Fic TWC / TOLL de Aliiceh Liliiah

Capítulo 7

-Tom…- Georg trato de encontrar los ojos de su amiga, para poder verla mientras escuchaba lo que iba a decir. Tom se resistía a levantar la mirada.- Tom… Por favor mírame…- Tom no obedeció a la orden, seguía con la cabeza baja y trataba de secarse las lágrimas que tenía en su cara, pero Georg rápidamente baje su cara, lo suficiente para poder ver con claridad los ojos de su amiga, que ya estaban rojos e hinchados por el llanto.- Tom… Cálmate… No me gusta verte llorar…

-Pero Georg… ¿Cómo no quieres que llore cuando a quien quiero podría abandonarme si vuelvo a ser hombre? No quiero que me deje… No…- Tom volvió a toparse la cara con sus manos.

-Pero…

-Pero nada Georg… No quiero volver a ser hombre… ¡No me obligaran!

-¡TOM! ¡Tú odias ser mujer! ¿Vas a renunciar a ser hombre solo por Bill? ¡ADEMÁS ES TU HERM…!

-¡CÁLLATE!- Dijo Tom mirando con los ojos abiertos y mirada asesina. Tom volteo a ver disimuladamente a su alrededor, para saber si lo habían escuchado.- ¡Aquí no digas nada!- Esa última frase fue un susurro, que solo Georg pudo escuchar, incluso con dificultad.

-¡El punto es el mismo! Aunque no volvieras a ser hombre, ¡Sigues siendo la palabra “H” de Bill!

-No me importa…

-Tom…

-No Georg… ¡Quiero que me ame!- De enojo, Tom se levantó de la silla y salió del café. Georg vio como se marchaba indignada, la miro con gesto desaprobatorio. Lo dejo que se fuera, quizás necesitaba estar sola y pensar más las cosas.
Tom no quería ni podía volver a ser hombre, eso ya lo había dejado claro, pero desafortunadamente para ella, el que tiene el control de volverlo a hacer hombre era, de alguna manera, Bill. Solo era cuestión de hablar con Elvira y todo volvería a la normalidad, pero si Tom no quería volver a ser chico, no podía obligarla a hacer eso, aunque no conociera los motivos.

Bill estaba en la sala de su casa, jugando Guitar Hero en su móvil, se estaba empezando a desesperar por no lograr el puntaje que él quería. Empezó a insultar al teléfono, (Suerte que no estaba su mamá), hasta le gritaba de lo que se iba a “morir”. Se estaba desesperando con el móvil, como si tuviera la culpa de sus pesares. Cada vez empezaba a decirle más cosas, hasta que termino el juego…

-¡Ya vine Bill!

-¡¡QUE TE COJA UN BURRO!!- Bill estallo en el momento menos indicado: cuando Tom entro por la puerta de la casa, y además de ese “saludo”, sin querer, aventó el móvil por donde estaba Tom, sin notar la presencia de su hermana.

-¡¡OYEME!! ¿¿QUÉ TE PASA?? ¡¡SI ME ODIAS, SOLO DILO!!- Dijo Tom en cierta forma asustada y enojada, mientras veía a su hermano, con las manos en la boca, temiendo por su vida.

-Tom… ¡No lo hice con intensión! Estaba jugando Guitar Hero y me enoje… y…. y… ¡No me mates! ¡Limpio tu cuarto entero con mi lengua pero no me mates! ¡Te juro que fue sin querer!

-¡¿Pero por qué me lo avientas a mí?!

-¡No me di cuenta! ¡Pensé que no habría nadie ahí y lo avente! ¡Perdón!- Tom se agacho para recoger el móvil, estaba apagado por el golpe. Tom presiono el botón de encendido y, como era de pantalla táctil, ya se imaginaran como quedo el pobre móvil.

-¡Sí serás una bestia! ¡Le estrellaste la pantalla!- Dijo Tom enseñándole el gran agujero que ocupaba la pantalla del móvil.- ¡Suerte que mamá no te mate por esto!

-¿Crees que lo haga?

-¡Bill! ¡Y todavía preguntas! Si yo fuera tú, empezaría a planear una buena excusa.

-Cierto… Mmm… ¡Le diré que te enojaste y fue lo primero que me aventaste!

-¡Maldita zorra traicionera! ¡Ahora échame la culpa a mí! ¿No?

-¡Claro! ¡Es la trampa perfecta!

-¡Yo soy una chica! ¡Yo no tengo tanta testosterona en los nervios como tú!

-¡Cállate!

-¡No seas cobarde y enfrenta tus pecados!

-Suenas como maestra…

-¡Me importa un comino! ¡Hazlo!

-¡Arg! ¡Jódete!- Así empezaron a pelear por saber quién tendría la culpa, suerte ya no llegaban a los golpes. Uno que otro empujón o cosas parecidas. Discutieron cerca de 10 minutos, cuando su mamá llego.

-¡Ya llegue chicos!

-¡ERES UNA PUTA!

-¡Y TÚ UN PERRO IDIOTA!- Simone solo veía a sus hijos gritándose insultos, Tom miro a su mamá y trato de adivinar lo que quería decir con su cara. Bill, por su parte, bajo la cabeza, apenado.

-¡CHICOS! ¿Acaso yo digo esas barbaridades?- Dijo Simone sorprendida. Bill levanto la mirada y le sonrió a su hermana de forma victoriosa.

-¡Uh! ¡Que mamá te encuentra diciéndole cosas a tu hermano!

-¡Tú también lo hiciste, descerebrado!- Dijo Tom de cierta manera enojada.

-¡Calma los dos! Ahora, ¿Por qué hablan así en mi casa?

-¡Mamá! ¡Tom fue la que empezó!

-¿YO? ¡Eres un mentiroso! ¡Tú empezaste! ¡Yo solo me defendí!

-¡¿Quién me llamo “Perro idiota”?!

-¡¡El mismo que me llamo “Puta”!!

-¿Quién me dio una bofetada?

-¿Quién me empujo?- Simone solo veía como sus hijos se reclamaban el uno al otro para llegar al fondo de todo.

-¿Quién me empezó a gritar?

-¿Quién me quería echar la culpa de algo que no hice?- Simone ante esa pregunta, reacciono.

-¿Qué hicieron?- Tom vio a su hermano, preguntando con la mirada si debía decirlo.- ¿Y? ¿No planean decirme?

-¡¡ROMPIO LA PANTALLA DEL MOVIL!!- Al unísono, ambos, Bill y Tom, se señalaron, para culpar al otro.- ¿QUÉ? ¡NO ES CIERTO!

-¡Tú me lo lanzaste cuando regrese de ver a Georg!

-¡No es cierto! ¡Tú me lo lanzaste porque estabas enojada! ¡Quien sabe porque!

-¡ERES UN MENTIROSO!

-¡TÚ ERES LA MENTIROSA!

-¡Esperen!- Dijo Simone separando a sus hijos, quienes estaban a punto de darse de golpes con todo lo que tenían.- ¿Qué paso exactamente con el móvil?- Bill y Tom se miraron, Bill decía con la mirada “No te atrevas”, mientras que la de Tom, para Bill, parecía decir: “Voy a acabarte”, cuando en realidad decía: “Quiero un pastel de chocolate”. Bill aprovecho que Tom no tomaba la iniciativa. Tomo el móvil y se lo dio a su mamá. Simone lo observo, sin ver daño aparente, hasta que toco la pantalla.- ¿Cómo…? ¿Qué le hicieron?

-¡Tom me lo lanzo!

-¿Es cierto eso, Tom?- Tom miro a su hermano. Estaba desanimada y algo ida.

-No, mamá. Yo no tengo tanta testosterona en el cuerpo como Bill.- Bill miro a su hermana incrédulo.

-¡Bill! ¿Por qué tratas de culpar a tu hermana cuando ella no es así? Bueno… no desde que es niña…

-Pero mamá…

-Nada de peros. ¡Vete a tu cuarto! ¡Serán dos semanas sin internet, ni videojuegos!- Bill miro a su mamá, pero sin expresión alguna. Sabía que no valía la pena pelear. Bill miro por medio segundo a su hermana, quien tenía una sonrisa maléfica de oreja a oreja, que decía claramente: “Te gane”. Bill subió a su cuarto y se encerró. Era cierto, Tom le había ganado sin la necesidad de usar las uñas. Bill estaba muy molesto con Tom, aunque ella tuviera la razón y dijera la verdad. Se acostó en el suelo, mientras pensaba en su venganza, y no tardó mucho en imaginarla… Ya estaba decidido…

Esa noche, Gordon y Simone salieron a cenar, dejando a Bill y a Tom solos… otra vez… Tom ya estaba en su cuarto, escribiendo algo, pero Bill no se molestó en saber que era. Bill se dirigió a la sala y empezó a marcar el teléfono.

-¿Hola?

-¿Hola? ¿Elvira?

-¡Ay! ¡Hola Bill! ¿Cómo estás?

-Bien… Pero necesito tu ayuda.

-¿Qué sucede?

-Sabes… Quiero que Tom vuelva a ser hombre…

-¿Qué? Pero… ¿Por qué? Antes estabas feliz de que fuera mujer…

-Lo sé… Pero ahora ocurrió algo irónico… ¡No quiere volver a ser hombre! Así que quiero que vuelva a sufrir…

-¡Uh! ¡Esa voz me encanta! ¿Crees poder venir a mi casa para decirte como volverlo otra vez hombre?

-No… Creo que será mejor que me digas por aquí… ¡Me castigaron!

-¿Porque?

-Porque Tom me acuso de que rompió mi móvil…

-¿Eso es una razón para que vuelva a ser chico?

-Tengo otro motivo… Pero eso es secreto… Quiero tener ese método… Por las dudas…

-¡Ay Bill! ¡Eres un loco! Pero bueno… Espera… Ahorita te digo que hay que hacer.

-¡Vale!

Bill y Elvira estuvieron hablando mientras planeaba el segundo castigo de Tom. Por su parte, Tom estaba en su cuarto, escribiendo una carta para alguien importante, pero no lograba encontrar las palabras para expresarse. Escribía, borraba y arrancaba las hojas cada 5 minutos. No sabía exactamente que decir, por lo que empezó a escuchar música para inspirarse, que nunca pensó escuchar, en su vida. Tom estaba escribiendo bien con la canción “The reason” de Hoobastank. Se sentía inspirado en su máximo punto, expresando sus sentimientos a flor de piel, sonriendo con cada palabra que salía de su pluma… ¡Estaba feliz por escribir esa carta! Después de 15 minutos de escribir, Tom tenía hambre, así que decidió bajar a la cocina, bajo cuidadosamente, porque Bill estaba hablando por teléfono.

-Tengo otro motivo… Pero eso es secreto… Quiero tener ese método… Por las dudas…- Tom se sorprendió por lo que había dicho su hermano, así que se ocultó tras una pared que estaba cerca, y escuchar la conversación.- ¡Vale!- Pasaron como 2 minutos, Bill solo afirmaba que había escuchado, repetía algunas frases, pero nada fuera de lo común.- ¡Ay picarona! … Se oye muy fácil… ¿Crees que resulte? ¡Claro! ¡Ella no lo sabrá! … ¡Jamás me olvidaría de ti! Tú eres muy importante en vida… Vale hermosa… Cuídate mucho… Te quiero… Adiós… Bill colgó y respiro tranquilamente. Tom, queriendo que su hermano no se enterara de lo que había escuchado, subió lentamente las escaleras y espero 3 minutos, para luego bajar ruidosamente, así parecía que apenas estaba llegando.

-¡Hola hermanito!- Tom miro con gracia a su hermano. Este, no pudo evitar sonreír ante su presencia.

-Hola hermanita…- Dijo Bill con una cierta risa, en la cual, Tom no confió.- ¿Por qué esa cara?- Tom no respondió, solo sintió que se le fue el aire.

-Ehm… Nada…- Tom fue a la mesa que estaba en medio de la cocina y agarro un durazno. No cruzaron palabras en ese tiempo. Tom estaba temblando, por lo que había escuchado, no sabía si pensar bien o mal de su hermano.- Bill…

-Uhm…

-¿Con quién estabas hablando hace rato?- Bill miro a su hermana, como si tratara de fingir que no había ocurrido nada.

-¿Yo? ¿Cuándo?

-Hace como… 10 minutos…

-Uhm… Con nadie… Estaba viendo la televisión…- Fue cuando Tom comprendió en lo que su hermano se estaba metiendo, aunque fuera imaginación de Tom.

-Oh…

-¿Por qué preguntas?

-Por nada…- Tom se sintió amenazada por esa actitud, y Bill debió notarlo.

-Tranquila… No hice nada…- Sin palabras, Tom subió a su cuarto corriendo. Bill, sin pensarlo dos veces, la siguió. Tom entro a su cuarto y cerro la puerta rápidamente, cosa que hizo a Bill caerse, ya que la puerta lo golpeo en la cara. Tom solo escucho la caída de su hermano.

-¿Estás bien?- Dijo Tom del otro lado de la puerta.

-¡No tarada! ¡ME DI EN TODA LA CARA!- Dijo Bill tratándose de levantar tontamente. El golpe le había movido el cerebro hacia otro lado.

-¿Pero estas bien?

-¿Qué no escuchaste? ¡Me di en toda la ma…!

-¡Me alegro de que estés bien! ¡Buenas noches!- Tom se recostó en su cama, mientras se ponía los audífonos. Estaba muy emocionada escuchando a Ricky Martin, hasta que se reprodujo al azar “Sally’s Song” de Amy Lee. Se le fue el aliento cuando la escucho… “And will he see how much he means to me? I think it’s not to be…Tom se quedó un momento pensando en el significado de la canción, al principio no le entendió mucho, pero cuando le dio “Repetir” por fin comprendió lo que quería transmitir la canción. Fue hasta ahí que reacciono y busco la carta que había escrito escasa media hora antes. La rompió e inicio todo nuevamente. Ahora su inspiración no era de color rosa, había visto la realidad de la peor manera que pudo… Pero no quedaba nada más que hacer. Uso unas cosas que había escrito antes, con unas nuevas que le llegaron a la cabeza, mientras en su cabeza sonaba sin parar “And will we ever end up together? No… I think not… It’s never to become… For I am not… the one…” Tom se desanimó por completo por tan duro golpe que había recibido con la canción.- Él solo me quiere como hermana… Él solo me quiere como hermana…

Bill se recuperó del golpe y ya tenía otro motivo para llevar a cabo su venganza. Él también se encerró en su cuarto y se puso a mirar la ventana. Era una bonita noche. Hubiera preferido pasarla con su hermana, pero por sus enojos…

Algo decaído, Bill se levantó de su cama y salió de su cuarto. Se sentó con cuidado de no hacer ruido en la puerta del cuarto de Tom. De vez en cuando, desde que Tom es chica, hacia eso, porque Tom había agarrado la manía de cantar canciones románticas cuando se encerraba en su cuarto. Había escuchado tantas tan bonitas, como “My heart will go on” de Celin Dion, “Bendita tu luz” de Maná, “You´ll be in my heart” de Phil Collins, “Por amarte” de Enrique Iglesias, “No me doy por vencido” de Luis Fonsi, “You are not alone” de Michael Jackson, “Neutron Star Collision” de Muse y muchas más. Esta vez, Bill se recostó lo más cerca que pudo, las canciones de Tom eran como su canción de cuna. Espero casi 10 minutos a que ella empezara a cantar. Cuando escucho que tomaba una bocanada de aire, pego su oído a la puerta y espero a que empezara la canción romántica que tanto esperaba.

.

Bill se estremeció por la letra, nunca había escuchado a Tom cantar esa canción, y le parecía triste toda la canción. “Tengo un boleto de ida y vuelta, hasta tu misma puerta… Para verte salir…”, toda la canción era triste, sobre todo el coro: “Tengo un corazón, que se le olvido, que ya no queda nada entre tú y yo, tengo que seguir, contigo o sin ti… Si en tu vida ya no hay sitio para mí”. Bill esperaba una canción romántica, hermosa, que lo hiciera llorar de la emoción, pero ahora una canción que te deprimía hasta el alma. “Tengo tu voz que da vueltas en mi cabeza, tengo servida la mesa… Por si quieres venir…” Bill empezó a escuchar sollozos por parte de Tom, la canción significaba algo para ella, pero no sabía porque. “Tengo lo que queda… lo que a ti te sobra… Lo que a mí me basta para ser feliz… Tengo lo que soy…” “Tengo un corazón, que se le olvido, que ya no queda nada entre tú y yo… Tengo que seguir, contigo o sin ti… Si en tu vida ya no hay sitio para mí…

Terminada la canción, Tom empezó a llorar fuerte, Bill se quedó pensando por la canción y sin querer, las lágrimas le brotaron. ¿Era por eso que Tom no quería volver a ser hombre? Por… ¿Alguien? Bill quería entrar al cuarto de su hermana y consolarla, decirle que todo estaría bien, que no pasaría nada con ella… Pero prefirió levantarse e irse de nuevo a su cuarto… Ambos necesitaban descansar…

Continúa…

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