Fic TWC / TOLL de Aliiceh Liliiah

Capítulo 6

-Pero Tom… ¿Por qué ya no quieres volver a ser mi hermano? Primero ya te estabas hartando de ser mi hermana y que es muy duro la vida de una mujer, ¿Y ahora resulta que no quieres volver a ser tú mismo? ¿Qué te pasa?- Bill perseguía a su aun hermana por toda la casa. Tom estaba algo harta porque su hermano no dejaba de preguntarle eso desde hace ya una semana. La última vez que pelearon, Bill le prometió que haría lo que fuera para que Tom volviera a ser chico, pero Tom ya no estaba conforme con la idea…

[Flashback]

Ya era de noche y empezó a caer una ligera lluvia, Tom estaba abrazado al pecho de su hermano. Ambos estaban recargados y sentados contra la pared del cuarto de Bill. Bill se había quedado dormido, por tanto que había llorado por pedirle perdón a Tom, pero Tom estaba pensando, sobre porque Bill desde que se volvió chica, lo quiere “de más”, hasta Tom podría pensar que se estaba enamorando de ella. Esa pregunta le rondaba la cabeza, pero por más que trataba de concentrarse, se quedó dormida abrazada a los brazos de su hermano. 

Tuvo un extraño sueño, donde Bill y ella eran dos extraños, o sea, no eran hermanos ni parientes, donde ambos se volvían novios y vivían felices por siempre comiendo galletas y bebiendo leche. No podía estar en paz en sus sueños. Debía de acabar con eso antes de que pasara algo malo.

Tom abrió lentamente los ojos, sin moverse mucho, mientras todavía sentía el aliento de hermano contra su cabello, lo que hizo que un escalofrió recorriera su espalda en menos de un segundo. Levanto la cabeza hasta encontrarse frente a frente con su hermano ya despierto. Sus frentes estaban juntas por un largo rato, pero ninguno hablaba, hasta que Bill se le acerco más y le dio un beso tierno a Tom. El beso no duro mucho, hasta que Tom recordó algo, Tom se separó de su hermano, pero no dejaba de abrazarlo.

-¿Qué pasa Tom?- Bill empezó a acariciar el cabello de su hermana con suavidad.

-Bill… ¿Puedo preguntarte algo?

-Claro Tom… ¿Qué cosa?- Tom trago saliva y se concentró en la pregunta, lo que hizo que Bill se tensionara un poco.

-Bill… no lo malinterpretes, ni pienses que te estoy insultando porque no lo hago, te lo juro, pero… ¿Eres bisexual?- Bill se impresiono por la pregunta.

-¡NO! Por supuesto que no…- Tom sintió algo raro en el estómago, como una patada, y no eran réplicas de la que le habían dado anteriormente.- ¿Otra pregunta?- Tom pensó por unos segundos.

-Sí… ¿De qué forma me quieres?- Bill se quedó pensando en la respuesta por un par de segundos, parecía querer decir algo, pero no sabía exactamente que.

-¿A qué te refieres?- Bill miro a Tom con extrañeza ante la pregunta. Ya no había vuelta atrás, debía de preguntar bien y salir de dudas.

-Me refiero a que… ¿De qué manera me quieres? ¿Por qué desde que soy chica te pones más cariñoso conmigo?- Bill se quedó boquiabierto por la pregunta, no tenía exactamente la respuesta, pero si tenía una… un poco vaga.

-Pues… Mmm… Te quiero… Como hermana…- Tom se sorprendió por la respuesta… Las palabras se atascaron en la garganta de Bill.- Eres más guapa como mujer… Pero… No sé…

-¿No sabes?

-No. Perdon Tom…- A Tom se le bajaron los ánimos con esa respuesta. No estaba dispuesta a pelear porque no quería repetir otro golpe de su hermano. Solo se abrazó más a su hermano y ambos se quedaron dormidos otra vez. Tom estaba esperando hasta que llegara la mañana. Ya habría pasado la “tensión” que tenían en esos instantes. Pero lo que más quería era salir a despejar su mente.

Esa mañana, Bill y Tom se levantaron del suelo y se dirigieron a la cocina a desayunar. Tom estaba sirviendo la leche en dos tazas, mientras que Bill hacia unos sándwiches.

-Tom…- Dijo Bill sin apartar la vista de lo que estaba haciendo, al igual que Tom.

-¿Uhm?

-Perdón…

-Ya Bill… Olvídalo…

-Oye… Todavía puedo arreglarlo…- Esa frase hizo que Tom levantara la mirada y mirara a su hermano, con extrañeza, sorpresa, incluso hasta cierto punto… con odio.

-¿Puedes arreglar qué?- Dijo dirigiendo toda su atención a su hermano.

-Tu cambio de… sexo…

-¡NO BILL! ¡NO QUIERO!

-Pero… ¿Por qué?- Bill miro con sorpresa a su hermana. Tanto había luchado para saber la verdad para volver a ser hombre, y ahora que la sabe, no quiere volver.

-Eso no te importa…

-¡No te hagas la digna! ¿Por qué no quieres ser hombre otra vez?

-Por… asuntos míos… Bill, ¡Tú nunca lo entenderías!

-¡Pues dime como puedo entender! ¡En verdad quiero!

-No Bill… ¡No quiero volver a ser hombre otra vez!

[Fin de flashback]

-¡Bill! ¡Ya te lo dije mil veces! ¡NO QUIERO VOLVER A SER TU HERMANO!

-¿Pero porque ese cambio de idea? ¡Hace una semana que no quieres volver a ser hombre! ¿Por qué? ¿POR QUÉ?-Bill agarro un brazo de Tom y le dio la media vuelta para quedar frente a frente con ella.- ¿Por qué ya no quieres ser hombre?- Tom miro con lastima a su hermano, mientras trataba de inventar una buena respuesta. 

-Bill… Ya te lo dije… Nunca lo entenderías… Incluso si te lo explicara con manzanas y lápices… Nunca lo entenderías…

-¿Ni con un dibujo?

-No Bill… Ni con un dibujo…- Tom se volvió a dar la vuelta y se metió a su cuarto. Bill trataba de buscar una razón por la cual su hermana no quisiera volver a ser su hermano. Porque quizás le gustaban las cosas de chicas, ya se había acostumbrado a todos los cambios, o quizás… Tom podría…

-No… ¡Eso no puede ser! ¡Ay Bill! ¿Cómo puedes pensar eso?- Se dijo Bill a si mismo burlándose mientras pensaba una posibilidad… Que la creía imposible o descabellada… Pero no lo era del todo. Bill regreso a la sala de su casa con una sonrisa burlona dibujada en su cara, mientras veía en la televisión: Dr. House.

Tom se encerró en su cuarto, mientras se ponía sus audífonos y escuchaba una canción que ni por todo el dinero del mundo hubiera escuchado si fuera hombre: “Alguien soy yo” de Enrique Iglesias. Cuando la había escuchado por primera vez, no le encontró el sentido a la letra y la dejo de lado, pero repentinamente le entro la curiosidad por escucharla otra vez, para ver si entendía algo, y por fin logro entender lo que en verdad quería decir la canción. Tom estaba acostada en su cama escuchando la canción y tratando de profundizar en el sentido de lo que decía, hasta que en sus profundos pensamientos llego la perfecta y clara imagen de Bill, justo cuando sonaba el coro “Alguien te quiere, alguien te espera… Alguien te sueña y tú no sabes que soy yo… Alguien te piensa constantemente… Alguien te busca y por fin te encontró… Alguien te amo… Y alguien soy yo…” Tom podía ver los ojos perfectamente delineados de su hermano, su cara muy blanca, y sus labios de un color rosa pálido. Sintió que se le fue el aire cuando le llego esa imagen, y más con esa parte de la canción. La idea de Bill no era tan descabellada como él pensaba… Tom estaba…

-¡Tom! ¡Abre!- Grito Bill desde afuera de la puerta.

Oye papi! You’re like a mocha! Come get a Little closer and bite me en la boca! Rabiosa… Rabiosa… Yo soy Rabiosa…

-¡TOOM! ¡Tenemos 13 años! ¡Yo no pienso andar de loca barata solo porque tú quieras!- Tom abrió la puerta con mala cara por lo que había dicho su hermano, todavía con su celular en la mano y los audífonos puestos.

-¡Idiota! ¡Es una canción!

-¿Qué clase de canción es esa? ¿De quién es?

-¡DE SHAKIRA ANIMAL! ¡“RABIOSA”! 

-¿Qué dices? ¿Esa canción existe?

-¡Claro! Yo soy Rabiosa… Rabiosa…– Dijo Tom mientras trataba de imitar la coreografía y el movimiento de caderas de la cantante.

-Tom… Ya me estás dando miedo…

-Cállate… ¿Para qué me querías?

-¡Ah sí! ¡Se me olvido por andar escuchando tu “rabiosidad”!

-¡Yo soy Rabiosa! ¡Así que cuídate!

-¡Uh! ¡Qué miedo! Mejor Oye mami… Vuélvete loca, aráñame la espalda y muérdeme la boca…

-¡Y la loca barata soy yo! ¿No te mordiste la lengua querido hermanito?

-¡Cállate que ya me acorde que te venía a decir! Dice Georg que si quieres salir con él…- Bill la miro con sonrisa picarona, mientras que Tom lo miraba enojado, como si Bill tuviera la culpa del sarcasmo de Georg

-Dile que se vaya a la mierda…

-¡No hace falta! ¡Ya escuche!- Georg subió las escaleras y vio a Tom con una sonrisa pícara.-

-Mejor me voy…- Dijo Bill metiéndose a su cuarto. Georg se acercó hasta donde estaba Tom.

– Entonces… ¿Quieres salir conmigo muñeca?

-¡Muñeca la que usas en tus noches de soledad! ¡A MI ME DICES TOM Y PUNTO!

-¿No prefieres “Rabiosa”?- En menos de dos segundos, la mejilla derecha de Georg ya estaba roja y una mano bien marcada se podía contemplar ahí. 

-¿Para qué viniste?- Pregunto Tom victoriosa por el golpe que le había dado, que se lo tenía bien merecido.

-¡Pues a salir! ¡Era en serio la proposición! ¡Pero como amigos eh!- Tom lo pensó por unos segundos, ¡Era su amigo después de todo!

-Vale… Como amigos… Si te llegas a pasar conmigo… 

-¡Ya Tom! ¡Perdón! ¡No te hare nada malo! ¡Lo prometo!

-¿Lo prometes?

-Sí…

-¿Por la garrita?- Tom enseño el meñique y lo puso frente a Georg, quien lo miro con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Por la garrita!- Georg agarro el meñique de Tom con el suyo. Se soltaron y Tom entro a su cuarto por un suéter y salieron. Georg y Tom se la pasaron hablando de cosas triviales: Como estaban, como estaba su familia, que había de nuevo en sus vidas, hasta que llegaron a un pequeño Starbucks que estaba en el vecindario. Georg no tenía las intenciones de que esa salida fuera una cita, y Tom tampoco, pero una duda le salto a Georg.

-Oye Tom…

-Uhm…- Dijo mientras le daba un sorbo a su café.

-¿Puedo preguntarte algo?

-Si tiene algo que ver con algo de mujeres, olvídalo.

-No… No es eso… Tom… ¿Te gusta ser mujer?- Tom se impresiono por la pregunta, que casi se ahoga con su café.

-¿Qué?

-¡No quiero que lo malinterpretes! ¡Yo no quiero nada contigo! ¡Solo quería saber! ¡No me des otra bofetada, por favor!

-Georg…

-¡Por favor! ¡No quise incomodarte! ¡No me pegues!

-¡Georg!- Georg logro salir de su imaginación que le estaba jugando sucio, después de imaginar que Tom lo dejaría desangrándose en medio del establecimiento por la golpiza que le había dado hace escasos momentos.- ¡Cálmate! ¡No te hare nada!

-¡Oh! ¡Gracias al universo! Entonces… ¿Cuál es tu respuesta?- Tom se quedó pensando en la respuesta, la sabia, pero no sabía si podría confiar en Georg, o lo delataría… Bueno… Con lo asustado que estaba Georg, podría confiar.

-No me gusta serlo… Es más, odio serlo… Pero no quiero volver a ser un chico…

-Pero… ¿Por qué? ¡No te gusta ser mujer! ¿Entonces por qué todavía quieres serlo?

-Se lo dije a Bill y te lo diré a ti… ¡No lo entenderás! Es demasiado complicado…

-Tom… ¡No hables como si fueras novela! ¡Dilo ya! ¿Por qué no quieres volver a ser chico?

-Mmm…

-Tom… ¡Soy tu mejor amigo! ¡Dímelo!

-Vale… Te digo… Pero antes…

-¿Lo juro por la garrita?- Dijo Georg levantando su meñique derecho y poniéndolo a la mitad de la mesa, mientras que su otra mano estaba recargando su cabeza. Tom hizo lo mismo agarrando el meñique de su amigo.

-Bueno… No quiero volver a ser un chico porque… Sonara de lo más absurdo, pero esto me pasa por ser chica…

-¡Habla Tom! ¡Habla! ¡Habla! ¡Pronto!

-No quiero volver a ser chico porque… ¡TIENES QUE PROMETER QUE NO DIRAS NADA DE ESTO! Ni a mi madre, ni a Gordon, ni a mis amigos, ni a Gustav… es más… ¡Ni a Bill!

-¡Tom! ¡Ya lo jure! ¡Juro que no diré nada si no es necesario!

-Bueno… No quiero volver a ser chico porque… Estoy… enamorada… de… ¡DE BILL KAULITZ TRÜMPER! ¡Ya lo dije! ¡Me niego a volver a ser chico! Tengo miedo de que no sienta lo mismo por mí… Si vuelvo a ser chico…- Tom empezó a derramar lágrimas por lo que había dicho.- Tengo miedo…- Lo único que Georg pudo responder, fue mirar a su amiga con lastima, con su cabeza y brazos contra la mesa, sollozando. Georg se esperaba cualquier otro motivo… menos un enamoramiento… Georg abrazo a su amiga fuertemente, ella decía palabras muy vagas…- Si no me va a querer de esa forma como hombre… por lo menos quiero que lo haga como hermana…- Georg volvió a abrazar a Tom.

Continúa…

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