Notas de la autora: Mi nombre es Chris y bueno, este ff es complicado y de carácter fuerte, pero es el primero que escribo en cuestión de twincest.

“Destino” Fic de Maggot
Introducción
«Lo que nace en desgracia perece en ella…»
Por ese día, los vientos no paraban de agitarse y revolotear por cualquier espacio libre, destruyendo quizás débiles cercos, haciendo enfermar a los que no tienen donde esconder la cabeza, pero para una persona, todo esto le era muy indiferente.
Desde su asiento y con mantos encima reposaba un hombre de semblante algo cansado, observando con desdén a los árboles de su jardín que al parecer se irían a salir de la tierra, pero eso no bastaba para ocupar por completo su mente. Su mente de por sí tenía poco espacio debido al estar cargado de asuntos pendientes, un asunto en especial que lo tenía muy intrigado.
Ya había tratado de todo, remedios de curanderos, posiciones distintas, ofrendas a los dioses, algún que otro menjurje y nada, al parecer su mujer estaba vaciada por dentro, y por ello él no iría a tener descendencia, la maldecía por aquello.
Los dioses le habían jugado una mala pasada. Hace ya un tiempo aquel personaje, en un intento desesperado, preguntó sobre su destino con los sabios, ellos tendrían que decirle que sería del porvenir sin un hijo que lo suceda. Hoy debería conocer su respuesta. Sin un hijo iría a ser el final de todo lo que conoció como vida, tendría que irse a vivir al mundo de los desdichados, de los pobres, perdía valor al no poder conseguir un sucesor. Sus hermanos tal cual aves de carroña estarían dispuestos a quitarle su lugar y estilo de vida. Su final no podría ser así, se decía a sí mismo.
– Señor, los caballos…
– Sí, sí, ya iré – dijo el que estaba sentado, haciendo ademanes con la mano para que el otro se retirara, el que recién había irrumpido en su espacio se retiró silencioso. Dejó sus mantos caer a derredores y se puso una túnica negra sobre su ropa, quizás por el frío, quizás para no ser reconocido, cual sea la razón se encaminó hacia su transporte.
Se dejó caer pesadamente sobre el asiento y el sonido de las riendas sobre la piel desnuda de los jamelgos se hizo presente al igual que un quejido, también por parte de ellos, y rápido movimiento hacia el destino que tomaría por hoy aquel personaje.
Casas hechas de adobe y todas de apariencia tan similar y rustica, al parecer del hombre sentado. Él aun no comprendía como la gente podía resignarse a vivir en tan bajas condiciones el viento en cualquier momento se llevara aquel techo pensó el hombre aun observando todo de muy mala manera, pero debido a que la velocidad iba en aumento y todo se tornaba borroso optó por dejar de mirar imágenes distorsionadas…
Ya los caminos de piedra al alcance del carromato se habían transformado en un estrecho camino por donde tan sólo podía pasar un hombre en caballo. Tomó a uno de los corceles y se montó. Subió a galope rápido a la cima de la montaña.
A unos escasos metros un relámpago resonó en lo alto, comenzó la lluvia y el Oráculo tenía la respuesta.
Al encontrar el santuario, se detuvo y bajó del caballo y dio unos pasos y se detuvo a admirar
asombrado el lugar de carácter importante por las admirables figuras de dioses alrededor, algunas que otras escrituras plasmada en las casi pulidas paredes por completo de madera, todo ahí era tan sagrado que nuestro personaje apenas y se atrevía a acercarse un poco. Siguió las luces. Todo el frío del exterior parecía no ser parte de un lugar tan cerrado como ese.
Se detuvo al escuchar unos pasos acercarse, y como acto reflejo puso la cabeza gacha al no ser digno de esas imágenes tan santas y de gran peso en su sociedad. Seres casi inmortales que poseían la gracia divina de prever alguna desgracia o visualizar los rumbos tejidos por las Moiras, de esa forma conociendo su destino, desde la cantidad de hijos hasta la fecha de su muerte.
– Oh Sabio Oráculo, permítanme conocer lo que me depara, han pasado ya más de diez noches desde que ustedes observaron el hilo de mi vida, ahora decidme lo que deseo saber, la ofrenda ya ha sido dada
– Los dioses agradecidos estarán – dijo uno de los ancianos.
– Mortal que lamenta, en tus hilos de vida esta tejido la desgracia
– ¿desgracia? – una voz aguda repitió la palabra del sabio.
– Tu unión ha sido manchada, tu unión ya no es pura. En el vientre de una fémina yacen la prueba
– ¿vientre dijo? – se atrevió a levantar el rostro, algo frío le impacto en éste de forma repentina haciéndolo bajar la cabeza de nuevo. Había errado, estaba terminantemente prohibido que un vulgar y ordinario mortal, por más cargo alto que tenga, osara posar los ojos en el Oráculo.
– Porque aquello que nace en desgracia termina en ella
– El Oráculo ha hablado
Escuchó los pasos alejarse en ese instante. Cuando sintió que era prudente levantó el rostro de nuevo tratando de comprender el mensaje que le habían dado los Sabios.
– ¿en el vientre de una fémina yace la prueba de la unión manchada?
Sus ojos se agrandaron al conocer el sentido de aquellas palabras…
&
– ni una carta de despedida y aquí siguen sus pertenencias más valiosas, no comprendo a donde ha podido ir mi hermana – dijo una mujer con bebé al cual sujetaba cariñosamente en brazos, el hombre a su lado, que no era nada más que el mismo personaje anteriormente mencionado sólo desviaba la mirada y con un gesto de la mano le restaba la importancia al asunto.
– tu hermana siempre ha sido una muchacha impertinente, de seguro se fue a darse la vida de concubina
– Pues…no sé que pensar, ella es aun joven, quizás sea correcto que se haya ido a disfrutar, no más le deseo salud y que piense antes de hacer las cosas – la mujer fruncía el ceño sintiendo algo de nostalgia.
– Estará bien mujer, tú sólo ocúpate de nuestro hijo – el hombre le ofreció una sonrisa, la cual ella correspondió mirando al niño de ojos castaños en sus brazos, tan pequeño y hermoso, lo que siempre desearon y ahora tenían en su poder. Lo que justo le convenía al hombre y lo que añoraba esa mujer.
Continúa…
Los comentarios se agradecen de antemano.
Fijarse bien en los detalles de la historia, que hasta el más ínfimo tiene importancia vital 😉