«As the lights go down» Temporada 2
Capítulo 16
– Respira hondo y… allí va – dijo una enfermera mientras introducía la aguja en el brazo de Bill
El pelinegro podía ver como poco a poco el tubito de la muestra se llenaba con su sangre mientras la chica inspeccionaba que la cantidad fuera la requerida.
– Bien, señor Taylor, estamos listos – sonrió la mujer retirando el equipo – Con esto y la muestra de saliva del señor Kaulitz, ya se podrá realizar el estudio, como comentó la doctora Hamid, los resultados serán enviados dentro de 5 días
El pelinegro asintió con una media sonrisa mientras la chica le ponía una bandita en el brazo. La extra-amabilidad de la enfermera lo estaba sacando de sus casillas, él solo quería salir de allí de una vez por todas. Con un débil “gracias” Bill tomó sus cosas y salió del consultorio para encontrarse con el “incógnito” Tom que lo esperaba fuera.
Ambos iban con gorro, gafas y bufandas, aunque era imposible que Bill pasara inadvertido. Tom se rio fuertemente en el hotel cuando vio el “outfit camuflaje” que había elegido el pelinegro para ir a la cita, según el eligió lo más sencillo pero el mayor le dijo que parecía que venía saliendo de un desfile de diseñador.
Salieron de allí lo más pronto posible tratando de que nadie los viera ni los reconociera y al parecer todo había sido un éxito.
&
Después de que los cinco días eternos y estresantes pasaron, Bill se encontraba en un estado de ansiedad palpable. Su rutina se había convertido en una constante revisión de su teléfono móvil, cada cinco minutos, con la esperanza de ver un correo electrónico del laboratorio que contuviera los resultados que tanto ansiaban. Sentía que en cualquier momento iba a desfallecer de los nervios. Su estómago se sentía apretado como si estuviera sometido a una presión constante, lo que lo hacía incapaz de probar bocado. Incluso los extravagantes antojos que solía tener habían desaparecido, lo que reflejaba su falta de apetito debido a la preocupación abrumadora.
El insomnio también se había apoderado de él, y las noches se habían vuelto interminables. Bill yacía en la oscuridad, mirando fijamente el techo, incapaz de encontrar el descanso necesario. Cada vez que cerraba los ojos, su mente se llenaba de pesadillas sobre lo que los resultados podrían revelar, alimentando aún más su ansiedad y agotamiento emocional.
Por supuesto, Tom siempre estuvo incansablemente al lado de su hermano durante esos largos días de espera. A pesar de que él también estaba plagado de preocupación y ansiedad, sentía la responsabilidad de mantenerse sereno ante Bill, consciente de que añadir otro factor de estrés al ya afectado pelinegro no sería útil en absoluto.
En realidad, la mente del guitarrista estaba siendo atormentada por un único pensamiento que no podía sacarse de la cabeza: «¿Y si el bebé no era suyo?». Este pensamiento le generaba una profunda angustia y tristeza, ya que, de repente, se había encontrado ilusionado con la idea de ser padre, algo que jamás había considerado en su vida hasta ese momento, pero junto a Bill, era una situación maravillosa, a pesar de todas las complicaciones que esto traería.
– Ahí va de nuevo – escuchó el guitarrista por parte de alguien del staff
Pronto vio como el pelinegro pasó corriendo frente a él tapándose la boca, dirigiéndose lo más rápido que podía a uno de los baños detrás del escenario, dejó que pasaran tres minutos para darle espacio a su hermano y luego fue a buscarlo. Dentro del lugar, un pálido Bill se encontraba apoyado al lavabo.
– ¿Estás bien? – preguntó Tom secando el sudor de la frente el menor
– Sí – respondió el otro asintiendo – Está demasiado caliente aquí
– Un poco más de lo normal, sí – reafirmó el mayor con una dulce sonrisa
– Aún no llegan los resultados, Tom – suspiró el pelinegro mirando con ojos desesperados a su hermano
– Ya pronto llegarán, no te angusties – contestó Tom apoyando su frente con la de su hermano
El menor resopló y luego de compartir un casto beso y una débil sonrisa, procedieron a salir del lugar. El concierto de esa noche estaba por iniciar, ante una multitud de 20.000 fanáticos alocados, el equipo y la banda afinaron los últimos detalles para dar arrancar con el show.
Cualquier espectador podría haber jurado que todo marchaba como de costumbre. El carismático cantante animaba a la multitud con su voz enérgica mientras avanzaban los minutos y las canciones, pero él sabía que no estaba bien. Durante los días previos, su situación se había deteriorado notoriamente. Apenas había probado bocado, sus náuseas se habían empeorado y el calor del país le estaba sofocando. Mientras continuaba actuando en el escenario, su visión se volvía borrosa y las ovaciones de la multitud y la música que interpretaba junto a su banda parecían alejarse cada vez más, como si estuviera atrapado en un sueño
Cuando ya no pudo más, dejó de cantar abruptamente y se apoyó en uno de los monitores del frente del escenario, tratando desesperadamente de calmar la sensación de desasosiego. Sus compañeros de banda compartían miradas de desconcierto, sin saber si debían detener la actuación. Esperaron unos angustiosos segundos, observando con preocupación a su líder, esperando que se recuperara.
Finalmente, Tom dejó de tocar y comenzó a caminar hacia Bill, decidido a ayudarlo. Sin embargo, antes de que pudiera llegar a su lado, vio cómo su hermano se tambaleaba y luego caía fuera del escenario, sumido en la inconsciencia. La audiencia observaba atónita mientras la música se detenía y el caos se apoderaba del lugar
– ¡Bill! – gritó con horror el gemelo mayor
Los gritos de admiración que habían llenado el lugar se convirtieron instantáneamente en gritos de sorpresa y terror cuando vieron la caída repentina del pelinegro desde el escenario. El público quedó atónito mientras los miembros de la banda y su gemelo, en particular, reaccionaron de inmediato.
Tom, lleno de angustia, fue el primero en lanzarse hacia el lugar donde Bill había caído, sin importarle las alturas ni la confusión reinante. Mientras él se precipitaba, el personal de seguridad se apresuró a mantener a raya a los fanáticos curiosos de primera fila, conscientes de que la situación era extremadamente delicada.
Tom, junto con los demás miembros de la banda, David y Liz, llegaron al lado de Bill, quien yacía inconsciente en el suelo del escenario. Una pequeña herida en la frente del moreno dejaba escapar un leve rastro de sangre, lo que añadía un toque de dramatismo a la escena. La preocupación y la tensión eran palpables en el aire mientras el guitarrista llamaba desesperadamente a los servicios de primeros auxilios. El público observaba en silencio, atemorizado por la súbita interrupción del concierto y por la incertidumbre que rodeaba la salud de su amado cantante.
El pánico se apoderaba de Tom mientras veía que los paramédicos no llegaban rápidamente. Sus ojos se llenaron de desesperación mientras buscaba señales de ayuda en medio del caos que se había desatado.
– ¡Por el amor de Dios! ¿Dónde están lo paramédicos? – gritó Tom al ver que no llegaban
– Tranquilo, cariño, estará bien – le intentó calmar Liz
– ¡!Está esperando un bebé!! – gritó histéricamente, revelando el secreto de su gemelo
David y Liz se miraron sorprendidos, atónitos ante la impactante revelación que había dejado escapar Tom en medio de la emergencia. Sus voces se unieron en un coro de asombro y preocupación en un “¿¡Qué!?”.
Finalmente, los paramédicos llegaron al lugar, aliviando parcialmente la tensión que se había apoderado de la situación. Comenzaron a atender al pelinegro con cuidado y profesionalismo, mientras los otros miembros de la banda, David y Liz observaban con miradas preocupadas. La caída desde una altura de aproximadamente 2 metros había causado un golpe en la cabeza, y la reciente revelación del estado de Bill, había aumentado la urgencia de la situación.
Sin más demora, los paramédicos tomaron la decisión de sacar a Bill de allí en una camilla, conscientes de la necesidad de llevarlo de inmediato al hospital para una evaluación más adecuada.
Mientras el equipo médico se apresuraba a sacar a Bill del lugar en una camilla acompañado de Tom, Georg, Gustav y David, se quedaron en el escenario para dar la noticia que tendrían que cancelar el show de esta noche. Los fanáticos, inicialmente desconcertados, comenzaron a darse cuenta de la gravedad de la situación y dejaron escapar suspiros y murmullos de preocupación.
Una vez en la ambulancia, Tom miró hacia la camilla en la que yacía su hermano, quien aún estaba inconsciente, y sintió un nudo en la garganta. Había revelado el secreto de que estaba esperando un bebé en medio de la confusión y la urgencia, y ahora, la incertidumbre sobre el estado de Bill y su hijo por venir pesaba sobre él como una losa.
Los paramédicos continuaban atendiendo a Bill. La pequeña herida en su frente se había detenido, pero su estado de inconsciencia era motivo de gran preocupación. Habían comenzado a administrarle líquidos por vía intravenosa y monitoreaban constantemente sus signos vitales.
Finalmente, la ambulancia llegó al hospital, donde un equipo de médicos y enfermeras estaba preparado para recibir al cantante. Bill fue trasladado con urgencia a la sala de emergencias, donde comenzaron a realizar una serie de pruebas y exámenes para determinar la gravedad de su lesión en la cabeza y evaluar su estado general.
Tom se quedó en la sala de espera, ansioso por saber qué estaba sucediendo y cómo estaba su amado gemelo y el bebé. Estaba aterrado. La sala de espera se convirtió en un lugar de espera lleno de nerviosismo, donde el tiempo parecía pasar lentamente. A los pocos minutos, David y Liz llegaron al hospital, donde Tom se desplomó y se echó a llorar en los brazos de la mujer.
Alrededor de una hora después, un médico se acercó al grupo y les informó sobre la condición de Bill. Le habían realizado una tomografía computarizada para evaluar el golpe en un cabeza y, afortunadamente, no se encontraron lesiones graves. La pequeña herida en su frente había sido suturada, aunque Bill permanecía inconsciente estaba fuera de peligro. El médico explicó también que Bill había sufrido una fisura en el radio de su brazo derecho, por lo cual tendría que andar con una férula por unas semanas.
Ahora el pelinegro permanecía inconsciente en la cama del hospital, su cuerpo estaba siendo monitoreado de cerca. Los médicos decidieron realizar una ecografía para evaluar la salud del bebé en desarrollo. Las imágenes en blanco y negro comenzaron a aparecer en la pantalla del monitor, revelando el pequeño mundo dentro del vientre de Bill. El corazón del bebé latía con fuerza, una señal de alivio para todos los presentes, no se observaban anomalías en el desarrollo del feto; sin embargo, cuando exploraron más a profundidad sí encontraron algo que dejó a todos pasmados.
Continúa…
¡Lo siento, nunca puedo dejar a Bill vivir en paz!
Ahora Bill inconsciente, con un brazo fisurado, pero al menos sabemos que su bebito está bien. Y Tom de bocazas tenía que ir a gritar a los 4 vientos que está embarazo.
¿Qué creen que hayan encontrado los médicos?
¡No se pierdan la continuación!
Weeeeey ahora John va a estar emocionado por los bebés;van a ser gemelos verdad????; y va alejar a Tom.