Notas: Hola, hola! Feliz inicio de semana!
Aquí está la continuación de esta historia.
Disfruten!
6.Ria who?
Bill escuchó cómo se abría la puerta de su habitación, tiró la cadena del retrete, se levantó rápidamente y se lavó la boca.
— Bi — llamó su primo
— ¿Qué pasa, Andrej? — preguntó
— Eso es lo que yo pregunto ¿Te sientes bien? — preguntó el rubio
— No — respondió el moreno
— ¿Bi, qué pasa? ¿Es por Tom, cierto? — susurraba Andrej — Vamos, sabes que puedes confiar en mí
Bill caminó hasta su cama y se sentó en la orilla, su primo lo siguió y se sentó a su lado poniendo una mano en la rodilla del moreno para mostrarle su apoyo.
— Es por él — resopló el modelo mayor — Desde que llegó no he podido estar en paz
— ¿Se propasó contigo o algo así? — dijo el menor molesto — Si él te hizo algo juro por…
— Ya sabe que es su hijo — le interrumpió Bill, Andrej le miró confundido — Sabe que Collin es de él — repitió
— ¡No! — jadeó el rubio tapando su boca con ambas manos — ¿Desde cuándo? ¿Qué dijo?
— Desde el primer día y bueno… se sorprendió, casi se desmaya — contó el pelinegro con una media sonrisa
— ¡Oh my God! Daría la vida de Georg por haber visto su cara — decía el rubio incrédulo
— Sí — sonrió Bill con esfuerzo
— ¿Hay algo más? — preguntó Andrej
— Discutimos… ayer — suspiró el mayor
— ¡Oh no! — dijo el otro triste
— Cree que puede acercarse a Collin así como si nada, cree que tiene derecho a comportarse como su padre después de que lo abandonó por 6 años, Andrej — decía el modelo pelinegro alterado y rompiendo a llorar — Le grité que jamás lo sería y que no se acercara a él… An, él le ha hecho mucho daño y ahora quiere… no sé, no sé qué hacer — lloró desconsolado
— No llores Bibi, por favor — le pidió el rubio abrazándolo
— No puedo evitarlo — decía Bill en los brazos de su primo — Me da tanta rabia, lo odio Andrej, lo odio tanto
— Lo sé, pero no puedes estar así de alterado, a tu pequeño no le gusta verte así y además no quiero que entres en crisis — dijo el menor consolando al otro
— Ya lo estoy— susurró el moreno
Andrej se alejó un poco de él y le miró a los ojos — ¿Bill, en serio? — dijo
— Sí — resopló
—Por eso debes controlarte, la última vez casi mueres — le regañó el rubio
Bill sufría lo que se llamaba trastorno de ansiedad, cuando se preocupa demasiado o algo se sale de su control sufre de nauseas constantes, no come y lo poco que come lo vomita. La última vez que le sucedió fue cuando era acosado por un hombre que estaba obsesionado con él y se curó hasta que vio al tipo tras las rejas.
— ¿Por qué no descansas? — le propuso Andrej — Yo me encargo de tu hijo
— ¿En serio? — preguntó el mayor
— ¡Claro! – sonrió el menor
— ¡Gracias! – dijo Bill acurrucándose en las cobijas sin dignarse a cambiarse por un pijama
— ¡Buenas noches! — sonrió el rubio yéndose de la pieza
Cuando caminaba por el pasillo vio cómo su otro primo entraba a su habitación, caminó rápidamente hasta él y le agarró del brazo y empezó a jalarlo, bajaron las gradas y lo llevó hasta el estudio donde cerró con un portazo.
— ¿Oye, qué te pasa? — preguntó Tom confundido
— ¡Cállate y escucha! — le mando Andrej — Bill está mal por tu culpa, él sufre de ansiedad así que no lo alteres
— ¿De qué hablas? — preguntó Tom
— Ya sé que discutieron — gritó el rubio — ¿Y sabes? Eres un hijo de puta, Tom ¿Crees que puedes a venir a jugar a ser el padre de Collin cuando nunca te has hecho cargo de él? ¿Crees qué es igual de fácil que acostarse con una puta? — Tom lo miró sorprendido — ¡Oh vamos, Tom! Sé bien quien eres y cómo eres, sé que eres un puto, así que ni se te pase por la mente que podrás conquistarlo de nuevo
— ¿Por qué crees que quiero hacerlo? — preguntó el de rastas altivo
— Porque he visto como lo miras, imbécil — rio el modelo — Y te duele haberlo dejado al ver lo bueno que se ha puesto ¿no? – Tom solo bajó la mirada — Como sea, no tienes oportunidad — dijo yéndose del lugar
&
El reloj marcaba las 18:00, en pocos minutos llegaría Tom con su novia para la cena especial que tendrían esa noche en honor a ella. Simone esperaba sentada junto a su esposo, Andrej, Georg y Collin en el salón a que el de rastas llegara con la chica, de pronto vieron a Bill bajar por las escaleras muy arreglado.
— Me voy — anunció el pelinegro al llegar al salón
— ¿Qué, a dónde? — preguntó la mujer alarmada
— David me llamó y dijo que tenía que decirme algo muy importante — decía el pelinegro mientras caminaba hacia su hijo
— Pero la cena con la novia de tu hermano… — le dijo su madre
— No me importa — dijo alzando a su hijo — ¡Hasta luego, cariño! — le besó la mejilla y lo volvió a sentar en el sofá
— ¡Adiós, papi!— contestó el niño
— ¡Bill! — le llamó Simone seria — ¿Por qué haces esto? — preguntó
— Ya te lo dije, no me importa — repitió el modelo de forma arrogante dejando el lugar
— ¡Pero, Bill! — gritó la mujer
— Déjalo Simone, está pasando un mal rato, eso es todo — la calmó su esposo
Simone se sentó pesadamente en el sofá, Bill cada vez se ponía más difícil y ya no sabía qué hacer.
Siguieron esperando unos 10 minutos y de pronto se escuchó el auto de Tom fuera de la casa.
— ¡Allí vienen! — sonrió Simone levantándose
Todos se pusieron de pie y esperaron a que la puerta se abriera para ver a la feliz pareja. Pasaron unos segundos más y al fin se abrió la puerta dejando ver a Tom con una morena pelirroja a su lado.
— No puede ser — susurraron Andrej y Georg al mismo tiempo
— ¡Buenas noches! — sonrió Tom nervioso entrando con su novia de la mano, bueno ella es Ria, mi novia — le presentó
&
Bill caminaba con paso firme por el pasillo que llevaba a la oficina de su querido David, llegó hasta la puerta y la abrió sin tocar encontrándose al hombre sentado detrás de su escritorio ojeando su computadora.
— ¡Dios Bill! ¿Te sientes bien? — preguntó David yendo hacia él al verlo más pálido de lo normal
— No — resopló el modelo acurrucándose en los brazos del otro
— ¿Qué sucede? — preguntó el mayor abrazándolo
— No quiero hablar de eso — dijo el pelinegro contra el pecho del otro
— Ok — aceptó
— Ahora dime ¿qué es eso tan importante que debes decirme? — preguntó Bill separándose de David
— Bueno, ven aquí — dijo llevándolo hasta el sofá de la oficina — Acaba de hablar son unos diseñadores de Estados Unidos y ellos quieren contratarte — habló David
— ¿Qué? — dijo el modelo incrédulo — ¡David, eso es asombroso! — sonrió
— Lo sé, pero hay algo más — informó el representante — Ellos quieren que te vayas a vivir allí, con Collin obvio
— ¡Wow… Dios David, eso es genial! — gritó el modelo levantándose emocionado —Allí podríamos ser la familia que hemos soñado, tú y yo, criando a Collin y a todos los bebés que tengamos porque… ¿Por qué tu irás, cierto? — preguntó poniéndose serio
— No — respondió David — Bill ellos te quieren a ti no a mí, así que allá te buscaran otro representante
— No…no, no, no y no — negaba el modelo — Entonces no me iré, no sin ti, amor
— Bill no puedes perder esa oportunidad, has soñado con esto desde siempre y no puedes renunciar por mí — dijo el representante molesto levantándose del sofá dándole la espalda al moreno
— No me iré sin ti — susurró él abrazándolo por la espalda
— Bill — le llamó el otro volteándose
— ¡Shhh! — lo calló el pelinegro poniendo su mano en la boca — No insistas y mejor aprovechemos que solo estamos tu y yo en el edificio — sonrió Bill lascivamente
&
La cena en la casa de los Kaulitz ya se había acabado y ahora estaban tomando el postre en el salón mientras hablaban más con la chica de Tom. Simone se desvivía en atenciones con la chica, le encantaba como se veía con su hijo, en su mente ya pasaban los planes de boda y de la decoración de las habitaciones de sus próximos nietos; Gordon solo se dedicaba a comer su delicioso postre escuchando a los demás hablar mientras Andrej y Georg no dejaban de susurrarse criticando a la chica.
— Es una descarada — susurraba el rubio
— Lo sé, no puedo creer que sea ella — susurró de vuelta el castaño
— Pero esto no se va a quedar así — dijo el modelo levantándose llevándose a su novio con él — Con permiso — se disculpó
— ¿Hey, qué haces? — preguntó Georg siendo jalado por su novio
— Llamaré a Bill — dijo el menor una vez que estuvieron lejos para no ser oídos sacando su celular
— ¿Qué? — dijo el otro — ¿Estás loco?
— Sí y así me amas — contestó llevándose el aparato al oído
— Pero…
— ¡Shhh, calla! — le mandó
— “¿Hola?” — contestó Bill
— Bibi, tienes que venir en este momento — susurró Andrej
— “¿Le pasó algo a mi hijo?” — preguntó asustado
— ¡NO! — gritó — Tienes que venir a ver quién es la novia de Tom — susurró de nuevo
— “Andrej, sabes que me importa una mierda Tom y su chica” — bufó el otro
— Solo deja de coger con David y mueve tu puto culo aquí — le mandó
— “Estoy de camino como desde hace unos 10 minutos, imbécil, pronto estaré ahí” — dijo el pelinegro
— Y Bill — le llamó el rubio
— “¿Qué?” — preguntó Bill cansado
— Recuerda que eres una diva — sonrió el otro cortando la llamada
El rubio y el castaño volvieron al salón y se sentaron. Por otro lado, Bill le pidió a David que se apresurara, si su primo le había dicho que recordara que era una Diva era porque debía hacer una entrada triunfal. Al cabo de 15 minutos el modelo ya se encontraba enfrente de la mansión, se despidió de su amante rápidamente y casi corrió hasta la puerta, la abrió, caminó hasta el salón donde se escuchaban unas para nada delicadas risas, llegó al él y no pudo evitar sorprenderse al ver quien estaba allí junto con su familia, tomada de la mano de su hermano.
— Vaya, vaya, vaya, miren a quien tenemos aquí, Ria “Trepadora” Sommerfeld — sonrió cruzándose de brazos
Todos voltearon a verlo con cara de asombro, excepto Georg y Andrej que si sabían el delicado seudónimo de la mujer.
— ¡Hola, Bill! — saludó Ria poniéndose de pie retándolo — Tanto tiempo sin verte
— Sí —rio el moreno caminando hasta quedar a su altura — Así que ya pudiste atrapar a un riquillo — rio mirando Tom de reojo
— Bill — le regañó su madre
— ¿Qué? — rio el modelo — Solo digo la verdad, conozco a Ria desde hace mucho y ha hecho muchas cosas para lograr convertirse en “modelo”, hasta favorcitos a los diseñadores — dijo simulando con su mano que hacia una paja
— ¡Bill, ya basta! — mandó su padre levantándose del sofá
— ¡Está bien! — bufó el moreno con fastidio — Solo les informo sobre lo que están metiendo a esta casa — dijo retirándose triunfante
Ria no sabía que decir, su novio la veía con cara de confusión, tendrían una charla muy larga después de esto pero se encargaría que el modelo pagara esa humillación.
Notas Finales:
Ay, este Bill. Que vergüenza con Ria.
Gracias por leer y comentar!
Besos!