«As the lights go down» Temporada 2

Capítulo 17

Estaba rodeado por un ambiente frío y silencioso, miraba a sus lados intentando encontrar a alguien, pero parecía estar solo en esa blancura infinita, poco a poco fue sintiendo como todo se apagaba a su alrededor y comenzó a escuchar ruido.

Los ojos de Bill se abrieron lentamente, y se encontró con una luz brillante que lo deslumbró de inmediato, lo que lo hizo parpadear con confusión. Los sonidos de maquinaria médica y voces distantes llenaron sus oídos, y un característico olor a hospital llenó sus sentidos. Se sentía como si estuviera emergiendo de un sueño profundo, sin entender completamente dónde se encontraba ni cómo había llegado allí.

Intentó moverse, pero una sensación de debilidad y rigidez lo invadió. También un dolor en su frente hizo que quisiera tocarse, siendo imposible por un fuerte dolor en su brazo derecho. Su cuerpo no respondía como debería. Fue entonces cuando notó la figura borrosa de Tom inclinándose hacia adelante, con los ojos llenos de emociones que Bill no podía descifrar de inmediato.

– Bill, ¿estás ahí? – preguntó Tom con una voz que temblaba ligeramente.

Bill intentó hablar, pero su garganta estaba seca y áspera. Solo pudo asentir débilmente con la cabeza en respuesta a la pregunta de su gemelo. Sus labios se movieron en un intento de formar palabras, pero solo logró emitir un susurro ininteligible

Tom agarró su mano con ternura, sus dedos apretando los de Bill con una fuerza reconfortante. El menor pudo ver la preocupación y el alivio en los ojos de su hermano mientras lo miraba con atención.

– Estás en el hospital – comenzó a decir como si pudiera leer su mente y saber que no sabía qué ocurría – Tuviste un accidente en el concierto, pero estás en buenas manos ahora. Todo estará bien – le aseguró Tom con voz suave y reconfortante.

Las palabras de Tom tranquilizaron un poco a Bill, pero la confusión seguía nublando su mente. Mientras sus pensamientos comenzaban a aclararse poco a poco, el cantante fue recordando lo que pasó. Si estaba en un hospital, debía haber sido algo grave. Pronto la expresión de confusión en el rostro del moreno, cambio a una de preocupación y su respiración comenzó a agitarse.

– ¿Tom, mi bebé? – preguntó Bill, con una expresión de temor reflejada en su rostro, mientras tocaba suavemente su vientre con inquietud.

– Shhhh, tranquilo… solo escucha – le calmó el mayor suavemente mientras una débil sonrisa, mientras señalaba su oreja izquierda

Finalmente, Tom señaló hacia un monitor que estaba al lado de la cama de Bill. El pelinegro dirigió su mirada hacia allí y vio una imagen en la pantalla. Al principio, no pudo entender lo que veía. Había una serie de imágenes grises que parecían moverse en un patrón constante.

– ¿Por qué se escucha tan extraño? – preguntó Bill, preocupado, mientras trataba de comprender la extraña secuencia de imágenes y sonidos que estaba presenciando – Es como si…

– Mira con más atención – le indicó su hermano con una mirada llena de alegría

Bill dirigió su mirada hacia la pantalla y, a medida que su vista se enfocaba, pudo ver claramente la imagen de su propio vientre. Su corazón se aceleró al ver el inusual movimiento dentro de él.

Entonces, la sorpresa y el asombro se apoderaron de Bill cuando notó dos manchas grises distintas en la imagen, en lugar de una sola. Las piezas del rompecabezas empezaron a encajar en su mente, y una sensación de asombro y felicidad lo inundó mientras comprendía la verdad.

– ¡Son gemelos! – exclamó Bill con incredulidad, sus ojos llenos de lágrimas de alegría

La noticia lo dejó sin aliento, pero una sonrisa radiante se formó en su rostro mientras observaba las imágenes de sus dos pequeños milagros en movimiento dentro de su vientre. Era un momento de pura felicidad. Su corazón latía con fuerza en su pecho mientras miraba fijamente la pantalla del monitor.

– Gemelos, Bill – repitió el mayor con lágrimas de felicidad en sus ojos

El menor le atrajo a él con su brazo sano, ignorando completamente que el otro estaba en una férula y así, los dos gemelos se fundieron en un fuerte abrazo. Un torbellino de emociones positivas inundó al moreno mientras asimilaba la sorprendente revelación: ¡estaba esperando gemelos!

El asombro, la alegría y el amor se mezclaron en su interior, creando una sensación abrumadora de felicidad. Sus ojos se llenaron de lágrimas de alegría, y una sonrisa radiante se extendió por su rostro. Era un momento mágico, un instante en el que la vida había decidido regalarle no uno, sino dos pequeños milagros.

Bill sintió una oleada de gratitud hacia el destino y la vida misma por esta bendición inesperada. El sueño de convertirse en padre ya había llenado su corazón de alegría, pero ahora, la noticia de que sería padre de gemelos multiplicaba su felicidad y emoción.

Se separaron para poder mirarse mutuamente, confidente, con ojos llenos de asombro, felicidad y complicidad. La sonrisa bobamente radiante de Tom reflejaba la felicidad y el asombro que ambos compartían en ese momento único.

– Ahora tenemos una respuesta a porqué tu barriga estaba creciendo tan rápido – bromeó el mayor, logrando sacar una risa del otro

Disfrutaron del momento por unos cuantos minutos más, luego del éxtasis Tom le contó al menor detalladamente todo lo que sucedió, incluyendo que en su histeria gritó a los cuatro vientos su estado y que “eso” se había convertido en los encabezados de las noticias. David estaba que se arrancaba su cabello por la “gran sorpresa” que venía a poner todo de cabeza y Liz entre confundida, sorprendida y emocionada.

El ambiente se volvió un poco más tenso cuando Tom le contó que John llamó a David, también histérico preguntando qué había pasado y por qué nadie le había contado de su estado. El mánager se defendió indicándole que al parecer “solo Tom sabía”, declaración que el inglés, por obvias razones no asimiló de la mejor manera. Al ser la única persona enterada, John pidió hablar con Tom inmediatamente para que lo pusiera al tanto de los detalles y le ordenó que apenas Bill despertara, le avisara.

– Santo cielo – suspiró Bill rascándose la frente – Estoy jodido

– No te preocupes por nada – le calmó Tom – Por último, el doctor ha dicho que tienes que descansar al menos 15 días. Debiste ver la cara de David, creo que se ha arrancado varios mechones de cabello y la vena de su frente va a estallar

– Me matará apenas tenga oportunidad – dijo el pelinegro tapando sus ojos con su brazo

– Sobrevivirá – rio Tom – Ya ha estado haciendo llamadas para coordinar la cancelación de los shows y quiere que grabes un vídeo de disculpa, una vez que estés mejor

Bill sonrió resignado sabiendo lo que le esperaba. Regaños de David por haber ocultado la noticia y ahora tener que cancelar algunos shows, de Liz por no haberle tenido confianza y John… “Mierda” pensó para sí mismo. Si su esposo se enteraba que estaría en casa 15 días, lo más probable era que viniera desde Estados Unidos para pasar algunos días con él, aunque sabía que tenía a la disquera encima para sacar el próximo álbum lo más pronto posible y podrían no dejarlo ir.

Al mismo tiempo sintió lástima por John, el pobre debía estar sumamente preocupado y sorprendido por la situación, así que pensó que lo mejor era escribirle un mensaje para indicarle que él estaba bien y que pronto lo llamaría para explicarle todo.

– ¿Tom, de casualidad trajiste mi celular? – preguntó

El mayor, como siempre un paso adelante, sacó el teléfono de su bolsillo y se lo entregó a su hermano, quien arrugó la frente al ver la cantidad de notificaciones que aparecían en la pantalla, mensajes de John, James y los demás chicos, pero fue una la que en realidad captó su atención e hizo que olvidara lo demás.

– Tom – llamó con un hilo de voz, su hermano le miró y él volteó su celular para que pudiera ver – Los resultados… – susurró

Tom tragó grueso y se recostó mejor en la silla sintiendo como un frío bajaba por su columna. La mano del pelinegro comenzó a temblar haciendo casi imposible que pudiera manipular su celular.

– No sé si estoy listo para esto – susurró el pelinegro nervioso – ¿Lo quieres leer tu?

Tom negó frenéticamente, Bill podía ver que estaba a punto del desmayo y él también – ¿Juntos? – preguntó, el mayor asintió

Tom tomó el aparato en sus manos, pues a Bill se le dificultaba hacerlo solo con una. El mayor subió a la cama al lado de su gemelo y se sentó lo más pegado a él posible para que pudieran ver ambos el resultado al mismo tiempo. Con manos temblorosas, el guitarrista abrió el correo que traía adjunto un PDF.

Estimado Señor Taylor:

Adjunto encontrará los resultados de la prueba. Durante el análisis se ha encontrado el ADN de dos fetos. Según lo que conversamos, supongo que usted ignoraba que estaba esperando gemelos.

Cualquier duda que presente, no dude en consultarme.

¡Felicidades!

Dra. Raja Hamid”

– Vaya, imagínate leer eso antes de enterarme – comentó el pelinegro

El mayor asintió y con el corazón latiendo a mil, presionó el ícono del documento adjunto. Pasaron rápidamente su vista por el mismo, verificando que los datos de ambos “padres” fueran los correctos. Bajaron rápidamente por todos los números que no entendían hasta que abajo encontraron lo que tanto habían esperado.

Probabilidad de Paternidad: 99.999999%”

Bill ahogó un jadeo en su mano mientras leía el resultado, y sintió cómo sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas nuevamente. Una oleada de alivio y alegría lo inundó, y una sonrisa temblorosa se formó en sus labios. Levantó la vista hacia su pareja, quien estaba mirando la pantalla del teléfono con una expresión de asombro y emoción.

– Tom – llamó el menor, su voz quebrada por la emoción y la incredulidad.

– Bill – susurró el otro inaudible

Los ojos de ambos se encontraron en un instante de conexión profunda, y en ese momento, el peso de la incertidumbre y la tensión se disipó. Tom rodeó a Bill con sus brazos y comenzó a sollozar con fuerza contra el cuello del pelinegro, quien le abrazaba con amor y emoción, también dejando que las lágrimas de la felicidad fluyeran, los dos se dejaron llevar por las emociones abrumadoras que habían estado contenidas durante tanto tiempo.

– Voy a ser papá, Bill – lloró el mayor contra el cuello del moreno

– Sí, Tomi – sollozó el otro

Permanecieron en ese abrazo profundo y cálido durante un largo rato, dejando que las emociones fluyeran libremente. Se abrazaron con fuerza mientras las lágrimas de felicidad seguían rodando por sus mejillas. En sus manos, los resultados de la prueba de paternidad eran un testimonio de su amor.

Juntos, leyeron una y otra vez los resultados, asegurándose de que no habían leído mal. Cada vez que lo hacían, una oleada de alegría y gratitud los invadía, reafirmando la maravillosa noticia que acababan de recibir. En ese momento, todo parecía posible, y el futuro brillaba con la promesa de nuevos comienzos y aventuras compartidas.

Para Tom, que había pasado de la incertidumbre a la ilusión, ahora que estaba confirmado que él era el padre de los bebés dejar de imaginar cómo sería cuidar y amar a dos pequeños seres que compartieran su sangre y su amor.

Un nuevo capítulo en sus vidas estaba a punto de comenzar.

Continúa…

¡Ay, lo que me ha emocionado escribir este capítulo! Creo que son las mejores dos noticias que podrían recibir.

¡War is over!

Espero que ustedes sean tan felices como ellos y no nos perdamos de los siguientes capítulos que esto aún no acaba.

No olviden dejar sus comentarios, es gratis y llenan de amor a esta humilde escritora.

¡Nos vemos!

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

Un comentario en «ATLGD 17»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!