N/A: ¡Hola! Aquí vengo con un segundo capítulo de esta historia, aunque estará un poquito más tranquilo que el anterior, se podrá conocer un poco más de lo que ha pasado en estos años. ¡A leer!

«As the lights go down» Temporada 2

Capítulo 2

En la mañana siguiente, Tom despertó en la habitación del hotel donde se hospedada. La mañana estaba helada así que decidió darse una ducha muy caliente y ponerse una ropa muy abrigadora, para ver si así podía deshacerse de ese frío infernal.

Al bajar al restaurante, se encontró con Georg, con quien había quedado para desayunar, Gustav seguía en el quinto sueño y si no querían despertar la furia de la bestia, mejor lo dejaban dormir. Mientras su desayuno llegaba a la mesa, por supuesto que tenían que comentar sobre la fiesta de anoche, que realmente había sido tranquila para ellos, pues ya se consideraban “viejos” para alocarse en ese tipo de eventos.

Los noticieros pensaron igual, pues en la TV del restaurante, empezaron a mostrar imágenes filtradas de la actividad, de los invitados y claro, no podía faltar las fotografías de Bill y John que en Inglaterra, eran la segunda pareja más famosa y querida por el pueblo, luego del Príncipe William y Kate. Después de hablar por un buen rato de la fiesta, continuaron hablando de la pareja y los encabezados se podía leer “¿Bill y John en la dulce espera?” mientras mostraban imágenes de los dos de compras en un centro comercial, justamente en una tienda infantil.

– ¿Bill con un niño? Por favor, lo más probable es que estuviera buscando una camisa para su diminuta talla – rio el bajista

– ¿No crees que en realidad…? – dijo Tom dudoso – Bueno, en realidad ayer estaba fumando y tomando, no creo que…

– Nop – respondió Georg llevándose un pan tostado a la boca – La semana pasada Bill me comentó que una amiga de John estaba embarazada y ellos querían darle un obsequio, seguro fue allí donde los fotografiaron ¡maldita prensa amarillista! – agregó – O sea, sería genial que tengan un bebé, pero ambos disfrutan su matrimonio tal como está, son muy felices ahora y a veces un bebé… – hizo una mueca

– Bill sería un buen padre – comentó el guitarrista – Puede que John igual… no sé

– No lo dudo – secundó Georg – Sería uno de los niños más afortunados del planeta

Tom siguió viendo la televisión por un buen rato, la feliz pareja respondía preguntas sobre su relación mientras pasaban más imágenes viejas y recientes. Aparecieron fotos de la boda, que había sido aproximadamente hace 3 años y vaya que Tom recordaba muy bien el acontecimiento y mucho tiempo antes también, cuando el mundo se enteró de que Bill y John estaban saliendo.

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Todos estaban preocupados por el futuro de la banda, pues Bill y Tom cada vez tenían más problemas para llegar a acuerdos mientras grababan el segundo álbum. El cantante cada vez estaba más irritable y sensible, hasta que un día explotó contra su hermano y pidió el tiempo fuera en Londres pues no quería que la banda llegara a desintegrarse por lo mismo.

Bill se mudó a Londres y así lograron terminar el álbum por separado. Una vez finalizado y en medio de todos sus escándalos, el pelinegro se fue de vacaciones junto con los gemelos Bell, de los cuales se había convertido muy buen amigo, sobre todo de James, quien era como su hermano menor y confidente.

Luego de varios días juntos, se empezó a ver a John con ellos en la playa y en algunos restaurantes, cada vez, el cantante alemán y el inglés se veían más juntos y felices. La reputación de Bill fue cambiando poco a poco, dejando atrás los escándalos que lo venían persiguiendo en este tiempo. Todo cambió cuando entrevistaron a James y como siempre de indiscreto y genuinamente feliz por sus amigos, dijo que Bill y John eran cada vez más íntimos y como se hacían bien mutuamente, algunas semanas después, ambos tuvieron que confirmar su romance, causando revuelo mundialmente.

El hijo pródigo de Inglaterra enamorado del hermano de su peor enemigo” encabezaban las noticias, aún así no había nadie que no estuviera feliz por la relación. La mayoría de los programas y noticieros no paraban de comentar los aspectos positivos, aunque había otros que dejaban la relación por el suelo y estos habían llegado a Tom para conocer su posición hacia la pareja y así causar más “drama”.

– Eres un completo imbécil – le gritó Bill durante una videollamada

– ¿Qué? ¿No tengo derecho a expresarme libremente? – respondió Tom quien afinaba su guitarra desinteresadamente

– ¿Acaso estás celoso, Tom Kaulitz? – le preguntó el cantante burlonamente

– ¡Ja! Mi querido Bill, créeme que ya tuve suficiente, es más, compadezco al pobre de John por tener que lidiar contigo, solo dile que no se aceptan devoluciones

– Créeme que no habrá devoluciones Tom, pues he sido más feliz con él durante 4 meses que en casi tres años contigo – escupió el pelinegro

Y qué razón tenía Bill con que no habría devoluciones, pues año y medio después de noviazgo, anunciaron su compromiso. Tom no lo podía creer, en realidad creía que la relación era solo un capricho de John para molestarlo, pero cayó en la realidad cuando su hermano le entregó la invitación para el matrimonio.

– Yo sé que hemos tenido muchas diferencias entre nosotros, pero realmente me gustaría que estuvieras allí – dijo Bill mientras Tom leía la invitación – Después de todo eres mi hermano y la única familia que me queda – agregó luego de ver que su hermano no respondía

– ¿Estás seguro de esto? – preguntó el guitarrista luego de su trance

– Tom, entiendo que no quieras ir, solo no empieces con tus tonterías y mal augurio – contestó el pelinegro de mala gana

– No, solo digo… ¿Eres realmente feliz con él? ¿Estás seguro que quieres pasar el resto de tu vida con él? – preguntó el mayor

Bill lo miró directamente a los ojos, para luego responder con seguridad – Lo estoy…

A Tom no le quedó más que aceptar la invitación y con una sonrisa forzada felicitó a su hermano, pues sabía que el siempre soñó con casarse y tener una boda de ensueño y vaya que sí fue una hermosa boda, a pesar de que al mayor le parecieran tontos esos eventos, tuvo que admitir que fue espectacular y muy emotiva.

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– ¡Hey, hermano! – escuchó a Georg sacándolo de sus pensamientos

– ¿Qué? – respondió Tom de mala gana

– Aun no compro mi regalo de amigo secreto ¿me acompañas al centro? – preguntó el bajista

Tom asintió aturdido y salieron del restaurante para tomar un taxi que los llevaría al centro comercial. Bill había tenido la “genial” idea de planear una cena para celebrar navidad y víspera de año de nuevo con sus amigos para esa noche y Georg como siempre, había olvidado comprar su regalo y por si fuera poco y como si se tratara de una broma de mal gusto… sí, Tom debía darle un regalo a su hermano.

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Mientras tanto, en uno de los lugares más exclusivos de Londres, Bill corría de un lado a otro en la cocina de su casa junto con Corine, su ayudante de cocina, mientras John disfrutaba de la escena desde el desayunador tomándose un té.

– Vamos chicos, es muy temprano aún, no deben apresurarse tanto – rio el inglés

– Si no vas a colaborar, Jonathan, no opines – refunfuñó Bill llamando a John con otro nombre, pues era una broma interna que habían desarrollado, el inglés odiaba que lo llamaran con otro nombre y Bill, no lo dejaría de llamar Jason, Johan, Jonathan, Jonas o cualquier nombre que se le ocurriera – Quiero que nuestros amigos tengan una cena espectacular

John rodó los ojos e hizo una mueca de risa sarcástica, se levantó para lavar la taza de té y luego caminó hasta el despeinado y atareado alemán quitándole un tazón de las manos.

– Todo lo que tú haces es espectacular – sonrió el inglés para luego darle un sonoro beso a su esposo en la frente

Bill sonrió tontamente ante el gesto y luego envió a John por unas cosas pendientes al supermercado, el inglés dolido porque el menor había arruinado el “momento romántico”, se fue a regañadientes refunfuñando entre lloriqueos.

– Te amo, Jacob – gritó Bill asomándose desde la cocina

– ¡Ush, te odio! – respondió John desde la puerta principal

Y así era la vida de los dos. A pesar de ser siempre perseguidos por paparazzi o fans, cuando estaban en casa, siempre intentaban vivir como una pareja normal y aunque ambos tenían un gran capital y fama, seguían siendo muy sencillos. Su casa en Londres era estilo moderno, de dos plantas y pintada de blanco y tonos grises. Era bastante amplia y bella, con una pequeña piscina y balcón. Podía ser lujosa, pero nada comparada a la de otras celebridades. Tampoco tenían servidumbre, pues casi nunca pasaban en casa, durante ese tiempo, solo llegaban unas cuantas personas para mantenimiento del lugar y Corine, que era la cocinera de confianza de Bill, solo llegaba para darle apoyo cuando había un evento especial.

Esto fue algo que Bill le pidió a John desde el inicio, pues a pesar de la fama, el pelinegro quería seguir sintiéndose como una persona normal cuando estuviera en casa. El inglés como nunca le podía negar nada a su esposo, por supuesto aceptó y tenía que admitir que era grato no tener gente extraña rondando por su casa y no estaba mal hacer las cosas por él mismo, de igual forma, el menor siempre encontraba la manera de hacer divertidas las labores del hogar, aunque regañara a John cada 5 minutos como si fuera su madre.

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Al ser las 7:00pm, los invitados entraban por la puerta principal siendo básicamente los chicos Too Late Marlene y Tokio Hotel. John los recibía con una sonrisa y abrazos a todos, excepto a Tom a quien saludó con un movimiento de cabeza y lo dejó pasar. Aunque aún no se llevaban del todo, al menos ya podían estar en el mismo lugar sin pelear cada 5 minutos.

Los chicos se quedaron conversando en el salón mientras bebían un poco de champagne. John disculpó a Bill, pues con tanto trabajo preparando todo para la noche, se había quedado dormido y se atrasó, maldiciendo a su esposo por no despertarlo antes.

Al pasar 15 minutos, todos vieron como una alegre y apenado pelinegro bajaba por las escaleras. Por más que estuvieran acostumbrados a Bill, siempre lograba deslumbrarlos por su gracia y presencia. Este ya no usaba el cabello lacio, había optado por hacerse unas cuantas rastas negras y blancas que habían estilizado más su imagen. Esta noche llevaba un maquillaje impecable y su silueta era remarcada por un abrigo de cuello tortuga de color verde botella.

Luego de saludar a todos alegremente y disculparse por hacerlos esperar, los hizo pasar al comedor sin más para devorar la deliciosa cena que había preparado junto con Corine, mientras hacía bromas de que “Jason” (John) había preparado la ensalada y que si terminaban en el hospital por una intoxicación alimentaria era por esa razón. Entre risas y charlas, terminaron la cena y siguieron con el postre y después pasaron al salón donde se realizaría el intercambio de regalos.

Cada uno fue entregando su regalo, pero antes debían mencionar características y anécdotas graciosas de la persona y por qué eligieron el regalo. A la mitad del intercambió llegó el turno de Tom, quien solo quería que pasara lo más rápido posible.

– Mi persona es alguien que está obsesionado con la navidad – empezó a decir Tom – Es un poco engreído e insoportable…

– Oh, que considerado Tom, nos darás regalos a todos – rio Jessie haciendo que todos rieran mientras asentían

– Creo que es buena persona… muy en el fondo – continuó entre risas

– Bueno, creo que ya no nos dará a todos – agregó Jessie nuevamente

– Recuerdo una vez cuando tuvimos que celebrar navidad en la sala de emergencias porque el niñito se intoxicó comiendo mucha masa cruda de galletas, aún no te lo perdono – finalizó mirando a Bill

Bill abrió la boca en sorpresa y una sonrisa incómoda se asomó en su rostro, mientras los demás reían imaginándose la escena de los gemelos en el hospital en navidad.

– Escogí este regalo porque… sé que te hará buena compañía y que será muy especial para ti – terminó Tom tendiéndole una cajita roja a su hermano.

Bill miró vacilante el presente, tomó la cajita y murmuró un suave “Gracias”. Lo abrió ante la expectante mirada de los otros y tuvo que ahogar un chillido con su mano al ver el hermoso contenido.

Dentro de la cajita, había una pulsera de otro rosa, con un dije con la carita de Pumba serigrafiada.

– Tom – susurró con los ojos llenos de agua – Es… hermoso, gracias – dijo tendiéndole a John la pulsera para que se la pusiera, Tom sonrió levemente

Pumba había fallecido ese mismo año y por supuesto al menor le había afectado muchísimo. Continuaron con la repartición de regalos hasta finalizar y luego de un buen rato de charlas comentando los regalos, cada uno se retiró. Cuando fue el turno de Tom, Bill le detuvo en la puerta por el brazo, un poco más brusco de lo que quería.

– Oye… en serio, muchas gracias, Tom – dijo Bill suavemente – Es muy especial para mi

– No hay de qué – respondió el guitarrista – Feliz año nuevo, nos vemos.

– Sí, nos vemos – susurró el pelinegro – Feliz año nuevo para ti también.

Continúa… 

Sí, sé que este capítulo fue más cortito, pero quería que conocieran un poco más de la relación de Bill y John, para que no los odien antes de tiempo jaja.

Ya en el próximo nos enteraremos qué pasó entre los gemelos que pusieron fin a su romance.

¿Quién cree que haya puesto fin a la relación? ¿Bill o Tom? ¿Fue mutuo acuerdo?

Déjenme sus teorías en los comentarios para ver quién acierta y no se pierdan el próximo capítulo.

¡Nos vemos pronto!

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

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