54: Estoy cansado de mentir

Notas: Capítulo triste.

54: ESTOY CANSADO DE MENTIR

La mirada de Bill continúa fija sobre la puerta de su habitación, en su mente aún sigue repasando la conversación de hace unos minutos con Gordon.

Hola hermanito—Bill sacude la cabeza al ver a Tom entrar a su habitación.

¿Acabas de llegar? —se pone de pie, ambos se abrazan.

Llegue a noche—le palmea la espalda y se sienta en el lugar que ocupara Gordon antes—no estabas en casa.

Bill se encoje de hombros y se sienta a su lado—Fui a cenar con Sofía.

Vaya aun continua contigo, eso sí que es de admirar, ¿Cuánto tiempo llevan ya juntos?

Seis meses—responde como si fuera la cosa más aburrida del mundo.

Veo que has sabido mantenerla a tu lado.

Tom, parece que estamos hablando de un perro—Ambos ríen ante el comentario

Tom suspira controlando su ataque de risa — ¿Sucede algo de lo que tenga que estar enterado?

Bill hace una mueca, pone los ojos en blanco, recostando su cabeza en el respaldo del sofá.

Gordon se enteró que mamá fue…que ella… fue quien—mira por un segundo a Tom.

Fue quien te hirió—termina la frase por su hermano, recibiendo solo un asentimiento — ¿Cómo?

No tengo idea, no le pregunte.

Tenemos que averiguar que sabe exactamente—se pone de pie.

Sabe que fue Simone quien me ataco, ¿que más necesita saber? —Bill observa a Tom caminar de un lado a otro en la habitación.

¡Pudiste negarlo! —Exclama exasperado—decirle que estaba mal informado.

Tom, no es estúpido se habría dado cuenta.

¡Claro que no! Bill—se coloca frente a él tomándolo de los hombros—Gordon, se traga cualquier palabra que salga de tus labios.

Bueno tal vez en esta ocasión no tenía ganas de decir una mentira de nuevo— se separa de su agarre y se pone de pie.

¿De qué rayos estás hablando?

¿Sabes perfectamente de lo que estoy hablando?

Tom frunce el ceño al ver como Bill se cruza de brazos— ¿Me estas echando en cara lo de Minna? —Bill frunce el ceño, bajando la mirada, Tom observa las manos empuñadas a ambos lados del cuerpo de su hermano— ¡Fue tu maldita idea! —Grita —Yo no te obligue a culparte.

Lo sé—murmura quedito.

Sí lo sabes dime entonces, ¿a qué rayos viene todo esto? Porque sinceramente no te entiendo.

A que estoy cansado Tom, estoy cansado de mentir.

Nadie te ha pedido que te hagas el mártir.

Pero tampoco lo has impedido, tienes idea alguna ¿sobre si Gordon en verdad no me culpa?

Claro que no lo hace, por el amor de dios eres Bill, el pequeño niño mimado de esta casa, siempre has tenido a Gordon de tu lado, de los dos siempre has sido su favorito.

Bill levanta la mirada y observa el rostro derrotado de su hermano que se sienta a su lado en la cama, mientras lleva sus manos a su rostro.

Gordon también te quiere a ti.

Lo sé, pero ¿qué crees que va a pasar si se llega a enterar que fui yo quien provoco el incendio donde murió nuestra hermana?

Fue un accidente Tom.

Que la causo la muerte a dos personas.

Solo olvidemos esto, no estoy echándote en cara nada, se cuál fue mi decisión, fui consiente cuando lo dije.

Bill se pone de pie y camina en dirección al baño, bajo la atenta mirada de Tom, que cierra los ojos al ver como la puerta se cierra detrás del rubio, ahora que esta solo aprovecha para dejar escapar un par de lágrimas. Del otro lado de la puerta del baño la situación no es muy distinta.

***

Era un frio día de diciembre en Mittenwald un pequeño pueblo cercano a la frontera con Austria, Gordon había llevado a su familia a pasar un tiempo ahí, para mantenerse alejados de la prensa y del escándalo que había suscitado que el menor de sus hijastros fuese acusado de asesinato por su propia madre, asunto que se había aclarado cuando el médico forense había determinado que Kay había fallecido a causa de la muerte de cuna o muerte súbita, común en niños menores de un año y aparentemente sanos, que Bill hubiera estado en la misma habitación que el pequeño había sido una mala jugada del destino, pero no había señales que demostraran que el pequeño hubiera muerto por asfixia, Gordon culpaba  al psicólogo de Bill por haber mencionado que su hijastro presentaba una pequeña aversión a los nuevos integrantes y hasta que no se hiciera a la idea, era mejor tenerlo vigilado cuando estuviera con los pequeños, aunque no había asegurado que Bill fuera un peligro pero era mejor no tentar a la suerte , sumado a eso y a la depresión postparto de Simone, todo era un caos en su casa.

Jörg simplemente había dicho que por el momento no podía hacerse cargo de ninguno de los gemelos, puesto que tenía un importante viaje de negocios para Gordon simplemente era una excusa más para no tener que lidiar con Bill.

Instalarse en la cabaña a las afueras del pueblo había sido una excelente idea según Gordon, Simone lucía un poco más recuperada de la pérdida del pequeño Kay, teniendo en cuenta que ya había pasado casi medio año de la muerte del niño, Bill por su parte parecía más tranquilo con respecto a estar cerca de Simone, las primeras semanas  después del lamentable deceso del niño, Bill no se acercaba a su madre y si lo hacía siempre la miraba con rabia y tristeza, pero ahora ambos parecía retomar el curso normal de su relación, Simone se volcán en atención a los tres, sin embargo aún mantenía un ojo sobre Bill, cuando estaba con Minna acción que era estúpida a parecer de Gordon, su hijastro se dedicaba a dibujar a la pequeña niña, continuaba cantándole cuando podía tomarla en brazos, Tom era quien siempre tenía puestos los ojos sobre su madre, atento a cualquier movimiento de ella con respecto a Bill, pero fuera de eso la rutina era normal en casa.

Faltaban escasamente dos semanas para navidad y la casa estaba ataviada con las decoraciones típicas de la fecha, ese día en especial Simone se había empeñado en ir al pueblo a comprar unas cosas que necesitaba, Tom y Bill se habían emocionado al escuchar sobre el viaje al pueblo, ambos comenzaban aburrirse de estar en ese lugar sin ver más rostros que el de los que estaban en esa casa, pero Simone se había negado diciendo que volverían pronto y con ellos solo se retrasarían.

Mientras su mujer subía arreglarse Gordon, le había dado una bolsa a cada uno de los gemelos con juegos artificiales, para que dejaran de presionar sobre ir al pueblo, con la condición de que lo esperaran, para encenderlos juntos más tarde, el rostro de decepción de Bill no le había pasado desapercibido, pero el pelinegro había terminado aceptando a regañadientes el obedecerlo. Con esa promesa en el aire ambos adultos se habían marchado, dejando a sus tres hijos en compañía de una anciana Elsa.

No habían tardado tanto en el pueblo o eso le parecía a él, cuando en el camino divisaron la gran columna de humo, Simone fue la primera en ponerse en alerta con un mal presentimiento, pidiéndole que acelerara el coche, a pesar de que la carretera tenía una ligera capa de nieve, las casas estaban muy alejadas las unas de otras pero podía ver como aun así las personas que habitaban en ellas estaban fuera esperando noticias de quien sabe que, conforme aceleraba más el coche, más cerca podía ver la columna de humo y los carros bomberos.

La peor pesadilla que un padre pudiera vivir se estaba desarrollando frente a sus ojos, dos carros de bomberos estaban intentando sofocar el fuego que estaba devorando su casa, había tres ambulancias y varios coches patrullas, el chofer ni siquiera pudo apagar el coche antes de que Simone saltara de él corriendo en dirección a la zona acordonada, gritando histéricamente que sus hijos estaban dentro, Gordon corrió tras su mujer siendo tenido de igual de forma por una agente de policía, de pronto como si todo sucediera en cámara lenta, de una gran cortina de humo, emergían tres bomberos con sus hijos en brazos, los tres inconscientes, los paramédicos corrieron en dirección a ellos y rápidamente pusieron mascarillas de oxígenos, teniendo extremo cuidado con la pequeña Minna, el pijama rosa que Simone le había puesto ese día estaba negro al igual que los suéteres blancos que llevaban los gemelos ese día, sus rostros estaban manchados por el humo del lugar, dos  bomberos emergieron  del humo con una camilla y una persona cubierta por una sabana, Gordon le ordeno a su chofer que se hiciera cargo de todo, mientras los paramédicos se gritaban que había que llevar a ambos gemelos al hospital, rápidamente los metieron a las ambulancias y una tercera ingresaba con la pequeña Minna, con Simone y Gordon con ella.

Gordon observa como sus hijos desaparecen rápidamente por la puerta de admisión de emergencia, mientras abraza a Simone que llora desgarradoramente en sus brazos con la pequeña Minna en los suyos, en el trayecto había entrado en paro y aunque la entubaron no lograron resucitarla.

Los médicos y paramédicos les dieron un momento de privacidad mientras ambos adultos lloraban por la pérdida de su pequeña, separar a su mujer del cuerpo de su hija, había sido desgarrador para él y el personal médico presente.

Mientras Simone se encontraba en una habitación sedada, el caminaba rumbo a la habitación donde se encontraban sus hijastros, ambos continuaban dormidos y con las mascarillas, se encontraban en estado delicado, ya que ambos había inalado humo del incendio y los médicos esperaban los resultados de las gasometrías, para conocer el estado de ambos, no había quemaduras en su piel, pero se temían que, al inhalar el humo, pudieran existir quemaduras internas a nivel pulmonar.

Estuvo unos minutos y después salió de la habitación necesitaba hacer llamadas para que alguien se encargara del funeral de Minna y Elsa.

En el pasillo se encontró con el jefe de policía y el jefe de bomberos, ambos le dieron el pésame y le informaron que trabajarían en el reporte lo más rápido posible, pero que en primera instancia el incendio pudo haber sucedido por un corto circuito derivado de las luces del árbol de navidad.

El funeral de Minna había sido desgarrador, Simone se había desmayado en el momento en que el ataúd de su hija descendía para estar junto a Kay, los gemelos no habían asistido aún estaban recuperándose y ambos sufrían de estrés postraumático, sobre todo Tom, que despertaba en medio de la noche gritando fuego y llamando en voz desgarrada a Bill, mientras el más pequeño parecía más retraído de lo usual, estaba durmiendo menos y casi no comía, sumado a eso que Simone simplemente no quería verlos.

El último intento de Bill por acercarse a su madre, había terminado en ella gritándole que de no ser por su manía de mantener el árbol encendido todo el maldito día las luces, el sistema eléctrico del árbol no se habría sobrecargado y la casa no se habría incendiado y Minna estaría ahí con ellos, Gordon había intervenido llevándose a un lloroso Bill que le pedía perdón a su madre nuevamente por lastimarla, posteriormente para pedirle disculpas a él por matar a su hermana, él simplemente lo había abrazado y le había dicho que no era su culpa, que había sido un accidente.

Efectivamente había sido un accidente pero no por las luces, el reporte había mencionado la presencia de pólvora en el incendio, lo que lo hizo recordar que él le había dado una bolsa con juegos pirotécnicos a cada chico y estos pudieron desobedecerlo y eso habría provocado el incendio, que Bill siguiera disculpándose por el incendio lo hacía creer que él había sido el responsable del incendio, la única que vez que intento tocar el tema con ambos gemelos, Tom había devuelto el estómago y había gritado aterrado, Bill simplemente había tomado la mano de su hermano y había pronunciado un “debimos haberte esperarte, lo lamento” nunca volvió a insistir en el tema, tomo eso como la confesión de un lamentable accidente, tenía un culpable, pero que caso tenia juzgar a su hijo por algo de lo que él mismo fue el responsable.

***

Gordon desvía la mirada de la foto familiar de su escritorio—Adelante—suspira al ver la figura de Bill al otro lado de la puerta—Creí que ya habíamos dado por finalizada nuestra conversación.

Así parece, pero tengo tres preguntas que hacerte.

Yo varias, pero no creo tener el estómago para soportar las respuestas.

¿En verdad piensas que todo lo que descubras, será realmente malo?

No he tenido el suficiente tiempo para meditar sobre lo que acabo de descubrir, y no estoy seguro si quiero cavar para descubrir que ocultan tú y tu hermano—Gordon vuelve a mirar la fotografía familiar y suspira— ¿Qué vas a preguntar?

¿Cómo descubriste que fue mamá?

David Jost—responde simplemente, obteniendo un asentimiento de parte de Bill.

¿Qué va a pasar con ustedes dos? Me refiero a ti y a mamá, sé que ella te ama y aunque tengamos nuestras diferencias, no me gustaría que su matrimonio se viera destruido por lo que paso.

Cómo ya te dije aún tengo que meditar muchas cosas, pero separarme de tu madre, no está dentro de las posibilidades, amo a tu madre y tal vez ese sea mi más grande error, pero tengo que pensar en lo que ha hecho, tal vez sea hora de que tu madre vea aun psicólogo y un psiquiatra, hay heridas que ya deberían estar sanadas, pero al parecer no es así.

¿Crees que yo comencé el incendio? —esa última pregunta logra descolocar a Gordon.

Bill yo te perdone—responde rápidamente.

Eso no fue lo que te pregunté, ¿crees que fui yo? —pregunta de nuevo, sus ojos brillan expectantes ante la respuesta del hombre.

Creo que fue un accidente, en el que yo tuve mucha responsabilidad.

Bill suspira y se traga las lágrimas y el nudo en su garganta— Pero crees que fui yo.

Bill, no es… —no logra terminar la frase cuando Bill se pone de pie.

Está bien, yo pregunte, sabía de antemano cual sería la respuesta, gracias por ser honesto—abandona la habitación dejando a Gordon con una opresión en el pecho.

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