Fic Toll de Miss Anunnaki

Capítulo 34

Caminó por el pasillo rápidamente como si se tratara de un asalto a un banco. Atrás de él venía Shannon intentando seguirle los pasos, iba serio, pero por dentro tenía nervios por lo que iba a suceder allí dentro si llegaba a pasar algo que ninguno de los dos quería. A la mierda el respeto por el silencio, Thomas de un portazo tumbó la puerta y se encontró con que Jared estaba inclinado sobre el pelinegro y que él le sonreía, no llegaban a estar muy comprometidos con la situación, pero cuando el chico de rastas vio la unión de sus manos, hirvió de celos.

A pasos agigantados se asomó y se abalanzó contra el de ojos azules, tomándolo de la campera y arrinconándolo contra la pared. El pelinegro pegó un grito desaforado y se levantó de su cama quedando sentado, Shannon se puso al lado de Bill para intentar calmarlo. Trümper lo empujo tan fuerte contra la pared que no tuvo piedad y comenzó a insultarle y a apretujarlo más contra el concreto.

— ¡Deja de meterte con él! ¡No eres nada para Bill! ¡No significas nada! ¡Déjalo en paz! —Lo empujó a un costado, haciéndole caer en el piso.

— ¡Basta, Tom, detente! —Decía medio llorando Bill. Gritaba para que vinieran a socorrer a Jared pero su hermano Shannon fue en su ayuda.

El de rastas aprovechó ese instante para tirarse encima y repartirle un puñetazo, pronto el otro se defendió y comenzó la riña. Todo se estaba descontrolando, el pelinegro sentía que iba a morirse de nuevo ya que tanta presión le estaba haciendo mal. Era la primera vez que veía ese comportamiento violento de Tom, nunca lo había visto así, ni siquiera se imaginaba que fuera así cuando en verdad quería a alguien.

Trümper sabía que él, o los dos, estaban tramando apoderarse del pelinegro a toda costa y él no se los iba a permitir, ni aunque organizaran veinte mil citas en reconciliación de los ex novios de Bill Kaulitz, porque ni siquiera él mismo era un ex novio, era el actual, el presente y esperaba ser también el futuro del chico del café. Tenía la certeza de que todo eso era para provocarle, y de qué manera lo hicieron, él estaba muy furioso.

Pero nadie, incluso Bill, sabían la verdadera razón de la violencia que había ejercido para con el cantante de Mars. Unos enfermeros separaron a los provocantes del pleito en la habitación y los llevaron lejos, pero a Jared lo mantuvieron en la habitación mientras que al chico de rastas lo llevaban afuera del hospital para que no volviera nunca más.

— ¡Pero yo estoy con él! ¡Saquen al otro! —Gritaba por todos los pasillos en el transcurso hacia la calle.

El pelinegro lo escuchaba y apretaba sus párpados con fuerza, le preguntaban a Jared si estaba bien y él solo hacía movimientos con sus manos para que lo dejaran solo, estaba molesto; nunca nadie antes se había atrevido a golpearle y esa era la primera vez que lo hacían, por lo que consideró demandarlo y fundirlo pero por amor y respeto al pelinegro debía contenerse.

—Lo… Lo siento tanto —Apenado, el pelinegro se inclinaba sobre la camilla para ver mejor a Jared que estaba sentado en el piso con una mano sobre su frente. Shannon ahora sí lo ayudó a ponerse de pie y ambos se quedaron mirando.

— ¿Y tú cuando viniste? —le preguntó confundido, el de ojos color miel hizo una mueca y miró al pelinegro un momento.

—Me encontré con el novio de Bill en el ascensor y él venía tranquilo, no sé que le sucedió en el último momento. —Claramente le estaba mintiendo a su propio hermano. Daba igual, se lo creyeron. Leto se tocó la frente y una enfermera fue a socorrerlo, mientras tanto el pelinegro recibía una dosis de calmante porque se mostraba muy nervioso y se sentía algo mareado. Estaba más que sorprendido por la reacción de Tom para con su ex novio, tal vez había sido mala idea arreglar esa cena para que ellos se llevaran bien.

—Hablaré con él. —Decía entre susurros y se recostó en la camilla cuando sintió el efecto de la droga, respiraba tranquilo, pacífico, los nervios habían desaparecido. Los dos hermanos se acercaron a la camilla, Jared tenía una gaza sobre su frente ahora y Shannon le quedaba mirando, por dentro festejaba gustoso de haber visto que él recibiera semejante paliza, en parte se la merecía por haber hecho sufrir al pobrecito Bill.

Los hermanos esperaron unos minutos antes de salir juntos, procuraron de que Tom no estuviera esperando afuera y hablaban con el pelinegro sobre el asunto, se notaba que el pelinegro estaba muy preocupado por su chico. No sabía el por qué de su reacción.

—Se le pasará, ya veras. —Le dijo el baterista mientras le regalaba una sonrisa, Jared le estaba esperando afuera.

—Me enamoro de los locos. —Dijo a modo de broma el pelinegro, tenía los párpados cerrados, el sedante lo hacía dormitar. —Siempre me sucede.

Le dedicó una débil sonrisa a su ex novio y él solo le limitó a admirarlo en silencio.

—No digas eso, ninguno de nosotros estamos locos, lo que hicimos los tres fue por amor. —Decía el otro refiriéndose a las locuras que tuvieron que realizar para permanecer al lado del pelinegro y que él no les abandonara.

—Pero al final me dejaron —Rió bajito y Shannon quiso arrancarse la cabeza. —Mejor ve a descansar, Shann. Seguro tienes mucho que ensayar y hacer.

—Así es. —le contestó firme. —Pero antes quería pasar a verte y aquí estoy. Sabes que a pesar de todo yo te sigo queriendo y siempre voy a estar para ti.

El pelinegro lanzó un suspiro agotador, no era que estaba cansado de oírle repetir siempre lo mismo, sino que el sedante le hacía sentir todo más pesado y ya ni siquiera podía abrir los ojos, era como si los tuviera engrapados. Se relamió lentamente los labios porque los sentía secos y habló:

—Lo sé, después de todo, somos amigos. —Se sintió glorioso al poder abrir sus ojos y ver al baterista mirándolo como si fuera un niño descubriendo algo nuevo. —Anda, ve. Tienes cosas que hacer.

— ¿Cuándo van a darte de alta? —Le decía a modo de despedida mientras tomaba su mano y le besaba el dorso de la misma. El pelinegro negó con la cabeza, intentaba recordar la fecha exacta en la cual, posiblemente, podía ser libre de agujas, estudios y olor a desinfectante.

—No lo sé, supongo que en unos días. —Le dijo casi seguro. —Shannon, ¿Puedes hacer algo por mí?

El otro asintió y tomó más firme la mano del pelinegro. Por él haría cualquier cosa, si necesitaba sacar a su hermano de la escena para que él pudiera estar con el amor de su vida, lo iba a hacer. Para esas cosas el baterista no tenía piedad ni preferencias; era tener a Bill si o si, costara lo que le costara. Y si eso también implicaba poner de la mierda al chico de rastas, entonces él iba a sacar sus baquetas e iba a salir al escenario para demostrarle al niñito la manera más profesional y resonante de tocar la batería.

—Dile a Tom que no es nada de lo que estaba pensando, no podía hablar bien hasta hace un momento y Jared tuvo que acercarse más para escucharme.

Shannon tragó saliva y asintió nuevamente, besó la mano de Bill y le costó soltarlo, no quería dejarlo solo pero su trabajo se lo impedía. Ya iba a tener tiempo luego para poder disfrutar de un momento a solas con él.

Continúa…

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por MissAnunnaki

Escritora del Fandom

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