Y aquí estamos, retomando nuestra aventura un paso más adelante de donde la dejamos dos meses atrás.

Un par de advertencias antes de continuar. La historia fue, es y seguirá siendo «TWC no-related». Cada Kaulitz con su Trümper, no hay incest, por mucho que en algun momento lo parezca.

Sin mas que agregar, que disfruten la segunda temporada.

Harukana.

«Basorexia» Fic de Haruxita

Introducción

El lápiz se movía con suavidad sobre la hoja de papel, los trazos eran rápidos y seguros. Casi no necesitaba alzar la cabeza hacia el chico sentado ante él, pues los rasgos de éste estaban grabados a fuego en su memoria.

Aun así, más que nada para no perder la costumbre de incordiar, de tanto en tanto—cuando sus miradas se encontraban— fruncía el ceño y alegaba: «¡No te muerdas el labio! ¡Endereza los hombros! ¡Deja de reír, no tengo monos pintados en la cara!». Lo que, desde luego, conseguía exactamente el efecto contrario: que su díscolo moreno se agitara cual lombriz en vinagre o lo provocara con muecas grotescas.

Era la primera vez que lo retrataba con su anuencia, de hecho fue el mismo chico quien, habiéndolo visto dibujar incansablemente durante semanas, se dejó invadir por la curiosidad y le solicitó un dibujo suyo.

«Pero yo cobro» —había informado, lo cual era completamente cierto, pero el otro chico no necesitaba conocer el resto de la historia.

«¿Es broma, cierto?»

«¿Me ves riendo?»

«A ti no te cuesta nada, es solo un dibujo más» Insistió, con esa actitud de niño pequeño que sería insoportable de no ser por ese trocito de labio inferior que sobresalía y le obligaba a redoblar sus esfuerzos por mantenerse enfocado.

«Los hago para mí. Si alguien quiere uno, debe pagar».

Aunque por él lo haría gratis, sólo por el placer de tenerlo quieto y bajo sus directrices por una hora. Pero el moreno tampoco necesitaba enterarse de ello.

A regañadientes el otro chico finalmente aceptó, la curiosidad fue mas fuerte que su tacañería.

&

Amaba recorrer esos labios, ya fuera con sus ojos, el carboncillo o…

De improviso la croquera le fue arrancada de las manos, sin darle tiempo a reaccionar siquiera.

«Ya te dije que no puedes verlo hasta que esté terminado —porfió, siempre celoso de su trabajo— y aún no está termi…»

El otro chico puso la croquera a un lado en la alfombra, dejando muy en claro que el progreso del dibujo le traía sin cuidado. Apoyó ambas manos en los muslos cubiertos por el holgado pantalón y le dibujó un sendero de fugaces besitos desde la clavícula hasta la oreja.

Tom empuñó ambas manos hasta que las uñas se enterraron en las palmas, no había mucho más que pudiera hacer para resistirse a ese tipo de caricia.

Por supuesto que podía apartar al otro chico, pero ello implicaba un supremo acto de voluntad. Voluntad que estaba lejos de poseer.

«Esto no forma parte del trato» Consiguió articular dificultosamente, mientras se esforzaba por respirar con normalidad.

El otro chico se encogió de hombros y agregó con simpleza: «Va siendo tiempo de modificarlo». Tom no supo que replicar, no habría podido aunque su boca no estuviera siendo tomada por asalto en ese preciso momento.

Continúa…

por Haruxita

Escritora del Fandom

Un comentario en «Basorexia. Intro»

Responder a Ysy Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!