«Believer» Fic TWC de MizukyChan
Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor;
porque el amor cubrirá multitud de pecados. (1 Pedro 4:8)
Capítulo 16: Pecado
Tom sintió una caricia en su rostro y parpadeó hasta abrir los ojos. Su visión era un poco borrosa, pero notó que ya era de noche. Apretó más los ojos para enfocar mejor y se dio cuenta que había alguien junto a su cama. La figura se acercó a él y sujetó su mano.
—¿Quién? —Preguntó apenas, pues su boca tampoco respondía a la misma velocidad de su mente. ¿Quién eres?
—Sshh. No te esfuerces, te han drogado… otra vez —respondió la voz. Y pese a que no contestó su pregunta, Tom de inmediato pudo saber quién era.
—Bill…
—Sí, soy yo.
—¿Tú me…? —¿Tú me drogaste?
—No fui yo, si es lo que intentas preguntar.
Tom levantó una mano para frotar sus ojos, intentando aclarar su visión. Podía distinguir a Bill, pero no era capaz de mantener los ojos abiertos.
—Ese chiquillo obsesionado contigo —dijo Bill con los dientes apretados—. A cruzado la raya esta vez.
—¿Quién?
—Ben —fue la corta y molesta respuesta—. Pero no hablemos de él. De hecho, no hablemos en absoluto. Hoy he venido a tocar, a sentir.
Bill sujetó la mano de Tom, acariciando con el pulgar cuanta piel pudo alcanzar. El sacerdote exhaló ruidosamente y cerró los ojos, dejándose invadir por la sensación de tan breve roce.
—¿Es un sueño? —Tom no supo que lo había dicho en voz alta y como Bill no respondió, asumió justamente que se trataba de un sueño.
—Estás drogado, Tom, sólo cierra los ojos que yo cuidaré de ti —susurró la voz de Bill a sólo centímetros de su oído.
El sacerdote suspiró y sintió como el vello de su nuca se erizaba al sentir la proximidad del otro hombre—. Bill… —gimió. Estás muerto, Bill. Sé que estás muerto.
Un roce de labios contra su mejilla le hizo estremecer—. No…
—Sshh… siente, Tom.
Esto no puede estar pasando. Dios, él no puede ser Bill. Mi Bill murió en el incendio.
Cuando los labios del hombre de la capucha conectaron con los suyos, Tom abrió los ojos, viendo, en plena oscuridad el ardor en los ojos del contrario. Ojos de fuego.
—Hoy he venido por ti, Tom —susurró el hombre contra los labios del sacerdote.
—Muerto…
—No estás muerto, Tom —dijo alzando el rostro lo suficiente para disfrutar de la belleza del hombre en la cama. Pasó una mano por su mejilla, sonriendo por la caricia—. Eres tan hermoso, Tom. Justo como pensé que serías. El más bello de los dos.
—Bill… —exhaló su nombre con si con ello se aliviara de un peso que venía cargando desde aquel fatídico día en que las llamas se llevaron todo. Todo.
—Ya estoy aquí, mi amado Tom.
Bill volvió a unir sus labios, en un beso casto que fue recibido por Tom, quien confiaba en que todo aquello era nada más que un sueño, producto de su mente febril. Poco a poco, Tom cedió a la presión y gimió al sentir la lengua de Bill rozándolo, buscando acceso, que no dudó en otorgar.
El hombre de ojos de fuego, abrazó el cuerpo sobre la cama, pegando sus pechos, disfrutando del calor del otro, sintiendo los latidos que emanaban de él.
—¿Tu corazón late por mi? —Preguntó sin despegarse demasiado de su boca, feliz de oír un gemido como respuesta—. Tócame, Tom.
Tom quería, pero su cuerpo no reaccionaba a sus deseos. Sus ojos todavía veían borroso, sintió que la cama se movía y ni siquiera estaba seguro de si era él quien lo hacía.
—No puedo —logró articular.
Recibió un beso en los labios—. No te preocupes, yo me encargaré. Sólo siente.
Bill volvió a besarlo, pero esta vez el beso se tornó más ansioso, apasionado. Tom respondía y se entregaba a él.
Esto no es correcto, pero se siente bien. No puedo, no quiero parar.
—No tienes que pensar demasiado —dijo la voz de Bill, como si leyera su mente—. Yo me encargaré.
Tom ni siquiera notó que una mano de Bill se movía a través de su torso, acariciando, sintiendo, mapeando cada sección, cada músculo, descendiendo lenta, pero inexorablemente por su pecho hasta llegar a su vientre, arrancándole uno que otro jadeo ahogado, que no se molestó en ocultar.
—Bien, Tom. Siente, siénteme…
—Bill… —gimió y continuó disfrutando de la lengua del hombre, enredada con la suya, mientras la mano bajaba y bajaba, hasta un lugar que sólo él había tocado—. No… Bill, no…
Pero Bill no cedió a su deseo esta vez, porque esta vez venía por Tom, venía a tocar, a sentir y no se iría de ahí sin hacerlo.
La mano de Bill alcanzó la entrepierna de Tom por sobre las mantas, notando que aun no estaba completamente erecto. Continuó con sus besos, mientras la mano frotaba, acunando su premio hasta conseguir su objetivo, que las caderas del sacerdote se movieran contra él, buscando más contacto.
—No debo… —logró decir en su estado nebuloso. Deseo, oh como lo deseo, pero no puedo, no debo.
Bill volvió a ignorar sus palabras, moviendo su mano para deslizarla bajo las mantas y bajo el pantalón, tocando piel con piel.
Tus manos. Son suaves. Pensó al sentir como acariciaban y estimulaban su carne, haciéndole delirar. Abrió los ojos, notando que los de Bill estaban cerrados, estaba completamente entregado a lo que hacía, estaba sintiendo, sintiéndolo a él. Yo también te siento, Bill.
Tom había vivido su juventud como un joven normal o lo más cercano a lo normal que alguien como él podía haber logrado. El trauma que vivió en su niñez lo dejó tan marcado que, pese a los esfuerzos de John y el resto de los sacerdotes de la comunidad, sabía que jamás podría comportarse como alguien común y corriente.
Por insistencia de John, no entró al seminario siendo joven y gracias a eso, vio con sus propios ojos como sus compañeros de la escuela se besaban y tocaban descaradamente, como animales en celo. En esos tiempos, no podía entender como besar a alguien, intercambiando fluidos, podría ser algo excitante, pero ahora…
Dios, me has dado un cuerpo que es completamente sensible a los estímulos de la carne. Soy tan pecador como ellos.
—Tu cuerpo es tan hermoso, Tom. Parece que Dios lo forjó a mano —dijo Bill, dando una leve mordida a la mandíbula barbada del sacerdote, quien gimió más fuerte, arqueando la espalda involuntariamente ante la repentina ola de calor que provocó esa acción—. Respondes tan bien a mis toques. Dios estaría orgulloso de su creación al verte gemir así. Eres perfecto. La obra más perfecta de la creación.
Tom se corrió en la mano de Bill, caliente y abundante. Dios mío, soy un pecador. Por eso Bill ha venido por mi.
La visión de Tom se aclaró y abrió la boca, para absorber más aire. Sus ojos chocolate se encontraron el otro par de avellanas, que lo miraban con un amor infinito.
—Eres lo más perfecto que me ha pasado en la vida, Tom.
—Bill… —Te amo. Siempre te he amado. Eres todo lo que soy y todo lo que fluye por mis venas.
Bill se acercó y besó castamente sus labios—. Ahora debo irme. No me verás por un tiempo. Al menos hasta que salgas de aquí.
—¿A dónde vas?
—Debo continuar el trabajo que Dios me ha encomendado. Debo hacer justicia, Tom —respondió, apoyando la cabeza en el pecho de Tom, disfrutando del sonido de su corazón, notando como lentamente se volvía más acompasado, más relajado.
—No… por favor. —No mates más personas inocentes.
—Esta vez, el trabajo se debe hacer completo, Tom.
¿Esta vez?
—Esta vez, las trompetas del juicio sonarán y revelarán la verdad para que todos lo sepan.
—Bill… —Tom logró mover una mano y la estiró para acariciar el sedoso cabello del otro—. Cuídate —Te matarán si te descubren. Y yo… no puedo volver a perderte. No puedes morir otra vez.
—Todo está planeado, Tom. Nada me pasará. Soy el verdugo de Dios, él cuida mis pasos, él guía mis acciones.
—Hay más policías.
—Lo sé. Ya te dije, todo esto ha sido planeado. Ahora sólo falta que tú recuerdes.
—¿Qué… qué debo recordar? —Preguntó, apretando el ceño, pero cerrando los ojos, porque el cansancio lo estaba llevando de vuelta al mundo de los sueños.
—Debes recordarlo todo, Tom. Debes recordarme a mi —respondió, incorporándose en la cama, para dejar un beso casto en los labios del sacerdote.
—Bill, no me dejes.
—Nunca podré dejarte. Nunca te he dejado.
Los ojos de Tom se cerraron y se durmió, pensando en las palabras de Bill, pensando en sus ojos de fuego, rogando que Dios le mostrara aquello que debía recordar.
& Continuará &
¿Por qué vimos a Bill con Tom? ¿Qué pasó con Ben y Jen? ¿Qué pasó con el guardia del pasillo? ¿Qué rayos está pasando? ¡AH! Este fic me encanta. No saben cómo disfruto de escribir cada capítulo y espero que a ustedes también les guste. Besos y nos leemos pronto.
Entonces , ¿cuando Bill termine con sus crímenes hará una vida «normal»junto a su hermano? , ¿ O siempre permanecerá matando, oculto en las sombras…?
Lo atraparán :c no quiero pensar en ello. Mejor me centro en este capítulo que fue hermoso, a su manera,intrigante y gratificante. También me pregunté que les habrá hecho Bill a los chicos, parecía molesto pero no lo suficiente por lo que pudo haberles dado «su merecido» o estaba más centrado en Tom y se los dará después.
Bill se encargo de que Ben no llegara hasta a Tom, eso esta más que claro y ahora cuando dice que es hora de que el trabajo este hecho completo, se refiere a no solo terminar con Ben y Jen, sino con todo lo que se interpone entre ellos, me intriga saber que hara y como lo hara y si logara no ser detenido. Esto se pone cada vez más bueno.
Nos leemos en el proximo, saludos 😊
Me encanta , supongo que trabajo completo no solo cumple para los pecadores quizás también para las personas que se están interfiriendo entre los pasos que bill quiere dar 🙂 no creo que lo descubran lo dudo demasiado …. bibi lo sabe todo y bueno me da pena porque dijo que no lo veremos en un tiempo 🙁
Ay Dios mío, no entiendo nada, pero me encanta. Acaso Bill se encargó de Ben? Por qué no dijeron nada de Bill después del incendio? Acaso si murió y este Bill es algo del más allá? Gracias por el cap!
Pero qué rayos?! Como es que Bill pudo entrar sin que nadie lo notara? Y los policías? Y Ben?
Me muero, quiero leer más.
Es que Bill es un misterio para mí. Nadie lo recuerda y sin embargo él ama a Tom, es más parece que desde pequeños lo amo o se amaron pero el incendio los separó. .y si ese siniestro fue provocado para matar a Bill o a ambos? Es que porqué nadie habla de Bill? !
Tom después de su Orgasmo quedó despierto y ahora si consciente de que Bill existe y puede correr peligro. .nuestro padre pecó pero creo lo volvería a hacer y ojalá fuera así pero ya con todo su cuerpo funcionado «ya tu sabe» xD
No eres la única que disfruta de este fic Mizuky. Me encanta la forma en que hilas las ideas y agregas personajes.
No creo que Bill haya matado a Ben, todavía, al menos no en el hospital, pero de todos modos tengo un mal presentimiento al respecto.
Esperaré ansiosa la continuación.
Estoy casi segura de que ben ya valió m@dres xD y es que por un padre así cualquiera quisiera ser la mano de dios, digo para echarle una mano a tom :v
Ya en serio, me encanta todo el misterio que rodea a la historia y ya quiero saber que sigue!
Dudo mucho que al final «el mal triunfe» osea, que Bill se salga con la suya y que no lo pillen (personalmente, no me parece mal que castigue a los que se lo merecen. Es un crimen y bla bla, pero si se deshace de pederastas tiene todo mi apoyo).
Me intriga mucho que es eso que Tom tiene que recordar (y tengo la sospecha de que el padre John tiene algo que ver).
Y me alegra que el padre Tom no haya tenido tantos reparos para sucumbir a sus deseos hacia Bill 😏
Solo me queda esperar por el siguiente capítulo para saber un poquito más, la curiosidad puede conmigo!!
Que capitulo !!!!! me encanto !!! que tendrá que recordar Tom ??? QMG !!!! me encanta este fic !!!! gracias por actualizar !!! continua porfissss ! ya quiero leer mas …. parece que Bill logró impedir que Ben y Jen llegaran hasta Tom .. pero dejó el trabajo por terminar …. me encanta …. !!!! besos !!!! muakkk !
Hola! ¿Qué ha pasado con esta historia? , ¿Va a quedarse sin terminar o…solo está en pausa? Gracias
Continuamos, he esperado mucho por nuevo capítulo por favor. Sí sí? Saludos.
Definitivamente no voy a dejar abandonado este fic. Pronto tendrán noticias y ya sin paros. Cuando empiece a retomar, será hasta que lleguemos al final. Besos y gracias por recordar la historia.