7: Té de Medianoche

Wir Schliessen uns Ein”

Capítulo 7: Té de Medianoche

Bill se secó una última lágrima y soltó un suspiro, mientras volvía el rostro para ver a su hermano, quien curiosamente, ya no se mostraba tan abatido como hacía unos momentos.

Todo esto es una locura, ¿verdad? —dijo el rubio, buscando la mano de su gemelo.

Lo es. Una grande e inexplicable locura. —Suspiró y también giró el rostro para ver al otro—. ¿Quieres un poco de té?

Bill sonrió y comentó—. Cada día, desde que nos mudamos al departamento con David y los chicos, me preparas un té. Cada noche, es nuestra pequeña tradición. —Volvió a sonreír.

Tom correspondió su sonrisa—. Es curioso que lo menciones, ¿sabes por qué? —Bill movió negativamente la cabeza—. Porque esa separación que te conté, no fue lo único que recordé en esta noche.

¿A no? —Bill preguntó por cortesía, porque sabía que a veces veía dos o hasta tres vidas por noche.

No, vi mucho más de esta vida como William y Anthony.

Pero nos separaron. Yo solo veo los instantes de nuestras vidas, en los que estuvimos juntos. Nada más —agregó el rubio, un poco perplejo.

Lo que pasa Bill, es que Majora solo nos separó físicamente, en realidad nunca perdimos contacto.

Por primera vez en mucho tiempo, Bill vio que Tom se veía emocionado al relatar algo de sus vidas anteriores, así que sonrió y apretó más su mano—. ¿Cuéntame?

Después de quemar el pueblo, Tony fue arrastrado por los hechiceros hacia la casa de Majora. Al llegar, ella le contó toda la tristeza que sintió al perder a su hijo y como deseaba poder cuidar a uno de ellos—. Pero la egoísta de vuestra madre, me quitó esa oportunidad, huyendo con vosotros siendo apenas unos bebés.

Anthony se enfrentó a ella—. No sacarás nada con retenerme aquí a la fuerza. Sabes que soy un hombre y me escaparé a la primera oportunidad… a no ser que…

La bruja vio la ocasión justa para hacer un trato con su nieto, así que intervino—. ¿A no ser que, qué? Pide lo que quieras, soy poderosa y podrás tener todo lo que tu pobre madre no pudo darte.

Hay algo que quiero, no se trata de dinero, ni poder.

Habla muchacho. ¿Qué desea tu corazón?

Tony achinó los ojos astutamente y contestó—. En realidad son dos cosas las que quiero.

Vaya, vaya, eres un jovencito listo. Me agrada eso. Anda, pide.

El joven asintió y dijo—. La primera y más importante, es que me asegures que Bill estará bien. Tú misma pudiste verlo, es un chico debilucho y no se le daban bien las tareas del campo. Él siempre ayudaba a mamá. —La bruja achinó los ojos, parecía molesta, así que Tony agregó—. No tendré necesidad de escapar para ir con él, si me aseguras que está bien. Eres una hechicera poderosa, yo mismo vi tu potencial, así que velar por el bienestar de tu otro nieto, no creo que sea mayor inconveniente.

Majora había visto el lazo de afecto que existía entre los gemelos, estaba segura que si no accedía a este capricho de su nieto, huiría en cuanto pudiera, para volver junto al flacucho pelinegro. Además, si le daba en el gusto, tendría a Tony por las buenas y eso era justamente lo que deseaba, una familia.

¿Y cuál es tu segunda petición?

¿La segunda? ¿Quiere decir que aceptas la primera?

Contesta mi pregunta y meditaré un poco.

Si prometes que cuidarás a Bill, me quedaré aquí contigo, como un nieto, como la familia que somos, así que mi segunda petición será que me enseñes magia. Quiero aprender sobre tus poderes, para poder, algún día, ser tu sucesor.

Majora sintió orgullo en su pecho. Había escogido bien, este chico era igual a su difunto hijo. Sus ojos brillaron y se aclaró la garganta antes de responder—. Acepto, concederé tus dos peticiones.

¿Lo harás?

Lo haré. —Alzó sus manos y dio dos fuertes aplausos—. ¡Brian! —Exclamó y entonces apareció un joven fornido y cabello muy corto y muy rubio.

Tom estalló en risotadas, deteniendo su relato. Bill se sorprendió y le dio un golpe en el brazo—. ¿Estás inventando todo esto?

¿Qué? ¡No! —Continuó riendo un poco más, pero se controló al ver el ceño apretado de su gemelo—. Lo que pasa, es que vi a Gustav en esa vida. Gustav era Brian, un sirviente de Majora.

¿Gustav? —Bill abrió muy grande sus ojos—. ¿Te refieres a Gustav? —Tom asintió—. ¿Nuestro Gustav?

Sí, Bill, nuestro baterista y mejor amigo.

No lo puedo creer.

¿No lo viste nunca? —Preguntó Tom—. ¿O a alguien más de nuestro tiempo?

No podría estar seguro. Siempre vi destellos de nosotros. No me fijaba en los demás, a menos que fuera necesario.

Y espera que no es el único.

¿No me dirás que Georg también estaba allí?

Por supuesto, los G’s siempre están juntos, hasta en esa vida pasada, ellos también se conocían.

Como nosotros.

Sí, pero no eran amantes. —Tom sonrió, pero luego arrugó el ceño.

Bill notó su incomodidad y preguntó—. ¿Puedes contarme el resto? ¿Recuerdas el final de la historia?

Claro.

Majora llamó a Brian y el joven inclinó la cabeza en señal de respeto—. Mi señora.

Tengo un encargo para ti. Se trata de… —Y le explicó todos los detalles y además le dio una bolsa de oro para realizar su petición—. Y te quedarás con él, para resguardar su seguridad. Serás desde hoy, su mayordomo.

Sí, mi señora.

Como prometió, el joven Tony no intentó huir de las instalaciones de su abuela y también se dedicó a estudiar un libro de hechizos básicos, que ella le entregó con una sonrisa, que pareció más bien una mueca.

No más de una semana después de haber llegado a su nueva morada, conoció a otros de los brujos que conformaban la orden secreta que manejaba Majora. Se trataba de un joven muy apuesto, de pelo castaño muy corto, brazos musculosos y hermosos ojos verdes. Anthony envidió su contextura física, porque él, pese a que lo ocultaba con sus ropas, era tan delgado como Will, su gemelo.

Anthony, ve afuera a regar las plantas. —Ordenó su abuela, dejándole en claro que esas reuniones estaban absolutamente prohibidas para él, al menos por el momento.

Sí, Majora —respondió el chico y salió presuroso de la casa.

Al llegar al jardín, se sentó bajo un árbol y comenzó a repasar los títulos de los encantamientos de su libro. Hasta que por fin, dio con lo que estaba buscando.

—“Hechizo de protección a distancia” —susurró muy bajito.

¿A quién intentas proteger? —Preguntó una voz a sus espaldas.

Tony cerró el libro de golpe y se levantó para encarar al intruso—. No es de tu incumbencia. ¿Y quién eres tú? ¿No te han enseñado que espiar a la gente es de mala educación?

El chico de los ojos verdes sonrió y estiró la mano, como saludo—. Tú debes ser el nieto de Majora, soy Calvin, miembro de… su grupo. —Arrugó la nariz.

¿Eh?

El chico soltó un suspiro—. La verdad no me gusta nada ser parte de ellos. Son unos idiotas arrogantes, incluido mi padre, especialmente mi padre. —Apretó los puños fuertemente.

Te obligaron a ser parte de ellos. —No era una pregunta, era una afirmación que se notaba en la expresión dolida de Calvin.

Es una estúpida tradición que lleva la familia, cada miembro masculino de los nuestros, está condenado a ser un hechicero.

¿No te gusta la magia? —Preguntó Anthony un poco impactado.

La magia es hermosa, pero ellos la usan para conseguir poder y riquezas. Siempre están al servicio de los feudales más ricos y abusan con los pobres. —Miró al otro con tristeza—. Como lo que pasó con tu mamá.

Después de eso, el chico de cabello castaño formó un lazo de amistad con Tony, que se volvió inquebrantable, al punto que ni siquiera la muerte lo pudo romper.

Le contó que estaba enamorado de la hermana de su mejor amigo, pero que su familia era humilde y por tanto nunca arreglarían un matrimonio entre ellos. Brian se había unido al servicio de Majora para evitar que destruyeran a los suyos, pues ella había descubierto el romance entre su hermana y Calvin. El rubio, que ahora cuidaba de Bill, le había jurado lealtad a la bruja y había cometido actos injustos, solo para proteger a su mejor amigo y a su familia. Por esa razón, Calvin había mejorado varios encantamientos a distancia, para guardar la vida de Brian, cuando estuviera en las sucias misiones de la bruja inescrupulosa.

A escondidas, Calvin ayudó a Tony a aprender y dominar el mejor hechizo de protección a distancia, llamado “Té de medianoche”. Y tal como se indicaba, debía preparar una infusión de hierbas, cuando el día terminaba, dando paso a uno nuevo, es decir, a la media noche. Anthony aprendió la cantidad exacta de hierbas y el nombre de cada especia, para preparar el brebaje caliente. A cambio de ello, Calvin envió un mensaje a Brian, para que Will tomara un baño al mismo tiempo y de esa forma, el vínculo se completara. El gemelo pelinegro sería envuelto por las aguas que lo protegerían tanto en su salud física como también en la emocional, porque recibiría un abrazo místico de su hermano y amante, haciéndole saber que todavía estaba en sus pensamientos y en su corazón. Desde ese día, hasta el final de su vida, Anthony preparó un “Té de medianoche” para Will.

Oh… —Bill suspiró y sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas, pero contuvo los deseos de llorar y preguntó—. ¿Crees… crees que por eso siempre me preparas un té por las noches?

Eso creo… es como una tradición que mi subconsciente se negaba a olvidar.

Es algo muy lindo.

Sí, era para demostrarte cuánto te amaba y me preocupaba por ti. Igual que ahora, quiero decir, igual que en esta vida.

Pero tú no eres mi amante.

Te amo y te he amado como hermano desde que nacimos, Bill. —Tom sonrió y le dio un apretoncito a la mano de su gemelo—. Eso nunca va a cambiar.

Claro… —Bill sintió que el nudo en su garganta se intensificaba.

Espera, queda algo más que vi en este recuerdo.

Dime.

La maté.

¿Eh?

Maté a nuestra abuela, a Majora —respondió Tom, con el ceño fruncido, lleno de molestia.

Pero si estabas viviendo allí y todo parecía estar bien, ¿por qué hiciste algo así?

Por venganza.

¿Por nuestra madre?

No, lo hice por ti, por su culpa también te perdí.

No entiendo.

Desde que hice amistad con el Georg de ese tiempo, Calvin, me volví muy fuerte, así que ella vio la oportunidad de mostrarme como buen partido y ofrecerme en matrimonio, con la hija de alguno de los miembros de su orden secreta. El rumor llegó a oídos de mi querido Will y no pudo soportarlo.

Oh, Dios mío, ¿qué hice en ese tiempo?

Cometiste suicidio.

Oh… —Nuevamente sus ojos se llenaron de lágrimas—. Me sentí traicionado y no pude soportar la idea de perderte, ¿no es así?

Tom asintió—. Brian llegó ese mismo día a contarnos, estaba llorando porque se había vuelto un gran amigo tuyo.

Mi querido, Gustav.

Y entonces, sin siquiera pensarlo me enfrenté a Majora y la asesiné.

¿Usaste tus poderes? —Preguntó Bill, con un brillo de emoción en sus ojos.

No, estaba demasiado molesto, ningún conjuro habría salido bien, simplemente tomé un cuchillo y la apuñalé tantas veces como pude, hasta que la muy maldita dejó de respirar. —Tom volvió a empuñar las manos muy fuerte, la ira que lo embargó se sintió en el ambiente—. Calvin tuvo que quitarme de encima, de lo contrario habría seguido dándole puñaladas una y otra vez.

Bill no pudo evitarlo y envolvió a su hermano en un abrazo—. Lo siento mucho. No quise dejarte solo.

Y no lo hiciste. Esa noche volví a preparar el “Té de medianoche”, pero en su interior llevaba un nuevo ingrediente.

¿Veneno? —Preguntó el rubio, adivinando la respuesta.

Te seguí ese mismo día. Pero antes de irme, fabriqué un hechizo que uniría nuestras almas por el resto del tiempo, hasta que por fin, lográramos estar juntos, de la forma en que siempre hemos deseado.

Por eso todavía estamos buscando.

Así es, Bill. Quizás todavía nos quede mucho por vivir.

 

& Continuará & 

¿Les gustó la continuación de la vida de Anthony y William? Y la gran pregunta, ¿quién creen ustedes que escribió este capítulo? No olviden dejar sus comentarios. Recuerden que así nos animan a continuar. Besos a todos y gracias por su visita.

por administrador

Publico con autorización del autor

2 comentario en “7: Té de Medianoche”
  1. De nuevo, este capítulo aclara otra de mis dudas… Entonces en esta vida si podrán estar juntos?
    Seguiré leyendo para enterarme hahaha.

  2. También me pareció adorable que aparecieran los G’s en su pasado. Eso me hace pensar que ellos también tienen una conexión con los gemelos en esta vida? Les quedará algo de esos poderes de sus vidas anteriores? Hahahaha.

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