CAPÍTULO 86: NO ES AMOR

Sofia le sonrió al pequeño niño que sostenía entre sus brazos, el cual estaba muy entretenido jugando con los mechones de su cabello, su mirada se despegó de las mejillas sonrojadas para dirigirse a los ojos azules de Jake, que la miraba con cierta aprensión al ver que aún no le entregaba al niño.

Bueno pequeño pillo llego nuestra hora de decirnos adiós—acaricio la suave mejilla del niño, quien balbuceo—si supongo que también te echaré de menos—le sonrió con maldad a Jake, dando unos pasos atrás, provocando tensión en el hombre quien se moría por arrebatarle al niño, pero se contenía, todo por la presencia de Markus quien parecía aburrido detrás de sus gafas—Si tu madre se pone pesada en unos quince años, siempre puedes llamarme—le dijo lo suficientemente alto para que la mujer rubia que aguardaba detrás de Jake escuchara.

Sofia, por favor—pidió Jake.

Bien, tienen suerte de que alguien intercediera por ustedes, si dependiera de mí, no se los entregaría, por la sencilla razón de que no cumplieron con su parte.

Dame al niño, yo me encargo de Robert.

Tienes un padre tan inútil y tan mentiroso, que creo que estarías mejor conmigo, ¿tú qué opinas? —le dijo al niño que solo rio y aplaudió, obteniendo una sonrisa tierna de la rubia—incluso creo que me prefiere sobre ustedes.

Un gruñido a su espalda le recordó que era hora de terminar con su juego.

Camino hacia Jake regresando con cuidado al niño a los brazos de su padre, quien lo apretó contra su pecho en cuanto se vio libre de los brazos de la rubia.

Cuídalo, la próxima puede que no sea yo, quien se lo lleve—le advirtió dándose media vuelta para salir de la oficina de Jake, escuchando como el niño rompía a llorar desesperado, el sonido del llanto se perdió tras las puertas del ascensor cuando se cerraron y la llevaron a la planta baja.

Entro en la camioneta que la esperaba fuera del edificio dejo escapar un resoplido cuando la puerta se cerró.

¿No te sientes mejor ahora que has hecho las cosas bien? —pregunto Tom a su lado.

No—respondió molesta—aún tengo otras cosas con las que lidiar.

Sofh, no seas malcriada, ya te di mi palabra y en menos de lo que esperas ese cerdo va a pagar todas.

Sofia decidió no decir nada, aún estaba molesta con el chico sentada junto a ella, por obligarla hacer lo que había hecho, al final no fueron tres horas como él había dicho, justo cuando pensaba que Tom se iba, decidió regresar y con la excusa de mejor asegurarse de que cumpliera la obligo a ir a donde estaba el niño y llevarlo donde sus padres.

***

Para cuando llego a la casa de Morgana era casi las diez de la noche, sabía que su tía le exigiría una explicación sobre a donde se había ido con Tom, esperaba poder evadirla y tal vez inventarse algo por la mañana.

¿Dónde estabas? —fue lo primero que escucho en cuanto la puerta fue abierta.

Dejo escapar un gruñido de fastidio, no quería hablar con Morgana aún—Arreglando un asunto, con Tom.

¿Qué asunto?

Algo que solo nos atañía a él y a mí.

Bill—especifico con voz molesta.

Aunque no lo creas esto no tenía que ver con Bill.

¿Entonces con quién?

Tía no soy una niña como para que me interrogues de esa manera.

Entonces no actúes como una, dime la verdad.

Cerro los ojos frustrada estaba cansada, la cabeza le dolía y Morgana no estaba ayudando en nada.

Fui a ver a Jake.

¿Qué hacías tu reunida con ese hombre y porque él te llevo?

Porque tenía algo que terminar con Jake y Tom quería asegurarse de que así fuese, ya estarás contenta, ahora si me disculpas estoy cansada y solo quiero dormir—hizo su camino hacia las escaleras con la esperanza de por fin descansar.

¿Estas volviéndote acostar con ese hombre?

¿Disculpa? —se giró viendo a su tía con ojos rabiosos.

Me escuchaste bien, es por eso por lo que Tom estuvo aquí.

Escúchame bien tía, entre Jake y yo no hay nada, fue el más grande error de vida y no voy a volver a repetirlo.

Morgana entrecerró sus ojos no creyendo en las palabras de su sobrina.

No me crees, ¿cierto? Tía en verdad crees que soy esa clase de persona.

Yo ya no sé quién eres—dijo con voz dolida—desde que Bill apareció en tu vida y te empeñaste enredarte con él te desconozco.

El único hombre con él que me estoy acostando ahora y espero que sea para siempre es Bill, así que, si estas insinuando que soy una cualquiera, te estas equivocando.

No puedo creerlo, ¿aun sigues viéndote con él? ¿es que no te ha bastado todo el daño que te ha hecho, para entender que no te quiere?

¡Tú no entiendes nada!

¿Entonces explícamelo, eso hará más fáciles las cosas?

No, no las va a hacer más fáciles, si te digo lo que está ocurriendo, solo vas a pensar que es su culpa, porque es lo que piensas, no te agrada ya lo sé a nadie le agrada, pero me hace feliz, eso debería bastarte.

¿Te hace feliz? Tú eres ciega, Sofia, ese hombre no te hace feliz, ¿Qué hace falta para que te des cuenta, que él solo te usa y te deja cada que quiere?

No me utiliza.

¿No se supone que están separados?

Sofia se pasó las manos por el cabello frustrada— Es complicado.

¿Complicado? ¿Qué puede ser complicado entre ustedes, si haces lo que él quiere? Cariño yo no soy tu enemiga, solo … solo cuéntame que ocurre, me aterro de solo imaginar que él está jugando contigo y tú se lo estas permitiendo.

No lo hace—dijo tranquilamente —solo… solo tenemos que arreglar unas cosas y volveremos a estar juntos, solo es eso.

¿Mientras tanto te ves a escondidas con él, como si fueras una …? —se detuvo abruptamente al darse cuenta de lo que iba a decir.

¿Cómo una puta? Eso iba a decir—termino Sofia con frialdad.

La mujer titubeo unos instantes—Si, eso es lo que iba a decir, es lo que tu comportamiento me da a entender.

Bien entonces la puta se va de tu casa, para que no tengas que verme—se dirigió al segundo piso

¡Sofia! —grito Morgana yendo tras ella e irrumpiendo en la habitación de la rubia que estaba guardando sus cosas en una mochila —¿Qué haces?

Me voy de tu casa, para que no tengas que preocuparte de mí comportamiento.

Cariño yo no deseo que te marches, y jamás quise referirme a ti como lo hiciste abajo, solo quiero que entiendas, que lo sientes por Bill, no es amor, Sofh, tu no estás enamorada de él, solo sientes pasión y lujuria y estas confundiendo eso con amor—sujeto su mano apretándola intentando que se sencillo gesto le transmitiera toda su preocupación, pero la rubia se soltó del agarre.

Tía te diré esto solo una vez y será la última, no voy a negar que si hay mucha pasión y lujuria entre nosotros, pero eso no es lo que sostiene nuestra relación, él ha sido el único hombre con el que no he tenido que cerrar los ojos, cada vez que me besa o me toca, no me siento sucia… —elevo su mano para evitar que su tía la interrumpiera—no soy la chica que una vez fue violentada siendo una niña, soy una mujer a la que aman y ama, eso soy cuando estoy con él, lamento que mi decisión de seguir con él te cause tantos sinsabores pero ya no tengo siete años soy una mujer de veinticinco años, que sabe lo que hace.

A mi me parece que no. Él no es bueno, su presencia en tu vida solo ha sido toxica, solo date cuenta como ha cambiado tu relación con Lemir, como me hablas a mí, como te estas comportando ahora. Tu no eres esta persona que actúa sin pensar en los demás.

Pues lo lamento mucho—su voz ya denotaba cansancio.

Tu padre y tu tío deben estar decepcionados de ver como te has dejado influenciar por un hombre como ese, que no eres la mujer fuerte e independiente en la que ellos soñaron en que te convirtieras, no eres mas que una …

¿Una qué?

Morgana cerro los ojos, sintió la bilis subir por su garganta y sabia que era cruel lo que iba a decir, pero no podía evitar usar la comparación —Una replica fiel de tu madre, eso es lo que eres.

Sofia sintió que su corazón se apretó ante esas palabras, su mandíbula tembló de rabia—No soy mi madre, yo no me parezco en nada a ella.

Te pareces más de lo que crees.

¡NO! —grito—ella … ella un ser enfermo que se dejo manipular por un monstruo y no lo compares con Bill, que esta demasiado lejos.

Por más que quieras negarlo sabes que tengo razón en lo que estoy diciendo. Eres como ella, eres débil ante Bill, te engañas diciendo que lo que sientes es amor, pero no lo es.

Los ojos de Sofia estaban llenos de lágrimas, pero se negaba a dejarlas salir, su cuerpo temblaba de rabia y Morgana se sentía la peor persona del mundo, porque sabia que sus palabras la estaban lastimando, pero necesitaba hacerla recapacitar, que entendiera que Kaulitz, no era lo mejor para ella, que esa relación toxica solo iba a destruirla.

Sofia se limpió con raba la única lagrima que resbalo por su mejilla, tomo su maleta sujetándola fuertemente por el aza y dirigiéndose hacia la salida de esa casa.

¿Te vas? Aun no hemos terminado de hablar—Morgana salió tras ella, encontrándose ambas con Adam en el pasillo quien miro de una a la otra con la duda en su rostro, sus ojos siguieron la línea del brazo de la chica deteniéndose en la maleta que llevaba.

¿Qué esta ocurriendo aquí?

Me voy, para que mi—se detuvo un segundo —Para que Morgana no tenga que seguir viendo como me convierto en Rachelle, enviare alguien por el resto de mis cosas, cuídate Adam—le sonrió ligeramente al hombre, le dio una ultima mirada a su tía antes de terminar de bajar las escaleras y salir finalmente de la casa.

Continuará…

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