Fic TWC de lyra
Capítulo 2
Acababan de regresar de su enésimo concierto. Tras dar esquinazo a sus amigos, Bill y Tom se perdieron por el pasillo del hotel y entraron en una de sus habitaciones, ya daba igual cual fuera mientras estuvieran juntos.
Pero nada más entrar, Bill vio como Tom se dejaba caer en una butaca resoplando y bostezando.
—¿Estás cansado?—preguntó sin poder evitarlo.
—Aja…—contestó Tom suspirando—Llevamos todo el día trabajando, no nos han dejado parar ni un solo rato…
—Pues vámonos a la cama—sugirió Bill alzando una ceja.
—No me apetece mucho, estoy muy cómodo en esta butaca—contestó Tom sentándose mejor en ella.
—Pues vale—dijo Bill encogiéndose de hombros.
Caminó hacia él mientras se desabrochaba la cazadora de chándal que llevaba puesta, a juego con el pantalón que se le caía de cintura y dejaba al aire parte de su cadera. Tiró la cazadora al suelo y se acercó todo lo que pudo a Tom, haciéndose un hueco entre sus piernas.
—Bill… ¿qué haces?—preguntó Tom con cansancio.
—Cierra los ojos y déjame—pidió Bill con una amplia sonrisa.
Tras verle encogerse de hombros como respuesta, se arrodilló entre sus piernas tratando de mantener la calma. Le tocaba a él hacer todo el trabajo, esperando ser luego recompensado.
Sin borrar la sonrisa de sus labios, llevó las manos a las dos camisetas que llevaba Tom y se las levantó hasta casi su pecho. Luego bajó las manos por su cuerpo y empezó a desabrocharle los pantalones con sus largos dedos, sintiendo como Tom cambiaba de posición en el asiento.
Se pasó la lengua por los labios mientras cogía su flácido miembro y lo sacaba al exterior. Acercó la cara hasta que su aliento lo rozó, pasando la lengua por toda su longitud antes de introducírselo entero en la boca y empezar a succionar.
Empezó con pequeñas lamidas, jugando con el piercing de la lengua, sabiendo que eso volvía loco a Tom…pero parecía que esa noche no surtía efecto porque tras varios minutos en su boca seguía flácido su miembro…
Separó los labios y lo soltó de inmediato, cogiéndolo con una mano sin dejar de masajearlo.
—¿Estoy haciendo algo mal?—preguntó en un susurro.
—¿Por qué lo preguntas?—quiso saber Tom.
—Porque…llevo unos minutos y no reaccionas—contestó Bill resoplando.
Siguió con lo que se traía entre manos, pero no pasaba nada. Al poco sintió como Tom le cogía por la muñeca y le pedía que parara.
—Espera, solo un poco más—se negó Bill.
—Esta noche no—dijo Tom ayudándole a levantar.
Se puso él también en pie y se abrochó de nuevo los pantalones suspirando.
—¿Qué nos pasa? ¿Te has cansado de mi?—preguntó Bill a punto de llorar.
—No, solo estoy cansado y no me concentro—contestó Tom mirándole fijamente—Pero si tú quieres, no me importa darte placer…
Iba a negarse, pero Tom no le dejó contestar. Se apoderó de sus labios y le besó en profundidad mientras rodeaba su cintura con las manos y le hacía caminar hacia atrás, hasta que sus piernas tropezaron con la cama y le acostó en ella con suavidad.
Se tumbó encima de él y sin separar los labios fue bajando una de las manos por su cadera, metiéndola bajo el pantalón de chándal que llevaba y también su ropa interior….
Bill alzó las caderas por instinto, soltando en la boca de Tom un profundo gemido. Tom lo escuchó y sonrió contra sus labios antes de separarlos. Empezó a bajar por su cuerpo besándole por encima de la camiseta, hasta llegar al borde de sus pantalones.
Sacó la mano que metió por ellos y tiró hacia debajo de la prenda, viendo como Bill se descalzaba con los pies y alzaba las caderas para ayudar. Le desnudó de cintura para abajo y se acomodó entre las piernas que Bill alzó y separó.
Cogió aire y poco a poco introdujo su semi erección en su boca, comenzando a succionar con deleite mientras llevaba una mano hacia sus nalgas, separándolas para colar un dedo en su interior.
—Hmmm…—gimió con los ojos cerrados Bill.
Sonrió y siguió succionando mientras colaba más dedos y jugaba con su entrada, sintiéndole ponerse duro en su boca, hasta que se cansó y separando los labios le liberó, haciendo lo mismo que él y terminando el trabajo con la otra mano.
Apoyó la cara en su vientre bajo y cerró los ojos mientras le besaba y lamía, sin dejar de acariciarle las nalgas y jugar con su entrada…
—Ay…ya…me voy…—gritó Bill sin poder evitarlo.
Apretó los ojos y separó los labios mientras arqueaba la espalda y se derramaba como consecuencia del orgasmo que le acababa de producir Tom. Se quedó jadeando mientras que bajaba las manos y tiraba de las rastas de Tom, quien parecía que se le había quedado dormido encima de él.
—Tom…que ya he terminado…—dijo sin necesidad alguna.
Entonces Tom levantó la cabeza y se le quedó mirando extrañado.
—¿Cómo que ya has terminado?—preguntó Tom sin entender.
—Pues…que si, que ya me he…—murmuró con timidez.
—Ah, entonces yo también terminé—dijo Tom incorporándose.
Entró en el baño y se entretuvo mientras se lavaba las manos, dejando a Bill en la cama con una extraña expresión en la cara. Salió mientras se secaba a sus camisetas y alzó una ceja al ver su gesto.
—¿No te habías enterado de que me estaba…?—empezó a preguntar Bill sonrojándose.
—Corriendo Bill—terminó Tom la frase por él resoplando—Puedes decirlo, que no es un pecado.
Estaba ya algo cansado de la timidez de su hermano. Podía desnudarse delante de él, pero se negaba a pronunciar en voz alta ciertas palabras…
—Estoy cansado, esta noche duermo en mi habitación—dijo caminando hacia la puerta—Nos vemos en el desayuno mañana.
Y se fue, dejándole aún más sorprendido que antes. ¿Ya estaba? ¿Ese era todo el sexo que iban a tener esa noche?
&
—A ver si lo he entendido bien…—empezó a decir Gustav carraspeando—¿Ese chico te dejó a medias?
—Todo fue muy extraño—contestó Bill sonrojándose—Yo le hice una…pero él no sintió nada. Luego cambiamos los papeles y no se enteró de que yo me había…y luego como que se enfadó…
—Vale…entiendo—murmuró Gustav, aunque no era cierto.
—¿Me ayudarás, por favor?—pidió Bill de nuevo—No quiero perderle, le amo demasiado…
Gustav se le quedó mirando y no pudo más que asentir. En sus ojos brillaban las lágrimas, le suplicaban que no le abandonara…
—Mira, esto quizás te pueda ayudar—dijo Gustav abriendo su portátil.
Esperó a que la pantalla se iluminara y dio al botón del play de su reproductor multimedia. Como tan bien había acertado su amigo, estaba viendo una película porno. Giró el portátil para que lo viera mejor y se quedó esperando su reacción.
Vio como abría los ojos como platos, no era una película gay pero en esos momentos había una escena de sexo anal en la pantalla.
—Esa chica se lo ha montado tres veces con el mismo tío—explicó Gustav por encima—En la tumbona de la piscina, sobre la mesa de la cocina y ahora están en el suelo del baño.
Guardó silencio mientras que los gemidos de su portátil iban cobrando intensidad, hasta que se transformaron en gritos desgarrados. Solo entonces paró de nuevo la película, David estaba sentado al lado del conductor y podría escucharlos.
—¿Estás bien?—le preguntó al ver que no se movía ni pestañeaba.
Le dio un ligero codazo y solo así su amigo asintió tragando con esfuerzo.
—Me estás diciendo que para no perder a mi…a ese chico, ¿tengo que mantener sexo en cualquier lugar que pille?—preguntó Bill en voz baja.
—Donde sea, como sea y cuando sea—cantó Gustav.
Bill le miró y reconociendo la canción, por primera vez sonrió. Eso era lo que tenía que hacer para que no se fuera al carajo su relación con Tom. Le dio las gracias con timidez y se acomodó en el asiento mientras pensaba en un plan.
Tom estaba más aburrido que una ostra, eso estaba muy claro. Tenía que sorprenderle, a cualquier hora del día, como fuera y sin importarle donde estuvieran…
Esbozando una amplia sonrisa, dirigió la mirada al techo. Tom se encontraba arriba, y solo en su cama….sus amigos subirían a acostarse en unos minutos, y cuando estuvieran profundamente dormidos…podría colarse en la cama de Tom con gran sigilo…
Continuará…
Ay Gustav amo tus consejos 😻😻😻😻