
Fic Twc / Toll escrito por Caroline
Capítulo 3
Bill arrugo la nariz, ¿Una fiesta de disfraces? No, él no pensaba disfrazarse. Rodo los ojos y suspiro.
— ¿Quién vendrá?
— Uhmm… personas cercanas a los pacientes, personas importantes… ¿Piensas usar, disfraz?
—Nop.
—Si lo que te preocupa es no tener uno, han donado algunos, o si quieres, puedes hacer uno.
— Nop, e, dicho que nop. No pienso usar disfraz.
— Bien, ok, ok, Sr Gruñón…
— ¿Gruñón yop? Ja, no sueñes, más bien el gruñón es…
Se detuvo en esa última palabra, sorprendido y con la boca abierta, dejo caer el tenedor en el plato. Pensando.
— ¿Qué pasa contigo? — Pregunto con los ojos abiertos como platos.
— ¿Yo? Yo estoy perfectamente, si es lo que te preguntas.
— No… Tú … estas diferente…
Observé con atención al hermoso chico frene a mí. Era magnífico, una verdadera belleza, un diamante en bruto. Me observaba con las cejas alzadas, los ojos bien abiertos y los labios serrados.
— No, no es nada.
Bill negó con la cabeza lentamente.
— Tú… O se te está pegando lo loco… o estás enamorado…
Sin razón alguna sentí mi rostro enrojecer y luche por no bajar la mirada al suelo.
— ¿Loco? ¿Enamorado? Ja, ja. No, claro que no.
Bill sonrió divertido y me lanzó un beso, yo con una sonrisa pegada a los labios fingí tomar el beso en una mano y llevarlo a mis labios.
— Sabroso besó, as mejorado cariño. — Le guiñé un ojo y ambos reímos.
Estás loco, loco de amor.
— Oh, ahora dices que son ambas cosas ¡quién te viera!
— Deja, yo soy divino.
— ¿Ah sí? ¿Y yo?
— Nop, tú estás viejo y feo.
Solté un bufido y lleve la mirada hacia cualquier lugar, menos Bill.
Fue inevitable molestarme al ver, el grupo de ancianos criticarnos en nuestras caras.
Lleve la, mirada a Bill cuando este bufo y rodo los ojos.
— Viejos de mierda… — dijo entre dientes.
— ¿Sucede algo?
— Uhmm… ¿Vez al viejo con el lunar en la frente?
Asentí con la cabeza.
—Lo eh abofeteado 6 veces…
— ¡Bill, es un hombre mayor!
— Es un pendejo.
— ¿Y cuáles son tus razones para hacerlo?
— Me ha dicho muchos insultos ¡y no le eh echo nada! Me llamo chiquilla fea y plana.
— … ¡Jajajaja…!
Solté una carcajada y Bill arrugo la nariz un poco molestó. Pero no dijo nada.
— Es una niña muy fea.
— Y plana.
— Y tiene voz de hombre.
— Y se hace pendeja cuando…
— ¡Ya cállense viejos inútiles! ¡Váyanse a la…!
No le permití seguir insultando al grupo de ancianos. Quienes se mostraban sorprendidos y sin saber que decir o hacer al respecto. Últimamente Bill dice demasiadas groserías, a veces lo regaño, otras simplemente me limito a sonreír como un tonto.
— Bill, basta ya… No vale la pena discutir con estos… Arrugados…
Bill me, observó boca abierta, sorprendido de que YO le hubiese faltado al respeto a alguien.
Comió su comida rápidamente y salió corriendo de ahí lo más rápido posible. Yo lo seguí, bajo la atenta mirada de los ancianos y sonríe un poco al cruzar la gran puerta, ellos en cambio, siguieron ablando de «política.» Y las formas de arreglar el mundo.
Tontos.
— ¿En dónde te has metido Kaulitz?
Bill alzo la vista del libro, «Romeo y Julieta.» Y me observó atentamente, yo en cambió me senté a su lado en la banca, una de tantas que había en el «Jardín de los cerezos.» Como lo llamaban los pacientes, doctores y enfermeras (o)
— Uhmm… Estoy aquí… Supongo.
— ¿Supones?
— SIP.
— ¿Porqué?
— Uhh… Oye uhmm… ¿Te parece si vamos a, algún otro lugar?
— Yo… — Suspiro. — ¿Que te parece el jardín japonés?
Bill me observó por largos instantes y después asintió, parándose, y comenzando a, caminar de nuevo.
Días después.
Entrabamos al salón de disfraces, Bill y yo teníamos mucha curiosidad, por ver el tipo de disfraces, que habían regalado al hospital. Bill entro corriendo, yo en cambio, a pasos lentos y tranquilos.
— ¡Una salchicha! — Grito Bill saliendo de entre los disfraces con uno en manos de salchicha.
— Oh baya…
— Si, baya…
— … Uhmm…
— Dígame Sr Trumper, ¿piensa usted usar disfraz?
— No. No vendré.
La expresión de felicidad de Bill desapareció radicalmente por una de desilusión.
— Tú… ¿No vendrás?
— ¿Sucede algo malo?
— Yo… — Bill llevo la mirada al piso.
— Hey… yo… Vendré…
Bill levanto la vista del piso y sonrío esperanzado — En… ¿en serio?
— Claro. — Le dije con una sonrisa.
Maldito mocoso malcriado.
El sonrío como un rayo de sol y comenzó a saltar alegre por el lugar. Su baile era poco convincente y atractivo. Pero era divertido, y lo fue más cuando tropezó con ropa y cayó al suelo, provocando que demás ropa cayese sobre el menor, en avalancha, cubriéndolo por completo. Yo en cambio comencé a carcajearme. Bill arrugo el ceño y bufo. Sonreí divertido.
Él se levantó con un poco de dificultad, por tanto ropa cubriéndole el cuerpo, salió de ahí arrastrándose como un gusano, al salir de ahí, aun en el piso, se arrastró un poco y alzó su mano derecha hacia el cielo, como si tratase de alcanzarlo y dijo dramáticamente.
— ¡Vete!! Sálvate tú!
Sonreí divertido, y negando con la cabeza repetidamente.
— ¡Pero que exagerado eres!
— ¿Sucede algo aquí Sr?
Oh, no…
Me estremecí de pies a cabeza, conozco esa voz a la perfección.
El Doctor Lubitz.
— Uhmm… No, nada. No sucede nada aquí.
— Bien, dígame Sr Trumper ¿Que hace el paciente en el suelo arrastrándose como un vil vagabundo?
El hombre de 62 años, alto delgado y con físico refinado me observó con ceja alzada. Realmente, no tomándome en serio.
Bill fingió toser, llamando nuestra atención. Se levantó del suelo, tomando pose chula y con ceja alzada, así como «¿Que me vez eh?» pura chulería suya.
— En primer lugar tipo, no soy un vagabundo, y será mejor que le tenga más respeto a esas personas ¿Ok? En segundo lugar tío, simplemente bromeaba, un juego nada más ¿Ok? En tercer lugar, ¿Sr? Tiene 26, no 42 ¿Ok? En cuarto lugar, no pienso usar disfraz ¿Ok? Y en quinto lugar… ¡Viva la irresponsabilidad!
Y en un abrir y cerrar de ojos Bill comenzó a un tipo de danza loca y descontrolada.
Me mordí el labio, tratando no soltar una estridente carcajada. ¿De dónde había sacado eso?
Seguí viéndolo hacer esa danza tan rara. El doctor Lubitz salió de la habitación, molesto por la reacción de Bill, y yo no pude más, me deje caer en el piso y comencé a reír hasta que ya no pude más. A Bill no le importo que yo estuviese viéndolo bailar, el se desbarataba en el baile, como si de eso dependiese su vida.
Comenzaron a salirme lágrimas, mi estómago dolió, y no pude articular palabra. El momento era tan, cómico…
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— Muy bien, Sr Poseído…
— Tom, ya párale.
— Uhmm… imposible…
— Tom…
— ¿Si…?
— Toooom…
— Bien, ¿Que se te ofrece?
— No quiero salir.
— Bien, no lo hagas.
— Pero tengo que.
— Pero tú, no deseas ir.
— Uhmm ¡Pero tengo que ir!
— No vallas.
— Yo — Bill se mostró indeciso — , no se uhmm…
— No vallas.
— ¡Ok, ok! ¡Si voy!
Suspire, con Bill no se podía, no, no.
Comenzó a arreglarse, esta vez podía ponerse la ropa que desease. Y escogió un estilo gótico, rebelde y algo feminista. Su lindura e inocencia no estaba arruinada, de lo contrario, podía decir incluso que tenía un toque más provocativo, y felino, que lo hacía más irresistible, si era posible.
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Por el pasillo se escucha pasos, Bill se paró frente a una hermosa chica rubia, delgada. Bestia un vestido negro, largo de noche, con unas mangas largas de encaje. Uhmm me parece familiar…
— Hola Andrej.
— Hi.
Me quede pasmado, sin saber que decir ¿Andrej? ¿El chico? Se comporta algo… refinado… pero esto… Oh dios mío, realmente parece una chica. Una chica… ¡relleno! ¡Es lo que usa!
Andrej Pejic.
— Bill, te vez muy bien.
— Jajaja gracias Andreja, tú también te vez muy bien.
— Oh, gracias. Bueno, querido te veo al rato.
— Ok. — Bill sonrió, Andrej se fue, nosotros también, cada quien por su lado.
&
Bill… El dueño de mis besos, mis suspiros, mis respiros, mis caricias, mis sonrisas, mis alegrías, mi corazón, cuerpo y mente. Bill es mi todo, mi razón de vivir, de despertar, de pensar.
Es difícil despertar, y saber que NO está a mi lado. Y tal vez, quizás, nunca vuelva a estarlo. Fue hermoso vivir a su lado. Al lado de aquel chiquillo listo, orgulloso, alegre, por dar mucho a esta vida. Toda una vida de conquista, aventura…
¡No! Me grito a mí mismo «¡NO!» no, Jack no seas estúpido, él vive, sigue respirando, sobreviviendo. ¡No! Imbécil, él vive, vive.
Me muerdo el labio, y llevo mis manos a mi rostro. Es frustrante, estúpido e impotente, lo necesito.
Necesito de él, tengo sed de él. De sus manos, labios, su cuerpo y alma. Necesito de él. Ninguna mujer se compara a él. Ni una, ni la más hermosa de todas, ni siquiera una diosa. Bill es precioso, maravilloso, fantástico, adictivo, lo más hermoso de, todo, un amanecer, un crepúsculo, la vía láctea, el mar, los Lagos, ríos, la música. Nada, absolutamente nada puede compararse con lo bello que es Bill. Una obra de arte.
Bill… mi frágil corazón se rompe en mil pedazos al pensar en tú.
Necesidad. Eso es lo que siento por tú. Necesidad.
&
— Y ahora ¿a dónde vamos Billa?
Bill arrugo la nariz y rodo los ojos. Molestó por el apodo.
— En primero, no soy Billa, en segundo… Vamos a pasear por ahí. ¿Ok?
— Wau, ¿así que a pasear?
— Claro…
— Ok, chico. — Pase mi brazo izquierdo por los hombros de Bill, acercándolo a mí. Ciertamente Bill me tenía loco. Pero trataba de alejar mis sentimientos de lo profesional. No es bueno. No es sano. Y esto puede destruir la confianza que nos tenemos. Me gusta ¡y mucho! siento un remolino de sentimientos en mí, mariposas en mi estómago. Sus sonrisas me alegran el día, flipo a su lado, no puedo evitar sonreír y reír. Es un niño muy lindo. Muy hermoso, muy loco, muy entretenido, con una energía inigualable. Una sonrisa fantástica. Una mirada perfecta. Simplemente magnifico. Simplemente único. Simplemente lindo. Simplemente espectacular. Simplemente dulce. Y. Simplemente loco.
Bill a veces me estresa me saca de mis casillas, me hace perder la cabeza. Nadie es igual, ni siquiera dos gemelos. Los gemelos no tienen las huellas dactilares igual. Todos destacamos por algo, por muy simple que sea. Nadie es igual, la gente normal es aburrida, la gente normal NO existe. Al igual que aquellos súbditos del reino, nosotros estamos locos. La gente «normal» a clasificado a las personas «no tan normales» como locos. Creando hospitales para que ellos vivan hay. Porque le temen a la locura. A lo que no es normal. La gente normal me parece aburrida.
Llaman locos a aquellos, con problemas mentales. Loco aquel que ha dicho algo que no consideramos común, adecuado, o con poco sentido. Dime, ¿Tu no as echo algo así? ¿No has divagado en tu mente más allá de lo conocido «común. «? ¿No has expresado, lo que sientes con una danza, canción, o pintura? Muchos «locos» han sido grandes artistas reconocidos. Unos «genios» expresan lo que sienten, ya sea felicidad, emoción, tristeza, miedo, odio, pánico, o amor. Y triunfan, son conocidos hasta el final de los tiempos. Muchos, entre ellos, Frida Khalo.
Pero dime ¿Te consideras normal? O alguien ¿Loco?
Hay demasiadas formas de «alcanzar la Locura.» Expresa lo que sientes, por muy extravagante que sea. Grita lo que sientes, se feliz contigo mismo. Di lo que piensas y no le pongas límite a tu imaginación. As aquello que todos llaman raro. As lo que tu corazón te pide. Sueña, imagina, inspira y crea. No te detengas. As lo que amas, con lo que eres feliz, si lo que te gusta es cantar, se cantante, si lo que quieres es pintar ¡Se pintor! Si te gusta bailar, ¡Baila! Si amas crear frases hermosas! se poeta! Si lo tuyo es la ciencia !se científico! Si amas enseñar !se maestro! Si amas ayudar a la gente ¡Se doctor! Si amas escribir ¡Escribe! No te detengas. Si quieres, puedes, el mayor obstáculo eres tu. Solo tu, tu decides si hacerlo o no. De ti depende. De tu fuerza de voluntad. Tu puedes hacer lo imposible, posible. No importa si lo que quieres hacer, los demas no. NADIE puede obligarte a hacer algo que no quieras. Solo tu decides.
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También puedes consumir drogas, vivir el momento, no pares, pero te aseguro que, terminaras con miedo, miedo a que algo venga por tú. Miedo al sonido del cantar de un grillo. Tendrás frio cuando tu temperatura estará por sobre los 48 grados Celsius. Vivirás solo por consumir alcohol, por un cigarrillo, por la coca, el sexo, y las fiestas. Pero ¿Que harás cuando todo acabe? ¿Cuándo tu cuerpo será lo suficiente débil como para ya no poder robar, matar o prostituirte? No podrás consumir ya más drogas. Solo quedara la sombra de lo que fuiste, de lo que fuiste antes de la primera calada al cigarrillo por querer olvidar. Terminaras siendo simplemente un Don nada arrastrándote en el suelo. Terminaras mendigando. Luchando por que tu cuerpo, con el estómago vacío pueda sobrevivir una día más. Crees tener el control a esto. Crees que puedes manejar las, drogas a tu gusto. Cuando realmente las drogas fueron creadas para ser adictivas, para ser quien te controlen, te manejen a su gusto, para que gastes su dinero en ellas, solamente acabando con tu vida y dándole de comer a una persona que es un asesino. ¿Alguna vez has pasado por la calle, y as visto a una persona durmiendo en el piso? ¿No te has preguntado «que ha sido de su Vida? ¿Porque ahora él o ella esta así?
Cuando tu cuerpo y mente han sido dañadas por esas sustancias, tienes alucinaciones, trastornos y esto es a lo me muchos llaman «locos.»
Ahora, no quiero decir que todos somos locos y que todos los locos consumen drogas. No, no todos consumen drogas. Hay personas que saben lo que quieren y no se dejan llevar por la frase «Vive el momento.» No, eso es erróneo, estúpido y tonto. Creéis poder tener el control cuando NO ES ASI. Cuando lo único que haces es acabar, con tu vida, con aquella pequeña luz de esperanza que iluminaba tú camino, tu destino.
Ahora, volviendo al tema de locura. Hay muchas formas de, ser llamado «loco.» Bill es un loco, como todos. Pero Bill no teme, él sabe lo que hace, es consiente. Su locura es divertida, graciosa. Hermosa. Espectacular. El maldito mocoso me, tiene loco.
Me acerque más a Bill. Y de pronto sentí el cuerpo del menor tensarse.
— Jack… — Pronuncio el hermoso pelinegro antes de salir corriendo. Y detrás de un chico con un antifaz puesto.
— ¡Bill! ¡Escúchame!
— ¡No! ¡Traidor de mierda! ¡Aléjate de mí!
No supe que hacer, como reaccionar y mucho menos cuando escuche vidrios romperse y ver a Bill en el suelo y alrededor de este, muchas personas.
& Continuará &
¡Holap! ¿Como están chic@s? Yo muy bien. Ciertamente estuve todas las vacaciones en internet, pero a pesar de todo no escribí, no sabia que poner, hasta ahora, que ya van a ser las 3 a.m. Y es que tengo problemas para dormir. Pero sigo vivita y coleando. Bye!!!