

Sonrió y se relamió los labios al ver a su hermano en esa posición tan vulnerable, se subió con delicadeza en la cama y comenzó a dejar suaves besos por toda la espalda del moreno, sintiendo como este se removía débilmente bajo su cuerpo.

– Mmm, Tom – gimoteó Bill

– ¡Buenos días! – murmuró apartando el cabello que cubría el cuello del menor para darle un beso allí

– Sabes que tu barba me hace cosquillas – rio el pelinegro adormilado

– Y también sé que amas que te despierte así – sonrió el mayor mordisqueándole la clavícula

– No me digas que quieres un mañanero – insinuó el menor moviendo su cadera para restregar su trasero contra la entrepierna de su hermano, que solo estaba cubierta por un simple bóxer

– ¿No tuviste suficiente con lo de anoche? – susurró contra su oído – Me dejaste exhausto, gatito

– Nunca es suficiente – respondió con tono sensual

– Eres un travieso – murmuró Tom besándole nuevamente la espalda – He hablado con David…

– ¿Y? – jadeó el moreno por las caricias de su gemelo

– Quiere… verte… a las 11:00am – susurró el mayor alternando sus palabras con besos – Así que levántate ya y prepárate – sonrió mordiendo la nalga derecha del pelinegro

– ¡Tom! – chilló Bill volteándose inmediatamente sobre la cama

– Espero que los gritos de anoche no hayan dañado tu dulce voz – se burló Tom mientras se levantaba de la cama para caminar hacia la puerta

– ¡No grité! – negó el pelinegro indignado – Ni que fueras tan bueno haciéndolo

– ¡JA! Repítelo hasta que lo creas, amor – rio el mayor desde el pasillo del segundo piso

&

Al ser las 10:55am, los gemelos entraban al estudio donde estaban Liz, David, Dave y Pat esperando por Bill.

– ¡Buenos días! – saludaron ambos

– ¡Qué bueno que llegas, Bill! – dijo David alegremente acercándose a Bill, ignorando por completo al otro gemelo – Ven, tenemos mucho que hacer hoy

Bill miró a Tom confundido mientras era prácticamente arrastrado por el productor hasta una silla al lado de los demás, el guitarrista los miró con el ceño fruncido; primero porque no pensaba que todos ellos estuvieran allí y segundo, porque podía ver que su hermano comenzaba a ponerse nervioso y él no podía quedarse para hacerle sentir más seguro.

– ¿Se te ofrece algo, Tom? – preguntó David al ver que no se movía

– Ahm… no… yo ya… – murmuró señalando la puerta

– Espera, Tom – dijo Liz yendo con él – Tengo que hablar contigo, cariño

El guitarrista asintió y abrió la puerta dejando que su mánager saliera antes, una vez fuera en el pasillo, la cerró para que los demás no escucharan.

– Bill está nervioso – dijo él preocupado

– Tranquilo, es normal – intentó calmarle Liz – Ojalá pudieras quedarte, pero ya sabes que David no quiere distracciones

– Ni siquiera me ha dejado despedirme de él – se quejó como un niño

– Tomi, solo serán unas cuantas horas – rio la mujer débilmente

– Jamás podrías entenderlo – suspiró – Como sea ¿de qué quieres hablar?

– Bien, ayer les envié por correo el itinerario de los próximos 3 meses, ya con eso terminaríamos el año – Tom la miró con cara de no saber de qué diablos hablaba, ella lo notó – Sí, sabía que no lo iba a revisar así que por eso te he traído una copia – dijo tendiéndole una carpeta azul

– Mmm – musitó el guitarrista leyendo los documentos – ¿No habías dicho que teníamos libre después del rodaje del vídeo?

– Sí, pero ayer mismo nos contactó el staff de varios programas de T.V., como puedes ver la mayoría son Talk Shows, así que no será muy difícil para ustedes, simplemente deben hablar de sí mismos, en lo cual son expertos – rio la mujer

– ¿Iremos a Sing it!? ¿El de Birmingham? – preguntó conteniendo una risa

– Sí, harán el ridículo nuevamente, pero por una buena causa – suspiró la mujer – Eso no me lo perderé por nada

– ¿Sabes a cuál fundación ayudaremos esta vez? – preguntó Tom

– Aún no lo sé – respondió ella

– Mmm, a Bill le encantará ir a esto – rio el joven

– Para su mala suerte, no podrá asistir – anunció Liz, recibiendo una mirada fulminante del menor

– ¿Por qué? – preguntó molesto

– ¡Vamos, Tom! Creí que eras inteligente – le riñó – Es obvio que Bill no puede perder el tiempo asistiendo a esos programas, él está en una carrera contra tiempo, tu hermano volverá al país luego de filmar sus escenas del vídeo

– Pero… –

– Serán solo los G’s y tú, ya la organización sabe la situación y no se quejaron, además recuerda que la primera aparición pública del nuevo cantante sería en los EMA – explicó la mujer

Tom asintió y buscó la fecha de ese evento, sería el 26 de noviembre.  Estaban a casi un mes, su cuerpo se tensó al pensar en todo lo que tendría que pasar su hermano en ese tiempo para estar listo, comenzaba a sentir miedo de que su pequeño no pudiera con todo y desertara en medio camino.

– No te preocupes – susurró Liz acariciándole el brazo – Tu hermano es muy capaz, él podrá con todo

– Lo sé – sonrió asintiendo débilmente

Luego de esto se despidieron, Liz entró nuevamente al estudio y Tom se fue a la casa de Georg, allí le esperaban ambos compañeros para matar el tiempo jugando videojuegos.  Mientras conducía a la casa de su amigo le envió un mensaje de texto a su gemelo.

“Todo va a estar bien, así que tranquilo. Llámame cuando sea tu hora de almuerzo, tal vez podamos comer juntos. Avísame cuando salgas para ir por ti y por nada del mundo te quedes solo con David. 😡 TE AMO! 😘

&

En el salón de la casa de Georg, los tres músicos se preparaban para una buena tanda de videojuegos.

– Los enamoraré a todos con mi melodiosa voz – canturreó el bajista colocando unas gaseosas en la mesa de té, en la cual sus compañeros apoyaban los pies – Wake me up before you go-go, don’t leave me hanging on like a yo-yo” – cantó imitando la voz de George Michael

– ¡Oh cállate, Geo! – rio Tom lanzándole un cojín del sofá – Tú serás el culpable de que perdamos

– ¡Oh, vamos! La última vez ganamos por mucha diferencia – dijo el bajista tomando asiento al lado de su amigo

– ¿Y ya sabes contra quién jugaremos? – preguntó Gustav

– Nop, no tengo idea – respondió el guitarrista – Desearía que Bill pudiera ir con nosotros, no tendríamos competencia

– ¿Por qué lo dices? – preguntó el baterista

– Él es como una Rockola, pídele que te cante cualquier canción y lo hará – sonrió Tom

– Ahora que hablamos de tu hermano ¿crees que en verdad pueda…? –

– ¡Por supuesto! – interrumpió el guitarrista – ¿Por qué lo dudas? Tú mismo aceptaste que entrara en la banda, Georg

– ¡Oye viejo, tranquilo! – le calmó Gustav

– Deben saber que Bill dará lo mejor de sí mismo y no nos decepcionará, así que no se atrevan a pensar mal de él – dictó

– ¡Ok, gracias por confirmarlo! – dijo el bajista con sarcasmo – No puedo creer que hables así de tu hermano, hace unos meses deseabas matarlo y ahora son peor que una pareja de enamorados ¿qué ha hecho Bill contigo?

– “¿Qué no ha hecho?” – pensó Tom mientras una sonrisa se formaba en sus labios –  Digamos que… Nah, mejor juguemos de una vez

Entre bromas, risas y videojuegos pasaron su alegre tarde, mientras a unos cuantos kilómetros, una señora regordeta y rizos rojos, le daba una cátedra intensiva de canto al pelinegro.

– Primero, comenzaremos con un calentamiento suave – explicó la mujer – También, te enseñaré ejercicios vocales y respiratorios para calentar la musculatura de los pliegues vocales para una actividad intensa, esto te ayudará a evitar la fatiga vocal

– Entendido – dijo Bill muy obediente

– Además, te mostraré algunas técnicas para proyectar tu voz y también mediremos tu rango vocal – siguió diciendo la señora

El moreno solo asentía frenéticamente a todo lo que su profesora decía, parecía una mujer muy amigable y tierna, pero también se veía como que en cualquier momento que hiciera algo mal, le daría una tunda y no se equivocó, ya que a los pocos minutos de empezar ya le estaba riñendo por su manera de respirar al cantar y su postura.

– Con la espalda derecha – masculló la mujer enderezándolo con fuerza – Así te verás mucho más estilizado y tu flujo de aire será mejor

– Anotado – dijo Bill creyendo seriamente, que la mujer le había quebrado un par de costillas

&

Al ser las 9:00pm, Tom ya se encontraba en su casa, acostado en su cama mientras intentaba ver una serie.  Estaba muy molesto, ya era de noche y David no se había dignado a devolverle a su gemelo.  Bill le había llamado hace unas cuantas horas, diciéndole que lo extrañaba mucho y que aún tenían mucho que hacer, según los productores.

Al cabo de treinta minutos, el guitarrista ya se encontraba cabeceando hasta que escuchó como su cachorrito ladraba hacia el pasillo del segundo piso.

– “Hola, bebito” – escuchó la voz de su amado

Eso hizo que se despertara del todo e inmediatamente vio a su querido pelinegro entrar por la puerta a la habitación.

– Hola, Tomi – sonrió el menor

– ¿Qué haces aquí? – preguntó el mayor incorporándose en la cama – Te dije que me llamaras cuando terminaras para ir por ti, amor

– Liz se ofreció a traerme – bostezó el moreno subiendo a la cama

– ¿Ya cenaste? – preguntó Tom dándole un casto beso

– Sí – susurró el menor abrazándose a su gemelo por el cuello

– ¿Cómo te fue? – preguntó el guitarrista besándole el cuello

– Mmm, bien – murmuró – Creo que la profesora gorda me ha quebrado un par de costillas y la columna – bromeó

– Ella es un poco especial – rio el mayor acostándose nuevamente haciendo que su hermano quedara sobre él – ¿Qué más hiciste?

– Practicamos un poco Automatic – dijo mirándole a los ojos – David quiere que esté lista al menos en dos días ya que el rodaje del vídeo es en unos días

– ¿Y cómo te sientes? – preguntó Tom acariciándole el cabello – ¿Te sientes cómodo con todo esto?

– Sí, estoy cansado, pero me siento muy feliz – sonrió el menor – Sé que esto no será fácil porque vamos contra tiempo, pero confía en mí, no lo estropearé

– Estoy muy seguro de eso, mi amor – susurró besándole la frente – Sé que lo harás perfectamente, solo no quiero que te agobies

– Estaré bien, tontito – sonrió el pelinegro dándole un beso en la punta de la nariz al otro – No te preocupes por mí

– Si algo te incomoda, házmelo saber – le pidió

– Sí, señor mandón – se burló el menor

Ambos se besaron por un momento, luego Bill se acomodó mejor en la cama dejando su cabeza en el pecho del mayor.

– ¿Qué hacías? – preguntó mirando la laptop del mayor

– Veía esa serie que comenzamos antes de irnos a Londres ¿recuerdas? – dijo dándole “reproducir” nuevamente

– Sí, ya recuerdo – susurró

En pocos minutos el pelinegro ya se había quedado atrapado con la serie y no despegaba la mirada de la pantalla, mientras disfrutaba de las caricias que le daba su gemelo en la espalda. Al cabo de unos minutos, estas cesaron y levantó la mirada para ver que su hermano se había quedado dormido.

Le besó en la mejilla y se levantó de la cama con delicadeza para no despertarlo.  Fue a su antigua habitación y buscó un pijama en el armario, resopló al encontrarlo casi vacío porque la mayoría de su ropa estaba aún en las maletas que no habían deshecho.

– Creo que ya va siendo hora de desempacar y lavar la ropa – suspiró sacando un viejo abrigo beige que era unas tallas más grandes que la suya

Se desvistió dejándose solo el bóxer, se puso la vieja prenda agradeciendo que le tapara hasta la mitad de los muslos. Salió de su habitación y bajó hasta el primer piso, luego al estudio para practicar un poco más la canción que le había encargado David, quería impresionar a todos con su desempeño.

Tom se despertó por una ráfaga de viento que entró por el ventanal, buscó a su gemelo con su mano, pero no lo encontró en la cama y tampoco en la habitación.  Se levantó y se fijó en el baño y tampoco.  Salió de su habitación y lo buscó por el segundo piso, al no verlo decidió ir al primero, logrando escuchar música proveniente del sótano. Bajó las escaleras y se quedó apoyado en la puerta mientras veía a su hermano cantar sentado en un banco.

“Each step you make

Each breath you take

Your heart, your soul

Remote-controlled

This life is so sick

You’re automatic to me”

– Tom – susurró al darse cuenta que no estaba solo – ¿Hace cuánto estás ahí?

– Lo suficiente para enamorarme de tu voz nuevamente – sonrió caminando hacia él

– Basta – sonrió apenado

– ¿Desde cuándo eres tan vergonzoso? – rio Tom tomándole el rostro entre ambas manos – Soy yo, tu Tom

– No lo sé, solo me da pena – susurró desviando la mirada

– Cantas hermoso ¿entendido? – afirmó el mayor – No deberías forzarte tanto

– Quería practicar un poco más – dijo el menor con un puchero

– Pero es muy tarde – le riñó Tom suavemente

– ¡Por favor! – lloriqueó

– Sabes que no puedo resistirme a tus ojitos de Pumba cuando quiere más croquetas – se quejó el guitarrista – ¿Puedo quedarme? ¿Podría ayudarte?

– ¿En serio lo harías? – preguntó el pelinegro ilusionado

– Claro, todo por mi pequeño – sonrió dándole un casto beso en los labios

– ¡Gracias, Tomi! Prometo que te lo compensaré – sonrió guiñándole un ojo y dándole otro beso

Tom sonrió y se separó de él para irse a sentar al banquillo del piano – Te ayudaré con la melodía, así podrás guiarte mejor con las notas – dijo tocando algunas notas

– Entendido, profesor – rio el menor

– ¿Listo? – preguntó con una sonrisa el mayor

Bill asintió y pronto escuchó las primeras notas de la canción, le dedicó una tímida sonrisa a su gemelo y comenzó a cantar la letra.  Se detenían de vez en cuando para resolver alguna duda del menor sobre las notas que debía utilizar, Tom sabía mucho de música y Bill se sentía más cómodo consultándole sus inquietudes a él que a su profesora, podía ser capaz de romperle la cabeza si preguntaba algo.  Al cabo de unos minutos, el menor había terminado de cantar la canción de principio a fin sin interrupciones.

– ¿Y bien? – preguntó nervioso

– Eso fue genial – dijo Tom sinceramente – No es porque te ame, pero lo haces muy bien y aprendes muy rápido, me ha encantado – sonrió yendo a su lado

– ¿De verdad? – preguntó el menor

– No te mentiría con algo tan importante para ti – susurró juntando sus frentes

– ¿Tú crees… que a los fanáticos les guste? – preguntó el moreno preocupado

– ¿Te preocupa eso? – cuestionó Tom, Bill asintió lentamente – Tontito, tienes un encanto natural que hace que todos te adoren desde el primer momento y tu voz es única – sonrió – ¿Recuerdas cuando cantabas en el Rum Runner? Todos te amaban

– Mmm, tienes razón – sonrió convenciéndose – Daré todo de mí y haré que me amen – dijo con altivez

– Ese es mi chico – sonrió el mayor para luego besarlo profundamente.

Continúa…

Gracias por leer, te invitamos a continuar con la lectura.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

Un comentario en «28 As The Lights Go Down»
  1. Hola… después de mucho tiempo 😅
    Este cap fue tranquilo. Es agradable leer todo el amor y confianza que han desarrollado como pareja.
    Me encanta que Tom se muestre preocupado por Bill pero que aún así le de libertad para cumplir su sueño.
    Me pasaré a los siguientes capítulos 😉

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!