«Atrévete a besarme» Fic de lyra
Capítulo 4. La disculpa
En 5 minutos llegó a casa y tras dos intentos logró abrir la puerta. Su mirada se dirigió a la escalera, pero antes de que pusiera un pie en ella, su madre le cogió del brazo y le hizo pasar a la cocina, en donde ella y su padrastro estaban tomando un café.
—Tengo prisa—protestó Tom cuando le hizo sentarse en una de las sillas.
—¿Se puede saber que ha pasado en la fiesta?—preguntó Simone ignorando sus protestas.
—¿Cómo?—preguntó Tom a su vez sin entender.
—Lo que has oído. Tu hermano ha regresado a casa en mal estado, oliendo a alcohol y con una señal en la cara—explicó Simone en voz baja—Ha roto a llorar cuando le he preguntado y me he quedado asustada con su respuesta.
—¿Qué…qué te ha dicho?—preguntó Tom con miedo.
—Que le han pegado por un beso—resumió Simone sin entrar en detalles.
—Fue sin querer…no lo quería hacer…—tartamudeó Tom avergonzado.
—¿Le has pegado tú? ¿Pero se puede saber por qué?—preguntó Simone muy enfadada.
—Ese beso…
—Si, ya se que hay un beso de por medio—cortó Simone—No me digas más, Bill besó a la chica que te gustaba y le pegaste. Tom Kaulitz, estás castigado. Sube a pedir perdón a tu hermano y que sea la última vez que le pegas.
Tom se levantó corriendo a obedecer a su madre. Tenía que pedirle perdón a Bill, decirle que solo le pegó por el miedo que le entró en el momento pero que estaba muy arrepentido…
Se paró ante su puerta y escuchó con atención, escuchando los débiles sollozos que le llegaban a través de ella. Cogió aire y la abrió despacio, acercándose a su cama y viéndole llorar sobre ella.
Se arrodilló en el suelo y le pasó con suavidad una mano por la espalda, logrando que dejase de llorar y alzase la cabeza, que le mirase con los ojos llenos de lágrimas, los labios separados y con su mejilla señalada.
No sabía que decirle, no encontraba las palabras. Así que cogiendo aire de nuevo se acercó más y le besó con suavidad en esos temblorosos labios.
Bill se dejó hacer. En cuanto levantó la cabeza y le vio su cuerpo se paralizó. Quería pedirle que se fuera de su habitación, que nunca más le tocara de esa íntima manera, poniendo la mano en su desnuda espalda…pero no le salieron las palabras.
Solo se le quedó mirando con los labios separados y temblando por el llanto, incapaz de moverse cuando vio que se le acercaba y se apoderaba de sus labios, incapaz de detenerle porque deseaba ser nuevamente besado.
Viendo que no hacía nada por impedirlo, y queriendo recompensarle por el fracaso del anterior beso, Tom puso una mano tras su nuca y le atrajo más a su cuerpo, siendo él quien entrara en la boca ajena en ese beso, quien se la explorara con la lengua…quien le hiciera gemir por la sorpresa.
Cerró los ojos cuando sintió que la lengua de Bill le invadía, como le exploraba la boca y sin poderlo evitar gimió contra sus labios, enterrando en lo más profundo de su ser todo el dolor que el primer beso le causó.
—Lo siento—logró susurrar Tom cuando sus labios se separan al fin.
Pero no obtuvo respuesta. Vio que Bill permanecía aún con los ojos cerrados, con la frente arrugada y jadeando. Le cogió la cara en sus manos asustado al ver que no reaccionaba y le acarició las sonrosadas mejillas, tratando de que abriera los ojos.
—¡Bill!—llamó asustado.
—No….—logró susurrar Bill.
—¿No?—repitió Tom confuso.
—No quiero abrir los ojos a la cruel realidad—dijo Bill en un sollozo.
Poniéndose en pie Tom se sentó en la cama y le atrajo a sus brazos, donde Bill rompió a llorar recostando la cabeza en su pecho.
—Ábrelos, por favor—suplicó Tom acariciando su espalda de nuevo—El único cruel fui yo….esta realidad es muy hermosa…
Eso consiguió que levantase la cabeza y lentamente abriera los ojos, mirándole con el miedo aún reflejado en ellos.
—¿Te parece hermosa?—preguntó Bill conteniendo el aliento.
—Lo siento mucho, te lo juro—repitió Tom su disculpa.
—Te perdono—dijo Bill de todo corazón.
Desde la entreabierta puerta Simone fue testigo de sus disculpas, llegando solo a tiempo de escuchar las últimas frases pronunciadas. Sonrió muy satisfecha de que sus hijos hubieran hecho las paces, sabiendo que nunca más se volverían a pegar entre ellos.
Les dejó a solas de nuevo, que siguieran hablando y dejando las cosas claras…que se siguieran disculpando a su manera.
—¿Te duele mucho?—preguntó Tom pasando un dedo con suavidad en la señal que le había hecho.
—Más me dolía más el corazón, pero ya se fue el dolor—contestó Bill esbozando una tímida sonrisa.
Dejando de acariciar su espalda, Tom llevó una mano a su desnudo pecho y la dejó quieta en el lugar donde también le hizo mucho daño, viendo como Bill ponía la suya encima y entrelazaba con él los dedos.
—Prometo no hacerte más daño…si me das una oportunidad—dijo Tom con voz ronca.
—Te la daré…solo si te atreves a volverme a besar—contestó Bill sin aliento.
Y eso hizo Tom. Le estrechó fuertemente en sus brazos y se apoderó de sus labios de nuevo, sonriendo al mismo tiempo que Bill lo hacía con los ojos llenos de lágrimas.
Con el paso del tiempo se reirían de cómo empezó su secreta relación, como a partir de un simple beso descubrieron que se amaban de todo corazón.
Como por jugar a verdad o atrevimiento, descubrieron una oculta verdad cuando se atrevieron a besarse, a rozar sus labios un solo momento para saber que se amarían para el resto de sus vidas….
F I N
Notas finales: A Tom le costó pedirle perdón, y es que «lo siento» es la palabra más díficil de pronunciar…..si no, mirad mi video y lo comprendereis:
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