Believer 18: Generación de malvados

Notas: Saludos, gente bella, aprendí a hacer videos y quiero compartirlos con ustedes. Ocupé este fic para crear mi primer trailer, porque estoy muy emocionada con la trama y espero que a ustedes también les guste.

«Believer» Fic TWC de MizukyChan

¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de iniquidad, generación de malvados, hijos corrompidos!

(Isaías 1:4)

Capítulo 18: Generación de malvados

Mary Ann dirigía al grupo de oficiales apostados en el hospital tras ser notificados del posible hallazgo de un cadáver en el estacionamiento del hospital. Cuando un médico constató el deceso del hombre, se retiró, dejando que los peritos comenzaran con su trabajo de recolección de huellas, fibras y cualquier cosa que pudiera darles una pista sobre el culpable.

La oficial arrugó el ceño al ver los billetes ensangrentados sobresaliendo en la boca del cuerpo. A primera vista se podía ver que el policía había sido arrollado por un vehículo, pero el golpe habría llamado la atención de alguien en el lugar. Además, el hecho de que el asesino se diera el tiempo de meter los billetes en la boca del cadáver y lo dejara oculto bajo una de las ambulancias, dejaba en claro que se había dado el tiempo para arreglar la escena del crimen.

¿Qué nos quieres decir?

Señora —llamó uno de los peritos—. Tengo algo aquí que debería ver.

La mujer se acercó al fotógrafo y se puso los guantes antes de tomar la pequeña nota que estaba camuflada entre los billetes, imposible de ver a primera vista.

—”No recibirás soborno; porque el soborno ciega a los que ven y pervierte las palabras de los justos”. Éxodo 23:8 —leyó en voz alta.

Supongo que no es buen momento para ser un policía corrupto —se oyó la voz del sheriff, junto a la oficial Smith.

Mary Ann giró y miró de frente al sheriff—. Este caso no es normal, Mitch. Aquí hay algo que no hemos visto. Algo que está relacionado con el Padre Kaulitz.

Lo sé. Él mismo lo sabe. Hasta el Padre Morgan lo ha sospechado desde el inicio —respondió el hombre con semblante serio y cansado—. Y me temo… —suspiró, pasando una mano por su cara recién afeitada—, me temo que no terminará pronto.

Mm —la mujer arrugó el ceño—. En eso tienes razón. Esto está muy bien organizado, como si hubiese sido planeado desde hace mucho tiempo.

Señor —llamó otro de los peritos, completamente enfundado en un atuendo de plástico—. Mire esto.

Los dos oficiales se acercaron al perito, quien apuntó a una mancha de sangre—. ¿Es de O-Conell? —Preguntó el sheriff, pero temía a la respuesta.

Se ve más oscura que la de O-Conell, posiblemente tenga un par de horas más. Haremos pruebas para identificar el ADN, pero creo que no pertenece a la misma persona.

Estamos en un hospital, puede ser sangre de algún otro paciente —dijo Mary Ann, pero sabía que en una comunidad tan pequeña, las emergencias eran mucho menos frecuentes.

Mitch ladeó la cabeza y pidió la linterna de uno de los peritos, enfocando algo que brillaba a lo lejos. Entrecerró los ojos y se acercó para ver. Un lápiz labial.

¿Mandy está en su habitación? —Preguntó de pronto, tomando el artículo con uno de los guantes.

Sí, señor —respondió otro de los agentes.

Confirma, por favor —pidió el sheriff, sintiendo el nudo que lentamente se formaba en su estómago.

Oyeron como el oficial preguntaba por radio al policía apostado en el segundo piso por la señorita Sheppard. La respuesta afirmativa les hizo soltar un suspiro de alivio.

Quizás sólo sea casualidad. Se dijo mentalmente, pero su estómago continuaba apretado, como si aquello no fuera más que un consuelo de tontos, que sabía le explotaría en la cara.

¿Te quedarás aquí? —Preguntó Mary Ann, revisando su reloj de pulsera.

Sí, planeo pasar luego por el cuarto del Padre Kaulitz —respondió Mitch.

Bien, te veré más tarde. Hay un expediente que necesito revisar.

&

Arriba, en el tercer piso, John miraba a su protegido con preocupación, el tiempo pasaba y Thomas no despertaba. El enterarse de la muerte del policía que se suponía debía protegerlo sólo ayudaba a aumentar sus niveles de estrés.

Deseaba tomar un café caliente y muy cargado, pero no quería dejar solo a Thomas otra vez, no quería pensar que el chico del que les advirtió Donna, pudiera entrar a la habitación. No quería ni imaginar qué pensaría Thomas si se enterara de que ese chico lo había tocado. Ese chico, Ben, había estado ahí antes, había venido a mirar a Thomas por la ventana, era un acosador, incluso más que eso.

Giró sobresaltado cuando escuchó la puerta abrirse.

¿Está usted bien? —Preguntó la doctora Mills—. Luce al borde del colapso.

Es posible que el asesino haya estado aquí anoche, por supuesto que estoy al borde del colapso —respondió más fuerte de lo que pretendía. Vio la mirada de la mujer y bajó la cabeza—. Lo siento. No es con usted con quien estoy molesto.

Lo sé, Padre. Créame que lo sé.

¿Ya están los resultados de los exámenes? —Preguntó el sacerdote, cambiando de tema.

A eso venía —dijo ella, levantando la tabla médica para leer los resultados—. El Padre Kaulitz ingirió un barbitúrico en dosis suficiente para dormir a un adulto por un par de días.

¿Le hará daño? ¿Estará bien? ¿No va a empeorar? —John preguntó atropelladamente.

Afortunadamente, el Padre Kaulitz ya había recibido una limpieza intestinal por el veneno, por tanto esta droga sólo lo tendrá dormido —respondió la doctora—. No habrá efectos nocivos, salvo náuseas y dolor de cabeza cuando despierte.

Creo que está de más preguntar si ¿no se lo habrá suministrado por error? Ya sabe, ¿por las pesadillas? —Morgan arrugó el ceño ante la negativa de la doctora.

No, Padre. Tenemos una tabla médica para avisar a las enfermeras qué tipo de sedantes se pueden administrar a cada pacientes y el Padre Kaulitz no tiene orden de recibir ningún tipo de barbitúrico a no ser que yo de la orden o Donna, en el turno de noche.

Entonces sí fue el chico quien lo drogó. Morgan se pasó una mano por la cara, sintiendo una fuerte opresión en el pecho.

Iré a informar al sheriff sobre los resultados —avisó la mujer.

Gracias, doctora —respondió John, dejándose caer nuevamente en la silla.

&

Un par de horas después, cuando la doctora Mills terminó de dar su informe al sheriff Pillegi y a la oficial Smith, ésta le entregó el historial médico de Ben Collins y preguntó.

Dígame, doctora, ¿es posible que la persona que envenenó al Padre Kaulitz con Benomil, haya generado una alergia al manipular el pesticida sin los cuidados adecuados?

Por supuesto, toda manipulación de pesticidas sin el uso de guantes puede generar alergias e incluso llagas en la piel expuesta. ¿Por qué?

¿Ese tipo de alergias? —Señaló el historial médico.

La mujer leyó los antecedentes y asintió como respuesta, pero arrugó el ceño—. El paciente, Ben Collins, mostró señal de irritación en las manos y en la zona genital, no lo entiendo.

Dado los últimos antecedentes, creemos que Ben Collins estuvo en contacto con el veneno que afectó al Padre Kaulitz y, es muy posible, que se haya masturbado —respondió Mary Ann.

Si no descontaminó sus manos, es posible que haya transmitido el contagio a su zona genital con el mismo pesticida, ¿no cree? —agregó Mitch, sintiendo náuseas ante los hechos, porque a pesar de todo, estaban hablando de un chico de catorce años.

Es posible —afirmó la doctora—. A no ser que se haya contagiado con algo más.

Bien, descubriremos si es algo más —dijo el sheriff—. Gracias, doctora.

Los oficiales dejaron la oficina de Jody Mills y salieron del hospital.

¿Estás seguro de esto? —Preguntó la rubia—. Los padres podrían demandarte por acusar a su hijo sin más pruebas que un montón de coincidencias.

No creo que Ben sea el asesino, incluso cuando las pruebas lo unen al envenenamiento con Benomil, pero vamos a evitar que siga acosando al Padre Kaulitz —respondió el sheriff—. Al menos así lo vamos a sacar de en medio, ya es suficiente con un asesino loco obsesionado con el cura.

Tienes razón —coincidió la mujer—. Además, le vendrá bien un susto. Nadie tiene derecho a drogar a otra persona para poder aprovecharse de su estado. De sólo pensarlo me dan ganas de golpear a ese niñato.

¿De qué estás hablando?

La oficial Smith relató su encuentro con Donna Johnson esa mañana, justo antes de que hallaran el cuerpo de O-Conell. Mitch se sentía cada vez más molesto y estaba dispuesto a soportar una demanda por maltrato, si con ello lograba darle un buen puñetazo al chiquillo; adolescente o no, se había burlado de la policía, drogando al cura en sus propias narices.

Bajaron del coche y caminaron a paso firme hasta la casa de los Collins. Mitch golpeó la puerta con más fuerza de la necesaria y a los pocos minutos, una mujer salió con ropa de dormir y cara de recién haberse levantado.

¿Qué pasa?

¿Señora Collins? —Preguntó el sheriff, ella asintió—. Necesito hablar con su hijo, Ben Collins.

¿Por qué? ¿Ha pasado algo? —Preguntó ella, sonando cada vez más nerviosa.

Está involucrado en un caso policial, necesitamos hacerle algunas preguntas. ¿Puede llamarlo, por favor? —Pidió el hombre, impacientándose.

¿Lo van a arrestar? Pero si es sólo un niño —la mujer sonaba desesperada.

Señora, si no lo llama ahora, tendré que venir con una orden y una unidad a arrestarlo —exigió el hombre.

La mujer se hizo a un lado, dejando que la pareja de oficiales entrara en la casa. Cerró la puerta y caminó hasta las habitaciones—. Ben, te buscan —llamó con voz fuerte—. Ben, la policía está aquí —golpeó la puerta del cuarto del chico, pero no hubo ningún sonido.

El sheriff caminó hasta la mujer y él mismo golpeó la puerta—. ¿Ben, estás ahí?

Miró a la mujer y abrió la puerta. La cama estaba ordenada y no había rastros del chico.

¿No estaba aquí? —Preguntó el sheriff.

La madre pareció confundida y sacudió un poco la cabeza—. No lo sé. Últimamente se lo pasa en el hospital y llega bastante tarde. Creo que va a visitar a un amigo o algo así.

¿No sabe si pasó aquí la noche? —Preguntó Mary Ann, con una mirada acusadora.

Mire, no me juzgue, tengo problemas para dormir y debo tomar medicina para poder descansar. Las pastillas me hacen dormir como una piedra, ¿cómo se supone que voy a saber a qué hora sale mi hijo? —Se defendió la mujer.

Puede que no sepa a qué hora sale de su casa, pero como madre debería tener claro a qué hora llega, ¿no le parece? —Desafió la oficial Smith.

La radio del sheriff emitió un pitido, llamando la atención del hombre, quien retrocedió hasta la entrada de la casa para responder—. ¿Qué sucede, Nancy?

Acaba de entrar una llamada de emergencia, señor. La familia Stevens, acaba de reportar la desaparición de su hija Jennyfer, 17 años. Le informo porque la chica es del grupo de amigas de Mandy Sheppard, señor.

Gracias, Nacy, incluya también un reporte de desaparición y presunta desgracia bajo el nombre de Ben Collins, 14 años.

Sí, señor.

Y pida un reporte urgente sobre todo lo encontrado en la escena del crimen del hospital de esta mañana. Es posible que los resultados arrojados unan estas dos desapariciones a la investigación en curso.

Oh, Dios mío.

No creo que Dios tenga nada que ver en esto, Nancy. Es más bien todo lo contrario, la mano del diablo es la que está cegando vidas en Avery.

& Continuará &

Chan, chan, chan. Ben y Jen están desaparecidos justo cuando la policía ató cabos con respecto a Ben y su acoso al padrecito rico, aka Padre Thomas. Me muero por seguir compartiendo este fic con ustedes. Gracias por venir.

por Mizuky

Escritora y traductora del fandom

9 comentario en “Believer 18: Generación de malvados”
    1. Desde el inicio ha sido un fic peligroso, porque el asesino es más terrible de lo que imaginamos, pues tiene un motivo muy justificado (según él)

  1. Bill se los habrá llevado? Digo de Ben por querer abusar de Tom, de la chica ya no recuerdo bien el porqué, quizá por ser su cómplice?.
    Quisera saber más sobre Bill y bien su motivo para castigar y sentirse Dios. Un trauma religioso aparte de separarlo de Tom? *se rasca la cabeza *

    Ya fuí a ver el video. La vez pasada no se veía en la página Pero ahora en youtube si pude verlo y hasta parece tráiler de peli profesional xD.
    Gracias por hacerlo, así ya me doy una idea de cómo ves las cosas y ya le pongo cara a los personajes!
    Ps. Con ese Cura pos yo también lo duermo 😂😂

    1. Sobre Bill, mi querida Ady, ya tendremos noticias de sus motivos, porque aparte de ser la mano de Dios en la tierra, todavía nos quedan algunas cosas que cubrir y algunos muertos que enterrar jajajaja.
      Y sobre el trailer (me sonrojo) la verdad es que he aprendido a hacer estos videos y estoy muy, pero muy emocionada intentando dar vida a los fics a través de ellos. Además, Believer es un fic que desde el inicio me ha entusiasmado y ahora que volví a escribir, me tiene super obsesionada, así que verán algunos clips más de este fic, agregando algunos de los otros personajes y algunas escenas futuras. Ains, esto me encanta, la tecnología en nuestro pequeño fandom es una herramienta maravillosa, ¿no crees?

    1. Mi querida Miusensei, para no quedar con semanas en blanco, voy a ir subiendo sólo un capi por semana, hasta que termine de escribirlo. Además, puedes darte cuenta que los capis están un poco más largos wiiiiiii. Estoy emocionada de haber vuelto a escribir esta historia. MUAK, gracias por insistir constantemente en twitter para que lo retomara.

      1. Sabes que amo la historia ❤️❤️❤️❤️ Joder enserio muchas gracias por seguirla :3 hoy el fandom ha estado dejando muchos trbajos incompletos y eso duele un chingo joder y esta historia tiene tanto potencial que realmente hubiera sudo catastrófico que no la continuaras :3

  2. Yo otra vez, estoy emocionada! Tengo una molestia con Ben por andar tocando al padrecito rico jeje. Ya quiero saber qué pasa o.o. Saluditos

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