
«Catfish: Mentiras en la red»
Capítulo 7
JUEVES
— ¡Hey! Buenos días, Tom
— Buenos días…
— ¿Listo para irnos?
— Más que listo
Subiendo a la camioneta que rentaron, emprendieron el viaje rumbo a San Jose. En todo el camino platicaban de todo y de nada, incluso a Max le dio tiempo de dormir una media hora.
El viaje fue muy entretenido y algo cansado, pero todo marchaba bien.
Llegando al suburbio donde Penélope vivía, aparcaron en un estacionamiento cercano a los edificios.
— ¿Sabes? Me encantaría abrazarte…
— ¡Aw, a mí también!
— De acuerdo, ¿te encuentras bien?
— Sí… estoy nervioso –confesó Tom frotando sus palmas.
— Yo igual…
Salieron del vehículo y caminaron encontrarse frente a una gran casa.
— Le mandaré un mensaje, para que sepa que hemos llegado
El hogar de Penélope era sin duda uno de los mejores del lugar, la casa de tres pisos, contaba con una fachada de color rosa Mexicano. Pero lo que impedía contemplar completamente el frente, era una estructura que abarcaba dos pisos; se trataba de un pasillo con paredes de cristal y un delicado barandal blanco. Del segundo piso del mismo, iniciaba una linda escalera de madera color blanco, que sin duda alguna hacía un buen contraste.
Pronto, después de unos segundos de haber enviado el mensaje, en las alturas, detrás del cristal oscuro, se pudo observar una silueta femenina correr hacía la puerta, se escuchó la puerta abrirse y dicha persona desfiló sobre los escalones. Ansiosos esperaron a que arribara con ellos.
Una linda chica apareció, de lindo aspecto, pero nada que ver con la belleza de Penélope.
— Buenas tardes –saludó muy emocionada.
— ¡¿Pero qué rayos?! –exclamó Tom enojado… ¿Qué pasaba?
— ¿Eres Penélope? –preguntó Nev confuso.
— ¡Oh no! Ella les está esperando arriba –dijo y todo mundo, incluso el equipo de grabación, soltaron un gran suspiro que hizo reír a la joven parada frente a ellos.
— ¡Dios!
— Sí gustan pueden acompañarme –invitó sin perder su tan hermosa sonrisa y dio media vuelta para regresar por sus pasos, los chicos le siguieron.
A cada escalón que subían para ingresar a la casa, se sentían más nerviosos…
El corazón de Tom se aceleró a mil, pero ¿Qué podría pasar? Todo lo que averiguaron sobre ella es verdad.
Llegando a la última parte de la escalera, Tom se detuvo un momento y recargó sus brazos en la barda de la escalera, observó tranquilamente desde las alturas los edificios.
— Penélope está ansiosa de verlos –comentó la chica muy sonriente y pronto abrió la puerta de roble dejando que se adentraran con confianza.
Lo primero que les recibió fue el pasillo, de al menos unos 2 metros de ancho por 5 de largo. En la orillas se apreciaba un diminuto camino de macetitas que refrescaban el ambiente. Doblaron a la derecha donde se encontraron con un -sin mentir- un asombroso recibidor. Las paredes de cristal permitían que el lugar se iluminara naturalmente y resaltaba el color crema del juego de, al menos, 7 sillones que abarcaba el perímetro de la habitación. Un gran televisor decoraba la pared y a la derecha de este, un mini-bar. Unas mesitas como adorno frente a estos, en las esquinas se podían apreciar diminutas plantas que le daban un toque de frescura.
Tomando asiento en los sillones, esperaron a que todo esto terminara.
— ¿Les ofrezco algo de tomar?
— Un jugo, por favor –pidió Max muy gustoso.
— Nada, gracias…
— Tampoco… gracias –finalizó Nev y la chica se adentró a una habitación que seguramente era la cocina.
— ¿Dónde está? –susurró un enamorado inquieto a un Nev preocupado.
— No lo sé, pero descuida…
Esperaron unos minutos más y Max degustó de su rico jugo de naranja.
— Ammm, perdona, pero ¿Dónde está Penélope?
— ¿Ha tardado mucho, verdad? –preguntó inocentemente la chica– Permítanme ir a verla
Asintiendo por el momento, la joven se adentró por un largo pasillo, a lo lejos se pudo escuchar el llamado en una puerta, después de unos segundos se abrió y unas voces lograron percibirse.
— Seguramente está nerviosa –comentó Nev comprendiendo la situación.
— Hay que darle su tiempo
Nuevamente esperaron y el timbre sonó, haciendo que la joven regresara casi trotando y abrió rápidamente la puerta.
— ¡Hola, Corie!
— Hola…
Una chica de estatura elevada, cuerpo delgado, y vistiendo un sensual y diminuto vestido, acompañado de unas hermosas zapatillas del 12, ingresó derramando alegría.
En menos de dos segundos, se dio cuenta de la presencia de los chicos y extendió su mano para saludarles animadamente— ¡Hola! Soy Katherine
— Hola –los tres correspondieron– ¿Sabes dónde está tu hermana?
— Seguramente en su habitación… Corie, ¿puedes decirle a Penny que he llegado?
— Por supuesto
Una vez más Corie se adentró al gran pasillo. Y después de unos minutos más regresó.
— En un segundo llega
— ¡Oh, que nerviosa esta! –Soltó divertida la hermana- Una disculpa por la demora, pero ella es así
— No te preocupes –dijo Tom y Katherine sonrió ante tal respuesta.
El sonido de una puerta abrirse puso en alerta a todos, Corie giró su vista hacía el pasillo y sonrió a alguien que venía en su encuentro.
Todo mundo, excepto las chicas, esperaban muy ansiosos.
Pronto una silueta llegó al final y caminó con el rostro bajo… Tom no lo podía creer.
Continúa…
D: D: D: Joder…
7u7 me emocioné con la casa xD nada que ver con LA, pero me encanto xD