Fic de Katnistz
Capítulo 6
Mi corazón se aceleró con fuerza y comenzamos a correr juntos hasta llegar al otro extremo, donde se oían los pasos. Extrañamente, nos chocamos con alguien y en ése mismo instante, sentí que casi me moría del susto.
-Jimmy.. ¿Qué haces aquí?
Dijo Charlie mirándonos.
-Lo mismo digo-
Dijo Dustin con sorpresa y me miró luego. Charlie y Dustin se miraron nuevamente, sentía que había cierta tensión con ellos dos, en ésos momentos.
-¿Qué hacen aquí? ¿No ven que es demasiado peligroso?-
Habló Charlie, como típico mejor amigo sobreprotector.
-Fué su idea-
Dijo Dustin señalizandome, mientras sonreía de costado.
-Jimmy, ¿Cuántas veces tengo que repetirte lo mismo?-
Giré los ojos mientras me sentía incómodo.
-Charlie, déjate de tonterías, el cuento de Henry kepper, no es real ¡Vamos! ¡Admitelo de una vez!-
Dije cruzandome de brazos.
-¡Cierra la maldita boca!-
Se quejó Charlie.
-Henry Kepper no es real-
Hablé por último, retándolo. Extrañamente me estremecí, un frío helado se apoderó del ambiente, provocándome leves temblores.
-¿Qué sucede?-
Dijo Dustin, y poco a poco noté que ambos teníamos ése frío extraño que había aparecido de la nada.
De repente las luces parpadearon a cada corto segundo, como si tuviera una extraña falla. Una oscura sombra se movía entre la lejana pared o tal vez era mi imaginación por sólo poder ver algo. Pensándolo bien, había repetido su nombre tres veces para ser exactos y al tener cierta veracidad sobre ésto, me provocaba escalofríos.
Un ruido a pared requebrajándose se escuchó y pronto la luz se apagó, quedando el lugar completamente a oscuras, sin poder saber que hacer.
Ambos estábamos aterrados, muy cerca, sin saber hacia dónde correr. De pronto, automáticamente las ventanas se abrieron y cerraron sin detenerse, como si el viento las hiciera moverse, provocándonos pánico e inesperadamente se oyó una voz de hombre, que decía «Largo de aquí». Los ruidos eran extremadamente fuertes, a tal punto que pareciese que todo iba a colapsar. Pareciera que el techo caería sobre nosotros, se movía cual terremoto, parecía que todo estaba a punto de derrumbarse en el edificio en solo segundos. Mi corazón latía velozmente, mientras tanto, apretaba la mano de Dustin y no sabía a dónde estaba Charlie. Los pies comenzaron a temblequear y cada lágrima, una por una comenzó a salir de mis ojos.
-Larguémonos ya mismo de aquí.-
Gritó Charlie, sentí su mano tomar la mía y luego el jalón en mi brazo. La luz volvió, comenzando a parpadear constantemente, se oían las cajas caerse del sitio por donde quiera que corriéramos, aquellas que se mantenían apiladas y se encontraban en total abandono.
Corrimos hacia la puerta que podía verse a distancia y en ése instante, varias cajas comenzaron a abalanzarse contra nosotros tres, que esperábamos a que la puerta se abriera mientras sostenía la mano del de rastas.
-¡Abre la maldita puerta!-
Gritó Dustin con desesperación y la puerta seguía sellada como si estuviera soldada. Comenzamos a patear la puerta los tres, con el terror apoderándose cada centímetro, algo extraño pasó. Dustin fué empujado por una fuerza desconocida, fuertemente contra la pared. Yo fuí empujado contra Dustin y Charlie fue empujado contra el otro lado de la pared del edificio. Pude notar que Dustin estaba inconsciente, mientras tanto sentía un frío helado apoderarse de mi cuerpo. Luego, sentí mi cuello apretado, por algo que desconocía, una invisible mano me sostenía con gran fuerza, hasta poder realizar lo que quería, que era afixiarme o así lo suponía. Tal vez, realmente el fantasma de H existía y yo no quería creer hasta poderlo notar, hasta poder sentir su furia que provocaba cierto pánico. Fuí elevado agresivamente, hasta no poder tocar el suelo. Mi cuerpo se estremeció al tener en cuenta el último pensamiento que tenía, H quería matarme porque lo había molestado. Sentí que el aire no llegaba y que poco a poco comencé a desesperar, dando manotazos y patadas con velocidad sin efecto. Luego, la vista se me comenzó a nublar, pudiendo notar que nada más podía hacer, nada más que dejarme ir hacia donde sea que fuera y en ésos segundos, mis ojos se cerraron, todo se puso oscuro sin más.
Continúa…
Administración: Este es el último capítulo actualizado por la autora, desde hoy entra en la categoría «hiatus». Gracias por la visita.