Fic de Katnistz

Capítulo 2

Narrador

Años antes.

Henry Kepper era un trabajador como cualquier otro. Cada mañana se despertaba con su alarma despertador, cada mañana bebía su café y leía en diario para mantenerse informado. Después, subía a su automóvil para ir hacia su trabajo, así poder asistir a aquella conocida fábrica que hacía los más simples envasados de alimentos, como los famosos pepinillos.
Todo era normal, todo era rutinario en la vida de Henry, salvo aquél turbio y estresante ambiente, que consideraba normal para él, aunque para otros era el infierno mismo. Su aspecto físico no le impedía hacer algo diferente, a él, aquella condición, no le afectaba absolutamente nada. Él lograba hacer trabajos que la mayoría consideraba que no eran de su estilo.
Henry sonreía siempre, era un muy buen compañero, y cada vez que recibía ciertos halagos ofensivos, él no prestaba tanta atención, no le interesaba en absoluto lo que hablaban aquellos trabajadores sobre él. Tenía un poco de sobrepeso, la mayoría no se cansaba de llamarlo cuatro ojos, por la causa de que debía usar lentes para poder ver con claridad. El ambiente se tornaba cada vez más fastidioso para él, pero ni siquiera le interesaba porque se aceptaba a sí mismo tal cual era.
Semanas antes de que sucediera lo inesperado, Henry se sintió devastado por la muerte de su esposa. Ingería pastillas para poder dormir, además de algunos calmantes y antidepresivos. Todos sabían de su tragedia pero nadie prestó atención a que él no era el mismo de antes.
Días después del momento más trágico de su vida,  él se encontraba demasiado distraído, como si supiera de su propio destino.
Nadie se había dado cuenta del daño causado en una de las máquinas, nadie se había percatado de que caería por diversas fisuras en la misma. Una avería que nadie supo controlar, un problema que nadie supo esperar.
Henry acomodaba los frascos, como un día típico de trabajo, un día de los tantos aunque, justamente, se encontraba solo en la sección y debía seguir trabajando hasta que volviera el otro empleado, ése día él se encontraba con un poco de depresión, afectándole de sobremanera lo que decían sobre él. En ése momento en que algo lo distrajo, no fue conciente de un ruido que le estaba advirtiendo. Aquella máquina que tenía sobre él, se desgarro casi automáticamente e inesperadamente cayó sobre él. Los gritos de auxilio desesperados que soltó fueron más altos de lo normal. Ése mismo momento escucho como aquellos compañeros se burlaban de sobremanera, porque por el tamaño y el peso, no podían moverlo de ahí. Él escucho burlas y diferentes tipos de palabras que le causaron de alguna forma un odio incontrolable, ya no lograban moverlo y él después de aquello falleció, no sin antes haberse quejado de que se cobraría el favor..  aquél favor vengativo hacia los que no lo habían podido salvar.
Maquinarias intentaron mover aquél peso sobre él, así quitar el cuerpo y llevarlo hacia el cementerio del lugar, pero varias fallas y averías de supuestas máquinas, no lograron hacerlo. Y es que así resultaba a comenzar una supuesta  superstición. Nadie podía mover aquél cuerpo, nadie podía hacerlo, aquél cadáver era perturbador y debían hacer algo al respecto. Trabajaron para hacer una pared, para así poder dividir la zona y alejar el cadáver de las máquinas. Todo volvía a funcionar, como lo esperaban, salvo diversos problemas que surgieron al pasar los días. Todos los empleados volvieron a su sección de trabajo para hacer lo suyo.
Así pasaron los meses y mágicamente aquella gran fábrica quedó en el olvido. Quebró después del accidente. Varias cuentas sin pagar, los impuestos eran una locura y cada vez, cada empleado tomado, moría inesperadamente. Las causas eran o un choque o por causas naturales.
Días después al accidente algunos empleados compañeros de Henry Kepper, enfermaron inexplicablemente y murieron. Una tragedia le sucedió a uno de aquellos que estaban en su compañía. Luego se repitió con todos y cada uno de aquellos empleados, quedando dos únicos sobrevivientesr03;. El abuelo de Jimmy y el de Charlie. Dos únicas personas que parecían especiales, porque la maldición no les afectaba. Estaba claro que Jacky, el abuelo de Jimmy y Stuart, el abuelo de Charlie, no eran capaces de criticarlo, en cada cosa que hacía Kepper. Lo respetaban, eran los dos únicos que trataron de ayudarlo en el momento del cruel accidente.
Y así pasaron los días, meses y años, Jacky aún podía recordar aquello como si fuese ayer y poder contar la historia de uno de sus compañeros de trabajo a los demás.
Muchos decían que aquella fábrica se encontraba maldita o embrujada, razón por la cual, Jacky les advertía todos los padres de aquellos hijos que traían a vivir a su barrio.
Jacky y Stuart, tratabanr03; de ser amablesr03; con la advertencia, pero con el tiempo, por causa de varios sucesos y muertes inexplicables, el rumor se expandió, logrando de que cada uno tuviera una versión diferente de la historia.
Al pasar de los años, los niños del lugar eran advertidos con aquél cuento, de que una fábrica estaba maldita, que habían muerto muchas personas ahí,  asustándolos, porque en sí, sabían que algo peligroso sucedía allí. Y cada Halloween.. muchos eran atraídos al lugar, creyendo de que todo era mentira. Cada Halloween algunas personas eranr03; encontradas muertas de manera trágica. Cada Halloween, el fantasma de Henry kepper vagaba por la gran fábrica en busca de ingenuos que llamaran a su nombre y en busca de venganza.

Continúa…

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por Katnistz

Escritora del Fandom

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