Notas de Haruxita: Un pequeño regalo de San Valentín. El título es un juego de palabras entre BFF (Best Friends Forever) y BF (Boyfriend)

Esta historia está inspirada en este ADV.

«B (F) F» Por Haruxita

Capítulo 1: ¿Novios?

El chico llevaba un tiempo actuando raro, Tom lo había pescado sonriendo sin motivo al mirarlo, al saberse atrapado desviaba la mirada.

A veces iniciaba conversaciones que no conducían a ninguna parte, daba muchos rodeos para luego abandonarlas a la mitad. También había vuelto a morderse las uñas, mal hábito que le costó años erradicar cuando iban en primaria.

Algo estaba ocurriendo con su mejor amigo, todos los intentos de Tom por sonsacarle la verdad resultaron vanos.

Hasta ese viernes por la tarde, cuando recibió ese extraño mensaje:

 

«Tengo que hablar contigo, es importante.

Bibi.»

 

El mensaje era bastante críptico, su mejor amigo podía ser arrebatado cuando algo lo entusiasmaba (y pasaba con más frecuencia de lo que Tom y su paz mental desearía), pero ella era una de las características que hacían especial a esa bala perdida llamada Bill Kaulitz.

Menos de diez minutos luego de que recibiera el mensaje, el sonido del timbre interrumpió su tren de pensamientos.

Al abrir la puerta un sonriente —y algo nervioso, se atrevería a aventurar— chico de rastas negras y blancas lo saludó.

Tom lo conocía desde mucho antes de que comenzara a usar maquillaje, antes incluso de que decidiera esconder sus bucles dorados bajo litros de tintura negra, sin embargo aun no dejaba de sorprenderle lo bellísimo que este se veía cuando se arreglaba para ir de juerga. Y aunque Tom estaba consciente de que ese adjetivo se aplicaba generalmente a las mujeres, en el caso de su amigo calzaba de manera más acertada que un acotado «apuesto».

Un poco decepcionado lo hizo pasar. Había esperado hablar con calma sobre ese asunto tan misterioso que su amigo se traía entre manos. Pero si lucía de esa manera era porque había pasado a su casa de camino al club y no se quedaría mucho tiempo.

—Soy todo oídos —le aseguró, sentándose en el sofá y palmeando el cojín junto a él, que el moreno no tardó en ocupar.

Lo estudió con detenimiento. Realmente estaba nervioso, incluso ese pequeño tic no tardó en aparecer sobre su ceja derecha.

De pronto una corriente fría bajó por su espalda. Tal vez lo que estaba a punto de oír no sería de su agrado. Bill tenía cierto gusto por el drama y no le extrañaría que estuviera a punto de soltarle una bomba.

Bill dibujó una sonrisa forzada y exhaló. Todo él parecía tenso, como la piel de un tambor.

—Quiero preguntarte algo, pero si la respuesta es negativa te ruego que olvides que alguna vez la formulé.

Tom ya no podía con su curiosidad. Debía ser algo malo, sin dudas.

—Tomi, tu… —bajó la mirada hasta sus uñas postizas, se mordió el labio como dándose ánimos y luego volvió a enfrentarlo — ¿Saldrías conmigo?

¿Por eso armó todo ese alboroto? Se hubiera reído si Bill no estuviera mortalmente serio y nervioso. Aunque una parte de él estaba decepcionada, esperaba un chisme gordo, algo digno de tanto misterio.

—Me encantaría… —dijo, y notó como los ojitos almendrados de Bill le iluminaron el rostro. Luz que se esfumó en cuanto agregó la palabra «pero».

—¿Pero?—inquirió el otro chico, su sonrisa había abandonado ese bello rostro.

—Tengo un examen de cálculo el lunes, a primera hora. No puedo largarme al club contigo, debo quedarme estudiando.

Bill pestañeó repetidas veces, su sonrisa volvía a reinar en su rostro.

—¡No hablo de ir de fiesta, Tomi-Tonto! —aclaró, usando su viejo apodo de infancia.

—¿Entonces?

Bill se enserió y se acomodó el cabello antes de proseguir. Tom no comprendió el porqué del misterio hasta que este fue revelado y quien se vio embargado por el terror fue él.

—Lo que quiero decir es: Tomi, ¿quieres ser mi novio?

Su mandíbula cayó y se quedó en esa misma posición en lo que procesaba las palabras.

Quería mucho a Bill, habían sido amigos por tanto tiempo que parecía que el chico siempre fue parte de su vida. Bill no tuvo necesidad de salir del armario con él porque de alguna manera siempre lo supo.

Tom pensó cuidadosamente su respuesta.

Él era straight, y aunque el look de su mejor amigo se había ido tornando cada vez más femenino en los últimos años y Tom reconocía cuan hermoso era (con o sin maquillaje), no se sentía atraído sexualmente hacia él en absoluto.

Pero también sabía que, pese a sus infaltables ligues, Bill rara vez se involucraba seriamente con alguien. Sólo había tenido un novio formal, relación que no perduró porque rápidamente se hastió del otro chico. Si Bill se estaba proponiendo no sólo significa que iba en serio, sino que debió tomarle mucho tiempo atreverse a ello.

Finalmente tomó su decisión: haría cualquier cosa con tal de no romperle el corazón a Bill.

Cualquier cosa.

—Supongo… Supongo que podríamos intentarlo. —respondió con cautela.

—¿Lo dices en serio, Tomi?

El chico de trenzas asintió, en menos de un parpadeo se encontró atrapado en un abrazo entusiasta, rodeado por una maraña de cabello. Bill era débil sólo en apariencia, esos brazos parecían querer estrujarlo (o evitar que cambiara de opinión y saliera huyendo).

Tom exhaló. ¿Qué tan malo podía ser? Conocía a Bill mejor de lo que nunca conoció a cualquiera de sus novias, y lo quería más que a todas ellas juntas. Además, cuando el chico andaba de buenas podía llegar a ser realmente encanta…

Labios suaves contra los suyos, labios que sabían a algún tipo de fruta que no pudo identificar, porque su cerebro estaba ocupado intentando procesar que estaba siendo besado por su mejor amigo de toda la vida. «Novio, somos novios ahora, y es normal que los novios se besen».

Luchó con todas sus fuerzas contra el impulso natural de poner sus manos en ese pecho plano adornado con cadenas y apartarlo muy lejos.

Bill debió percibir su tensión, porque se separó con suavidad «lo siento, me dejé llevar».

Tenía una mirada de niño regañado que nunca le había visto. Como si temiera estar exigiendo demasiado y que Tom se retractara al verse agobiado.

Tom le sonrió «no es nada», lo abrazó de nueva cuenta y besó su voluminosa melena.

El otro chico se relajó en sus brazos.

No sería nada sencillo, Bill era un hueso duro de roer, Tom contó con que su conocimiento mutuo y su gran dotación de paciencia le ayudarían a sacar a adelante esa » relación».

Aun no sabía en lo que se había metido, sólo importaba que Bill fuera feliz.

Continúa…

por Haruxita

Escritora del Fandom

Un comentario en «BFF 1: ¿Novios?»
  1. Hermoso historia!!!! Tom tan lindo y considerado 😍😍😍😍, espero se enamore de Bill ❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️

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