Fic TOLL de Michelle483

Capítulo 2: Tu Clandestina adicción

—Había transcurrido las horas desde que Georg se había marchado de la casa de su hermanastro. Tom se encontraba en el sillón tratando de dormir con las manos detrás de la cabeza y con los ojos cerrados que se abrieron de inmediato al escuchar la voz de Georg que rezumbaba por toda la casa.

— ¿Quisieras tocar el timbre? —regaño, pensando ya seriamente ponerle llave y candados y rejas eléctricas a la casa para que el no lo entrara—¿Ahora que haces aquí? —se levantó del sillón y camino hacia el.

—Parece que se te olvido porque me fui y porque volví—dijo al momento de apartarse y viese a Bill quien estaba algo nervioso y sorprendido

—Oh, cierto….lo había olvidado—exclamo mirando aquel pelinegro de pies a cabeza—el es

—Así es…su nombre es Bill y espero que te dure más de un mes —rio provocando un poco de tensión en el ambiente, Tom reacciono serio y molesto ante el comentario mientras el menor de los tres sonrió nerviosamente—Suerte Bill—dio la vuelta y sacudió su hombro.

—Gracias Georg—exclamo volteando a ver como se iba el pelilargo. Apenas cerro la puerta trago hondo no sabia porque no quería voltear a ver a ese hombre que ahora sería su dueño ese hombre le daba escalofríos, Tom hizo un sonido con su garganta para llamar la atención del chico que volteo a verlo rápidamente bajo las maletas y puso su manos detrás y lo miro obligadamente.

—Entonces…..tu eres Bill…¿no? —dijo, empezando a rodearlo y mirándolo de arriba abajo y calculando cada movimiento que hacía, el pelinegro asintió lentamente sin mirar por donde iba—Bien….entonces. Si vas a trabajar aquí. Tendremos que imponer unas reglas ¿te parece? —menciono en un tono ambiguo entre seductor y serio.

—Si….Su casa sus reglas—dijo tratando de mirarlo mientras pasaba y se iba, pasaba y se iba con esa mirada que lo desnudaba completamente.

—así me gusta…buena respuesta—felicito—Primera regla te referirás a mi como Amo no como Tom…si lo haces podrías ser….castigado…pero—se detuvo frente de el y levanto su mentón—Pero tu puedes llamarme papi—sonrió y rio un poco

—Amo…..—Susurro parpadeando rápidamente, luego lo soltó y siguió rodeándolo con las manos en la espalda.

—Segunda regla debes despertarme siempre a las ocho pase lo pase, tercera regla mantén en orden y limpieza la casa, la cuarta y última y la más importante—nuevamente se detuvo enfrente a el, se acerco lentamente a su rostro asustando al menor—Nunca…escucha bien nunca entres a esa habitación—señalo una la puerta que estaba en la segunda planta era grande y café y la única cosa que la diferenciaba de las otras puertas era que la manecilla de la puerta era de color plata y las otras de oro fantasía—, no entres a menos que yo este adentro y te de permiso de entrar de lo contrario te castigare severamente….esas son mis reglas ahora….te llevare a tu dormitorio—dijo llevando las maletas del chico y guiándolo al dormitorio que estaba en el pasillo a la par de las escaleras— aquí es…—dijo abriendo la puerta y dejando las maletas—espero que te guste.

—wow…es maravilloso no sabia que…los sirvientes tuvieran tantos lujos—exclamo admirado, Tom no podía quitarle la mirada de encima era el chico mas extraño que había conocido nunca había conocido a un chico que usara maquillaje o usara esmalte o tuviera facciones tan delicadas—Oh, Tom…emm—negó con la cabeza retractando lo que dijo—digo…Amo…quería pedirle si me deja…..tener a mi gato conmigo

— ¿Tu Gato? —pregunto levantando la ceja

— ¡Si! —sonrió, se agacho cogiendo una de sus maletas la abrió para sacar al gato—El es casimir— ¿Puede quedarse?

—Suspiro—Si puede quedarse…pero que no arruine los sillones o a ti te caerá el castigo—dijo cruzando los brazos

— ¡Escuchaste casimir!, estarás conmigo , gracias amo—agradeció dejando al gato en el suelo

—Si, si—rodeo los ojos—ven te tengo que mostrar toda la casa—El pelinegro lo siguió como un perro a su dueño le mostro, la cocina, el baño y las habitaciones menos la que le había dicho, le mostro donde estaba la aspiradora, lavadora, secadora todo lo necesitaría—listo….ahora puedes ir a arreglar tus cosas tengo que hacer unas llamadas.

—Con su permiso—dijo bajando por las escaleras para ir a su habitación—Casimir ahí estas que bueno que no te has escapado ya oíste a Tom no le arañes los sillones si no podrán castigarme y tu no quieres que me castiguen—empezó a sacar su ropa y zapatos para acomodarlos en el closet—¿Qué dices? No, no se como Tom castigue pero es mejor no averiguarlo—hizo una mueca de disgusto, el gato maulló y lo miro profundamente—No, no tengo curiosidad de saber…..por esa actitud fuerte y sombría que tiene….pues…así debería ser como castigue pero espero no saberlo….sabes casimir—cerro el closet y se sentó enfrente del animal—el me da miedo….el tiene una habitación a la que quiere que no entre.

—El gato se recostó y volvió a maullar—No lo se….no se si oculta algo—el felino camino hacia sus piernas y se recostó en ellas y empezó a ronronear—¡No casimir!, no…esta prohibido si entro me castigara severamente—advirtió—, y no me digas que tengo curiosidad de saber que hace cuando me castigue, me da escalofrió de solo pensarlo—se escucho la que alguien tocaba la puerta—¿Si?

—Bill—el trenzado abrió la puerta y asomó su cabeza—Esta noche tendré una pequeña reunión aquí, ¿puedes quedarte despierto muy noche? —pregunto

—Si no hay problema.

.

*En la reunión*

—Bill estaba en la cocina totalmente nervioso habían llegado tres hombres a la casa dos eran rubios uno traía lentes mientras el otro parecía modelo el otro era alto y castaño, Tom los recibía con hospitalidad, el pelinegro soplaba sus manos hace tiempo que no trabajaba en una casa y el mayor temor de esta noche era que se le cayeran las bebidas y arruinara todo.

— ¡Bill! —llamo Tom sacado al otro de sus pensamientos—acércate te tengo que dar una regla

— ¿Si? —se acerco

—Esta noche, ellos y yo somos tus amos si te dicen algo lo haces si te piden algo lo hace , quede claro—asintió rápidamente—Bien lleva las bebidas y ya—Bill agarro la bandeja donde estaba todo las botellas y copas de cerveza como si fuera su vida misma camino detrás de Tom, el pelinegro perdió el paso de Tom ya que el subió las escaleras rápido y Bill fue con mucho cuidado cuando entro a la sala donde estaban los tres chicos desconocidos no pudo ponerse mas nervioso, suspiro para quitarse su ansiedad dejo la bandeja en la pequeña mesa de en medio y dejo servida las cosas.

—¿y tu quien eres? —pregunto el chico de lentes

—Yo este…

—Es mi nuevo empleado….Bill retírate—ordeno Tom, el chico de ojos miel asintió y salió, la noche iba avanzando hasta hacerse la madrugada Bill tenia que estar despierto si los “señores” pedían algo en segundos los ojos se cerraba y se abrían de golpe, bostezo y se estiro un poco cruzo los brazos y se recostó en la silla que estaba—¡Bill! —grito el trenzado.

— ¿Qué pasa? —venía diciendo con cansancio en su voz—¿Qué le pasa? —pregunto viendo como su amo casi podía estar de pie.

—Ven, ven—dijo entrando a la habitación de el, Bill no entendía lo que pasaba Tom se tambaleaba de un lado a otro—ve al balcón—trato de decir mientras cerraba a la puerta, Bill obedeció y salió al pequeño balcón donde se veía total oscuridad ni siquiera se veía la ciudad estaban lejos de ella—Te gusta….la vista—dijo apagándose a la espalda de este sujetándolo de las caderas con una mano.

— ¿Qué-que? —Titubeo—la verdad no…—Tom apretó la cintura del menor con mas fuerza enviando su otra mano a la entre pierna de este acariciándola lentamente—amm…¿que hace? —exclamo tratando de detener la mano de este, aunque su amo estuviera ebrio o no aun tenia fuerzas mas fuerza que las delicadas manos de Bill—ya….basta—dijo moviéndose para soltare del agarre, pero lo que hacia era que el trenzado lo acariciara con mas profundidad—ya ¡ah! —Tom silencio la boca del chico con la mano que estaba sujetando la cintura y ahora callaba los ruidos del pelinegro que ahora eran solo murmullos.

—shhh….aun no quiero escuchar ese gimoteo…aun no…silencio…—decía acariciando la entrepierna mas lento torturando al chico que se quejaba ante tal movimiento

—¡Tom! —se escuchó el llamado detrás de la puerta

—¡voy! —respondió dejando al pelinegro parado como si fuera venado recién nacido

—Pero que…diablos…acaba de pasar…—hablo con los labios temblorosos—seguro fue por esa borrachera…—Bill salió del cuarto sin que los otros chicos pasados de copas lo vieran se metió en su habitación la dejo con llave y se medió debajo de la cobija casi temblando—¿En dónde diablos estoy? —pensó ocultando el rosto en la almohada.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Michelle483

Escritora del Fandom

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