«Best Friend» Fic de Katnistz
Capítulo 7
Selena se había despedido de mi con amabilidad y ésa alegría contagiosa que era muy natural en ella, las características que la definía a cada lugar hacia donde fuera. Por otro lado, me sentía muy inestable frente a todo.
Después de la cálida charla que mantuvimos Selena y yo, prometimos vernos una próxima vez en algún sitio para recordar viejos tiempos y momentos, para que no se vayan para siempre, para que me quede presente de que ella estaría siempre a mi lado y que nunca se iría. Simplemente era un pequeño recordatorio de que la amistad que manteníamos ella y yo no moriría nunca, sólo sufriría algunos cambios, pequeñas distancias, sin necesidad de encerrarme en mí mismo para mantener pensamientos malos sobre ello.
Todo parecía tan imposible de por si, la sensación de angustia en mi pecho no se esfumaba con facilidad, temía al presente y su capacidad para alejar a las personas, alejarla a ella, a Selena, que era la única mujer me hacia sentir al menos, lo mas afortunado posible.
Temía que todo cambie en un par de meses, porque la amistad que mantuvimos en el pasado no se comparaba a ésto, todo esto era diferente y me dejaba sin aliento.
Producto del sueño, las pesadillas no tardaron en llegar, prácticamente no se iban, simplemente ésos miedos me agobiaban, ésos juegos, los de mi mente, me atormentaban cada noche.
Esos ensueños agitados y desesperados me causaban una fuerte respuesta emocional, comúnmente sentía miedo absoluto a ser abandonado o quizás olvidado por ella. El terror dominaba mi cuerpo completamente, provocándome algún tipo de depresión espontánea, ansiedad y una profunda tristeza en mi pecho al despertar confundido en medio de la noche. Las pesadillas me producían tales sentimientos de agobio, que después de despertar y de volver a la normalidad, creaba en mí algunos tipos de malestares incómodos.
Regularmente, sentía y sufría ese tipos de pesadillas incomodas, donde despertaba en un estado de angustia y con imposibilidad de regresar al sueño. Necesitaba calmarme. Disfrutar de los ratos de soledad pensando en otras cosas.
El estrés y la ansiedad me jugaban en contra, cada vez al despertar exaltado entre la oscura habitación y sentir terror momentáneo, acompañado de ésa sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar con normalidad.
Mi mejor amiga me visitaba en sueños, no precisamente eran sueños placenteros por así decirlo. El terror me obligaba a reflexionar sobre ideas equivocadas que yo mantenía encerrada en mi propia mente, estaba siendo preso de mis tontos pensamientos, de mis miedos más dolorosos.
Generalmente, representaba el reflejo de mis pensamientos y odiaba que sea así, analizándome un momento me llegué a dar cuenta de que no era posible de que ella me mintiera sobre lo que decía. No era posible que se alejara.
Temía tanto que ésta clase de sucesos se conviertan en algún anuncio de malas noticias. Sentía miedo de que todo resultara una gran verdad, aunque no quiera reconocerla.
Otras veces, era el pasado y ésos hermosos recuerdos que manteníamos juntos. El pasado era el que volvía a mis sueños, momentos en que ésa compañera de colegio y de aventuras con la que hoy en día tenia relación de amistad, a la que le seguía guardando un gran e inmenso cariño.
Selena ahora estaba preparada para madurar y adquirir responsabilidades como pareja. Todo éstos sucesos me hacían reflexionar sobre mi comportamiento. Era tonto al pensar que alguna vez me abandonaría.
El dormir en la noche a veces me producía sensaciones incómodas, por cómo yo veía una realidad distorsionada, ésas pesadillas que tenia sobre Selena adquirían un significado negativo a mi vida. A veces me veía en situaciones desagradables y absurdas donde ocurrían desgracias, o donde su pareja la ponía en contra mío para sólo discutir. Algunas de las veces soñaba en que insultaba a Selena por diferentes clases de malentendidos que se daban, donde ella deseaba con abandonar el país, para irse con la mujer de su vida. Me sentía como en un grave cuadro de enfermedad, ésos sueños me atormentaban cada noche, necesitaba hablar con ella, al menos en la madrugada.
También, la pesadilla que resultaba un ligero abismo, el notar que Selena mantenía distancia de mi, que no deseaba hablarme, ella era otra persona, no deseaba su rechazo y de todo lo que anhelo de ella. Su mente se había corrompido por una tercera, una rubia con una sádica sonrisa que amenazaba con hacer lo imposible con alejarnos y en ocasiones lográndolo.
Horrorizado más de una vez me desperté exaltado, con una ligera sensación de malestar incomodo. ¿Todo era producto de mi mente?
Las pesadillas recurrentes siguieron surgiendo, estaban interfiriendo demasiado hasta causarme insomnio. Mi estado anímico no mejoraba, ¿o es que debía preocuparme de éso ahora?
Cada noche, los sueños eran interrumpidos por ése tipo de pesadillas, sólo conseguía levantarme de la cama entre medio de quejas, para ver algo interesante en la televisión, distraerme al menos y por momentos mirar el teléfono. Detenerme a pensar si llamar o no, si despertarla de sus sueños o simplemente no hacer nada.
Caminé a paso tranquilo, preparé algo para comer en medio de la noche, y llegué a pasos tranquilos para acomodarme en el sillón tratando de encender la tv, buscando qué ver.
La televisión estaba dando programas de policiales. ¿Que podría estar viendo sino? Habían variedad para elegir, entre series sangrientas, apocalipsis, románticas, quizás alguna que otra película similar. Justo cuando pasé a un canal donde dos personas se miraban fijamente a los ojos, recordé algo.
Mi piel se erizó al recordar ésos momentos en que Selena y yo estuvimos reunidos en mi habitación. Tratándome de calmarme, de hacerme entender que no se haría a un lado por mas que la rubia me la arrebatara de mis brazos. Luego de algunas palabras más, ésas dos personas que veía en la tv, se habían besado suavemente. Me heló la sangre al recordar que casi estaba a punto de besar a Selena, justamente cuando mi mano fue a parar hacia su mejilla para acariciarla.
&
En mi infancia, muchísimo tiempo antes de conocerla a ella, yo vivía en Alemania. Si bien, toda mi vida había sido un total desastre, cuando solo era un niño frágil e inocente, a penas tenia conocimiento de lo que estaba bien o mal. Aún guardaba rencor a ése par de gemelos. Los Kaulitz, siempre pretendían ser perfectos, pretendían llevarse al mundo por delante, pisando sobre mi, junto con su gemelo idéntico. Alemania era en donde conocí la verdadero horror, el verdadero caos.
Todo comenzó…
Continúa…