«Believer» Fic TWC de MizukyChan
El justo sabe guiar a su prójimo; el impío le hace perder el camino.
(Proverbios 12:26)

Capítulo 13: Refuerzo
El sheriff llegó muy temprano al hospital, pero no alcanzó a salir del primer piso cuando la enfermera del turno nocturno lo alcanzó.
—¿Puedo hablarle un segundo? —Preguntó, ocultando un bostezo.
Mitch arrugó el ceño y asintió, siguiéndola hasta una oficina cercana.
—¿Qué ocurre?
—Leí el expediente del Padre Kaulitz y Mandy Sheppard —dijo, yendo al grano desde el inicio. Mitch asintió y esperó a que continuara—. Creo que debería poner un oficial en el corredor del sacerdote también, sheriff.
El hombre arrugó el ceño—. ¿Por qué lo dice?
—Ocurrió algo extraño anoche.
Mitch se impacientó y apretó su sombrero entre las manos—. ¿Qué ocurrió? ¿Vino alguien? ¿Despertó? ¿Dijo algo? —Las preguntas salieron en forma atropellada y la mujer tuvo que alzar la mano para detenerlo.
—Poco después que ustedes se retiraron, regresé a la habitación de Kaulitz —explicó—, sólo quería verificar que dormía en calma con la medicación suministrada —agregó y bajó la mirada—. Encontré a un chico en su cuarto.
—¿Un chico?
—Sí, un adolescente. Alto, cabello castaño. No podía tener más de 17 años —respondió ella.
—¿No tiene un nombre?
—No —ella sacudió la cabeza—. Como le dije, volví sólo para comprobar sus vitales, me quedé un poco en shock cuando lo vi.
Mitch arrugó el ceño y la apremió—. ¿Qué vio?
—Sheriff Pileggi, creo que él, el chico, estaba besando al sacerdote.
El hombre ladeó la cabeza—. ¿Qué?
Entré en la habitación y le pregunté qué estaba haciendo, él dijo que estaba sacudiéndolo porque tenía una pesadilla, lo cual también era cierto, pero… —ella lo miró directo a los ojos—. Sé lo que vi.
—¿Recuerda algo más de ese chico? —Preguntó el sheriff.
—Dijo que estaba visitando a Mandy, por eso revisé los expedientes —respondió la mujer.
—¿Cree que el chico pensaba hacerle algo más al Padre Kaulitz?
—¿Aparte de besar a un hombre inconsciente y tocarlo por sobre la ropa? —Preguntó incrédula la mujer, alzando una ceja.
—El Padre Kaulitz fue envenenado —aclaró—. ¿Cree usted que este chico tenía intenciones de volver a hacerlo? ¿Vio alguna inyección en sus manos? ¿Un arma? ¿Algo extraño?
Ante eso, la mujer cerró los ojos, intentando recordar y luego negó con la cabeza.
—No lo creo. Una chica se fue con él, una rubia. Supongo que era otra de las amigas de Mandy.
Mitch suspiró y pasó una mano por su cara—. Bien, ¿podría acompañarme al cuarto de Mandy para ver si reconoce al chico?
—Vengo de allá, sólo está su padre —respondió—. Termino mi turno ahora, pero regresaré por la noche e iré a verla. Le avisaré si el chico está ahí.
—Bien, voy a dejar a otro oficial en el tercer piso.
—Sheriff —la enfermera lo detuvo al ver que el hombre caminaba hacia la puerta—. Sé que el Padre Kaulitz es un hombre joven y muy atractivo, pero lo que vi anoche… eso es acoso —entrecerró los ojos—. Era un adolescente, es cierto, pero si yo no hubiese entrado, él podría… —llevó una mano a la boca y arrugó el ceño.
Mitch asintió—. No se preocupe, pondremos más vigilancia. Gracias por su cooperación.
La mujer asintió y lo dejó marchar.
Exhalando, Mitch caminó hasta el ascensor y llegó a la habitación de Mandy, abrió la puerta y movió la cabeza, para captar la atención del adulto.
—Buenos días, Mitch, ¿alguna novedad?
—Estamos en ello, Mark —respondió el sheriff, brindándole una sonrisa tensa—. Hey, ¿puedo hacerte una pregunta?
—Claro.
—¿Mandy recuperó la conciencia por la noche?
—No, le pusieron un calmante, la doctora dijo que era mejor que durmiera mientras su cuerpo se recuperaba de la intoxicación, evitándole el dolor de cabeza y las náuseas.
—Comprendo. ¿Te quedaste tú con ella?
—Sí, me quedé vigilando su sueño. Mi esposa regresó a casa con Corbin —contestó y agregó—. Y el oficial se dio una vuelta por aquí cada hora.
—¿Vino alguien más a visitar a tu hija?
—Por supuesto —el hombre sonrió—. Sus amigas de la escuela, Tamara, Jen y el amiguito de Corbin, Ben
Mitch asintió—. Tú hijo está muy alto, ¿verdad? —Mark sonrió con orgullo—. ¿Qué edad tiene?
—Corbin tiene 14 y está bordeando el metro setenta —respondió.
—¿Su amigo igual?
—Sí, parecen siameses, esos dos no se separan nunca. De no ser por la diferencia en el color de cabello, diría que son hermanos —dijo a modo de broma.
Mitch sonrió y asintió—. Bien, debo regresar al trabajo. Si Mandy recuerda algo, avísame, ¿okey?
—Por supuesto.
—Gracias Mark.
Mitch salió de la habitación y caminó directo al oficial asignado a la vigilancia de Mandy. Intercambió unas palabras con él y pidió que otro oficial fuera asignado al piso del Padre Kaulitz. Se despidió del hombre y se dirigió a las escaleras. Para cuando llegó al cuarto del sacerdote, se sentía agotado.
—Aún no despierta —dijo John, nada más verle entrar por la puerta.
—Así veo —respondió Pileggi, pasando una mano por su cara y dejó su sombrero en la silla, mientras se acercaba a la cama, para ver de cerca al joven.
—Luces fatal —dijo John medio en broma medio en serio—. ¿Pudiste dormir algo?
—Un par de horas —respondió el sheriff—. Llegaron los análisis del laboratorio sobre el cuerpo encontrado en la basura. Coinciden con el ojo hallado en la iglesia y también con el examen toxicológico del Padre y Mandy.
—¿Fue el mismo? —John se pasó una mano por el cabello—. Lo sabía.
—Sea quién sea, usó el mismo veneno en las víctimas, por tanto el Padre Kaulitz tendrá que ser vigilado por seguridad. Ya he solicitado un nuevo agente para este corredor —le informó, omitiendo el reciente hecho comentado por la enfermera.
—Está bien…
Un quejido desde la cama, hizo que ambos hombres voltearan el rostro. Tom apretaba los ojos y pasaba una mano por su cabeza.
—¿Thomas, estás bien? —Preguntó John, nada más verle.
—Me duele la cabeza —respondió el joven, intentando abrir los ojos.
—¿Crees poder soportar un poco, antes de que te inyecten un calmante? —Preguntó el sheriff, con rostro impávido.
Tom miró la seriedad en sus caras y asintió—. ¿Ha pasado algo? —Preguntó preocupado.
—Te han envenenado, Thomas —respondió John.
Tom asintió, recordaba eso, por tanto preguntó—. ¿Algo más?
—Mandy recordó unos pequeños datos sobre su agresor —informó Mitch, viendo como John ayudaba a Thomas a beber un poco de agua—. No vio su rostro, pues la atacó por detrás.
—¿Ella está bien? —Lo interrumpió el joven sacerdote.
—Sí, está fuera de peligro, gracias a tu intervención —contestó Mitch—. Le hicieron los exámenes de rigor y resultó que, al igual que tú, ella fue envenenada con unos pesticidas diluidos. Sin embargo, tú estuviste más expuesto, pues los ingeriste, no te fueron inyectados como a ella.
—Oh… ¿cómo?
—Bebiste una limonada que contenía el veneno —respondió el oficial.
—Imposible —dijo Tom, achinando los ojos—. Esa limonada me la regaló la viuda Ferris después de que la ayudé con su huerto. Ella no me haría algo así.
Mitch anotó algunas cosas y respondió—. Lo sabemos, Padre, es posible que el homicida haya entrado en contacto con la bebida y haya agregado el veneno ahí.
—Oh.
—Mandy recuerda haber visto un crucifijo en el cuello del agresor.
Tom abrió grandemente los ojos. ¿El agresor? Bill. Prefirió omitir el nombre, no podía asegurar si este Bill era realmente el Bill de su infancia. Mi gemelo.
—Hay otro dato interesante —agregó el sheriff.
—¿Qué cosa? —Preguntó John, igual de atento que Thomas.
—Mandy dice que vio sus manos quemadas. Que tenía cicatrices de quemaduras.
Tanto Tom como el Padre Morgan arrugaron el ceño.
Tom inspiró profundamente y tuvo un flashback del día en que el encapuchado entró en el confesionario y se masturbó a su lado, obligándole a tocar su mano cubierta por un guante negro. Exhaló temblorosamente.
—¿Estás bien? —Preguntó John, notando el ligero temblor en el joven.
—Sí, es sólo este —jodido— dolor de cabeza —respondió Thomas, pasando una mano por su frente.
—Anoche he pedido apoyo para el caso —agregó el sheriff, con gesto cansado.
—No parece muy feliz por ello —comentó John, mirando fijamente al oficial.
—Ella es la mejor perfilista del condado. Estoy seguro que podría haber hecho carrera en el FBI de no ser… —guardó silencio y bajó la mirada al ver la expresión de los dos sacerdotes.
—¿Qué ocurrió? —Preguntó John.
—Tuvo problemas personales y se retiró —respondió el sheriff con el ceño apretado.
—¿Y cómo nos va a ayudar si está retirada?
Mitch pareció regresar al presente y miró a los hombres—. Ha vuelto como ayudante en Annona. Trabaja medio tiempo, pero siempre coopera cuando hay investigaciones de este tipo… o sea, casi nunca —sonrió con ironía.
—Parece que la estima mucho —dijo Tom, todavía apretándose las sienes.
—Fuimos los mejores amigos —contestó el hombre.
John guardó silencio, pero sabía leer a la gente y sabía que entre Mitch y la perfilista, había habido algo más profundo que una simple amistad.
La radio del sheriff sonó, captando la atención de todos los presentes—. Aquí Pileggi —dijo fuerte y claro.
—Smith ha llegado —anunció la otra voz.
—Perfecto, estamos en la habitación C35. Envíela de inmediato. —El sheriff dio una mirada a los sacerdotes y habló—. Ha llegado.
No pasaron diez minutos y una mujer rubia tocó la puerta, John abrió, inclinando la cabeza como saludo.
—Mary Ann —dijo Mitch acercándose para darle un abrazo—. Gracias por venir.
—No podía perder la oportunidad de trabajar en un caso como este —respondió ella, mucho más fría de lo que el sheriff había sido con ella.
—Ellos son, el Padre Thomas Kaulitz y su mentor, el Padre John Morgan.
La mujer se acercó a los sacerdotes y estiró la mano para saludarlos—. Soy Mary Ann Smith, ayudaré con el caso. Voy a necesitar de toda su cooperación para crear un perfil del homicida.
Los hombres asintieron en silencio.
—¿Podríamos comenzar con la nota que encontró? —Thomas asintió—. ¿Dónde exactamente la encontró?
—En el confesionario —respondió el joven.
—¿El asesino se confesó? —Preguntó directamente.
Thomas miró a John, buscando su aprobación y tras un breve asentimiento, asintió.
—¿Lo ha hecho antes? —Preguntó la mujer. Thomas volvió a asentir—. ¿Cuándo?
—El día que apreció la mano amputada —respondió el joven.
—Thomas no tiene permitido revelar nada de lo confesado por esa persona —intervino John.
—¿Por esa razón está usted aquí, Padre Morgan? ¿Para asegurar el secreto de la confesión?
Mitch observó el intercambio con una pequeña sonrisa en los labios. No era algo que él hubiera desestimado, pero todo había ocurrido demasiado rápido y sabía que el joven sacerdote no tenía malas intenciones, al contrario, desde el día uno parecía resuelto a atrapar al criminal.
—No —respondió el cura más viejo—. Estoy aquí como amigo y mentor de Thomas.
—Supongo que pese a la confesión, no conoce al agresor, ¿verdad, Padre Kaulitz? —Preguntó la mujer con una mirada fría.
Thomas negó con la cabeza, tenía los ojos fuertemente apretados, cosa que la mujer no pasó por alto.
—¿Está usted bien, Padre?
—La cabeza me está matando —respondió.
—El Padre Kaulitz fue envenenado, Mary Ann. Lo internaron ayer y todavía está convaleciente.
—Entiendo —contestó la mujer—. Creo que deberíamos dejarlo descansar un poco. Volveremos en dos horas —avisó a los sacerdotes, luego giró hacia Mitch—. Necesito hablar contigo.
—Está bien.
& Continuará &
Uuyy, llegó un nuevo personajes. Ella es una tipa ruda, ya lo notaron, ¿verdad? ¿Será que ahora sí atrapen a Bill? ¿Será posible que obliguen a Tom a revelar el secreto de confesión? Pues están invitados a seguir leyendo.
Vaya, esto se está complicando, porque Tom no quiere revelar que Bill es el asesino y también su gemelo.
Cuando Tom supo que Bill era su gemelo, todo se complicó para él, en eso tienes razón, no va a querer revelar la identidad de Bill para protegerlo.
Esto cada vez se pone mejor, Tom esta oficialmente entre la espada y la pared con sus sospechas de que el hombre es su hermano, esta mujer parece estar decidida atrapar a quien enveneno a Tom y Mandy.
Nos leemos en el proximo, saludos 😊
Exacto, Mary Ann está decidida a ayudar al sheriff, porque sabe que este tipo de casos nunca es tan simple como aparenta, pero Tom no querrá revelar quién es Bill, porque está unido a él, es su gemelo.
Teniendo un policía en el pasillo de Tom, será prácticamente imposible que Bill lo acose, así que creo que ese es un punto en favor de su salud, tanto física como mental. Pero todo lo demás se está complicando. Con esta nueva mujer policía, Bill no tendrá tantas oportunidades de salirse con la suya.
Gracias por actualizar.
No voy a adelantar nada, pero Bill es muy listo y tiene recursos bajo la manga, así que no creas que Tom estará a salvo del todo en el hospital muajajaja, me salió el lado malvado muajajajaja.
Me gustaron las mujeres de este capítulo, la enfermera que no dudó en acusar a Ben por acosar a Tom y Mary Ann que se nota que viene decidida a atrapar al malo.
Me encanta la historia. Gracias por actualizar.
Me gusta que las mujeres sean «de las buenas» en los fics, salvo en aquello donde son unas putas jajajajaja. La verdad es que Mary Ann será de armas tomar en esta historia.
Quiero ver a Bill entrar en la habitación de Tom 7u7
Haber que le hace 7u7
Pido justicia por Tom, y no, no con Bill, si no con el niño que abuso del padre >:v
Es de Bill >:v
Bien, me calmo.
Creo que está policía pondrá las cosas mas interesantes para Bill. Me encanta esta historia, es como una serie de tv, tiene todo el drama y místerio y aahhh me encanta.
Me pongo demasiado contenta cuando dices que parece una serie de la tele- De verdad que sí.
Y sobre Bill… la verdad es que será dificil que entre al hospital, porque ahora hay policías en dos pasillos, pero tampoco diré que es imposible, porque ese Bill tiene muchos recursos, es muy listo, como desquiciado, así que mejor te invito a leer lo que seguirá pasando en la historia.
Gracias por el apoyo.
Tom seguramente protegerá a Bill … despues de todo es su gemelo. Gracias por actualizar.
Tom quiere justicia, pero como bien dices, Bill es su gemelo y él no lo ha visto desde el incendio, así que… hay que sumar 1+1 pero mejor no adelanto nada y te invito a seguir leyendo. MUAK
Cuando la obsesión te lleva a hacer cosas que uno no creía. .ese chico ya está en la mira de la policía gracias la intervención de la Doctora, pero me pregunto ¿se habrá dado cuenta Bill? Porque si es así, el pecado de la lujuria será castigado por Bill.
Ahora la policía se ve firme en su nueva misión pero no creo que sea fácil.
Muakkkk!
Mi querida Ady, Bill se da cuenta de todo, es más listo que todos nosotros juntos, pero no diré nada más.
Es cierto que la obsesión de Ben por el padre lo ha hecho hacer cosas locas… y que en su momento harán que lo lamente (mucho) pero mejor te invito a seguir leyendo. Espero que el año siguiete pueda volver a actualizar dos capis por semana, porque este fic de verdad me emociona wiiiiiiiii.
¡¡Ese mocoso de Ben para ser tan joven es demasiado pervertido!!
Espero que Bill lo pille (no quiero que lo mate, solo que le deje las cosas bien claritas)
Y sé que tendría que posicionarme del lado de los «buenos», pero siempre voy a tener una debilidad por Bill, así que no quiero que lo atrapen.
Ben es pervertido porque está loquito por Tom, pero Bill sí se dará cuenta de lo que hace, claro que lo hará… de hecho, ya lo sabe muajajajajaja. Pero no diré nada, sólo que Bill será muy dificil de atrapar, porque es listo, así que te invitaré a seguir leyendo. Gracias por el apoyo.
Yo no creo que Tom delate a Bill o sí? No, no, no.
Gracias por actualizar!
Tom está en un dilema moral. Él sólo quiere la paz y la seguridad del pueblo de Avery, igual que el sheriff, pero no ha sabido nada de Bill desde el incendio, así que… mejor te invito a seguir leyendo.
Gracias por el apoyo.
Tom ya recordó lo que pasó en el confesionario.
Y la.nueva investigadora si que se ve comontoda una perra.
Será que atrapen a Bill o Tom lo impedirá?
Súper bueno este fic. Mizuky se volvió mi favorito después de perfect love 😘😘😘😘😘😘😘