
Mini-Fic de LinnahxChaan
Capítulo 3: Una nueva virtual amistad; Marcus Wender
Luego de ser victima de la furia y agresión de Gustav, Bill fue a su habitación y, como si no fuera obvio, entro a su perfil de Facebook.
Editó algunas cosas sobre su información personal, buscaba información sobre algunas cosas, dejaba sus comentarios en páginas de su interés y aprendió el uso del “Me gusta”
Cada vez tenía más solicitudes de amistad, gente que obviamente no sabían que él era Bill y que Bill no conocía. Pero que tenían cosas en común
Así el vocalista se fue adaptando a Facebook, entendiendo cada vez mas cosas, como el uso de “Dar un toque” y a publicar y subir videos y fotos.
Iniciaba conversaciones con algunos de los que había conocido en el chat, incluso Bill podría llamarles “Amigos nuevos”.
Hace tanto tiempo que Bill había dejado de hacer amigos. No por el echo de que personas crean que el es antipático o algo así, por que aunque suene egocéntrico, él podría clasificarse como la persona mas cálida y agradable del mundo. Si no por, bueno, creo que ya saben.
Tokio Hotel
Si su memoria no fallaba, el ultimo amigo que Bill había echo, habría sido Andreas, hace mucho tiempo, incluso antes de formar el grupo.
Pero aun así seguían siendo amigos después de tanto tiempo.
Busco la barra, y tecleo rápidamente.
Sus recuerdos le habían dado una idea.
Enseguida aparecieron todos los resultados y… — ¡Oh! Aquí estas… —Presiono sobre el nombre completo de Andreas.
Pero… ¿Sería el verdadero?
Agregar a mis amigos.
&
Se levantó silenciosamente y observó hacia la ventana.
Aun estaba todo oscuro. Pero así eran las cosas ¿No? Él tenía que levantarse medía hora antes que los demás, si no quería ir luego a medio arreglar.
Caminó hasta el baño y comenzó a acicalarse.
Los días transcurrían cada vez más rápido, cansancio, pensaba él, o por el hecho de que siempre que tenían un momento libre, él se iba con su laptop. La de Gustav para ser más exactos, después de todo, a Gustav ya se le hizo costumbre pasarle su computadora al moreno.
Habían pasado unas semanas de conocer Facebook, y la verdad es que ya se había echo parte de su vida cotidiana.
Lo revisaba todos los días, ya era costumbre, aunque ninguno de sus compañeros sabía que él lo tenía.
Se alzo de hombros y enjuago su boca.
Caminó hasta su closet y escogió ropa, diferentes complementos y los dejo sobre la cama, para luego irse a duchar.
.
Había recibido una solicitud de un hombre muy amigable y simpatiquísimo.
De hecho, él fue quien le enseño a utilizar de mejor manera Facebook. Le hablaba de anécdotas, de él, que al parecer era de L.A, pero estaba en Alemania unos días.
Su nombre es Marcus Wender, y debía admitir que Bill a veces solo estaba en Facebook para conversar con él. Era muy gracioso y dulce, en la opinión de Bill.
Es una experiencia tan nueva. Definitivamente a Bill le estaba gustando más de lo planeado su nuevo y falso Facebook.
&
Luego de arreglarse completamente, bajó por el ascensor, a desayunar.
— ¡Buenos días! — Saludo a todos los integrantes, quienes estaban desayunando en una pequeña mesa y se les unió, cogiendo una taza y haciéndose un café.
— Buenos días — dijeron todos al mismo tiempo, como un coro de niños pequeños.
— ¿No comerás nada mas? — Pregunto su gemelo, quien estaba sentado a su lado, comiendo un pastel.
— No. No tengo hambre. — Respondió, haciendo una mueca de asco.
Todos le reprobaron con la mirada. — Es por eso que estas tan delgado Bill. Anda, toma. — Tom le extendió uno de sus pasteles y Bill negó efusivamente. — No, no. Pero gracias. — Pero nuestro guitarrista no se dio por vencido. — Bill. — Le miro severamente, aun con la mano extendida. — No alimentemos a los medios con rumores falsos sobre anorexia.
Bill Bufó y recibió el pastel, consiguiendo que Tom sonriera. — Así me gusta, pequeño. — Dijo burlón su hermano, y de alguna extraña razón, eso hizo que Bill se ruborizara, cabizbajo.
— Ayer me llamó David — Dijo Georg cambiando de tema, con la boca completamente llena.
Todos le prestaron atención. — ¿Y ahora que quiere el patrón? — Todos rieron a carcajadas limpias. Bueno, menos Georg, mas bien las de él eran carcajadas sucias, ya que la comida completamente triturada saltaba en pequeños picadillos fuera de su boca.
— Me preguntó que quien de nosotros cuatro utilizo el correo oficial de Tokio Hotel para registrarse en no sé que cosas. Se escuchaba furioso. — Continúo luego de tragar completamente.
Todos se miraron entre sí, uno al otro, buscando al culpable.
¿Quién habría sido?
.
Al terminar de desayunar, cada uno de los chicos se fue a su habitación a terminar de preparar algunas cosas, pues en pocos minutos tendrían que salir del Hotel, y ser trasladados hasta el aeropuerto.
Tomarían un vuelo hasta México, el último país para terminar la gira.
&
Marcus Wender: Hola, Sebastian. — Fue el primer mensaje del chat que recibió al entrar en Facebook.
Bill sonrió.
Por fin le habían reparado su amada laptop. Porque aunque, agradecía que Gustav le haya prestado la suya un tiempo, no era lo mismo.
El amaba a su computadora, juntos eran uno. Claro, después de… su amado gemelo.
—¡Hola, Marcus! ¿Cómo estas? — ¿Recuerdan a Marcus? Ese amigo virtual del que Les había mencionado, ¿Si?
—Oh, muy bien, ¿Y tu?
— De maravilla.
— Que bien. ¿Qué hacías?
¿Yo? Oh, nada importante, solo preparaba algunas cosas para irme de vuelo a México para luego terminar la gira, ¿Y tu? — Pensó el pelinegro. Si tan solo Marcus supiera quien es en realidad, dudaría que le siguiera hablando así, y mas como un fan histérico.
— Nada importante, ¿Y tu?
— Hmm, nada de nada, solo escuchaba música.
— Oh, ya veo. ¿Qué escuchabas?
—Ramstein. — Tardo un poco en responder, cualquiera diría que se lo pensó.
—Oh.
— ¿Qué grupos escuchas tú? — ¿Qué escucho? Pues…
— Tokio Hotel, ellos son increíbles. ¿Los conoces? — Sonrió para si mismo. ¿Que? Tenían que hacerse publicidad, ¿No?
— Hmm, si, los conozco, hace poco estaba hablando con un chico que se dice fan de ellos, se llama Jürgen Bahr Menter, Te recomiendo que lo busques, tendrán mucho en común, te lo aseguro.— ¿Con que si? Vaya, sabía que Tokio Hotel también tenía fans Hombres. Copió el nombre por si acaso.
— Pero no he escuchado mucho de ellos ¿Sabes? ¿Son buenos?
—Pff, ¿Buenos? ¡Son geniales! Y tienen un vocalista guapísimo. — ¡¿Qué miran?! ¡Tenia que decirlo!… Que lance la primera piedra el que diga que no es verdad. ¿Nadie? Okey.
¡Rayos! Se escucho tan Tom.
— Bien, entonces, los escuchare en cuanto pueda 😉
— ¡Bill! Ya nos vamos, date prisa, David quiere que nos reunamos en el primer piso. — Escucho una voz del otro lado de la habitación, la de Georg para ser más específicos.
—Lo siento, Marcus, pero me tengo que ir, hablamos luego ¿Si?
— Oh, claro. Yo también me tengo que ir J un Beso.
Suspiro y cerro su computadora.
Bien ahora…
.
¡¡TENÍA QUE TERMINAR DE ARREGLARSE LO MAS RAPIDO QUE PUDIERA!!
— Mierda… — Maldijo al tiempo en que se colocaba un pendiente en su oreja.
Corrió hasta la pequeña mesa de noche, y cogió los accesorios que había dejado allí.
— Esto lo gano por ser tan obsesivo a la computadora. — Se coloco uno de sus collares, abrochándolo velozmente y fue por su cinturón.
Se puso los anillos, y su bonita pulsera de plata.
Luego engancho sus suspensores a sus caderas y para terminar, coloco un poco de suave gloss en sus labios.
Bajo el ascensor con su laptop en un brazo y en el otro su lujoso bolso negro. Podrían llamarle “Marica”, el le llamaba Elegancia.
Corrió lo más rápido que sus largas piernas le dejaron, por supuesto, que no fue mucho.
Jamás fue bueno para los deportes. Probablemente ya estén todos allí.
Y efectivamente, allí estaban todos de pie, mirándole como diciendo “Siempre tarde” y otros negando, pero su gemelo solo sonreía.
Bill solo se alzo de Hombros.
— Entonces, ¿Salimos por delante o por detrás? — pregunto Tom, volviendo su atención a uno de sus grandes guardaespaldas.
El pelinegro observo como por inercia hacia la gran puerta de vidrio principal, y luego trago grueso.
Estaba completamente plagado de fans, por donde le vieras, y todas con cámaras, papeles, fotos y…
“Tokio Hotel, Tokio Hotel, Tokio Hotel”
Gritos.
— Será mas seguro que por detrás — Dijo Gustav y todos sintieron.
— Bien, entonces síganme — dijo el guardaespaldas. Y todos comenzaron a seguirle, todos menos nuestro vocalista, quien se había quedado mirando hacía afuera. La conciencia le estaba comiendo.
— Esperen… — dijo antes de quedar completamente atrás, consiguiendo que todos se voltearan a verlo. — ¿Y si vamos por delante? — Pregunto temeroso, sabiendo lo que vendría.
— ¡¿Que?! ¿Qué quieres? ¿Suicidarte? — Georg fue el primero.
— ¿Por qué quieres ir por delante? — Pregunto Tom. Y todos comenzaron a mirarse entre si, con esa cara que Bill tanto odiaba de “Esta loco”.
— Es que, es injusto, ¿No lo creen? — Trago saliva nuevamente. Tenía miedo, si. Pero no podía dejar a todas sus fans plantadas.
— ¿Injusto? — Pregunto Georg sin entender mucho.
Bill asintió. — ¿Hace cuanto creen que están pardas allí afuera? — Todos se quedaron en silencio un largo momento. Hasta que Tom suspiro.
— Lo siento chicos — Se dirigió a sus amigos. — Pero Bill tiene razón. — Bill sonrió tontamente, observándole.
.
Después de terminar de convencer a los chicos, evitar algunos agarrones de las fans, firmar algunos autógrafos, haberse sacado un millón de fotos y sonreír, se encaminaron hasta la gran Van negra que los llevaría al aeropuerto.
El primero en entrar, junto a la ventana, fue Bill. El segundo fue Tom, Luego Gustav, y finalmente Georg.
Al cerrar la puerta, verificaron si a ninguno le faltaba ningún pedazo, agradecieron al cielo estar vivos, y partieron rumbo al aeropuerto.
Al principio el camino fue silencioso. Gustav se desconecto del mundo escuchando música, o eso suponía, porque traía puestos sus audífonos. Escuchaba los ronquidos de Georg, así que imagino que este estaba dormido. Los únicos que estaban en sus cinco sentidos eran Tom y él.
Le miro por inercia, y se percato de que su gemelo había echo lo mismo. ¿Habrá estado pensado lo mismo que él?
El trenzudo sonrió, y Bill no pudo evitar sentir una extraña descarga eléctrica recorrer su cuerpo. Se exalto.
No paso inadvertido, pues Tom le miraba extrañado, Bill sonrió y negó. Podía sentir la conexión.
Continúa…
Gracias por leer <3
Para las que aun no entienden mucho, tranquilas, mas adelante lo tendrán todo claro.
Un beso