«Catfish: Mentiras en la red»

Capítulo 9

Ahora todo el ambiente se sintió pesado. Así que Bill decidió abrir unas ventanas para que se ventilara la habitación. Sentados frente a frente, Bill buscaba como comenzar la plática, o como romper ese tormentoso silencio.

— ¿Tom?…–llamó por segunda vez pero nada– ¿Tomy? –pronunció esperando reacción alguna, cosa que sí logró, Tom cerró sus puños, señal de que algo no estaba bien.

— Tom… amor, háblame –pidió Bill e inclinándose un poco, esperó respuesta alguna.

Pero nada….

— ¡Tom! –insistió un poco molesto y dando un golpe en su pierna se levantó posándose frente al chico que solamente respiraba.

Esperando a que reaccionara, observó los puños que posaban sobre sus rodillas, y se percató de algo…

Unas diminutas pero lastimeras gotitas cayeron por el largo de su rostro.

— ¿Tom? –Llamó una vez más, se arrodilló frente a él para así, contemplar y acariciarle su rostro– ¿Tomy, que tienes?

— Nada…

— Tom, podemos hablar, ¿Qué ocurre?

— ¿Qué ocurre? –pregunto sarcástico y se liberó del roce de Bill.

— Sé que estás enojado… pero todo fue real –una vez más le tocó el rostro y limpió las indefensas lagrimas que seguían corriendo por las mejillas del chico– No llores mi amor… perdóname por causarte este dolor, pero ¿Qué podía hacer?, no tenía otra opción salvo seguirte engañando

— Pudiste habérmelo dicho desde un principio

— No era fácil… me llevó semanas pensar como decírtelo… pero no pude

— ¿Por qué?… ¿Por qué?

— Porque soy una tonta, jamás debí darte alas para después cortártelas

— Yo… Pen –cayó al darse cuenta de lo que diría –Bill, yo estoy enamorado de Penélope…

— Y yo estoy enamorada de ti

— ¡Deja de seguir con eso!

— Pero es lo que soy… yo jamás quise se hombre, desde pequeña tomaba el maquillaje de mi hermana, ropa, zapatos… todo de ella y me arreglaba para mí misma, siempre me encanto ser mujer

Eso no es normal

— ¿No?… bueno para mí lo fue –miró al cielo un poco triste, suspiró cerrando los ojos para abrirlos rápidamente y mirar a Tom– ¡Te juro por dios que te amo, Tom!

— Pero… –miró a Bill e hizo una mueca de tristeza– ¿Y Penélope…?

— Tomy, Penélope soy yo…–le asió el rostro e hizo que lo viera a los ojos por primera vez en el día– Mírame, no te engaño… todo lo que te dije fue real –Tom le miró molesto– ¡Ok! La mayoría, mis sentimientos, mis palabras… ¿sabes cuantas veces rechace ofertas?

— No…

— Fueron, sin mentirte, más de 8 veces, ¿y sabes porque? –Preguntó consiguiendo una negación– Fue porque yo ya estaba enamorada de ti, incluso rechacé al hijo del gobernador

Tom soltó una carcajada, el hecho de pensar que el hijo del gobernador fuera pareja de él, era una locura.

— Tomy, creerme que nunca busque esto…

— Te creo, pero aun así…

— ¿Qué?… ¿te desagrada saber que soy hombre?

— No –se apresuró a contestar– Nunca lo dije, pero yo soy bisexualconfesó y Bill sonrió.

— ¿Entonces?

— ¡Te amo! –exclamó Tom sonriente y se inclinó para besar los exquisitos labios de Penélope.

Disfrutando uno del otro, dejaron pasar los segundos hasta que se separaron provocando un sonido húmedo.

— ¡Te amo Tomy! –dijo Penélope aferrando el cuello de su chico, de su amado.

&

Después de casi 20 minutos de espera, la sala nuevamente se vio ocupada, pero alguien faltaba.

— ¿Y bien? –preguntó Max.

— Todo está en orden –afirmó Tom muy sonriente.

— ¿Dónde está? –preguntó Nev.

— Ammm creo en su habitación…

— ¡Chicos! –Llamó Katherine sonriente– Ella les tiene una sorpresa, así que esperen

Asintiendo confundidos, sobre la sorpresa, esperaron unos minutos y conversaron para matar tiempo.

— ¡Ya voy! –se escuchó a lo lejos y el sonar de unos tacones se hizo cada vez más fuerte.

Una figura femenina, que no tenía nada que ver con Bill, arribó con un sexy movimiento; luciendo un hermoso conjunto de jeans, ombliguera y una chaqueta de piel sintética, acompañada de unas botas negras del número 12, dejo a todos con la boca abierta… ¡Penélope estaba ahí!

El maquillaje que lucía era impresionante, aún más con la peluca color rosa pastel que le daba una pizca de rebeldía. Una de las tantas que lucía en sus fotografías de “Sweet Dreams”

— ¿Penélope? –preguntó Max aturdido.

— ¿Sí?… –respondió Penélope con un tono sedoso, que incluso Nev llegó a sentir una oleada de calor.

— Te vez hermosa…–comentó Tom alegre dedicándole una mirada llena de lujuria.

— ¡Aw…! Gracias Tomy –exclamó contenta y sin dudarlo atravesó la sala casi corriendo para aventarse sobre las piernas de Tom y entregarle un dulce y romántico beso.

— Ok, creo que esto terminó bien…–comentó Max y Nev sólo atinó a sonreír emocionado.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Bethy Pena

Escritora del Fandom

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